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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

jueves, 1 de diciembre de 2011

PSOE: Ola y guía de la izquierda

Del descenso electoral socialista se puede afirmar que, como olas altivas las urnas suben y bajan los resultados del PSOE en cada ocasión; pero con la seguridad, de que cuando descienden siempre vuelven a subir y con mayor fuerza, al quedarse muchos años en la cresta del poder. Así lo avalan principalmente sus triunfos de 1982 y 2004, al permitir que en los últimos treinta años, el partido haya gobernado veintidós. Catorce más que la derecha.

Ahora ocurrirá lo mismo. Que nadie se equivoque con análisis erróneos. El 20-N el PP obtuvo 186 diputados, mayoría absoluta, con 10.719.712 papeletas, el 44,59%. Siendo el balance del PSOE de 110 escaños, 6.903.208 votos, el 28,71%, habiendo logrado hacía cuatro años 11.289.335. Los socialistas han perdido 4.386.127 votos -que son muchísimos-; pero se afirma que solo unos 200.000 han ido a la contabilidad del PP, al crecer este únicamente en 552.683 en relación a lo que consiguió en 2008. Izquierda Unida (IU) logró 1.680.810 sufragios, un 6,93%, 11 escaños, subiendo en 720.864 votos, fundamentalmente por el descenso socialista. De ello se benefició asimismo, Unión Progreso y Democracia (UPD) -de la exsocialista Rosa Diez-, al situarse en 1.131.923 votos, el 4,70%, 5 asientos, creciendo en 825.844. 

Por tanto, sumando los crecimientos de los partidos estudiados y previa resta a la pérdida socialista descrita; queda un bloque de 2.639.419 personas, sobre 2.500.000 para ser más exacto si se añaden posibles desvíos a otras candidaturas, que se pueden considerar como potenciales votantes socialistas en la reserva. Muchos de ellos refugiados con añoranza en el voto en blanco y la abstención, por no votar a su partido  de siempre, debido a su enfado con él, por el rechazo a la política neoliberal que el zapaterismo ha realizado en los últimos años; con las consiguientes irregularidades orgánicas en el partido. Defectos estos varias veces evidenciados en este blog. En vista de lo cual, habrá que considerar que aparte de la representatividad alcanzada, el PSOE tiene un importantísimo colchón de votantes a recuperar en los siguientes comicios, siempre claro está, que sea capaz de volver a ilusionar a su gente colmando las expectativas ideológico-políticas que se le demandan.

Con este cálculo fantástico e ilusorio pero con signos de realidad (cerca de siete millones más dos y medio), los socialistas aun conservarían un hipotético apoyo de 9.500.000 votos. Por eso cabe decir, que queda partida por jugar y que sin duda se volverá a ganar, pudiendo ser hasta en el primer tiempo, a los cuatro años: por la política  antisocial que los populares van a realizar, junto con la poca valía política de su líder-presidente Mariano Rajoy. Y, ante todo, si en base a la realidad existente se realiza un proyecto súper-socialdemócrata (socialista) de verdad, creando un equipo de dirección compacto, con ideología de izquierdas y sin sombra de neoliberales alrededor. Siendo a la vez dirigentes competentes, ágiles, participativos, descentralizadores, totalmente democráticos, a gusto de los afiliados y de la mayoría de la sociedad. Con un líder con iniciativas, que trabaje en equipo, coordine, dirija, admita críticas, siendo antipresidencialista -no más cesaristas-, de probada trayectoria de izquierdas.

De cualquier manera, la opinión general es firme al indicar que por el débil crecimiento de los conservadores la sociedad española no ha girado a la derecha, debido a que estas elecciones no las ha ganado el PP, sino que las ha perdido el PSOE por su desplome de votos por el descontento hacia él. Todos han cogido fruta del árbol caído, con fuerza reservada para reflorecer. Por la dispersión socialista, el PP con 569.623 votos menos que el PSOE en 2.008, ha obtenido mayoría absoluta, cuando entonces no se alcanzó. Ana Noguera ha escrito: “El resultado que ha producido la distribución de votos no es el que España estaba pidiendo. A un grito de más y mejor Democracia, de mayor Izquierda, de más Estado de Bienestar, de una política comprometida: tenemos mayoría absoluta del PP. El resultado demuestra lo injusto del sistema electoral actual”. 

Dicho lo anterior, procede puntualizar que por el descontento hacia ellos, lo mismo que en la reciente consulta del 22 de mayo, en esta ocasión los socialistas no se han beneficiado del llamado “voto útil”. Con él, parte de la izquierda opta por los socialistas, para hacer frente más eficazmente a la derecha, aun simpatizando en la misma medida con otras fuerzas progresistas, por efectivamente la complejidad del sistema de elección. Esta práctica perjudica principalmente a IU, aunque en estos comicios ha sido al revés. Así, de los nuevos votos recibidos, ¿cuántos podría perder esta formación si la paz vuelve a reinar entre los socialistas y la izquierda, volviendo con fuerza la idea de una mejor utilidad de estos votos, agrupándolos en el PSOE,  para desplazar al PP? Por mucho que mejorara el procedimiento electoral, siempre será mas efectivo el voto de izquierda en un bloque que dividido en dos o en porciones debilitadoras. 

Equivocadamente, IU cree que esos votos son suyos cuando yo pienso que no es así. Para mí, dichos votantes forman una orquilla electoral de firme conciencia político-social, que si es cubierta por igual en los dos partidos, eligen sin duda y en primer lugar a los  socialistas, votándoles con la misma o mayor satisfacción que ahora lo han podido hacer por otros partidos. Todos conocemos a personas así. Que en las valoraciones simples, se compute esta realidad. De todos modos, izquierda unida también ha de entender que los votos recibidos de los “socialistas enfadados” los ha recogido en estas dos elecciones, pero no serán de ese movimiento para siempre. Dado que únicamente son votos refugio puntual, en espera de volver al PSOE, a la casa madre de la izquierda, cuando se supere políticamente el enojo familiar.

¿Pero los amigos mencionados ven esta peculiaridad así? Por desgracia me temo que no. Cuando Santiago Carrillo está diciendo: “Lo que debe hacer la izquierda es unirse”.  En estos días que habría que estar hablando de hacer entre el PSOE e IU un bloque común de izquierdas, para atenuar el gran poder que la derecha ha conseguido. En el momento que se tendría que sumar efectivos, para junto a los sindicatos, hacer frente a los recortes y sinsabores que los gobiernos de la derecha del todo el Estado, les van a querer imponer a los trabajadores tanto como a las clases media y baja... Una nueva traba incomprensible se va dibujando. IU, quizá algo sonada por su avance electoral después de tanto fracaso, ha saltado a los medios declarando que ambiciona “conquistar la hegemonía de la izquierda”.

Ya empiezan de nuevo con el “sorpasso” predicado por el Partido Comunista (PC) y Julio Anguita en los noventa. Se trata de intentar superar electoralmente al PSOE, tal vez incluso por medio del modelo de la famosa “pinza” que IU y el PP formaban contra Felipe González. Esta hazaña de esa izquierda que se dice tan pura, seguramente la desconocerán muchos de sus jóvenes simpatizantes del 15-M, que tanto han atacado al PSOE y cuyo final ha sido más derecha. Estos igualmente, tendrían que estar  pidiendo a gritos regeneración y unidad en la izquierda. Siento decirlo, pero ese desmedido afán e interés partidista de quítate tu para ponerme yo, me parece una autentica desviación ideológica de esa coalición de fuerzas minoritarias, que no tiene ninguna explicación de clase. Se puede calificar igual a lo que hizo después del 20 de mayo en Extremadura, al ser su voto decisivo y dar el gobierno de la comunidad al PP quitándoselo al PSOE. Objetivamente es justo reconocer, que el partido socialista no siempre se ha portado bien con izquierda unida.

La “teoría de las dos orillas”, fundada en la existencia de diferencias entre por un lado, el PP y el PSOE y de otro, IU; ya la esta reviviendo de nuevo el coordinador federal de esta última fuerza, Cayo Lara, al afirmar: “No nos conformamos con tener 1,7 millones de votos. Aspiramos a que la izquierda “real” tenga hegemonía para combatir las políticas neoliberales que aplican partidos conservadores y socialdemócratas. Esa búsqueda de la “hegemonía” de la izquierda no tiene plazo y no tiene punto final, porque es un proceso de acumulación de fuerzas y voluntades”. Dijo que IU se muestra dispuesta al dialogo con cualquier fuerza, pero avanzando que con el PP será casi imposible y con el PSOE también. En concreto, los socialistas para la otra orilla junto a la derecha, para que dejen libre para ellos su espacio electoral de izquierdas. Ahora este hombre se declara representante legítimo del socialismo, cuando tanto lo han desacreditado. Lo que hay que oír.

Con la estrategia del sorpasso, la pinza con la derecha, más las dos orillas, Julio Anguita en 1.996 (año del triunfo de José Maria Aznar) superó los 2 millones de votos, más de un 10%, logrando  21 diputados; cayendo con Gerardo Iglesias como candidato a 8 en el 2.000. Santiago Carrillo con el PC en las generales de 1979 llego a 23 diputados; desplomándose drásticamente a 4 en 1982. Gaspar Llamazares en 2.004 saco 4; por 2 en 2.008. Por consiguiente, subidas y bajadas las hay para todos los gustos y ríos. En las carreteras hay baches y algunos tan fuertes, que al que circula mal hasta se sale de la orilla. 

Por otro lado, ¿qué es eso de que IU se atribuya la condición de izquierda “real”? Pero estos colegas ¡de que van! ¿Acaso quieren comparar su historia de lucha y sacrificio en la izquierda con el PSOE? Ellos que han sido siempre muy pocos se formaron en 1.986, hace tan solo 25 años; cuando el PSOE se fundó en 1.879, hace 132 años. En 1.921 nació el PC, 42 años después que los socialistas. De momento, hasta que no cumplan 107 años más de lucha política y sindical que se abstengan de bravatas ideológicas, dado que el partido socialista ha sido, es y será el guía real de la izquierda, porque nadie le puede arrebatar sus años de lucha y de Gobierno en beneficio de la sociedad.

Lo que se ha hecho mal en los últimos tiempos, ha sido por culpa de un equipo de  dirigentes que ya están  pagando electoralmente sus errores y abandonado sus cargos, a la vez que se va a corregir la trayectoria del partido para que esta desviación política-orgánica no se vuelva a repetir. Sin embargo, una equivocación puntual del zapaterismo, no puede poner en entredicho la trayectoria centenaria del PSOE, que merece el máximo respeto y consideración de la izquierda española, europea y mundial. Así que menos demagogia, frivolidad e intereses propios en IU y que fijen más la vista en el PP, que es el adversario real y común. Como socialista y persona de izquierdas, tengo en gran estima a Santiago Carrillo (he hablado varias veces con él, leo y guardo sus libros) y a Gaspar Llamazares, al que sigo su trayectoria y considero el mejor político de izquierda unida. Como candidato por Asturias, ha conseguido un buen porcentaje, un 13,27%, el más alto de toda España.

Volviendo al interior socialista, hace mucho que pienso que llegaría un momento en que José Luis Rodríguez Zapatero, ni ganaría las elecciones ni se iría. Pues nada, ya estamos en esa incongruencia. Este hombre ha hundido al partido socialista. Y, cuando tenía que haber dado la cara y dimitir la misma noche electoral, no lo hizo y además demuestra que es incapaz de darse cuenta del destrozo que ha causado, al decir en el reciente Comité Federal del partido: “Los españoles han querido cambiar la realidad cambiando el Gobierno”. Como si él no tuviera nada que ver y los votantes fueran lerdos. Es deplorable oírle defender su gestión, una vez que las urnas han dado su veredicto censurándola. Que lo deje ya que, empieza a ser un estorbo, ante el nuevo rumbo que  tiene que tomar el socialismo español.

Sobre Alfredo Pérez Rubalcaba, ha sido inimaginable que durante la campaña electoral no haya recuperado prácticamente ningún voto. Empezó con 15 puntos de diferencia negativa en las encuestas y acabó con casi 16. Es encomiable el esfuerzo que ha hecho, pero no ha servido de nada, porque el mal ya estaba hecho por el Gobierno desde mayo de 2.010. De modo que, por su corresponsabilidad gubernamental y en vista del desastroso resultado electoral obtenido, es necesario ir preparando otro candidato o candidata sin vinculación ministerial (Carme Chacón la tiene), para las elecciones legislativas de 2.015. Es duro decir esto, pero por el bien de la izquierda y del PSOE, Rubalcaba no debe repetir como candidato. Entre los sustitutos, debería figurar el cabeza de lista de las europeas: Juan Fernando López Aguilar. En Aragón, no veo ni bebés. 

En el partido socialista hay que cambiar muchas cosas y recuperar otras que jamás se debieron dejar, como la rosa del anagrama y los colores alusivos que lo distinguen claramente de la derecha. Sin buena cimentación ningún edificio se mantiene. Modernización si, pero sin perder  esencias gratas de siempre.  


30.11.2011                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista                            

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Angela Merkel... ¡La principal culpable!

Sin crecimiento económico el desastre se incrementa. Las soluciones políticas duran dos días. La salida de la crisis se retrasa y sin un revulsivo, no verá la luz en la próxima década. Mientras, millones de europeos sufren: el desempleo, las carencias de vida, los límites salariales, la estrechez más absoluta. ¿Dónde esta la Europa social que conquistamos? ¿Por qué los europeístas toleramos tanta desfachatez política? 

Sin embargo, el padecimiento no es igual en todos los países. Alemania, como la caja fuerte y la gran inquisidora política del euro, de la mano de Angela Merkel, aplica los dictados en recaudación como en política económica del Deutsche Bank y el de los mercados financieros, imponiéndolos en el Banco Central Europeo y en el resto de la eurozona; con una virulencia misteriosa en los países periféricos como España. A cambio, los mercados especulativos devuelven el favor a la Canciller, pagándole magníficamente su servicio de cobradora bancaria de la deuda soberana de los países del sur que, en mi opinión, es a lo que principalmente se dedica.

En consecuencia, en estos días los alemanes han pagado los intereses de su deuda a diez años al 1’77%, los italianos con un 7,4% (5,63% más), los españoles a 5,84% (un 4,04% más caros). Para el catedrático Santiago Carbó: “La especulación afecta tanto al bono español al alza como el alemán a la baja. Los intereses alemanes deberían estar en el entorno del 2% y los españoles en un 4%-4,5%” (un 2% más, no un 4% como ahora). Para quien la prima de riesgo española debería estar en los 200-250 puntos básicos, no rondando los 400 puntos (hasta 479, con una rentabilidad del 6,60, el día 15) sobre el bono alemán.

¿La señora Merkel puede explicar las razones de este diferencial que castiga injustamente a nuestro país, cuando aquí se paga la deuda y no hay motivos económicos para ello? ¿Puede aclarar a la vez, por qué esos mismos mercados no especulan con la bastante mayor deuda pública alemana, por mucho que sea el potencial económico que esta nación disponga? Si tal como demuestran el fin de los mercados es especular, ¿por que lo hacen con todos los países menos con ellos? Pasados temporalmente los focos griegos e italianos de la posible intervención, la especulación financiera y bancaria se está cebando con España. Así, ¿la Canciller utilizara su influencia, para atajar la sangría a la que se nos somete?

De todo esto, Angela Merkel no puede dar ninguna contestación razonable, dado que ella contribuye con su oscura política de no enfrentarse a los mercados, a generar este dislate que hunde al sur y florece al norte. ¿No hay aquí gato encerrado? ¿No estamos ante otra descomunal estafa económica, que al igual que con las hipotecas basura, los economistas neoliberales proclives a la banca, no detectan o no quieren desvelar? Se ha de tener presente, que con los altos intereses de la deuda soberana, las entidades prestamistas obtienen suculentas ganancias. En nuestro caso, en gran medida la banca alemana y la propia de lo que les paga España. Así pues, con lo que nos roban con los altísimos intereses, los españoles trabajamos para hacer asombrosamente ricos a los bancos de medio mundo.      

Aunque lo peor no es el castigo en la prima y por ende en los intereses a pagar. Lo totalmente irracional es, la exigencia de inspiración angelical y azote sureña, de alcanzar en la eurozona el objetivo de un déficit público del 3% en 2.013, de 2,1% en 2014. En España es ya un clamor, el que se deben renegociar los plazos de devolución de la deuda pública. Cándido Méndez ha declarado: “Rubalcaba ha dicho algo de una gran importancia, al manifestar que se comprometía a plantear el retraso en el déficit público del 3% del 2013 al 2015, porque es un tema fundamental para conciliar la lucha contra el déficit y la reactivación económica”. A pesar de lo cual, esta propuesta no ha sido suficientemente valorada por los analistas políticos, cuando es fundamental.

Evidentemente, esa tiene que ser una de las principales vías de superación de la crisis, si bien el plazo debería ser mayor. El 6 de octubre yo ya había escrito, que se tendría que haber pactado un plazo mínimo de corrección del déficit de quince años, renegociándose ahora otras condiciones de pago. Si por ejemplo se adquiere una hipoteca a pagar en 20 años, el banco no puede cambiar de criterio unilateralmente y obligar a amortizarla en tres. Este abuso es el que están perpetrando vergonzosamente los mercados del mal, con el beneplácito político denunciado.  

Según el ministro Ramón Jáuregui: “En el mundo casi nadie ha hecho una reducción de gasto publico de seis puntos del PIB en dos años, ¡60.000 millones de euros!” Desorbitante cantidad que a España se le ha obligado a reajustar, para ir alcanzando el porcentaje de déficit público establecido. Dándose la circunstancia, de que por la alta carga del  pago de la deuda: el dinero público está agotado, las arcas del Estado vacías, con la actividad económica y el consumo en baja incidencia. En la actualidad, la deuda pública española es de 680.000 millones de euros, una de las más bajas de la Unión Europea. La cual no justifica, que por ella se este llevando al país a las puertas de la recesión.

Felipe González dice: “Lo primero que hay que pensar es en gobernar a los mercados, no que los mercados gobiernen la política”. Así ocurre hoy. ¿Pero Angela Merkel piensa lo mismo? Puede ser que no, e incluso puede ocurrir, que ella se este sirviendo de los mercados, para al alimón generar en determinados estados una depreciación económica calculada, como justificación para en su día catalogarlos como de segunda clase; en una Europa a dos velocidades, que sin duda las finanzas gobernantes y el eje Franco-Alemán pretenden implantar. ¿Y si esto ya se estuviera haciendo con España? Sin un buen motor económico, se tiene menos influencia política. Si se va ahogando expresamente el capital público de una nación, se llega a manejarla  con suma facilidad, como ya nos sucede.

La ya casi canciller europea ha dicho, que España seguiría en la primera velocidad. Pero, ¿En que España está pensando? ¿En la que desde tiempos remotos, tiene dibujada con un 20% de reducción de los salarios, con incrementos salariales basados en la productividad perdiendo poder adquisitivo, con convenios sin cláusulas de revisión salarial, un Estado del bienestar cochambroso, dedicados en hacer la cama a los alemanes, cuando vienen jubilados o de vacaciones? Esta mujer no sabe que en España hay poco dinero pero mucho talento, o quizá lo sabe y le teme.  

Con todo, ¿acaso estamos ante la aspiración de un incipiente plan de sometimiento económico alemán, del norte hacia el sur, con Alemania como nación guía y estados satélites dominados a su voluntad? ¿De la idea de una Alemania europeizada..., se esta forzando llegar a una Europa económica alemanizada? Podría suceder. Por mi actividad sindical en Opel, conozco bastante el carácter alemán y puedo asegurar, que sintiéndose los más fuertes como en realidad lo son,  no se van a conformar con jugar un papel más en una Unión Europea igual. Esto es evidente. Su falta de carismáticos líderes políticos europeístas y su signo de opulencia, de cabezas cuadradas, les puede hacer revivir ligeras aspiraciones de superioridad. A este país lo admiro, por otras muchas cosas.

Si no se realiza definitivamente, una política económica y fiscal coherente; la Unión Europea puede derivar en anomalías indeseables y llegar a desaparecer. Felipe González, que en este sentido es una autoridad, sigue insistiendo: “Parece inútil recordar que hace 20 años negociamos un Tratado de Unión Económica y Monetaria, no una Unión Monetaria y 17 políticas económicas y fiscales diferentes y divergentes”. Si se va cada vez peor, urge tomar decisiones políticas coherentes y valientes para invertir radicalmente la tendencia.

Principalmente por culpa de la señora Merkel, Alemania esta llevando a la penuria al resto de sus socios comunitarios. Ya no solo del sur, porque con el encarecimiento reciente de sus primas de riesgo, ni Francia, Bélgica, Austria, se salvan ya de las garras de los especuladores. Para el diario El País: “La crisis de la deuda soberana golpea ya a 12 de los 17 países del euro”. ¿Hasta donde se piensa llegar, para buscar el remedio? Los países de la eurozona, no pueden seguir viviendo con el temor continuo de que en cualquier momento los pueden intervenir.

El presidente americano, Barack Obama, acaba de declarar que la crisis del euro es un problema político, no técnico. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha manifestado que la Unión Europea se plantea la creación de eurobonos, como receta para reforzar el gobierno económico. Lo que está bien, pero tiene escaso valor, porque el poder político real del euro lo ostenta Angela Merkel, con su fiel asistente Nicolas Sarkozy.            

Es muy grave todo lo que está pasando y los europeos necesitamos una explicación convincente. Los especuladores van llevando al viejo continente a la bancarrota más atroz y no se puede seguir pasivos por más tiempo. Así que, descubramos de una vez los juegos, enumeremos a los culpables y pasemos a la acción. Entre otras cosas, debido a que con los alemanes hay que negociar con fuerza y autoridad, con ellos los débiles lo pasan mal. Es necesario fortaleza argumental y dureza de criterios. El que se acerque a ellos suplicando, llorara su equivocación. ¿Sabe esto Mariano Rajoy?

Tenemos derecho a pensar mal. Ya han caído cinco gobiernos. Tal como actúan en este caso, yo no me fío de los alemanes. ¿Por qué no dan de una vez facultades al Banco Central Europeo, para que con los eurobonos anunciados, preste el dinero directamente a los gobiernos y no a través de los bancos, para que después estos hagan negocio comprando deuda pública a los Estados, con un diferencial favorable de al menos cuatro puntos, en nuestro caso? Si Merkel tiene problemas internos que se imponga o dimita, no necesitamos políticos dúctiles. Un catedrático interesado afirma, que el tiempo de los políticos ha pasado. Que osada es la desfachatez. La economía española esta estancada. La falta de consumo estrangula la economía local. La crisis europea se ha convertido en “sistémica” (que afecta a un organismo en su conjunto).

Se acerca el partido popular y la prima de riesgo no para de subir. Se nombran Presidentes de Gobierno sin elecciones. Tecnócratas sustituyen a  políticos. El canciller Gerhard Schröder (SPD), tenía en baja estima como política a Angela Merkel, quizá estuviera en lo cierto. Los alemanes quieren el mercado europeo para comerciar, si bien les cuesta integrarlo. El Ministro de economía será el que digan los mercados. Con la derecha la crisis durara cuatro años más. Hacen falta políticos valientes y firmes con el capital. Que no decaiga la moral.

La secretaria general popular, Dolores de Cospedal, acaba de decir: “Algunos, los que no se han quejado nunca hasta ahora, van a protestar mucho cuando Rajoy diga todo lo que hay que hacer”. Refiriéndose al “programa oculto del PP” y a los sindicatos. Como la doctrina de la derecha siempre ha sido, ocultar la verdad a los electores de la clase oponente; siendo de personas provocadoras insultar, las palabras de esta intrépida dirigente no merecen consideración. De todas formas mal empiezan, al demostrar que le tienen temor a las organizaciones sindicales, hecho que me gusta; aunque habrá que recordarles que los sindicatos son los trabajadores y las trabajadoras del país, precisamente organizados para defenderse de mentalidades como la suya.

A la mayoría de los afiliados a los sindicatos no les gusta el gobierno que el 20-N va a salir. No obstante, como consumados demócratas los sindicatos respetarán y defenderán la voluntad del pueblo, no cambiando desde la calle lo que los ciudadanos han decidido en las urnas. Que lo sepa esa mujer. Aun así, tendrán que preparar las trompetas, para tocar las mañanitas, en caso de necesidad. Con la crisis, la derecha ha logrado acobardar  a la gente, mas no lo conseguirán del todo. Quedamos muchos, ¿te sumas tú?           

   


16.11.2012                                                                                  Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Jefes con mando en plaza

Para los socialistas el resultado electoral del 20-N será malo, pero quizá no tanto como las encuestas predicen. Los 15 puntos que se dan al PP sobre el PSOE posiblemente se reducirán por debajo de 10, porque los votantes socialistas tendrán más sentido común del que los dirigentes han tenido en ciertos momentos, lo que puede permitir mantener el barco a flote a la espera del cambio de capitán.

Al parecer, para que un avión se estrelle se tienen que juntar por lo menos tres averías, no basta con una ni con dos. La misma teoría se puede aplicar para entender el derrumbe de los partidos. En el caso del socialista, el principal percance pudo ser el cambio drástico en la orientación ideológica y política del Gobierno (en mayo de 2010, hace un año y medio), cuando abandonó su trayectoria habitual, adentrándose en parcelas neoliberales.

La segunda causa fue sin duda la innecesaria reforma laboral y la falta de rigor para poner en cintura a la banca, al objeto de que desbloqueara los créditos a las empresas y a las familias. Además de su flaqueza por no haber negociado en la Unión Europea, unas condiciones menos duras para la devolución de la deuda soberana. Influyendo igualmente, su carente firmeza gubernamental en relación con la deficiente política fiscal existente: por falta de valor para hacer pagar lo justo a los que más tienen, no lo injusto a los que menos poseen; por la fallida gracia de suprimir impuestos sin fundamento; por no concebir lo necesario para que todos los españoles paguen los tributos legalmente establecidos. Con ese dinero habría para mucho. Según Funcas: “la economía sumergida supone un 21’5% del Producto Interior Bruto”, 70.000 millones de euros al año, 7 puntos del PIB, de los que por ellos nadie cotiza. 

Sin embargo, si los dos primeros fallos han sido de gestión el tercero es orgánico, relacionado con el mal funcionamiento interno del partido. Así es al menos en Aragón. Lo cual causa en infinidad de afiliados desánimo, cabreo, e incapacidad para cambiar el estado de las cosas, debido a la gravedad  de las desviaciones establecidas. Llegándose al extremo, de que socialistas de siempre, compañeros que se pasan la vida pensando en socialista, hablando de socialdemocracia; ellos, por lo que ven dentro, ya no pueden más y en esta ocasión no van a votar al PSOE. Posiblemente votarán en blanco y a Izquierda Unida. Su idea es fija. Lo quieren hacer y no le votarán. Tres de ellos son amigos míos y no los puedo convencer para que descarten esa idea. Este artículo es mi última oportunidad. Serían tres votos más a sumar a una causa hermosa que flaquea. 

No lo hacen por culpa de Zapatero ni de Rubalcaba, porque de ambos son defensores. Es como consecuencia, de que existen en las agrupaciones socialistas de las comunidades, jefes con mando en plaza, que hacen maravillas con las listas electorales. Es como si fueran líderes-bienhechores que desde la dirección federal nadie controla, ni por supuesto desde la base, debido a que en la práctica se han anulado los sistemas de participación y crítica. Por lo tanto, no todos los votos que se van a perder serán por demérito de los lideres principales, dado que también influirán los desatinos de algunos dirigentes locales. 

Como buen sprinter, Alfredo sabe que sin correr no se puede ganar la carrera, ni llegar a ser el primero, ni que te puedan considerar el mejor. Pero, si la abeja reina reniega de las obreras que más han destacado, como éstas han trabajado con más inteligencia y dedicación , se produce una injusticia difícil de justificar y de asumir porque a nadie convence. Con el agravante, de que se priva a los electores y al partido de contar con las cabezas más brillantes, trabajadoras y eficientes que producirían el mejor néctar, pudiendo llegar a dejar a la oposición con la miel del triunfo en los labios. En estos casos, no hace falta ni acudir a la pista, basta con quedarse sentado en el banquillo del entrenador y esperar. Y sin más mérito, irán pasando para no volver los mejores parlamentarios y candidatos, dejando en blanco las listas electorales para ser cubiertas por las ciudadanas y ciudadanos que más cerca estén de las familias que ostentan el poder. En este mundo interesado,  el competir y ganar no se tiene en consideración, porque no se está sólo para defender los intereses del partido, ni los propios; sino también, para dar alabanza y grandeza a los valedores, los cuales si lo tienen a bien lo compensarán. Por descontado, esto es solo una fábula, que nadie la intérprete mal.

No obstante, votar es una fiesta, en la vida todo se arregla y lo malo cuanto antes se corrija mejor. Así, para anular radicalmente los avatares del cuento, una de las mejores soluciones es cambiar el actual sistema de designación, por las que se denominan: “Listas no Bloqueadas”. Con este procedimiento, los partidos cubren los puestos de las listas, pero los electores al votar cambian el orden de los candidatos en la candidatura del partido preferido; eligiendo en los primeros puestos, a las personas que en mayor medida lo merezcan por su valía, ser más conocidos, debido a su compromiso político y social. El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, apuesta por una reforma del sistema electoral y ha adquirido el compromiso del “Desbloqueo de Listas”. Si este método estuviera vigente el 20-N, alguno de mis tres indóciles compañeros posiblemente votaría al partido sin dificultad.

Por las llamadas: “Listas Abiertas”, se puede elegir a candidatos entre las diferentes listas de los partidos, lo que a mi no me entusiasma, porque cada cual debe escoger las siglas que le son propias por sus fines e ideología. Siempre estará la izquierda aquí y la derecha allá. Las mezclas son mejor para los carajillos de café con ron. 

Mas sé que con todo lo dicho no basta, para hacer que mis amigos pongan las manos a modo de freno, votando al PSOE para retener su descenso. Les voy a proponer un juego, que cierren los ojos durante tres minutos y que piensen en como el PP dejaría socialmente el país, después de cuatro años en el Gobierno central con mayoría absoluta. Nada menos que con la influencia de sus mayorías amplias, gobernando igualmente la práctica totalidad de las comunidades autónomas. ¿No es bastante? Rubalcaba dice: “Si Pablo Iglesias levantará la cabeza y leyera nuestro programa, no tendría dificultad en reconocer que es del PSOE”. ¿Qué no...? Los puedo castigar llamando a Felipe González, para que les cante algún fandanguillo de los tiempos de Suresnes. Ya no me queda más.

Las palabras no se escuchan, la razón no tiene peso, las ideas se devalúan. Napoleón dijo: “Es verdad que vengo de perder una batalla, pero antes de que caiga la noche puedo ganar otra”. Todo es pasajero. El gobierno popular también lo será.   


3.11.2011                                                                                   Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista                               

jueves, 20 de octubre de 2011

Sindicatos un tesoro a conservar

Cuando la izquierda ha perdido su poder, cuando la política se hace para los mercados financieros expoliando a los ciudadanos, cuando la ideología progresista parece no interesar, cuando sin saber bien el porqué se pierden logros sociales conquistados. ¿Qué viga queda para sostener la equidad en la sociedad? ¿En qué palanca podemos presionar para mover el mundo y alzar la esperanza social de la humanidad?

Si la socialdemocracia es difícil de aplicar en un solo país de la Unión Europea, mal vamos. Con el agravante de que como un profesor amigo me ha dicho, infinidad de jóvenes españoles no se forman lo necesario dejando en esta crisis al país sin salida... Ante tanta adversidad, ¿Queda algo, o se ha perdido todo? Yo diría que lo fundamental se ha dejado en el camino, como consecuencia del fracaso estrepitoso del socialismo democrático en España y en el mundo. Éste, más preocupado en gobernar por gobernar que en defender la política que le caracterizaba, se desvió al centro político con una increíble vocación liberal con dosis neoliberales, siendo la causa de la derrota de valores y de intereses presente. Es evidente de ello, la derivación hacia la derecha del laborismo en el Reino Unido, de la socialdemocracia alemana, lo ocurrido con el zapaterismo español.

La política es defensa de intereses y correlación de fuerzas. Entendiéndose que los intereses de unas y otras personas no son los mismos, siendo los partidos socialdemócratas los que deben velar por los de la mayoría de la sociedad, compuesta por los trabajadores más las clases baja y media. Impulsando estos, de forma continúa, el bienestar de sus representados, a la par que corrigen los abusos de jerarquías financieras, empresariales, de clase y de todo tipo, si estos se produjesen. El admirable filosofo José Luis Sampedro acaba de afirmar: “Los economistas se dividen en dos, los que hacen más ricos a los ricos y los que hacen menos pobres a los pobres. Buena parte de lo que esta pasando hoy tienen la culpa los primeros”. Lo mismo se tendría que decir de los políticos, sin embargo sobre los socialistas ya no se sabe bien en que parte están, debido a su lamentable desideologización general.    

En todo caso, estos defectos de la izquierda y de la política progresista son rechazados por los ciudadanos y por los jóvenes indignados como lo demuestran las masivas y magnificas movilizaciones del 15-O (antes 15-M, 19-J). Entre mil razones, porque el Estado tendría que invertir al menos dos puntos del PIB (sobre 20.000 millones de euros en España), exclusivamente en un Plan de Empleo Juvenil serio, para atajar la pesadumbre del 45% del paro que sufren y sin expectativas de poder trabajar. Retomando en primer lugar, la formación profesional, universitaria, ocupacional, toda la existente, con el objetivo de insertar jóvenes al mundo laboral. Ayudando más a los emprendedores. Infundiendo la necesidad imperiosa de los idiomas. Inculcando el valor del esfuerzo en el estudio y en el trabajo como una auténtica necesidad nacional, para colaborar y acabar entre todos con tanta desdicha y miseria por la crisis y las malas políticas que se efectúan. Si cada español aporta su grano de arena, se acercará el final ganándose el futuro. 

Pero como decía, ¿Queda algo en la izquierda o todo el sueño de emancipación de las clases populares y medias ha tenido un amargo despertar? Parece duro decirlo, mas se ha de llegar a la conclusión de que sólo quedan los sindicatos. En esto coincidía conmigo el amigo profesor. Esta situación se tiene que superar volviendo a su cauce las aguas políticas de la izquierda. Pues bien, hasta que la fuerza del río no se lleve la maleza que lo afea, de momento no hay nada más. Ni lo habrá en mucho tiempo. Por consiguiente, cuidemos y conservemos a los sindicatos porque son el único tesoro que tenemos para hacer frente a los fines inmoderados de la derecha, de los banqueros, de los economistas que hacen más ricos a los ricos, de los especuladores ladrones, de las patronales salvajes, de los empresarios indignos. Por su parte, el sindicalismo no lo hace todo bien, necesita corregir algunos defectos e involucrarse más directamente en la sociedad, debería modernizar algunas costumbres, dando más dinamismo y realce a la actividad, se demanda más firmeza. Sin embargo, su deterioro ideológico es insignificante comparado al de los partidos socialdemócratas antes hermanos y ahora por lo general también frentes que embisten.

¿El movimiento español de indignados debe unirse a los sindicatos mayoritarios para luchar juntos, como ocurre en Estados Unidos con el llamado Occupy Wall Street? Si los objetivos son los mismos, aquí no debe sobrar nadie, la solución tendría que ser unir y sumar. No obstante, por la configuración y el desarrollo de ese movimiento algunas personas tenemos ciertas reservas sobre su viabilidad. Yo pienso incluso que es el momento de orientarlo mejor o fracasará, lo que sería una lástima para la causa social, porque ha tenido la virtud de destapar la olla del descontento y la rabia de la juventud, de los desempleados, de los ciudadanos a modo de solidaridad. Asimismo, surgen temores fundados en la historia de que por ambos extremos (ultraderecha y ultraizquierda), gente radical o sin escrúpulos llegue a manipular y aprovecharse de esta honesta expresión popular. De la que diré, que causa admiración en el movimiento sindical e inquieta a los gobernantes por su espontaneidad y capacidad de resistencia.

“Lo llaman democracia y no lo es”
“Recortad a los banqueros y al clero”
“No hay pan para tanto chorizo”
“Dictadura de los mercados no”

¿Qué cabe corregir? El que con todos sus defectos, en todo momento y circunstancia es necesario dar valor a la política y a la democracia que tanto costó conquistar. En este punto, no caben matizaciones ni excusas. Lo primero, consideración a las personas aun siendo de diferentes ideas y condición, así como, a los políticos, los partidos, los sindicatos, a las instituciones del Estado, a la democracia en sí. Esto no cabe discutirlo, se respeta y ya está. Por eso, en las manifestaciones sobran las consignas coreadas de PP y PSOE la misma M... es, o UGT y CC.OO la misma M... es. El haber ido a las sedes de los sindicatos para encresparlos como ocurrió en Zaragoza, es de mentes obtusas y propio de los ángeles caídos de negro que no saben ni valen para hacer más, los cuales están dañando la imagen de los indignados de buena fe. Así también y como siempre han hecho los sindicatos, a los cafres y a los violentos más pronto o más tarde hay que plantarles cara para apartarlos de las protestas pacíficas. Si no se hace a tiempo, acabaran agotando el movimiento porque la gente lo irá abandonando a causa de su radicalidad.

Hay sin duda miembros de diferentes organizaciones, aprovechando la marea para pescar en aguas revueltas. Cuando se grita desprestigiando a los dos partidos y sindicatos mayoritarios, paralelamente se benefician de la critica otros partidos y sindicatos minoritarios, al arañar algún voto o simpatía para su causa. Esto ha sido así siempre. En este sentido, habría que ver quien es el que lanza el primer cántico guerrero para saber de que tribu proviene. De cualquier manera, el 15-O ha de tener siempre presente que los sindicatos representan a los trabajadores por elección en las urnas, siendo por ello representantes democráticos legitimados con la masiva estimación y fuerza legal. Se llega a decir que los sindicatos ya están presentes en ese movimiento, hasta parece que existe una llamada Coordinadora del Movimiento Obrero del 15-M. En realidad, sindicalmente no son nada. Una campanilla más de los mismos y mismas camisetas negras para llamar la atención. ¿Quién los conoce? ¿En que empresas la gente los ha elegido? Se quieren arrogar en la calle una representación que los trabajadores nos les dan en los centros de trabajo. Este es otro flanco débil a subsanar, protegiendo el movimiento con el apoyo y la fuerza de los sindicatos mayoritarios, los verdaderos representantes del movimiento obrero y sindical.

De todas formas, los sindicatos no necesitan que nadie los invite para participar en este u otro movimiento reivindicativo, porque han llevado y llevarán siempre la bandera de la reivindicación con sumo orgullo. De hecho, infinidad de sus afiliados y delegados  sindicales vienen participando en las manifestaciones y en las concentraciones callejeras desde el primer momento. Lo que deben hacer es, ir e integrarse en el movimiento para impedir desde dentro desviaciones políticas peligrosas, ponerse delante de los que les insultan, tomar la palabra para sugerir ideas positivas y rebatir las negativas. El 15-O y los sindicatos se tienen que encontrar en la calle, con una pancarta delante.

Que no quieren jefes, pues sin jefes. Como un autobús sin dirección. Quizá no piensan que aún con pilotos los aviones se caen. A todo esto ¿La mayoría de los amigos indignados irán a votar el 20-N y a quien le votarán más al Partido Socialista, a Izquierda Unida o al Partido Popular? Por lo que observo, muchos no votarán y los que lo hagan me temo que en mayor proporción a la derecha. Que vamos hacer, otro problema más a cargar en las espaldas de los sindicatos. Sí, conservemos el tesoro sindical que nos hará buena falta a todos.  


20.10.2011                                                                                   Fernando Bolea Rubio
                                                                   Sindicalista    
      

jueves, 6 de octubre de 2011

Economía que llora e industria triste

Para los populares la grave crisis mundial se iba a superar eliminando lo que llaman despilfarros socialistas: con dos coches oficiales menos por aquí, sin fotocopias en color por allá, yendo los cargos públicos andando; cuando sus sueldos son para que hagan gestión, no para que pierdan el tiempo caminando. Menos aún, habiendo bicicletas, patines, pudiendo hacer auto stop y hasta utilizar la caballería de la policía municipal.

Pero si las demagógicas simplezas económicas del PP, empezaron produciendo cosquillas mentales en la sociedad progresista, los recortes sociales reales que la derecha ejecuta cuando llega al poder, son alarmantes y de total preocupación por su atrocidad e inhumanidad. Han empezado clavando las uñas en la sanidad y en la educación, en los dos pilares principales del Estado del bienestar. Y según concibo, continuarán rebajando la cuantía de las pensiones más las prestaciones de desempleo. La líder dos, Esperanza Aguirre, ha dejado en la calle a 3000 profesores públicos interinos en Madrid. La líder tres (o quizá dos), María Dolores de Cospedal, no paga los medicamentos que sirven las farmacias de Castilla la Mancha, ni el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de locales de la Seguridad Social, con el riesgo de que sean intervenidas las cuentas de las pensiones del Estado. El líder uno (mientras dé cargos), Mariano Rajoy, muestra señales inequívocas de que congelará, recortará, reformará, flexibilizará lo que tenga a mano. Y, hasta glorificará, a liberales equivocados como el catedrático Javier Andrés que sin rubor afirma: “Hay que dar la vuelta al mercado de trabajo como a un calcetín”. Así como al bruto vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, que declara: “Hay que entrar en una reforma laboral con las tijeras, pero no unas tijeras cualquiera, con unas tijeras de podar”. 

La derecha catalana de CIU, reduce gastos sanitarios cerrando plantas en los hospitales, un 40 % de quirófanos, quitando un 30 % de camas, turnos y el 50% de la paga extraordinaria de Navidad al personal sanitario. El Gobierno popular de Baleares insta 800 despidos. Navarra  recorta el gasto público en cerca de 300 millones. El barón popular gallego fue de los primeros en extender el mantel. El Gobierno de Aragón, de la impetuosa Luisa Fernanda Rudi, empezó debiéndole dinero al Ayuntamiento socialista zaragozano, poniendo en peligro más de cien empleos. Tantean el terreno. Anuncia un tijeretazo en el presupuesto por encima del 5 %, más de 300 millones de euros. Todo llegará. Una pintada advertía: “Un maestro menos hoy, cuatro policías más mañana”.  

El PP decía asimismo que, tan solo con ganar ellos las elecciones, la economía florecería al nivel de los tiempos del ladrillo siendo todo felicidad. Sin embargo, tal como se acercan las elecciones del 20-N y van sabiendo que las van a ganar, cambian sus mensajes aclarando que se requerirá más tiempo para alcanzar la gloria pretendida. Saliendo a la luz otra falsedad. La semana posterior al anuncio de las elecciones, aun creyéndose que Mariano Rajoy obtendrá   una holgada mayoría absoluta, el IBEX 35 cayó 10 puntos y la prima de riesgo de la deuda soberana supero por primera vez los 400 puntos básicos. Fue como consecuencia del curso de la crisis y de la economía especulativa; pero la influencia de que en España pronto gobernaría la derecha, no tuvo ningún efecto corrector. En agosto, The Economist considero que “Rajoy era poco creíble, destacando que es un político sin nada que decir”.

“Si tú no vas, ellos vuelven”, fue el lema del PSOE catalán en la campaña de las generales de 2008. “Jode acabar tu vida con los mismos franquistas que cuando naciste”, ha declarado la actriz Emma Cohen, de 65 años. ¿Cuántos años espera que gobiernen: quince, veinte? No menos. Yo soy de su misma edad y opinión. Si no hay una rápida y fuerte reacción de los abstencionistas exvotantes socialistas, habrá gobiernos del partido popular durante cuatro o cinco legislaturas. Ante lo cual, cabe hacernos la pregunta siguiente: ¿Que es mejor para las personas progresistas españolas, tener un gobierno de izquierdas en España en una Unión Europea con la inmensa mayoría de gobiernos conservadores como hoy en día; o tener un eje franco-alemán de izquierdas con un gobierno de derechas en España, cuando aquí se obedece más al Eje que se gobierna? Yo prefiero la segunda opción. Esta es la esperanza  ideológica que queda. Pronto gobernará la socialdemocracia tanto en Francia como en Alemania, rescatándose  en parte el sueño perdido, aunque la dicha no sea total. 

La economía española llora, por la incompetencia de la derecha europea con su política de recortes salvajes del déficit fiscal y del gasto público; en vez de aplicar una economía socialdemócrata de estímulos públicos, lo que conllevaría que el déficit se reduciría más lentamente, pero de forma coherente y segura dado que impulsaría el crecimiento. Obteniendo el Estado, mayores aportaciones del incremento de la actividad y del aumento de la recaudación fiscal que la política expansiva generaría. El Nóbel Joseph Stiglitz, avisa: “de que reforzar la austeridad sólo ralentizará el crecimiento de Europa y agravará sus problemas presupuestarios”. Otro Nóbel, Paul Krugman, ironizó diciendo: “si descubriésemos que criaturas del espacio exterior planean atacar la Tierra y decidiésemos lanzar un contraataque, dejando el déficit y la inflación en un segundo plano, saldríamos de esta recesión en menos de 18 meses. Sólo una invasión alienígena evitará la tan temida double dip” (doble descenso o caída, otra recesión).

El profesor José Carlos Díez piensa: “que en 2010, cuando el comercio mundial repuntó y sacó a Alemania de la recesión, Ángela Merkel forzó acelerar los tiempos para rebajar el déficit al 3 % del PIB. La crisis ha dejado en evidencia que 2010 no era el año de la recuperación fiscal. El pasado año debería haber sido un ejercicio de fuerte crecimiento”. El mismo error cometió el Presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, al aceptar la noche de 9 de mayo de ese año las draconianas condiciones impuestas por la canciller alemana. Bruselas estableció para todos los países que el déficit debía situarse en el 3% para el 2013. El Gobierno partía de un déficit público equivalente al 11,4 % del PIB español en el 2009. El primer objetivo era situar el déficit en el 9,3 % en el 2010; algo que se consiguió. El segundo paso es el 6 % para el 2011; cifra que parece se alcanzará. “Y si en vez de ser un 6 % es un 6,2 %, no pasa nada. No tanta rigidez”, apostilla Joaquín Estefanía. He oído decir muy acertadamente: “que el camino de la austeridad fiscal no beneficia a quienes más lo necesitan”.

El gobierno español nunca debió someterse a cumplir la reducción de en torno al 8 % del déficit en tan pocos años. Creo, que ese ha sido el gran error del mandato Zapatero. Como máximo debió adquirir el compromiso de una disminución de un 0,5 % por año, en un periodo de liquidación mínimo de quince años. Posiblemente, tendría que haber amenazado a los alemanes con no pagar la deuda, si las condiciones de devolución eran inasumibles, porque frenarían radicalmente el desarrollo económico español, como así ha sido. Aún se está a punto de exigirlo. Junto a otros países, España se tiene que plantar e imponer unas condiciones de pago en los términos aquí expuestos. El decrecimiento económico que origina esta discordante economía merkeliana en el conjunto de la Unión, pronto hará que otros estados análogos hagan lo propio. Así, no se puede seguir. Finalmente, la sensatez se impondrá por la fuerza del agotamiento del crecimiento. Obligando de una vez a plantear una política general de estímulos fiscales keynesianos; siendo su fundamento principal, la reserva de dinero público que proporcionaría el ahorro de un menor coste anual del déficit, junto al incremento de la recaudación fiscal por el aumento  de la actividad y el relanzamiento del consumo. Más una drástica reforma fiscal para que la familia de la criada no pague más que la de la señora. Con una política eficaz contra el fraude al fisco.

Es innegable que, con sus imposiciones en la política económica de la Unión Europea, Ángela Merkel, por encima de todo, defendió los intereses alemanes. No los de la zona euro como hubiera sido lo ideal. Cabe afirmar, que su fin era que los bancos alemanes cobrarán la deuda soberana fundamentalmente de los países periféricos, entre ellos España, sin importarle en exceso la débil situación financiera que quedarían estos. ¿Nadie se dio cuenta de su juego? ¿Por qué se aceptó? Con esta cruda economía, Alemania esta desplazando a España hacia la inoperancia más atroz, al haber bloqueado su desarrollo financiero, atándola de pies y manos para que de hecho no se pueda desarrollar. Soportándose el castigo alemán, con un alarmante silencio español, junto a una inquietante paralización política y mediática. La conclusión de esto es, que el país se encuentra con las empresas sobrellevando la crisis, la banca con los créditos semicerrados y las arcas del Estado recibiendo baja recaudación por el efecto de la recesión y totalmente debilitadas por el alto precio del déficit. Mas, ¿de dónde va a salir el capital para invertir en economía productiva y en el crecimiento económico? Urge abrir la puerta de la iniciativa pública, como la única flecha posible de lanzamiento.

Según el propio Zapatero, en mayo de 2010, la deuda pública española era un 20% menor a la de la media europea. Para él, la deuda pública era baja y la de las empresas también. Sin embargo, la deuda de los bancos era un 20% superior a la media de la deuda bancaria europea, por la caída de la vivienda y los terrenos que había adquirido. Por tanto, España tenía y tiene las cuentas públicas bastante saneadas en comparación a la mayoría de los países desarrollados, lo que todavía le permite exigir otro sistema de pago del déficit fiscal más pausado y eficaz para el incremento del crecimiento propio. En agosto, la deuda pública española era del 60,11% del PIB del año 2010; la más baja de los países grandes y la segunda mejor de la Zona Euro-17 cuya media se situaba en el 85,38%, siendo la más baja la de Suecia con un 39,76%, la superior la de Italia al suponer el 119,00%. La de Alemania alcanzaba el 83,23% de su PIB.

¿A que conduce esta lamentable política de neto interés alemán? En nuestro caso, el problema de España puede llegar a ser, el que sin haberse recuperado de la crisis actual, sufra las penalidades de una segunda crisis como consecuencia de la primera, como muy bien advierte Krugman. Todo ello con las graves carencias que sufre: 21% de desempleo, crisis de la vivienda con su subsector de la construcción paralizado, prima de riesgo en los mercados financieros rondando los 350 puntos básicos, con una banca sin capacidad crediticia, sin suficiente inversión en las empresas, con una industria de automoción a bajo rendimiento soportando una venta de automóviles en el nivel más bajo de los últimos quince años, una productividad mejorable, bajo consumo, la bolsa de mal en peor, con la debilidad interna de un crecimiento irrisorio de 0,2% en el ultimo trimestre.

Toda esta oleada de estancamiento financiero impide además la renovación necesaria de bienes de equipo y la adquisición de nuevas tecnologías en las empresas. En definitiva, se está envejeciendo el tejido empresarial y la industria al no recibir la inversión en innovación y desarrollo que necesitan, lo que debería ser motivo de mucha preocupación en las entidades económicas, en los gobiernos y en el país. Con la necesidad que hay de mejorar la productividad y la competitividad, ¿cómo hay tanta pasividad ante este fenómeno dañino para conquistar y ganar el futuro? De momento, se llevan más de tres años de crisis y los mismos perdidos en la  modernización que se precisaría. ¿Cuánto tiempo más se va a tolerar esta decadencia que puede resultar mortal para la economía y el desempleo? ¿Cuántos años costara recuperar lo que se pierde? ¿Nos damos cuenta de que se están cerrando infinidad de empresas y muriendo poco a poco las demás, sin que se ponga remedio?

La industria esta triste, pasiva, sufriendo, sin moral ni esperanza de recuperación a medio plazo, cuando es el principal barco que nos puede rescatar. ¿Cuándo volverá a funcionar a pleno rendimiento este potente motor económico, exportador y garantía de crecimiento económico, de profesionalidad y de mayor estabilidad laboral. Para el economista Rafael Doménech, la industria representa el 20 % del PIB español, habiéndose convertido en el mejor anclaje para permanecer a flote, pero este sector no puede tirar de la economía si el resto no le ayuda, si no mejora la competitividad, normalizándose la financiación.  

Si bien, ha brotado una pequeña esperanza. Por primera vez un dirigente socialista ha puesto en entredicho la dureza del ajuste Merkel-Zapatero. En la reciente conferencia política del partido, el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba, cuestionó la firmeza en el ahorro para cumplir el objetivo de reducción del déficit al 3 % en 2013. Siendo claro al decir: “Hay dudas razonables de que nos estamos pasando en la dosis de ahorro para enfrentar la crisis. Igual tenemos que medir los tiempos y los ritmos optando por la vuelta a los estímulos fiscales para que la política de austeridad no sofoque el crecimiento y la creación de empleo”. Sabio mensaje si se aplica, dado que al día siguiente por la mañana los periódicos destacaban la noticia. Pero por la tarde el candidato intervino en un mitin en Zaragoza, al que asistí; y, en él -con un escenario de fondo azul gaviota- no dijo ni media palabra sobre la cuestión. Sería por olvido. Para justificar su reflexión, si declaró a la prensa: “Digo lo mismo que Obama a Europa”. Es verdad.

Aparte de ello, para mí el partido socialista no podrá ganar las elecciones hablando únicamente de sanidad y de educación. Él afirmó que en España es necesario cambiar los horarios laborales, sin mencionar a los sindicatos en ningún momento. ¿Lo hará por decreto? Eso no me gustó, pero le votaré. A pesar del azul antirojos que vi en el estrado de color derecha recorte.




6.10.2011                                                                                                     Fernando Bolea Rubio
                                                                       Sindicalista    



jueves, 22 de septiembre de 2011

Sindicalismo y tropas enemigas

Gente interesada de mala fe, con un discurso análogo para hacer mayor mal, tienen como ideario debilitar e ir destruyendo los sindicatos de clase en España. Disponiendo para tal vileza, del apoyo de medios de comunicación de derecha y de ultraderecha. Y ahí están, en plena faena, intentando doblar la rodilla de los trabajadores organizados y como tales los más combativos y sensibilizados con el hecho sindical.

Cuando los sindicalistas van a la defensiva se les nubla la vista y yo nunca he padecido ese mal. Así que, para empezar, culpas pocas y virtudes infinitas. Como la siguiente. No conozco a ningún trabajador que, ante una sanción, despido, ofensa, u otro problema   laboral sufrido, haya ido a la camarilla de destructores sindicales para que lo defiendan. En concreto: A las organizaciones patronales, a la CEOE, a las cadenas de TV ultraderechistas, a otros medios antisindicales, a los neoliberales que atacan lo sindical sin descanso, al Gobernador del Banco de España que no duerme porque tiene la cabeza llena de reformas laborales y los bancos medio hundidos con sus ejecutivos multimillonarios, a las bandas enemigas que aparecen por doquier, o a los atroces criticos con las organizaciones sindicales que abundan por las empresas. No, no van a ellos. Acuden a los sindicalistas y a los sindicatos y si son los más fuertes y preparados mejor.

Así, ¿Cómo es posible que los trabajadores en general no se opongan con rotundidad a las campañas de acoso y derribo sindical, cuando es la sindical la única herramienta de defensa que tienen? ¿Cómo se permite que vayan debilitando la protección propia? ¿Por qué se llega a colaborar con los enemigos del mundo del trabajo, si sus intereses son  antagónicos? Cuatro manos hacen más que dos y no se debe repudiar ni maldecir una mano amiga. Como he oído decir: “Hay animales que tienen poca memoria, corren cien metros delante de un león y se paran, porque olvidan que los persigue”.

Para tener ideas y no defenderlas es mejor no tenerlas. En ocasiones se critica sin fundamento a los sindicalistas, pero se ignora que merecen suma consideración porque el sindicalista nace no se hace. Los sindicalistas se mueven por ideología y por sentimientos, por nada más; aunque estos principios de clase, humanistas y sensibles que guían su actividad sindical, no sean lo suficientemente conocidos desde fuera del movimiento obrero y sindical. Varios artículos míos anteriores tratan asimismo esta cuestión. Las palabras del periodista Manuel Domínguez Moreno son ilustrativas en este sentido: “La ideología es un planteamiento, un modelo político y social, una forma de entender la vida”. ¿Qué ya no hay gente así? Por supuesto que existe. Esta semana en una masiva asamblea de delegados de UGT, me emocioné (y se lo dije a ellos) escuchando las intervenciones de Cándido Méndez y de Manuel Fernández López,“Lito” porque pensé que en 35 años no han cambiado nada. Mantienen su mismo discurso sindical de entrega total a los trabajadores y a las trabajadoras, con la misma frescura que cuando siendo críos luchábamos en la calle y en las fábricas por la democracia y por los demás.

Un sindicalista es un idealista. Sin dejar el pragmatismo, los sindicalistas deben ser siempre idealistas. A veces se censura a los sindicalistas por las apariencias, porque se tiene una imagen errónea de ellos. A las personas no se le puede conocer con un mínimo de precisión, sin haber hablado al menos algunas palabras directamente con ellas. Nadie es como parece. De otra parte, ningún sindicalista lo es con intención de hacer mal a los demás compañeros. En caso contrario no serían sindicalistas. Después de mi larga trayectoria sindical, yo podría decir lo mismo que el escritor George Orwell (luchó en los Monegros a favor de la republica): “Después de las experiencias que he vivido no tengo menos, sino más fe que antes en la honradez de los seres humanos”.

He escuchado decir a un joven colega que “el sindicato tiene que ser una amenaza creíble”. Así es, tenemos el valor de jóvenes sindicalistas que piensan bien. Al sindicalismo le queda mucha vida. Por mucho y muchos que se empeñen no lo derrotarán. El líder de UGT, Cándido Méndez, ha declarado: “Ha habido una labor de los medios de comunicación de derecha y de extrema derecha de un martilleo de artillería pesada contra el movimiento sindical a lo largo de estos años, casi como preparando el terreno para la vuelta de la derecha. Pero que no se confíen, que no se confíen, porque después del fuego de la artillería más fuerte, en todas las guerras surge la infantería de los agujeros de las bombas para defender su dignidad y defender a su país”. En los discursos añade que la infantería (republicana) española es la mejor del mundo. “Somos el único baluarte que a los poderosos les queda por vencer, por eso somos el objetivo a batir” subraya -el secretario general de mi federación MCA-UGT antes UGT-METAL-, Lito. La procesión terminará cuando pase el último cura, pero nada conseguirán sin la fe devota de trabajadores conversos. 

“No defendemos la nómina de un mes, sino el empleo de una vida” afirmaba un compañero de Cádiz, ante el cierre de su fabrica de la multinacional Delphi por ser deslocalizada a otro país. De verdad... ¿Quien puede solucionar un problema así? ¿Lo puede hacer un abogado o abogada desde un simple despacho? ¿Lo podría solventar el mejor gabinete de juristas, al ser la deslocalización una opción empresarial legal? Más, si por muy buenas indemnizaciones por despido que pudieran conseguir, los trabajadores no les dieran valor material y las rechazaran, porque su lucha fuera por la defensa a ultranza de los puestos de trabajo. ¿Los abogados con las togas se pondrían delante de las manifestaciones de presión, dando un espectáculo espantoso? Los sindicalistas para esto y los letrados a lo suyo, cumpliendo con su función de técnicos de apoyo.

¿Se haría sindicalismo, reclamaciones, demandas, en las pymes si no hubiera delegados sindicales de los sindicatos? No, casi nadie se encararía con el empresario ni con los tipos de su entorno, al no disponer de la cobertura organizativa que gozan los representantes sindicales. ¿Qué estos tampoco lo hacen? La solución es sencilla, que dimitan y se les sustituye. Yo pienso que una de las dificultades del sindicalismo es debido a que no se propagan suficientemente, las gestiones y los triunfos sindicales que se obtienen. En primer lugar, dado que no se comunican suficientemente a los medios de comunicación. Y en segundo lugar, porque a veces no se utiliza bien la propia prensa informativa propia.

Los trabajadores siempre están hondamente interesados en conocer el desarrollo de los conflictos de sus compañeros de otras empresas, así como la solución que el sindicato les va dando. Si bien ese defecto es sencillo de subsanar, realizando mensualmente en cada federación sectorial del sindicato asambleas generales de delegados sindicales. Así como de afiliados en las empresas y en el sindicato cuando sea menester. Repartiendo además, los boletines del sindicato en la puerta o en el interior de las empresas, dando un ejemplar en mano a cada trabajador, lo que daría pie a tener un pequeño cambio de impresiones y un contacto directo del sindicato con el asalariado.

Probablemente, una suposición drástica ayudara a dar más valía al sindicalismo en sí.  Podemos imaginar por un momento, la sensación de vacío que se produciría en multitud  de trabajadores, en las clases inferiores y en el conjunto del país, si de pronto se diera la noticia de que continuaba la democracia y todo igual; pero que los sindicatos habían desaparecido, que no iban a continuar ejerciendo su labor social en España. A partir de ese momento ¿Quien  garantizaría el Estado del bienestar? ¿Que ocurriría con el sistema de pensiones? ¿Quienes se harían responsables de la negociación de los convenios y de garantizar los salarios a las familias españolas? ¿Como se podrían tratar los Expedientes de Regulación de Empleo? ¿De que forma se haría frente a los cierres de empresas y a los despidos colectivos? En lo referente a los derechos individuales ¿Se cubrirían correctamente los servicios jurídicos de los asalariados en los Juzgados de lo Social? ¿Se velaría por la salud y la seguridad de los trabajadores en los puestos de trabajo? ¿Se harían políticas sociales de inserción, de empleo? ¿Y la formación y los servicios?

En los conflictos laborales sacar a la gente a la calle es fácil, lo difícil es retirarla  ¿Quién lo haría? ¿Cómo se negociaría con los gobiernos y con los sectores productivos, industriales, turísticos, económicos, para reactivarlos socialmente? Las direcciones de las grandes, medianas y pequeñas empresas ¿solventarían los problemas laborales diarios hablando uno a uno con todos los componentes de las plantillas? ¿o pararían la actividad de las firmas para reunir a los empleados en colectividad? La situación se pone fea. En mi opinión, se tiene que analizar sin demora la catástrofe económica que para los negocios y el desarrollo económico del país significarían las tesis neoliberales y provocativas ultra de la desaparición o del debilitamiento sindical.

En el Reino Unido, el thatcherismo destruyó la influencia de los sindicatos casi durante una generación, después de que en 1984 ganara una huelga de un año de duración al Sindicato Nacional Minero (NUM). Dos mineros fueron condenados a cadena perpetua por el asesinato de un taxista. El Gobierno cerró 97 explotaciones mineras y el resto fueron privatizadas y vendidas. Desnacionalizando también el monopolio estatal de los astilleros británicos, telégrafos, gas. Todo ello tuvo como consecuencia la pérdida de puestos de trabajo y un incremento del desempleo. Pero como Primera Ministra y líder del Partido Conservador, Margaret Thatcher tuvo que dimitir en 1990, hace 21años. Y, en la actualidad, los sindicatos (Trade Union) continúan con una inmensa capacidad de movilización y resolución. Ni ella ni su radicalismo ultraliberal enfermizo están y el sindicalismo británico sigue felizmente su trayectoria. 

¿Alguien en España quiere que se repitan aquí los métodos de esa señora? De momento, diversos poderes lo están intentando. Si logran herir al sindicalismo, siempre habrá una líder (ya están haciendo méritos un par de lideresas, así llamadas) o un líder del Partido Popular –ahora con dos gallinas y un gallo que no canta-, para continuar la operación de derribo de los bienes públicos del Estado. De manera tal, que el conflicto puede estar servido.       

Consecuentemente, las patronales, la banca, los comerciantes, los empresarios serios, la prensa conservadora más racional, la parte de la sociedad implicada; deben rebobinar su estrategia de acoso al sindicalismo que han ayudado a generar, tomando cartas en el asunto en sentido contrario. Este juego fundamental de la ultraderecha -del Tea Party /Ti Pari/ o Tintorro español-, no puede ir mas allá. Si no se para pronto, habría que neutralizarlo a la manera sindical. Si no se hace así, como dice un amigo: “Ya veremos después a que monja reclamamos”.

La primera acción  para contener a las tropas enemigas debería ser, que sus posibles afectados no voten el 20-N a los partidos conservadores. Por el hecho conocido, de que si llegan al Ejecutivo les dispararán con cartuchos de sal en el trasero, tratando de eliminar el poder sindical que le garantiza los derechos sociales y el bienestar. Como igualmente  argumenta Lito: “El sindicato con los trabajadores y nada más. Pero en todo caso, para los propios trabajadores siempre es mejor un mal gobierno de izquierdas que uno bueno de derechas”. La teoría de votar con enfado a uno con el propósito de que no salga otro, es una hipótesis. El pueblo decidirá.    


22.09.2011                              Fernando Bolea Rubio
                                       Sindicalista  


viernes, 9 de septiembre de 2011

Los valores como acción política

Como consecuencia de la crisis que los poderes financieros y los gobiernos no saben atajar, están ocurriendo tantas misteriosas e incomprensibles novedades políticas que, a mi modo de ver, algunas personas de izquierdas pueden padecer tal desorientación ideológica que lleguen a asumir las recetas de la derecha, como las únicas validas en el estado actual.

Cuando al principio se preguntaba ¿Quién tiene la culpa de la crisis? Se respondía la banca. Ante la misma cuestión, ahora se dice Zapatero. ¿Cómo se puede solucionar? Con reformas laborales, amigo millonario, indican aun hoy personajes faranduleros, los ricos y sus palmeros. Lo cual es lo mismo que querer ir a Francia con rumbo a Ceuta. ¿Señor Rajoy, como piensa usted solucionar la crisis? Con una profunda reforma laboral, que cuando la conozcas te arrepentirás de no haber ido a votar o de haberme votado, camarada e ignorante obrero. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, critican por estribor. Este Gobierno ha derrochado el dinero, abronca el derechismo político ahora eufórico ante el eminente triunfo electoral del Partido Popular: con las ayudas a los viejos, la Seguridad Social atendiendo emigrantes y operando extranjeros, reparando aceras, con pagas por hijos, los 400 euros en el IRPF, u otras lindezas, critican. Un mensaje político confuso e iluso se ha establecido en la sociedad, con el silencio enigmático del socialismo gobernante, que ha perdido la influencia de la comunicación y por ende la posibilidad de amparar su propia gestión. 

Pero basta con recordar levemente el pasado para que la luz alumbre. La crisis nació en 2007 en EE UU, es mundial, fundamentalmente de los países occidentales. Los culpables de la misma son los banqueros y los mercados financieros especulativos, quienes como consecuencia de sus desfalcos y raterías con las hipotecas basura (subprime), junto con sus innumerables operaciones económicas que Felipe González denomina como de: “Egoísmo inteligente”, se llevaron a sus bolsillos los inmensos beneficios de la economía monetarista que practican. Dejando bacías las arcas de infinidad de entidades financieras, estados, empresas, personas; generando en la humanidad: hambre, escasez de bienes, paro, calamidades sin fin. Sin que nadie pague condena por lo hecho. Con la dificultad de que la política no se ha sabido imponer a los mercados financieros, para influir verdaderamente en la economía de los países. Por ello, Zapatero es una victima más de la crisis, no su impulsor como se le inculpa. Que se dirijan las iras hacia los verdaderos culpables, dejando de penar a los inocentes; aunque la gestión de la crisis de los Gobiernos central y autonómicos españoles, tanto de uno como de otro color, dejen mucho que desear. Así, todo en su sitio y cada cual con su fortuna o tormento. 

De otra parte, esta crisis se recordara en España como la de las reformas laborales continuas. Desde hace un año el Gobierno no para de jugar con la pelota. Empezó facilitando y abaratando el despido. Continuó dando ventajas infinitas a las empresas para reducir personal, pudiéndose declarar hasta pérdidas de futuro... que fue como un cheque en blanco que la Administración regaló a la patronal. El 31 de agosto de 20011 entró en vigor –durante dos años- otra novedad, el encadenamiento sin límite de los contratos temporales; cuando debido a las restricciones que impuso (favorablemente en esto) la Reforma Laboral de 2010, la suma de 24 meses de contratos temporales convertía automáticamente el contrato como indefinido. Triste episodio, porque aparte de perder esa condición; es tanto como decir, que como en muchos centros de trabajo no se cumplía bien esa obligación legislativa, había argumentos legales para conseguir en los tribunales contratos indefinidos como penalización, o al menos una indemnización superior a 20 días en las negociaciones posteriores al término de la relación laboral. Ahora no será así, quedando los temporales más indefensos, al cambiarse la norma y de hecho legalizarse el fraude contractual existente. Una nueva facilidad para los empresarios que de nuevo perjudica seriamente a los trabajadores. El Ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, para enaltecer el evento indicó:“El Gobierno prefiere un trabajador temporal a un parado”. Similares palabras se decían cuando se aprobaron a gran escala los contratos eventuales, llegando a suponer este fenómeno una lacra de hasta un 35% de precarización, de contratos basura.  

¿Agosto podía dar más de sí? Pues claro, los Contratos para la Formación hasta los 34 años si el trabajador no tiene cualificación profesional, cuando al tener 35 años las empresas no contratan a estos jóvenes por viejos. En mi caso, a los 18 años era oficial de primera mecánico fresador en una empresa.¿Nos damos cuenta del destrozo laboral que se ha hecho en este país con los jóvenes, por culpa en muchos casos de la golosina salarial del ladrillo y de no potenciarse a tiempo la formación profesional? ¿Cuándo van a empezar a cotizar a la Seguridad Social? ¿Con cuantos años se tendrán que jubilar para tener derecho a una pensión? De entrada, se les condena a tener que adquirir además de la pública una pensión privada. Con un desempleo del 20% y un paro juvenil del 43%, la situación de los no cualificados profesionalmente está siendo ya dramática. ¿Qué van hacer, ir por la Unión Europea realizando los trabajos que nadie quiera? A estos jóvenes y por supuesto a los demás, no se les puede ayudar con reformas laborales como ésta, que aún los aleja más de la solvencia que como personas necesitan. Son necesarios planes específicos de mayor alcance financiados por el Estado, con ayuda empresarial y colaboración con ímpetu de los agentes sociales.

Se señala que la prioridad del Gobierno es luchar contra el paro y quizá en ese sentido ha debido impulsar las reformas laborales que comentamos. Sin embargo, el paro y la temporalidad en vez de reducirse aumentan, por haberse incrementado la crisis y en mi opinión, debido a que las reformas han tenido un error grave de orientación. La solución no debió ser flexibilizar y abaratar más la contratación y el despido, pensando ingenuamente que con esas premisas los empresarios contratarían más y mejor. Nada de eso han hecho y las medidas gubernamentales han acabado en un rotundo fracaso. No se debió ir por el camino de la desregulación, sino por el de limitar las facultades que las empresas ya tenían para contratar y despedir; para impedir que pudieran desprenderse de los trabajadores con tanta facilidad, contratando a los nuevos asalariados con mayores garantías de estabilidad. Todo ha sido un despropósito. Es lógico y fácil de entender que si se ha deteriorado el equilibrio laboral, dando más poder de ejecución al empresario este lo aplique en su propio bien. Si a los niños se les da caramelos se los comen. Si se hacen reformas laborales gustosas, se consumen con mayor agrado.

En unos meses puede instalarse el PP en el Gobierno, con la receta citada de una nueva reforma laboral profunda. Más de lo mismo. Les parece poco el fracaso que se ha tenido que quieren superarlo con creces. Modificando la legislación laboral no se crea empleo y según como se haga (como se ha valorado) se puede perder más deprisa el existente. No es así como mejoraran las cifras del paro. El desempleo necesita que la economía crezca de forma natural para que cree empleo. No sirve valerse de artimañas ficticias, que pueden tener como principal fin, no el que se dice, sino reducir los derechos de los asalariados, ya bastante limitados en este país en comparación con otros de la Eurozona. Que no empujen para atrás, que hay mucho que hacer por delante.

El vivir por encima de las posibilidades es una afirmación socialmente peligrosa, dado que llevada al extremo, puede ser utilizada por los neoliberales para reprochar a los trabajadores y a las capas populares de gozar de mejoras imposibles de mantener, justificando así que habría que recortar el Estado del bienestar, cuando eso sería totalmente incierto. Aquí sí se ha vivido sin freno ni control; pero han sido sobretodo los promotores y los banqueros del ladrillo, no así la población en general. Ni tampoco  el Ejecutivo socialista, porque no se debe olvidar que antes de la crisis el Estado llegó a tener superávit; siendo aún hoy, el porcentaje de la deuda publica española uno de los más bajos de la Unión. No tanto la privada, que es considerable (más de dos veces superior a la pública), en parte como consecuencia de la errática construcción masiva de viviendas que se efectuó, cuyo estoc sin vender esta restando valor a los activos de algunas entidades financieras. Fenómeno este que impide gravemente la superación de la recesión en España. Una política de vivienda equivocada, que el PP impulsó y que el PSOE desafortunadamente no paró.

Es asimismo sorprendente que, cuando tenemos uno de los mejores sistemas de Seguridad Social del mundo, haya personas que piensen que los responsables y dirigentes que la gestionan son tontos. Como si no cobraran en los correspondientes seguros y países de los afectados, los servicios que prestan a los extranjeros si estos no cotizan aquí. Lo mismo que cuando un español se opera en cualquier otro país y la sanidad española paga la cuenta, o dispone de conciertos económicos establecidos de compensación. El que las pagas por nacimiento de hijas e hijos y del IRPF, fueran para todos, sin limitarlas en función de altas rentas, fue equivocado y censurable. No así las ayudas a la dependencia, porque la falta de protección de los mayores era un déficit social propio que había que cubrir, como en su momento se hizo en otras naciones del  entorno. El Plan-E de rehabilitación de las poblaciones, fue un programa expansivo público para ocupar durante un año desempleados de la construcción, una vez pinchada la burbuja inmobiliaria. Por su objetivo laboral, yo estuve de acuerdo con él.

El poder de la derecha y las incongruencias que seguirán surgiendo desde el partido socialista, continuarán ensombreciendo el panorama político y sindical. En consecuencia, se ha de estar preparados para afrontar los ataques que iniciara el neoliberalismo sentado a la derecha y la izquierda, estando en el Gobierno y fuera de él. Que sus mensajes no confundan a los luchadores sindicales, al movimiento obrero, ni a los trabajadores y las personas progresistas y con conciencia social. En realidad nuestro ideario ha de ser, guiarnos y refugiarnos en los valores sindicales y políticos de la izquierda, cuyos principios e ideales nadie nos podrá arrebatar jamás. Que no se pierda la ilusión y la esperanza, porque los verdaderos socialistas no necesitan tutores, lo que desean lo saben conquistar.        

9.09.2011                                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                          Sindicalista

viernes, 26 de agosto de 2011

Crecimiento o desastre


Por el contexto en el que se desarrollaba la economía, los que pensábamos que los mercados nos podrían dar un susto en agosto, no nos han sorprendido en exceso los apuros financieros sufridos por el Tesoro Público español, como consecuencia del encarecimiento del pago de la deuda soberana. Aunque ha sido muy desconcertante el error de modificar la Constitución para limitar el déficit público.

¿Qué necesidad tenía Zapatero de hacer ahora esa modificación liberal? ¿Ha valorado el Presidente la situación de debilidad ideológica y política en que ha dejado a Rubalcaba el candidato socialdemócrata? ¿Coartando el déficit público, Estados Unidos hubiera salido sin el New Deal (Nuevo trato) de la Gran Recesión de los años treinta del siglo pasado? ¿Y Europa, se hubiese podido reponer de su hundimiento financiero como consecuencia de las ruinas de la II Guerra Mundial? ¿No se aplicaron en esos casos políticas keynesianas de mayor gasto público, que fueron determinantes para salvar las naciones? ¿Por qué se quiere privar a España y a los futuros gobiernos de izquierdas verdaderos, de realizar esas políticas que evitan estancamientos económicos como el de ahora y garantizan el Estado del bienestar, cuando hasta un banquero ha dicho: “Hay que releer a Keynes”?

¿Por qué el Gobierno español es tan obediente? Hace unos días Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, la derecha europea, la austeridad manifiesta, decidieron por su cuenta y sin tener la representación necesaria que, las Cartas Magnas de los países de la zona euro, regularicen la limitación presupuestaria (el techo de gasto) de sus respectivos Gobiernos. Una restricción, que ahora solo recoge la Constitución alemana. Pero aun así, la docilidad española es tal, que los parlamentarios y senadores aprobarán la indicación sin un referéndum. Y, a vuelta de correo, en valija diplomática, enviarán la esperanza de la izquierda a la derecha reinante. Esta Europa no me gusta. Y este Ejecutivo tampoco. Según Emilio Ontiveros: “Al Gobierno no se le puede acusar de pasividad, sino quizás de excesivo nerviosismo e inquietud por agradar a los mercados financieros”.

Este hombre no sabe lo que ha hecho. Los diputados socialistas tienen ahora en su mano, la responsabilidad orgánica y política de impedir en el Parlamento que esta paranoia ideológica salga adelante. Ésa es la única posibilidad, para que el 20-N, el partido socialista se pueda salvar del más inimaginable debacle electoral. Si se sigue así, el PSOE desaparecerá. ZP ya no es un líder. Se ha convertido es un desconfiado, con la fatalidad de que cada año comete un error insalvable. Con el del 9 de mayo de 2010, se quemó como político, al abandonar a sus votantes con recortes que únicamente ellos padecían. Con el que juzgamos del 23 de agosto, esta generando hastío. ¡Ya vale! Que no haga nada más. Cuando como ahora se equivoca, la derecha lo aplaude. Por sus desviaciones e incoherencias, sufre desconfianza general. A una persona que se comporta así, no se le puede tener lealtad. Que cada parlamentario, proceda en consecuencia, para que al menos se convoque un referéndum.

Es innegable que aparte del color político de sus dirigentes, con gobiernos conservadores no progresará España. Aquí también es necesario un New Deal, porque Alemania está arruinando a España, por la obsesión de la cancillera Merkel con la austeridad. “Esta destruyendo mi Europa”, ha dicho el excanciller y su padre político, Helmut Cohl. Pero en Madrid su palabra se hace ley fundamental. Cada día tiene -como Sarkozy- más oposición en su país; pero los socialistas locales, no escuchan a sus correligionarios alemanes, franceses, portugueses o griegos, colegas de su internacional. Para que, es mejor no hacerse la foto con el griego Papandreou, se debe pensar. Doy un giro a la derecha, rodeándome de un equipillo económico neoliberal, con terror a subir impuestos a los ricos... para que no se enfaden y como ahora den alguna limosna y yo feliz; cuando según Vicenç Navarro, “los ingresos al Estado español son de los más bajos de la Eurozona, un 34% del PIB, frente al promedio de la UE-15 de un 44%, y de Suecia un 54%”. Esta última, con el modelo político que anhela el PSOE real, no el oficial que va a la deriva.

Si por la crisis y los pagos sociales, en 2009, el déficit público español llegó a ser del 11,1% del PIB. No se podrán cubrir esas necesidades si, las administraciones no tienen dinero, no se les permite adquirir deuda pública, si hay un 23% de economía sumergida, con capitales burlando el fisco y sin intención política de aplicar impuestos progresivos. ¿Cómo se va a pagar el desempleo, la educación, la sanidad si la crisis vuelve a repuntar, como ya es seguro que va a ocurrir? Urge hacer políticas expansivas  keynesianas, no restrictivas monetaristas como pregona el PP, porque el principal objetivo ha de ser el crecimiento económico al 2,5%, para que empiece a brotar el empleo y la prosperidad. Sin crecimiento y con las políticas desastrosas de Merkel, Zapatero y Rajoy, España lo va a pasar muy mal. Preparémonos.


          26.08.2011                          Fernando Bolea Rubio
                                                     Sindicalista