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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 13 de abril de 2012

29-M: Llama y voz de consenso

Los medios conservadores ya no hablan de la Huelga General del 29-M, porque si lo hicieran en justicia tendría que ser para alabarla, más que a modo de censura... como lanza hiriente contra los sindicatos. Aunque se ha de entender, que fue una movilización sindical y ciudadana espléndida, casi total.

Los españoles dieron una respuesta contundente para advertir al Gobierno, que no quieren un país mísero, explotador e injusto ni para ellos ni sus hijos ni nietos. Brotando así, una llama de rigor y esperanza, que será recordada en los anales de la lucha del movimiento obrero contra las imposiciones político empresariales y la injusticia social. Si la madre de todas las huelgas generales fue la del 14-D de 1988, la del 29-M le sigue en importancia, ocupando merecidamente el segundo nivel del podium, siendo merecedora de consideración y aplausos.

Así diré, que el Indicador de Consumo Eléctrico muestra el éxito rotundo del 29-M. Sobre él, un informe de Economistas Frente a la Crisis (EFC), correspondiente a las 24 horas de ese día, constata el seguimiento masivo de la Huelga General, superior a los paros generales del 20 de junio de 2002 y del 29 de septiembre de 2010. Según los especialistas no se ha visto otra caída en el consumo eléctrico de semejantes características en los últimos 20 años, para los que hay registros comparables.

En este informe se revela que los datos manejados por el Gobierno y muchos medios de comunicación no reflejan adecuadamente la realidad, ya que no realizan una comparación rigurosa al no descontar el consumo debido a los hogares -a los que no afecta la huelga- ni efectúan adecuadamente las correcciones para alcanzar un día auténticamente comparable. Por contra, los resultados del indicador corroboran las evoluciones realizadas, a lo largo del día, por UGT y CCOO. Hay que tener en cuenta que las evaluaciones mejoraron al incorporar las últimas horas del día correspondientes a la actividad fundamentalmente industrial, donde el paro incide más en el consumo eléctrico.

El Indicador de Consumo de Electricidad debido a la actividad económica elaborado por EFC -tomado como si esa fecha no se hubiera visto afectada por la huelga-, pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad económica disminuyó durante el 29 de marzo un 91,0% debido a la incidencia de la Huelga General. Hay que destacar que este mismo dato (caída del 91%) en la huelga de 2010 fue del 72,1% y en la huelga de 2002 del 85,1%. En conclusión y tal como el propio estudio indica, la Huelga General del día 29 de marzo de 2012 ha tenido mayor incidencia que la Huelga General de 2010 y la de 2002. En concreto, la Huelga General de 2012 ha sido un 19% más intensa que la huelga de 2010 y un 6% más intensa que la huelga de 2002.  

Para el catedrático Vicenç Navarro: “La manera más rigurosa es calcular el consumo de electricidad del día de huelga respeto al de un día festivo, digamos domingo, cuando la mayoría de la gente no trabaja. Es decir, hay que comparar el consumo de electricidad entre dos días comparables, un día sin trabajo (el domingo) y un día de huelga general que intenta que, como ocurre los domingos, la gente no trabaje. Pues bien, tomando este indicador, se puede ver que, como bien han documentado un grupo de economistas (EFC) la Huelga General fue un gran éxito, pues el consumo de la electricidad fue casi el mismo de un día festivo (El País fue el único rotativo que hizo esa distinción, ningún otro rotativo la hizo). En concreto, la caída del consumo fue del 87%. Si hubiese sido un 100%, ello indicaría que el consumo de electricidad había sido el mismo que el de un domingo. Un 87% es bastante cercano a un domingo. En realidad, comparando tal indicador con los anteriores de otras huelgas generales, se ve que la huelga general en contra de las medidas altamente impopulares del gobierno Rajoy, fue una de las más exitosas de las que han existido durante la democracia”.

Por tanto, queda clara y demostrada la importancia de la Huelga General de 29-M, barriendo los intentos de manipulación y ocultación de la que es objeto para minimizar su efecto. A lo que hay que añadir que, si grande fue el paro, mayor clamor causaron las inmensas manifestaciones de la tarde, segundadas por miles y miles de personas, de familias completas con abuelos, padres e hijos expresando su malestar y descontento. Sin exagerar se puede decir que, el numero de manifestantes fue cinco o seis veces mayor (en Zaragoza más de 100.000), a los participantes en las otras huelgas reseñadas y a lo que suele ser habitual en días tan señalados como el 1º de Mayo. Espectaculares. Lo nunca visto.

Pero el día aún guardaba más sorpresas, como la reflejada en la positiva aptitud y disposición de los Secretarios Generales de los sindicatos, Cándido Méndez y Fernández Toxo. Ellos que acababan de demostrar al Gobierno y al país, que son organizaciones muy vivas y con una gran capacidad de movilización y de arrastre, tal como se había reflejado en el triunfo que acababan de obtener. En sus declaraciones con las vías urbanas aun repletas de gente, no se presentaron ante el Ejecutivo y la sociedad con altanería, sino con la máxima humildad y haciendo un nuevo llamamiento al consenso. Sus palabras no fueron amenazantes, sino de concordia, como correspondían a dos organizaciones modernas e internacionales, abiertas a la negociación y no a la confrontación.

Sin embargo, el Gobierno esta haciendo caso omiso a esta petición racional, abalada en las empresas y en las calles, al continuar en la unilateralidad y el enfrentamiento. Desde la huelga, las organizaciones sindicales se han dirigido ya por tercera vez, al Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para como dicen: “Abrir un proceso de Dialogo Social en el que se materialice la búsqueda de un consenso ante la gravedad de la situación económica y social en nuestro país”. En todas ellas la contestación es la misma, se les remite a la ministra de Empleo y Seguridad Social, algo que al Secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, le parece: “Un reduccionismo, máxime cuando su propuesta es hablar de la reforma laboral para cambiarla en profundidad, para recuperar derechos, para proteger a los trabajadores frente al despido, para que la Negociación Colectiva sea un elemento de regulación de los derechos individuales y colectivos y que las relaciones laborales sean equilibradas y participativas. La gravedad de la situación requiere una discusión más amplia del conjunto del Gobierno”.

No quieren hablar, pero tendrán que hacerlo. El Ejecutivo popular no valora que los sindicatos son el pueblo y que en contra de él no se puede gobernar por mucho tiempo. La muestra la tiene en el resultado de las elecciones andaluzas del 25 de Marzo (cuatro días antes de la huelga), al no poder obtener el PP la presidencia de la Junta de Andalucía, por no alcanzar la mayoría absoluta que con gran amplitud las encuestas predecían. ¿La huelga ha influido en el resultado? Naturalmente que sí. La política es defensa de intereses y UGT – CCOO no son sindicatos amarillos; son reivindicativos, de clase y por descontado políticos con sumo orgullo de serlo. ¿Acaso la CEOE no lo es?

Evidentemente, la huelga tenía como objetivo la retirada de la salvaje reforma laboral, nacida al servicio de las patronales y del capital dominante; pero el hecho de coincidir la campaña electoral andaluza, con las asambleas sindicales preparatorias de la huelga en el interior de las empresas, ha servido para hacer ver con claridad las verdaderas malas intenciones de la derecha con respecto a los trabajadores y las capas medias y bajas. Así que de momento, la ministra aludida que se apunte un cero por este sonado fracaso electoral de su partido, por proceder sin cautela ni respeto al movimiento sindical, obligando a los sindicatos a convocar la movilización. De momento, unos han conseguido algo notorio que los afianza ideológicamente, pero otros han perdido la principal plaza política en la mayor comunidad autónoma.

La ministra del ramo Fátima Báñez, ha cometido otro error alarmante. En mi opinión, ha hecho una reforma de retales e ideológica, que ha ido zurciendo sin razón y sentido,  resultando una prenda pasada de moda e imposible de llevar. Debido a su inexperiencia, dado que no ha trabajado en ninguna empresa, al pasar de estudiar la carrera a trabajar en una sede del PP; esta señora ha hecho caso a todos los fundamentalistas de las patronales y de los grupos de poder, realizando una reforma totalmente inviable que cada día ira lastrando más al PP y que éste se verá obligado a modificar. Con esta metodología, como sin duda desde el sector de automoción se le habrán quejado del absentismo, ha decretado que se puede despedir si se falta al trabajo nueve días en dos meses por enfermedad corta o intermitente, que es una de las grandes aberraciones de la reforma y que con total seguridad en ese sector, por la oposición sindical, no pondrán en práctica nunca.

La CEPYME le iría con la fábula de los convenios y los descuelgues, lo que ha solventado priorizando los convenios de empresa sobre los sectoriales. Alguna organización de autónomos le imploraría sobre lo suyo, obteniendo como resultado un nuevo contrato sin indemnización, en el que el empresario se beneficia de las rentas del parado si éste cobra prestación. Los lobbies financieros y bancarios en competencia con la CEOE, para demostrar quien es más radical y ganar merito en ese mundo descabellado y cicatero, le hablarían de los sueldos, las indemnizaciones, los despidos y allí fue presta lápiz en mano a complacer a los más poderosos. Y aquí ha quedado el desaguisado que esta mujer ha hecho, naturalmente con la complacencia de “Rajodos” (Rajoy-Guindos), que habrán bendecido la reforma con suma complacencia, por su marcada inclinación ideológica del lado empresarial y ultraliberal.

En estos días, se ha despedido a un joven por caída de ventas, cuando el verdadero motivo es que llevaba seis años trabajando en la empresa, se rompió un brazo en el centro de trabajo y al día siguiente de volver con el alta después de cuatro meses de baja; como a la empresa no le debía interesar tener un trabajador que se había lesionado, le contaron el chiste de la bajada de ventas, motivo este que da pie al despido procedente, con la nueva reforma laboral. En otra empresa, en el mismo momento que se aprobó la reforma, a los trabajadores les quitaron sin más un plus de nocturnidad que llevaban cobrando desde hacia 10 años; si bien después lo tuvieron que reponer.

Sé de otro joven que ha sido despedido de manera disciplinaria por un inexistente error en un parte de trabajo, para no pagarle 800 euros de indemnización que le hubieran correspondido de haber sido un despido objetivo. En la mediación, resultó imposible alcanzar un acuerdo, porque al haber desaparecido los salarios de tramitación, el empresario en ningún supuesto tenía que pagar nada más. Debiendo pensar que por esa baja cantidad y teniendo que pagar el servicio del abogado, el afectado no demandaría su despido en los Juzgados de lo Social y se ahorraría esos miserables euros. Pero en este caso el trabajador sí lo hizo y la apuesta le salio mal. Sigue habiendo trabajadores que se merecen un diez. No perdamos la gallardía de luchar por lo que es justo, porque la persistencia siempre consigue magníficas recompensas.



12.04.2012                                                                                   Fernando Bolea Rubio
                                                            Sindicalista

viernes, 23 de marzo de 2012

Desde el piquete de la dignidad

UGT y CCOO han convocado, el 29 de marzo, la quinta huelga general de 24 horas desde la restauración de la democracia. Tres fueron a Gobiernos socialistas  (1.988, 1.994, 2.010). Dos a Gobiernos populares (2.002, 2.012). Se hizo una más de 2 horas (2.003) al PP. Así como otra de 12, media jornada por trabajador (1.992), al PSOE. Siendo el recuento final de cuatro huelgas generales a Ejecutivos de izquierda y tres a los de derecha.

Así diré que, aunque ahora los motivos son más graves, las huelgas a los Gobiernos del partido popular de 2.002 y 2.012, tienen algunas características similares. Demostrándose, que la derecha española tiene la idea fija de eliminar las principales protecciones obreras de la legislación laboral, lo cual no olvida con el paso del tiempo. En aquella ocasión, anuló los salarios de tramitación (el tiempo trascurrido desde el momento del despido y la sentencia improcedente), significando una pérdida salarial media de cinco meses, de cuatro a seis mil euros como mínimo, lo que era totalmente intolerable. Lo mismo que lo es en este caso, porque la huelga obligó a implantar de nuevo esos salarios de tramitación... y con la última reforma laboral el PP los ha vuelto a quitar. ¿Qué supone esto? Ni más ni menos, que se echa mano a la cartera de las personas que son despedidas, para dejarlas sin dinero y en la práctica invalidar  por el coste económico la tutela judicial. El que los afectados no puedan adquirir, porque no tienen dinero o no les compensa, los servicios de asesores para recurrir al Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje, SAMA -lo que hay que hacer siempre-, o ante los Juzgados de lo Social. Tal como la nueva reforma laboral establece, solo en el caso de que el trabajador gane el juicio y que la empresa lo quiera admitir -cosa extraña-, se consigue cobrar los susodichos salarios de tramitación.

Sin estos salarios el despido es más fácil, ya que se reduce el marco para reclamar. Si hay que pagar el coste del abogado y solo se puede conseguir como máximo una mejor indemnización,  algunos afectados pensarán ¿que para que van a demandar? Y, lo que es peor, se da una vuelta de tuerca a favor de la precariedad y en contra de los jóvenes, debido a que si ganan poco y tienen poca antigüedad; si los despiden ilícita e inmoralmente, por la escasa rentabilidad a obtener algunos no se defenderán, si bien lo deben hacer por dignidad. Además, los salarios de tramitación eran una forma de tener con la prestación cuatro o cinco meses más de cobertura, lo que facilitaba la búsqueda de empleo en los meses de tramitación; sin consumir paro y sin la pérdida del nivel de ingresos del desempleo, manteniéndose la renta familiar.

La nueva retirada de los salarios de tramitación, significa para la clase trabajadora en su conjunto, la merma de cantidades descomunales de dinero en los despidos. Tanto, que en la actual crisis con millones de personas que han perdido y pierden el puesto de trabajo, ésta es una de las peores consecuencias de la reforma. La medida es de tal alcance, que ella misma sin más justificaría la huelga general. Desde el argumentario esquirol se dice: “No hago huelga porque no me lo puedo permitir”. Si se supiera bien lo que se perdería si esta reforma no se anulara, nadie dudaría de sumarse a la movilización con agrado y determinación. Los huelguistas en el 2002 perdimos un día de salario, pero en los últimos diez años, los compañeros y compañeras que han padecido el drama de sufrir despidos caprichosos u objetivos, se han visto compensados por el temor empresarial a la reclamación judicial -debido a incumplimientos o fraudes en la contratación- y a los salarios de tramitación, para obtener las cuantías de los mismos o para negociar y pactar indemnizaciones superiores a las inicialmente ofrecidas.

Entonces como ahora se decía que el país no estaba para paros, que todo se hacía por los jóvenes y los parados, que la huelga había sido un fracaso sindical como se dirá de la próxima y en las siguientes. Sin embargo, el 20-J de 2.002, los datos de energía eléctrica cayeron un 30% respecto al día anterior, siendo ese consumo equivalente al de un día festivo. De modo que, la protesta en algo debió influir, porque el Expresidente José Maria Aznar, destituyó al Ministro de Trabajo, cambió a seis ministros y retiró la reforma con su también terrible efecto en las prestaciones de desempleo, dejando únicamente el despido exprés. Convirtiendo el  Decretazo, en decretin.

 Eso sí, desde esa jornada histórica para el movimiento obrero, la derecha y sus medios afines, iniciaron una campaña de acoso y derribo contra los sindicatos y los sindicalistas, para acabar con el único estorbo que les planta cara. Pero lo tienen difícil, porque la hierba crece y el arco está tensado.


23.03.2012                                           Fernando Bolea Rubio
                                                                     Sindicalista

jueves, 8 de marzo de 2012

La derecha en su laberinto

Al divisarse ya la cifra de seis millones de parados con sus carencias, calamidades, incertidumbres; en días tan calamitosos para la mayoría de la sociedad al impedir la derecha, con su enfermiza austeridad, el relanzamiento de la actividad y la salida del caos... Por respeto a tanto dolor y perplejidad, lo primero que ha de hacer el Gobierno es cumplir lo que promete, sin falsear su labor ni manipular a la gente.

Sin embargo, el Partido Popular destaca por tener arte para la comedia. Incumplen las promesas electorales, haciendo lo que aseguraban que no iban a hacer: más impuestos para los de siempre, despidos de saldo, pensiones de subir un punto por aquí y quitarlo por allá con el IRPF. Enmarañan su gestión, agravando los efectos de la crisis para justificar mejor sus recortes, confundiendo a la opinión pública. Así, cabe indicar sin cautela, que Rajoy es el hombre de las cien mentiras. No dice una verdad. El último montaje mediático ha tenido como trama el déficit del Estado, actuando como protagonista el Presidente, Mariano Rajoy, con la colaboración del ministro de Economía, Luis de Guindos; figurando en el reparto el dúo Merkozy (Merkel-Sarkozy), sabedor del guión y mudo ante las cámaras. Como en el film: “The Artist”. 

En relación con el déficit, hay que retrotraerse a mayo de 2010, cuando el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, consintió reducirlo del 11,4% del PIB español en el 2009, al 3% en el 2.013. Al imponer Bruselas tal condición a los países del euro, con los plazos de ejecución de un 9,3% en el 2.010, el 6% para 2011, del 4,4% en 2012. Pues bien, en ese momento todos los estados que se comprometieron a ello, en mi opinión, cometieron un grave error al no vincular la drástica reducción del déficit que se proponía con el crecimiento económico. Su posición debió ser de aceptar el compromiso si no había otra salida menos traumática, pero supeditado en todo caso a que se haría si la economía de cada país crecía al menos al 2,5%, debido a que con ese porcentaje se empieza a crear empleo y florece la riqueza general.

No hacerlo así ha sido un autentico suicidio, con mayor efecto en los países del sur. Entonces se creía que la economía iba a crecer paulatinamente, pero en vez de subir se ha estancado; lo que  supone, que mucho de lo que se recauda haya que dedicarlo a pagar la deuda pública para cumplir con el déficit correspondiente, sin que a los gobiernos les quede lo suficiente para cubrir las necesidades de los presupuestos. Esa condición básica de estabilidad presupuestaria del 2,5%, obligaría a la Comisión Europea a promover en primer lugar la inversión pública y el crecimiento. Reduciéndose el déficit prácticamente a la misma velocidad y en el mismo tiempo -aún siendo conveniente hacerlo en más años-, por el incremento de la recaudación en los impuestos, que proporcionarían la mayor actividad empresarial y el relanzamiento del consumo. Claro que esto supondría hacer una política coherente y socialdemócrata, que la derecha en el poder español y europeo rechaza, en común con los mercados financieros y  bancarios.

¿Qué ha ocurrido en estos años? Simplemente algo muy razonable. Que como la política conservadora no ha estimulado la economía, como punta de lanza para mover el sector privado como Keynes nos enseñó para superar las crisis; la economía se ha bloqueado lo mismo que la recaudación, no pudiéndose cumplir por ello los objetivos de déficit exigidos. Se alcanzaron en el ejercicio de 2.010, pero en 2011 en vez del 6% anhelado, debido a varias causas en las comunidades, el déficit se desvió al 8,51% del PIB, en 2,51 puntos más. Siendo totalmente imposible llegar este año al 4,4%, si se continúa con el mismo modelo económico de restricción, tal como reconoció el Ejecutivo tirando la toalla y yéndose a suplicar a la Eurozona, para que se admitiera en el 2.012 una cifra  de déficit mayor en vez de la establecida.

A lo que la Comisión Europea oficialmente se negó, entre otros posibles motivos, porque el Gobierno español no ha presentado aun los Presupuestos Generales del Estado del año en curso; siendo esta una condición imprescindible, porque por la petición española del nuevo déficit, la propia Comisión estaba obligada a examinarlos. Y, hasta quizá, porque no se fían de Rajoy, al darse cuenta de sus incalificables incumplimientos electorales y de su informalidad política. El Periódico de Aragón publicó: “La Comisión Europea critica que las cifras del Gobierno sobre las cuentas públicas vayan cambiando constantemente”. “La credibilidad y la confianza es fundamental y para obtenerla hay que practicar lo que se predica”, añadía el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

Este rechazo de la Comisión debió poner en un serio aprieto al Gobierno, viéndose en la necesidad de cambiar la estrategia de actuación; pero no su principal objetivo de fondo que es, por encima de todo, ganar por mayoría absoluta las próximas elecciones autonómicas andaluzas el 25 de marzo. Por ellas no presenta los presupuestos ni a los españoles ni en Bruselas, a fin de engañar a los andaluces, porque si lo hiciera estos verían los recortes sociales que piensa aplicar en el conjunto del Estado y perdería la mayoría que desea en las elecciones. Por tal motivo, el Gobierno preparó una operación para ganar tiempo, actuando activamente el dúo nacional que llamaremos: “Rajodos” (Rajoy- Guindos), en una fábula que procede titular como el festival de los déficits: Cíclico y Estructural.

El argumento es totalmente falso. Propio de pícaros. Una mentira más. La imposición de Bruselas de 2010, hace referencia al déficit “cíclico” -el que depende de las oscilaciones del ciclo económico-, que es el que hemos estudiado aquí y que el Gobierno español no cumple. No obstante, no es problema debieron pensar. Nos presentamos diciendo que el Ejecutivo es muy serio y cumple con sus socios, pero en vez de hablar del déficit cíclico lo haremos del “estructural” -el que recoge el balance de gasto e ingresos presupuestarios que no se ve afectado por los momentos extraordinarios en el ciclo económico-, porque de cara a las andaluzas del 25-M no tendremos que mover nada y nos ira mejor, aunque fuera nadie nos crea.

Y dicho y hecho. Desempolvaron las cifras del estructural y así se presentan diciendo, que en el programa de estabilidad vigente, el objetivo de déficit estructural para 2.012 es del 3,5% del PIB. Con las cifras De Guindos se concluye que en 2.011, el 8,5% del déficit total mencionado, se alcanzó por un 7% de déficit estructural y un 1,5% de déficit cíclico. Así, en 2.011 se cerró el estructural en el 7% del PIB, muy por encima del 4,7% comprometido, concretamente en un 2,3% más. Por consiguiente, en 2.012, la recesión llevará el déficit cíclico al 2,3% (8.400 millones que habrá que compensar), cuando en el programa de estabilidad se contaba con aminorarlo al 0,9%; resultando un 1,4% más (2,3%-0,9%=1,4%). Como en 2.012, Bruselas exige un 4,4% de déficit cíclico, el Gobierno ha sumado esa cantidad al exceso del 1,4% que se arrastra en el año, fijando el objetivo del déficit total o cíclico para 2.012 en un 5,8% (4,4%+1,4%=5,8%). Cuenta redonda. Todo ello con el compromiso de cumplir el déficit estructural previsto para 2.012 del 3,5%; así como del déficit total para el 2.013 del 3%. Lo cual, traducido en términos económicos equivale para el ministro De Guindos: “Un ajuste de 37.000 millones para llegar al 5,8% de déficit en 2.012”. Resultado de añadir a los 29.500 millones que se necesitan, 8.400 millones de la desviación de 2.011.

Con la nueva carpeta, todo hace pensar que el Gobierno entabló gestiones políticas al más alto nivel con la derecha europea afín, para pedir clemencia de clase dejando patente que por el actual proceso electoral andaluz necesitaba una tregua de un mes, a lo que sin duda Merkozy extraoficialmente aceptó. De modo que, lo publicado del pulso de Rajoy a Merkel por salirse del catecismo del déficit, es simplemente ciencia ficción electoral. Eso sí, como no han visto la película entera, sí es curioso oír decir a la Comisión Europea: “Necesitamos saber qué ocurrió a final del 2.011, cómo fue posible una desviación tan grande del objetivo, dónde se produjo el desvío, cuáles fueron sus causas y como piensa corregirse ese descontrol en los presupuestos del 2.012. ¿Cómo es posible que en un mes la situación del déficit en España cambie tan radicalmente?”

Abriéndose a la vez un nuevo interrogante: ¿Acaso el Gobierno popular también ha manipulado los números, hinchado fraudulentamente la cifra del déficit al 8,5% en 2.011, como la agencia Reuters informo; para culpar al gobierno socialista anterior, de los fuertes recortes que el actual a previsto? A mí no me extrañaría. Ni comprendo, la predisposición de Rubalcaba en este entramado del déficit, al salir de inmediato a defender al Gobierno del PP en lo que hace. ¿Con este hombre, el PSOE no se esta hundiendo un poco más cada día?    

En cualquier caso, a los dúos Merkozy y Rajodos no les salen las cuentas y se hallan cogidos en su laberinto. Su política económica de contención recortista no es propia de este tiempo, como se demuestra en otras zonas del mundo. Su fracaso económico es de tal alcance, que finalmente Grecia será expulsada o se irá del euro. España puede iniciar la trayectoria del calvario griego. El nuevo déficit del 5,8% del PIB en 2,012 tampoco se  podrá cumplir. El 64% de los españoles llega con apuros a final de mes. La sociedad española esta más deprimida que nunca, 9 de cada 10 ciudadanos ve la situación mal o muy mal y cree que dentro de un año será peor. Para más castigo, el ciudadano De Guindos ha declarado que la inversión pública se va a reducir un 40%. Este año el paro superará el 24%. De Guindos va diciendo que si la reforma laboral del Gobierno se hubiera puesto en marcha antes, “nos habríamos ahorrado un millón de puestos de trabajo perdidos”. Es decir que, como la reforma lleva un mes de vigencia, habrá que ver cuantos empleos ha salvado en este tiempo; y, si en vez de reducir despidos los ha incrementado, le pediremos la dimisión.

La derecha esta llevando a España a un desastre descomunal. Pero siempre surge la esperanza. La popular Maria Dolores de Cospedal, célebre por su mantilla, apela a los valores de la Semana Santa para afrontar la crisis. Pues nada, ya estamos salvados. Este anhelo de capucha y cirio, ¡también lo tendría que haber sugerido De Guindos! ¿Cómo se le ha podido adelantar? Aunque en la clase trabajadora, confiamos más en François Hollande.


8.03.2012                               Fernando Bolea Rubio
                                                             Sindicalista 

viernes, 24 de febrero de 2012

Reforma en un país de viejos

Con la nueva reforma laboral de 10 de febrero de 2012, el Gobierno del Partido Popular ha desvirtuado totalmente el sistema laboral español, para goce de sectores empresariales arcaicos, de patronales rupturitas, de ejecutivos incompetentes, de profesores lerdos. Únicamente, un gran desconocimiento de la realidad del mundo del trabajo y de la empresa, ha podido ser la causa de que  hayan cometido una atrocidad tal. Tras conocer el alcance antisocial del decreto ley, una joven exclamó: “Me voy a ir a un país más civilizado”.

Por ahí hay que empezar a ver la gravedad de lo que la derecha hace. ¿Acaso piensan los señores y señoras del PP que, un o una joven española después de enormes sacrificios y gastos para concluir sus estudios profesionales o universitarios; se va a quedar aquí, para con suerte,  encontrar trabajo regulado con la nueva modalidad súper basura pomposamente llamada: “Contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a emprendedores”. Que conlleva un periodo de prueba de un año, pudiendo ser el afortunado despedido en ese tiempo sin ningún inconveniente e indemnización. Lo que cabe llamar contrato con despido juvenil libre, quitándole la provocación de catalogarse como indefinido. Y, que para mayor castigo y rechazo, el empresario contratante con este insidioso contrato, se queda del contratado el 50% de sus prestaciones de desempleo de un año (hasta 6 meses). En caso de tenerlas, claro; dado que si no las tiene, nunca lo contratarán. Siendo para mí, lo más vil que un empleador le puede hacer a un joven o mayor desempleado. ¡Que es eso de quedarse los empresarios, con parte de las prestaciones de los parados! El que haga eso, ya no podrá caer más bajo. Es, claramente, intolerable y mezquino.

Con estas lamentables e inseguras condiciones laborales, España va a perder -porque se irán- a sus jóvenes más preparados y a los demás, convirtiéndose en un país de viejos necesitados; porque excepto en hostelería de camareros eventuales maltratados y pagados, a poco más pueden aspirar. Ya están saliendo para todas las partes del mundo. Cada día hay más padres que comentan que sus hijos se hallan en otros países. Esta es la primera reflexión que se debe hacer, para despertar del letargo y hacer que el país camine reconociendo en su justa medida el valor de la juventud y del trabajo. No es con reformas usurpadoras como progresarán los jóvenes. Lo que hace falta es, tirar hoy mismo esta reforma al cubo y ponerse a trabajar en serio de manera común y consensuada en un Plan de Empleo Juvenil, tal como escribí el pasado 20 de octubre.  

Un amigo viene diciendo, que habría que hacer un nuevo “Pacto de la Moncloa” (se firmó al iniciarse la legislatura constituyente de 1.977). Antes no le daba la razón, pero con lo que va ocurriendo, ahora reconozco que quizá la tenga. Los deterioros y los retos son inmensos: El nivel de degradación del trabajo, del desempleo con 5.273.600 personas afectadas (el 22,85%); la temporalidad laboral de casi el 25%, cuando la media de la UE-27 es del 14%, once puntos menos; la economía en recesión a final de marzo, la falta de estímulos públicos para el crecimiento económico, terminar de una vez con la crisis, abrir el candado de los créditos, que la banca limpie por si misma sus activos tóxicos del ladrillo, la dación o la moratoria en los pagos de las hipotecas de la vivienda, para evitar el salvajismo financiero de los desahucios, casas a precio justo; la mejora de la competitividad, con sistemas de participación o colaboración compensada de los trabajadores en las empresas; el cambio del modelo productivo; una política fiscal progresiva y eficaz, en la que el que tenga que pagar pague; el déficit público, la deuda soberana; el mini tejido empresarial, al ser el 99,23% de las empresas de 50 trabajadores o menos; el renacimiento e impulso decidido de la industria; unidad y firmeza ante Bruselas, la intolerable subordinación política al eje franco-alemán; relaciones de consenso y de confianza con los sindicatos.

En total veinte pretensiones, que requieren una acción combinada nueva, acorde a los objetivos de reparación y de superación que es urgente establecer. Aunque sólo fuera por enmendar la lacra del 50% de parados menores de 25 años, sería necesario hacer una negociación político social de alto calado. Más sobre todo, porque por la adversa nueva reforma laboral y con los funestos recortes gubernamentales del Estado del bienestar en sanidad, educación (14.000 profesores menos, según UGT), dependencia; el PP ya ha demostrado que es incapaz de superar las carencias que se sufren, al tiempo que hace caer el coste de sus desvaríos en las clases media, trabajadora, baja. En dos meses, el Gobierno del PP ha eliminado muchos de los principales avances laborales logrados con la democracia, en los últimos treinta y cinco años.  

La mejor muestra de ello es, los temas que sobre la reforma laboral imparten en un seminario empresarial:

  • ¿Despido más barato? Ahora sí que sí. (Como hay pocos parados, aun quieren más).
  • Reducción de salarios. Por fin será una posibilidad real. (Y quien consumirá).
  • Nuevo contrato para empresas de menos de 50 trabajadores (el del despido juvenil libre).
  • Se acabó el absentismo por falta de asistencia.
  • Ha llegado la autentica flexibilidad interna en la empresa. (Y la dictadura empresarial).
  • Despidos objetivos por causas económicas, más fáciles de justificar.
  • Despidos colectivos para los que basta la decisión del empresario. (Que bien, verdad).
  • Se acabaron los salarios de tramitación.
  • Adiós “despido exprés”... Hola “nuevo despido exprés” (¡Cómo disfrutan!).
  • Bonificaciones a la contratación.
  • ¡Y muchos más cambios!  

Esta es la reforma de la patronal, los bancos, la derecha. Han vencido ellos. Es una reforma de vencedores y vencidos, no de consenso. Las relaciones laborales no las pueden imponer las mayorías absolutas políticas, han de ser fruto de la racionalidad de las partes negociadoras, con los agentes sociales. Por tanto y como es lógico, ahora habrá guerra de guerrillas empresa por empresa, en contra de la reforma de parte, unilateral, que la fuerza del trabajo rechaza. Más que nunca, la legislación laboral es hoy del capital. Pero, el trabajo es de los trabajadores, lo hacen los asalariados. Lo cual los populares han olvidado y no previsto las consecuencias. Cándido Méndez la llama con razón: “La reforma del garrote”. Los sindicatos la califican de: Injusta, con los trabajadores. Ineficaz, para la economía. Inútil, para el empleo.

Tres acepciones que empiezan por la “i” de indigna, muy reveladoras de que la reforma no creará empleo; pero si va a sindicalizar mucho más las relaciones laborales en las empresas y de modo general, lo cual me parece fantástico. Sus defensores se atrincheran  criticando vilmente a los sindicatos, diciendo que están en contra de ella porque pierden poder. Que poco saben de las organizaciones sindicales y del pensamiento de la clase trabajadora. Ocurrirá todo lo contrario. Si los trabajadores han perdido gran parte de la protección legal que tenían, la sustituirán buscando más asistencia sindical. ¿Dónde van a ir a buscarla?, si aún con sus defectos, el hecho sindical es la única defensa que les queda. A los sindicatos se les critica mucho, pero en un 80% hacen las cosas bien y los trabajadores lo saben. Como alguien dice: “Algún día se les ira la mano y explotará todo”.   


23.02.2012      Fernando Bolea Rubio
                               Sindicalista

jueves, 9 de febrero de 2012

Un secretario y una líder

Lo esperado se ha hecho realidad. Alfredo Pérez Rubalcaba ha ganado el 28 Congreso del PSOE por sólo 22 votos, al obtener 487 papeletas (51,6%), frente a las 465 (48,84%), de Carme Chacón. Quedando el partido en una parte resentido, aunque no fragmentado,  por su bagaje democrático, la cultura organizativa de los militantes, por el afán general de imbuirse en la estela ideológica y renovadora que se pretende.

A modo de clarificación, sí procede comentar algunos pormenores, para tener una visión más detallada del estado del partido; así como de las actuaciones de los candidatos en liza, para conocerlos mejor y valorarlos en su justo término. Así indicaré, que lo conseguido por la candidata es mucho, si se considera que en un mes y medio –desde la noche aciaga del fracaso electoral del 20-N y partiendo sin nada organizado ni establecido-, ha estado muy cerca de ganar el congreso y de obtener la secretaria general. Lo cual ha sido posible, por su valía como dirigente y porque su firme y fresco mensaje de cambio, ha conectado sustancialmente con el deseo de renovación y de giro político más a la izquierda de las bases. Parece increíble que, en tan poco tiempo (cuatro semanas de campaña), se haya podido lograr un resultado así. Por lo tanto, esta mujer, lo mismo que las personas que le han votado y la apoyan, tienen que estar muy satisfechas de la alta proporción obtenida. Ha podido ser, el primer acto de una obra que ha empezado alumbrando en Sevilla... su rumbo posterior hacia de La Moncloa.

En varios medios se ha comentado, que el discurso mitinero (chillón) de Carme, pudo amedrentar a los delegados perjudicándole en la votación. No, no puedo estar más en desacuerdo, por lo siguiente. En los días anteriores, los candidatos por separado recorrieron el país, realizando en las comunidades reuniones específicas con los delegados elegidos al congreso. Efectuándose seguidamente, actos masivos de divulgación programática con ellos mismos, mas los afiliados y simpatizantes que querían asistir. Pues bien, como escuché en el de Zaragoza, en todos ellos la candidata empleó el mismo tono vivo y firme de explicación. Por eso, todas las personas presentes en el congreso, ya habían oído y valorado con anterioridad tanto el fondo como la forma de la alocución de Chacón, no siendo para ellas sorpresa alguna lo que oyeron en el cónclave. Los asustados ya lo estaban y los convencidos también. Diré más, salvo excepciones, los asistentes a estos eventos le demostraban su conformidad con innumerables aplausos, saliendo encantados de los mismos por las alabanzas posteriores que pude escuchar. Solo así se explica el repentino y elevado apoyo que obtuvo.

En mi opinión, la candidata llegó a Sevilla con el congreso ganado, dado que como ha quedado patente, principalmente movimientos influyentes de la vieja guardia pretoriana (Felipe-Guerra) lograron cambiar algunos votos, siendo suficientes para variar el resultado. Así, no tenía que convencer a los allí presentes. Su discurso no fue tanto para ellos, como para los miles de afiliados y simpatizantes socialistas, que siguieron su intervención en directo por Internet y los canales de televisión (24 Horas u otros). Su mensaje lo dirigió al interior del partido y a la sociedad, con el claro fin de levantar el ánimo del PSOE, de recuperar la confianza de los más de 4,3 millones de votantes perdidos. Por eso había que gritar, hasta romper las pantallas, al objeto de causar impacto en la población para empezar a rescatar el anterior espacio socialista.

¿Logró este objetivo? Se puede asegurar que inició un buen camino para poderlo obtener, aunque después  los votos de los delegados cortaron el tallo que había brotado. No obstante, me atrevo a decir que ha nacido una líder. Una mujer con la que el partido socialista, la izquierda, los progresistas tendrán que contar, para desplazar a la derecha neoliberal gobernante. Siendo Presidenta del Gobierno, o desde el puesto que se le designe. Al final, el 38 Congreso fraguó un secretario general inmediato y una líder con todo el futuro político por delante.

En este sentido diré, que un secretario general ha de ser ante todo integrador. Una persona que una y nunca que desuna. Sin embargo, sobre una posible unificación con los vencidos, la primera valoración que se le puede hacer al nuevo secretario general es negativa. Ganó el congreso, pronunció las típicas palabras de rigor sobre la necesidad de la unión de todas y todos, e hizo la nueva comisión ejecutiva dejando fuera a Chacón y prácticamente a todo su personal votante (7 de 38, el 18,69%).

Sobre está cuestión se ha escrito: “Formar un equipo de fieles o negociar uno de integración. Optó por la primera de las formulas. Está por ver si, después de este congreso, Rubalcaba conseguirá unir y, sobre todo, entusiasmar al partido” (Marco Schwartz). “Cada uno tenemos un concepto de lo que es la integración y este es el concepto que tiene Alfredo P. Rubalcaba” (Tomas Gómez, líder del PSM). “Empezamos mal. Me habría gustado una lista de integración de verdad” (Juan Alberto Belloch, Alcalde de Zaragoza). Ha habido comentarios necios: “Los que han perdido tienen que someterse. Eso es democracia” (José Bono). “¿Negociación? El secretario general no negocia, designa a su equipo” (un colaborador de Rubalcaba). Así empiezan los presidencialismos. Con otra tesis rotunda: “El que pensaba que la nueva Ejecutiva iba a ser integradora es que aún cree en los Reyes Magos e ignora que Roma no paga a traidores” (Nuria Casas). “Es tradición del partido que todos estemos unidos tras un congreso, pero la unidad y la integración no pasan por el sometimiento” (José María Barreda). “El bloque de apoyo a Carme Chacón se mantuvo unido hasta el final. Partidarios de la exministra le anticipan su apoyo para las primarias” (Público).

De cualquier modo, es justo reconocer que nada más terminar un congreso duro como ha sido este, es difícil recomponer las tensiones e integrar sin más las pasiones. Pero al no haber heridas, los rasguños se curan pronto. Por lo que como máximo en el plazo de un año, el PSOE tendría que ser un bloque de entendimiento y unidad, porque la disgregación de ahora haya sido superada con la complacencia de tirios y troyanos. Todo ello, con la robustez política interna y externa que las circunstancias requerirán. Ese debería ser el principal objetivo del secretario general y de la nueva comisión ejecutiva como tal, dado que también es su responsabilidad. Del proyecto nada se sabe, el giro a la izquierda se ha diluido, a la socialdemocracia... se la llevo el Guadalquivir. Según un delegado asistente, el debate sobre estas materias fue de trámite; cuando tendrían que haber atraído la expectación principal.      

Por otro lado, siempre he pensado que hay dos formas de hacer los equipos. Uno, rodeándose de las personas más competentes; teoría que yo siempre he practicado, en la composición de las comisiones ejecutivas que como secretario general he tenido que componer, lo que siempre dio magníficos resultados de gestión. Dos, ser un simple diablo y seleccionar un  personal en el que nadie le haga sombra al jefe, como primera condición para evitar que alguien lo desplace y le replique. ¿Por qué formula de las dos, se ha inclinado Alfredo? En primer lugar, la número dos y vicesecretaria general, Elena Valenciano, por su falta de liderazgo y otras carencias, nunca le disputará nada en las urnas ni le moverá la silla de mando. En el conjunto de la Ejecutiva, nadie despunta con suficiente fuerza. Con alguna excepción, como la de Eduardo Madina que, rechazó encabezar una tercera vía; siendo sorprendente, que no se le haya ascendido a portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados, quedándose como antes de segundo responsable en él. ¿Es todo esto significativo, en relación a la teoría expuesta  del “yo” o el o la “mejor”? El tiempo lo dirá. Pero si hay que abrir las ventanas, la mayoría de la militancia lo hará con su revelado empeño renovador. 

¿Se presentará Rubalcaba a las primarias del partido para aspirar a la presidencia del Gobierno en las elecciones de 2015, como ha adelantado que hará Carme Chacón? Ante esta pregunta, él sonrió y advirtió a los informadores de que a eso no responderá “nunca, nunca”. Pues, ¡Vamos buenos! Que más nos tiene que pasar.     

          
9.02.2012     Fernando Bolea Rubio  
                              Sindicalista  

jueves, 26 de enero de 2012

Un buen candidato y una mejor candidata

A las puertas del Congreso Federal del PSOE que, elegirá a la nueva dirección del partido, dos candidatos pugnan por ocupar la secretaría general. Un compañero  experimentado y una compañera valerosa. Los dos son buenos candidatos. Yo apuesto por los dos. En el sentido, de que ambos deben continuar juntos, llevando consigo el vencedor a la vencedora o viceversa, porque eso sería propio de ideas socialistas e integradoras.

Ahora los afiliados, simpatizantes e infinidad de españoles piensan, sobre cual de las dos personas será la mejor para dirigir el socialismo. ¿Carme Chacón o Alfredo P. Rubalcaba? De momento, no hay más candidatos ni seguramente los habrá, con peso suficiente. Con lo trastocado que está el partido, la máquina no da para más. Esta es una de las cruces que hay que llevar, en la procesión de liberalización y democratización de las estructuras internas y en sí, de la resurrección ideológica socialista-socialdemócrata de nuevo, del viejo PSOE. De entrada, una ligera sombra de suspicacia externa cubre a los aspirantes por su vinculación ministerial con el zapaterismo, actualmente tan contestado. En todo caso, no hay que ser fundamentalistas. Yo mismo escribí en el artículo: Presidencialismo e ideología superficial “Ninguno de los que han sido sus ministros debería ser candidato a sucederle”. Y en otra ocasión, ante las elecciones del 20-N: “De lo malo, mejor como futuro presidente Rubalcaba que  Carme Chacón”.

Sin embargo, las circunstancias cambian los deseos. Demostrando, que la sucesión tenía que venir de la propia estructura del aparato dirigente, porque el partido está tan bajo de prestigio y de facultades organizativas reales, que hacen inviable la formación de nuevos candidatos surgidos a su voluntad. Así de mal esta todo. ¿Será ese vínculo con ZP, una rémora electoral en el candidato resultante de cara a las legislativas que han de venir? Seguro que sí. Se partirá por tanto, con una herencia reprobada que pesará en el ánimo de los votantes e influirá negativamente en el resultado, si el candidato designado no recobra pronto la credibilidad del partido, junto con el favor de los electores más avanzados y progresistas del país.

Dicho lo cual, a mi me parece que recuperará más fácilmente la confianza y el impulso perdido Chacón que Rubalcaba; debido a que éste, ya tuvo su oportunidad como cabeza de lista en los comicios del 20-N, sin haber mejorado en nada, el descalabrado porcentaje del 15% de votos perdidos, que desde el inicio de la campaña electoral predecían las encuestas. Por tanto, volver a repetir la experiencia en 2015 sería una temeridad, una decisión suicida. El propio Alfredo debería ser consciente de ello, renunciando llegado el caso a esa posibilidad, dejando el espacio libre para que nuevos candidatos y candidatas con proyección de futuro, disputen dentro de dos o tres años las primarias previas, a las que la base militante aspira.

Por descontado, siempre que desde lo alto no se torpedee esa básica elección, impidiendo su realización que, de todo puede ocurrir, con ese aparato de jefes oficialistas tan bien engrasado que existe, siempre bajo el control del number one que ostenta el poder. Así, ¿quién sería más fiable para cumplir con el compromiso de las primarias: Chacón o Rubalcaba? Sin dudar del todo del segundo, yo pienso que la primera. Siento pensarlo, pero si el exvicepresidente gana el congreso, yo no lo veo a los cuatro días sometiéndose a unas elecciones primarias que, en el caso de perderlas, lo podrían apartar de la carrera política para siempre.      

Por lo cual, si no procede que Rubalcaba sea de nuevo el candidato socialista a presidir el Gobierno de España, para que tiene que ser él mismo secretario general del PSOE; si ostentando esa condición, culturalmente con la praxis de la organización, se tiene que ser el candidato a la presidencia o dimitir. Aquí no es viable la bicefalia, con dos cabezas mandando, una en la calle Ferraz y otra en la Moncloa. Si los candidatos la llegaran a defender, su discurso no sería creíble. Diré más, por el apoyo de la estructura, yo creo que Alfredo puede ganar sin gran diferencia el congreso; lo mismo que considero que, en unas primarias entre los dos, la triunfadora sería Carme con sustancial ventaja sobre él. Produciéndose este hecho insólito, porque en las primarias votaría toda la afiliación que lo deseara e incluso hasta los simpatizantes si así se aprueba; no solo los 972 delegados del 38 Congreso que entre el 3 y el 5 de febrero se reunirán en Sevilla.

Pero, si se ve que se va a perder o como baza para ganar más holgadamente, en el mismo congreso los contendientes podrían proponer medidas descabelladas. Por ejemplo, todas las personas que hablo entienden que Rubalcaba no debe ser de nuevo el candidato a la presidencia del Ejecutivo; aunque sobre la mitad de ellas, lo apoyarían para ponerlo al frente del partido. Y, como esta idea puede estar muy extendida entre los congresistas; Alfredo podría anunciar directamente en el pleno congresual, que si  obtenía la secretaria general, renunciaría a ser candidato a la Presidencia del Gobierno. Dando paso a otra persona (como Chacón) para que lo fuera y divulgando el mensaje, de que él permanecería poco tiempo como primer secretario. Todo con la finalidad de suavizar los votos más recelosos. Pues bien, ¿y con eso que se iba a ganar? Sólo se quitaría un tiempo preciso al o la líder posterior, que debe recopilar desde el principio la fuerza de toda la estructura orgánica, para vencer al PP a la primera oportunidad. Esa sería una propuesta muy contraproducente para el partido y lo que en sí ha de volver a representar.  

En las elecciones pasadas del 20-N, ante el repentino anuncio de José Luis R. Zapatero de no ser candidato en las mismas, se tuvo que avivar la suplencia y parecía lógico hacerlo con la persona de más alto rango de su gobierno, dado que con él se esperaban mejores resultados electorales y no había tiempo para hacer otra cosa. Por eso, Rubalcaba se imaginaba entonces mejor candidato que Chacón, al ser esta más desconocida, no se sabía bien su trayectoria, debía fortalecer su liderazgo, carecía de un programa aparente. Pero ahora todo ha cambiado y el escenario es totalmente diferente. Ya no es necesario que Rubalcaba esté en la primera línea de salida. Ese lugar lo debe ocupar a la mayor brevedad, la nueva persona que a medio plazo sea capaz de levantar el partido y la moral de la izquierda. No hacerlo así, sería una gran equivocación con una pérdida de tiempo imperdonable.

No obstante, nadie debe ir a la hoguera. Cabría incluso, la presentación de una candidatura conjunta encabezada por Chacón. Desde luego, el PSOE no debe prescindir nunca de unos compañeros con la preparación y valía política de Alfredo P. Rubalcaba y Carme Chacón, asignándoles en cada momento funciones propias de su nivel. Lo mismo que se ha de valorar óptimamente: Los servicios prestados por Alfredo al PSOE, su vida de entrega al partido y a la gobernabilidad del país, su labor antiterrorista como Ministro del Interior, el haber aceptado presentarse como cabeza de cartel en las últimas elecciones, cuando todo hacía pensar que estaban perdidas de antemano.

Carme Chacón es catalana. ¿Y que? ¿Acaso Cataluña no es España? ¿Para que sean válidos los candidatos tienen que ser madrileños, o de alguna otra zona del agobiante nacionalismo español? cuando ha sido Chacón, como ministra de Defensa, la persona del Gobierno anterior, que más veces ha tenido que gritar ¡Viva España! ¿No era Ángela Merkel de la República Democrática Alemana, de Alemania del Este, del otro lado del Muro de Berlín; y ahora es canciller de Alemania y ya de Europa entera? ¿Es mejor que nos gobierne una alemana que una catalana? ¿Que tonterías son esas? ¿Que recibirá fuertes críticas por su procedencia? Sin duda, la ultraderecha española es tan ridícula y demagógica que hace astillas la barca mejor pintada. Mas, el socialismo español lo que nunca ha de tolerar es, que grupos intransigentes y provocadores le marquen la agenda y decidan sobre sus dirigentes.

De cualquier manera, Carme es internacionalista como ella mismo ha afirmado y le inculcaría su indomable abuelo anarquista aragonés -de Alcubierre, y monegrino como yo-, que fue su auténtico icono político. Hasta le contaría como mi abuelo me contó, las andanzas del bandolero de su pueblo: El Cucaracha, el Robin Hood aragonés, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Mariano Gabin Suñén (1.838-1.875) fue, el primer revolucionario de la Comarca de los Monegros. Así que menos estrofas raras, que esto no es la tragedia griega, para tener que ofrecer políticos catalanes a los dioses de la incomprensión y la virulencia. 


26.01.2012                              Fernando Bolea Rubio
                                                 Sindicalista                      

miércoles, 11 de enero de 2012

La España triste y sumisa de Rajoy

Todo huele a camposanto. En cada consejo de ministros nos quieren acercar más a la tapia mortuoria... dispuesta con la puerta abierta. No tienen humanidad. Su signo es el negro derecha, la mantilla, la limosna laboral. Mejor que imploren con lágrimas que reivindiquen con orgullo. No dejan soñar con un país feliz para los jóvenes, los viejos, de todos. “La realidad es más dura de lo que pensamos”, remachan sin cesar.

El globo popular se ha pinchado en cuatro días. En el debate de investidura a Mariano Rajoy solo le faltó hablar alemán. En consecuencia, la supervisora bancaria alemana, la vara del sur, Angela Merkel, se ha sentido halagada y reforzada en su función; con lo que los especuladores bancarios alemanes, españoles, siguen estrujando el dinero público sin separarse de su filón. El partido popular iba a solucionar la crisis solo con que Rajoy mostrara el palmito y su estilo por La Moncloa (eso es estilo y no el que tenía el otro, he oído decir en mi autobús de barrio trabajador); pero resulta que no es así, que han engañado a los inocentes votantes que no son de su clase, debido a que la situación económica sigue cayendo, como una bola de nieve que se desmorona.

El Estado cada día recauda menos por la inactividad general, sube el paro, sigue bajando la bolsa, la prima de riesgo de la deuda soberana ronda los 380 puntos básicos (3,8 puntos porcentuales), en clara escalada hasta la mayor cima de la inoperancia. El estancamiento económico del país es casi total, la recesión gana enteros para acomodarse en el primer semestre de 2012; y, quizá por tanto tiempo, como la derecha gobierne en España y en la Unión. Así de clara y de penosa es la realidad política que le toca padecer a la izquierda, por culpa de sus torpes dirigentes y su mala cabeza como votantes.

Esta crisis nunca se vencerá con la receta económica restrictiva de austeridad, recortes e incremento de impuestos a los trabajadores y jubilados hiriendo más el consumo, como está haciendo el PP. Con ella solo lapidarán el Estado del bienestar. Para vencer el mal, son precisos los estímulos financieros públicos de la izquierda y dejar de gobernar para la banca, como hacen los gobiernos neoliberales: alemán, francés y español. Ante lo cual, urge lograr que una mayoría progresista gobierne Europa, mientras en España va pasando el mandato del gobierno popular, con la esperanza de la implantación en 2015 de un gobierno socialdemócrata de verdad. En esta idea hay que trabajar, dando el PSOE el primer paso, ofreciendo a la sociedad un partido renovado, democrático, fiable, que sabe lo que quiere y con quien o para que esta.         

El actual, esta siendo un gobierno con un presidente fantasma que, solo aparecerá en alguna noche clara sin lluvia, para no mojarse e intentar volver a ganar las siguientes elecciones. En su lugar se presenta la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, subida en altura y de dramatismo en su silla, como si fuera la “dama calambres” por los chispazos que da; como el de la congelación del Salario Mínimo Interprofesional (641,40 euros-mes), que es una auténtica vergüenza nacional y europea. Lo que esta señora dice yo no lo creo, porque debe tener la cabeza llena de decretos leyes y normas del Estado; pero no trasmite señales de sensibilidad social. Mi ordenador se comporta como ella, siendo solo una simple maquina repite los datos sin equivocarse, aunque no tergiversa o engaña.

Señalar también, que  por su demagogia y dramatismo ficticio, merece mención especial la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Bañéz, dado que ha dicho: “Nos han dejado un país en ruina económica y en ruina social”. Pues mire usted, la ruina económica nos la dejo la política del ladrillo de su partido y la especulación financiero-bancaria de la gente de su condición. Asimismo, los trabajadores junto con las clases media y baja van a estar más arruinados en 2.012 con el PP, que el año pasado lo estuvieron con el PSOE. Al menos serán entre un 5%-10% más pobres; por el incremento reciente de los impuestos y las nuevas tasas que el Gobierno pronto decretará, como el incremento del antiprogresivo IVA. A la vez que estas mismas personas, vivirán peor servidas por el Estado, por la infinidad de recortes sociales que el gobierno popular tiene previsto imponer en sanidad, dependencia, educación, jóvenes, desempleados. El retraso y la ruina en España siempre los ha traído la derecha. Esta política también debería recordar que, como se dice en la red: “Gracias a la izquierda vive en democracia”.

De todo se ha de extraer que, en las recientes elecciones, el PP y Mariano Rajoy, han mentido descaradamente a los españoles, como lo han venido haciendo en todos los procesos electorales; con triste recuerdo en el de 2004, cuando estando en el Gobierno negaban la autoría de los yihadistas en el salvaje atentado del 11-M. Aquella mentira fue horrorosa y la de ahora fatídica. Lo que han dicho en sus ocho años de oposición, ha resultado ser una auténtica farsa. En contra de lo que prometieron: Le piden permiso a la canciller alemana para desayunar, no se van a la cama sin desearle las buenas noches; el Presidente no coge un avión para ir por la eurozona, a defender e imponer políticas ventajosas para la nación; suben impuestos, las pensiones las incrementan un punto por un lado y les restan 2 o 3 con el IRPF; no han logrado mejorar en nada el desarrollo económico, como cabalmente se intuía. Su gestión esta siendo la de que los españoles andemos para atrás a ciegas, perdiendo a cada paso poder adquisitivo y derechos adquiridos. 

Por consiguiente, la estrategia política popular es, imponer en la sociedad la idea de un caos financiero público, generado por el gobierno socialista anterior, como justificación a los desmanes recortistas y privatizadores del dogma ideológico del PP. No se van a esforzar más. La trama va a consistir, en convertir a los españoles en ciudadanos temerosos, tristes, sumisos, sin criterio propio; resaltando la necesidad de sus negativas decisiones gubernamentales, obligados por los desmadres y el despilfarro heredado.               

En todo caso, resulta insólito el que este mensaje necio y partidista esté ya haciendo mella en los ciudadanos. Todos saben que la gran deuda española es la creada por la banca y el capital privado, siendo la pública inferior a la media de la eurozona. Sin embargo, una corriente somnífera recorre el país dejándolo dormido y soñando con las gaviotas del PP. Las cuales hacen decir: “Bueno si todo está tan mal, algo habrá que hacer”. Algunos feroces críticos de Zapatero, ahora parecen corderitos del portal de Belén. Es como si un tsunami de temor hubiera invadido el país, llevándose la coherencia junto con el espíritu de justicia y de lucha.

Lo cual me preocupa soberanamente, porque los trabajadores también están perdiendo impulso reivindicativo, pudiendo llegar a no reclamar lo que legalmente les corresponde por miedo a perder el empleo, por las directrices catastróficas que se dan. Esta conversación real entre un amigo abogado y un cliente, refleja lo que ocurre: “¿Esto me corresponde? Sí, claro, lo tienes ganado, ¿pero lo vas a reclamar? No, no me atrevo”.  ¿Qué se debe hacer? La solución es sencilla, imponerse a las circunstancias con arrojo como el movimiento obrero ha hecho siempre, en todas las partes del mundo. A los trabajadores nunca los han acobardado, siempre nacían ramificaciones que se imponían al temor incluso con riesgo de su vida, por llevar la bandera de la justicia social y de la libertad. Ahora hay que hacer lo propio, trabajar lo que corresponda pero siempre en pie, con la frente alta.

Así las cosas, se puede llegar al extremo de que delegados sindicales y comités no pidan a la dirección la documentación económica de la empresa, para conocer su solvencia y viabilidad -tal como lo ampara la legislación-, haciendo dejación de sus derechos y obligaciones de representación; tan solo por no molestar al gigante que podría estar herido, cuando si fuera así, sería más necesario documentarse para poder curar la lesión. Se podrían paralizar las denuncias de abusos e incumplimientos pactados, eliminar las demandas a los tribunales, no pedir jamás incrementos salariales, no ir al medico ni coger nunca la baja, romper los convenios y los pactos de empresa, incrementar voluntariamente la jornada, para complacer las fobias de gandules de la canciller alemana que nos vigila con el palo y la hucha llena.

Pero sobretodo, lo que nunca puede decaer es el estado de ánimo y la moral de los sindicalistas y del sindicato como tal. He oído decir a dirigentes sindicales que “nada se puede hacer porque la gente no sigue” y esa expresión no me gusta nada. Me cabreo y revelo cuando la escucho. Nunca ha sido fácil, sacar adelante con éxito las movilizaciones y las huelgas. En la fábrica de GM España hicimos una huelga de 14 días, acudiendo siete trabajadores a la primera asamblea general externa y más de 5.000 a las últimas. Con razón, carácter y constancia, se rompen las barreras de la apatía y fluye la unidad de las trabajadoras y los trabajadores, aumentando la fuerza y el valor del hecho sindical. Nada está perdido. La justicia social renace siempre, porque la grandeza de su fin, rebasa y se impone a las mentes políticas obtusas.


11.01.2012                                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                            Sindicalista

jueves, 29 de diciembre de 2011

Y los empresarios reales... ¿Dónde están?

Recordando a Molière, ésta es la crisis de los empresarios imaginarios y los trabajadores a palos. Porque claro, empresarios verdaderos de esos de ver y criticar -a veces hasta sin razón- no se divisan. Si existieran, crearían algún empleo y con tanta crisis algo dirían. Eso sí, se conocen las patronales, esos señores (allí no hay señoras) cuyo fundamento en la vida es ir contra los trabajadores, aunque en su empeño estén hundiendo los negocios.

Así que, para llevar un poco de luz a las relaciones laborales y dar más valor al trabajo en el interior de la empresa; ese ente, donde se genera una mezcla de intereses, esfuerzo, aspectos sociales, salarios, rentabilidades; considero primordial  la pregunta: ¿Qué es la empresa? Para mí, significa lo siguiente:

“Una empresa solo es una empresa. Ni más ni menos. Un centro industrial, o de servicios, que produce economía, al margen de quien es el dueño de la misma. La empresa puede ser netamente capitalista, pública, de mentalidad liberal, profundamente conservadora, o ser también de economía social, cuyos accionistas e inversionistas son las personas que trabajan y viven de la misma. El problema no es la empresa, sino las normas que la rigen, que carecen de orientación colectiva, de transparencia, de libertad. La empresa es la fuente de riqueza de la que nos hemos dotado la humanidad, en todo tipo de sociedades, siendo su función primordial en el contexto económico y social.

Es conveniente que se imponga la idea general de que es necesario asesorar a la empresa, no a una parte u otra en conflicto parcializando la idea de conjunto. El empresario o el trabajador no pueden ir configurando la empresa a su imagen y semejanza. La empresa tiene que tener vida propia, cumpliendo su misión social y desarrollándose al máximo de sus posibilidades, lo cual únicamente se puede lograr si se trabaja de manera común para que su funcionamiento sea técnicamente correcto. Como es obvio, la participación y colaboración de los trabajadores debe estar justamente compensada. Todas las empresas para ser viables necesitan satisfacer una necesidad de mercado. Las empresas públicas y privadas son iguales, sólo existen firmas bien y mal gestionadas. Hay que clarificar el papel de la empresa en la economía y en la sociedad”.

Esta declaración la escribí en 1.995, hace diecisiete años, en mi libro-ponencia titulada: “La empresa del año 2.000, ¿Qué modelo de empresa?”, que fue aprobada por unanimidad en el Foro Europeo de Empleados y la Dirección de GM-OPEL Europa (Comité Europeo); así como, por el Sector de Automoción de UGT, reunido en Zaragoza en unas jornadas de debate específicas. Lo que me sirve para comentar que, afirmaciones y acuerdos así, deberían hacer reflexionar al Gobierno y a la CEOE. Preguntándose, si la inseguridad que en materia laboral quieren implantar, con sus conocidas formulas inestables y trayendo a España las miserias contractuales de otros países tipo miniempleos (minijobs, con una media en Alemania de 230 euros al mes);  es lo mejor que se puede hacer para las personas y las empresas, o se esta cometiendo un tremendo error, de consecuencias humanas y económicas incalculables.

Lo que entonces estaba en juego era, la implantación de un nuevo modelo de relaciones laborales, que empezó a idearse en España y se fue extendiendo en otros países europeos, entre ellos Alemania. Yo mismo participe allí como ponente, difundiendo las ideas innovadoras, en tres encuentros sindicales hispano-alemanes (de una semana de duración cada uno), organizados por UGT-CCOO-IG METALL. Por consiguiente, no se puede decir que el sindicalismo español está retrasado, obsoleto, tirado por las alcantarillas, como afirman doctos neoliberales desconocedores o interesados en descalificar a los sindicatos, porque esa es una falsedad mayúscula. El sindicalismo español no ha sido cola, sino cabeza de león en la modernización sindical de la Unión Europea, como a continuación daré fe. 

Explicando, que este cambio nació entre las cadenas de montaje de las empresas del automóvil españolas -siendo puntera en ello GM España donde yo he trabajado durante 25 años-, encabezado por sindicalistas con un número muy reducido de ejecutivos a los que hubo que convencer, siendo totalmente ajena a él la Universidad. Ésta, aun hoy, desconoce mayormente lo que ocurrió y el alcance económico social que generó. El Jefe de Personal de GM España y yo mismo, invitados por la Universidad, dimos una conferencia en Barcelona a un nutrido grupo de magistrados, catedráticos, abogados..., cuya duración prevista era de una hora y duró tres, por el interés demostrado y el debate que se generó. Lo que puede servir para avalar, que se tendrían que impartir masivamente estas ideas en las universidades, debido a sus mejoras sociales y económicas. Reconociendo de entrada, las ventajas de la participación o colaboración de los trabajadores en la empresa, tal como expuse en el articulo del pasado 16 de junio.

Dos modelos de sindicalismo

En España coexisten dos tipos de sindicalismo. Hay uno mayoritario que yo denomino defensivo y de retroceso. Este es el característico, el que ataja las envestidas contra los trabajadores, como la del vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, que acaba de declarar que “las empresas no contratarán si no se abarata el despido”; cuando lo acaba de hacer el gobierno anterior. Y los sindicalistas sabemos, que la patronal lo que en realidad busca es eliminar de la legislación laboral, la “improcedencia” de los despidos, la improcedencia en los despidos sin motivo ni razón, en los caprichosos, que por ser tales, se penalizan con 45 días de indemnización. Hay un tipo de ejecutivos y de neoliberales en este país, que creen que todo lo malo que les llegue a los trabajadores es bueno para los negocios y no cesan en su empeño.

Han logrado grandes ventajas en la tramitación de los expedientes de regulación de empleo, con la eventualidad de los contratos; pero quieren más. Su meta inmediata es eliminar la improcedencia y los 45 días, para que se pueda despedir a discreción con 20 días a los trabajadores fijos más antiguos y con mayor salario, para ser sustituidos por otros precarios con la mitad de coste laboral. Esta forma de sindicalismo que los sindicatos se ven obligados a realizar, es por culpa de mentes empresariales tayloristas antiguas. Con este sistema de relaciones laborales semisalvaje, por mucho que sindicalmente se consiga siempre se pierde algo, lo que me da pie para definirlo también como de retroceso o de cesión.

Sin embargo, hay otro sindicalismo más reducido que, yo llamaría de innovación y progreso. Este modelo que esta totalmente consolidado en el sector de automoción y en otras empresas de todos los tamaños, requiere la atención general. Debiéndose saber, que si el tipo anterior se funda en la inestabilidad y la precariedad; en éste, su principal característica es la estabilidad laboral de los trabajadores en la  empresa. Siendo ésta el trascendental cimiento, para que se desarrollen relaciones laborales de confianza entre las partes, sistemas de participación compensada, trabajo en equipo, aportaciones fundamentales para mejorar la competitividad y la calidad de los productos, flexibilidad en los procesos de trabajo (no de contratación o despido), la implantación de sistemas de jornada irregular que tan eficaces resultan en la crisis actual.

La CEOE y otros sabios de la flexibilidad contractual y de la desregulación laboral, tendrían que preguntarse el porqué de las multinacionales del automóvil para mantener  sus plantas en España, designándoles continuamente nuevos modelos de coches para fabricar; cuando como consecuencia de la caída de ventas, se están cerrando fábricas importantísimas de esas mismas marcas en otros países. ¿Ocurriría lo mismo, si en las plantas españolas en vez de haberse instaurado un Sistema Laboral de Participación, existiera todavía el Modelo de Confrontación con su inestabilidad y pérdida de derechos..., de la CEOE y de los neoliberales al uso? Por descontado que no. El automóvil con todas sus piezas, solo sería una agradable historia.

Mas, si este ultimo sindicalismo es el que prefieren y defienden los sindicatos, por que las patronales oficiales -no tanto las de empresa- se oponen a él. Yo no lo entiendo. Puede ser por no perder el protagonismo mediático y la propaganda que les generan los desacuerdos de esta forma de proceder; por justificar con sus postulados radicales, el cobro de las cuotas que las empresas les abonan; por motivos políticos sirviendo a la derecha; por ideología trasnochada, por desconocimiento, por creencias de superioridad patronal y de menosprecio obrero. ¿Y en la Universidad, cuanta paralización y desorientación existe? ¿Qué formación laboral imparten a los nuevos licenciados, si llegan a las empresas y no saben lo que allí ocurre?

Se esta llegando al extremo, de que el discurso laboral oficial va por un lado de la carretera y por el otro en dirección contraria, la realidad profesional de empleados y empleadores, que dista mucho de las arengas que se dan; tal como se puede comprobar, por las a veces juiciosas indemnizaciones reales de despido que en todo momento se han estado pactando. Si por la crisis se producen despidos, por regla general lo mismo el empresario que el trabajador, si pueden quedan bien entre ellos y después si se ven en la calle se dicen adiós. Así, esta relación humana que es cultural y primordial en los negocios, ninguna legislación sin sentido común la podrá cambiar.

No obstante, siendo todo tan claro y sencillo, ¿dónde están los empresarios reales, los de verdad, que nada dicen y todo el mundo habla por ellos? ¿Qué tienen que decir a estas novedades? Yo pienso que tendrían que ser más activos e incidir en el mundo del trabajo, separando el trigo de la paja de lo que se alega, en beneficio propio, del empleo que generan, tanto como por la economía en general.

Como se ha podido comprobar yo propongo un modelo laboral y de competitividad basado en la estabilidad; porque tanto socialmente como técnicamente, supone poner la primera piedra de unas relaciones laborales de mayor consenso, con suma eficacia productiva, en aras de un mayor bienestar común. Como asimismo decía en los primeros tiempos: Hagamos un nuevo tipo de empresas donde se una el trabajo manual al del pensamiento. El principal valor de las empresas son las personas, pero la CEOE  parece no saberlo. 

    29.12.2011                                         Fernando Bolea Rubio
                                                                             Sindicalista

jueves, 15 de diciembre de 2011

Indicaciones para el proyecto socialdemócrata

Después de la derrota, viene la inquietud. El programa electoral hay que tirarlo, los candidatos quedan en entredicho, los equipos dirigentes desautorizados, la estrategia se quiebra, la moral interna se fractura. De pronto se cierra la noche, nada anterior parece servir. Se endurecen las críticas, se abren falsas hipótesis, la confusión es total, nadie influye, emana el desasosiego, surge la desorientación.

En el vasto caos, como primer calmante reparador, surgen preguntas buscando  respuestas clarificadoras de las causas del fracaso; así como de la trayectoria a seguir, con la idea de recuperar la confianza e ir reponiendo el partido. De las primeras cuestiones, las de Bases en Red me parecen significativas: ¿Es la crisis la única causa de las derrotas del 22-M y 20-N? ¿Por qué una crisis del modelo neoliberal afecta tan severamente a un gobierno socialdemócrata? ¿Qué errores se han cometido para perder tanto apoyo social? Sobre  ellas  diré, que ningún líder, partido o sindicato se hunde por afrontar situaciones difíciles, si son lo suficientemente competentes para hacerles frente de la mano con sus afiliados, simpatizantes y votantes. Y, si lo hacen, con políticas propias y claras que los allegados entiendan y estén dispuestos a asumir.

De no ser así, en el mundo de la izquierda sobreviene el fracaso, no quedando otra solución que la dimisión de los dirigentes a tiempo, en bien de los ciudadanos que se representan y si se quiere evitar un sonado fracaso electoral futuro; porque a la primera ocasión, el enfado acumulado se manifiesta en las urnas, castigando los desaciertos no yendo a votar o no haciéndolo por los afines, si son los responsables de los hechos impropios. Como le ha ocurrido al partido socialista, por culpa de sus principales responsables: José Luis Rodríguez Zapatero, los ministros y los órganos de dirección.         

En mi opinión, en el voto de castigo influyó decididamente el que, en el peor momento, ese necesario lazo de unión del Gobierno con el pueblo afectado no se plasmó, explicando esa carencia  lo demás. En el recorte presupuestario de 15.000 millones de euros en mayo de 2.010, el Gobierno actuó por su cuenta, casi en semiclandestinidad, dado que decía unas cosas (reforma laboral como solución a la crisis, brotes verdes), y ocurrían otras (crisis bancarias, paralización de negocios por cierre de créditos, losa del ladrillo que todavía sigue oculta). No se contó con los militantes del partido, se olvidaron de los electores socialistas. Ante el estupor general, en economía se hizo una política neoliberal que nadie entendía, en vez de la anhelada socialdemócrata -más aun en crisis- que correspondía.

Se rechazaron radicalmente los recortes que Zapatero hizo caer principalmente en sus propios votantes (congelación de las pensiones, reducción salarial de un 5% a los funcionarios). Sin que afectaran a las grandes fortunas o tuvieran un efecto progresivo en la sociedad, aportando más los que más tienen, como hubiera sido lo justo y hasta posiblemente asumido -si con pesar- por la mayoría de los españoles. Conozco a representantes sindicales que, después de tres años de lucha e infinidad de penurias en defensa de los puestos de trabajo, finalmente se cerró la empresa, los cerca de quinientos trabajadores fueron al paro que fue lo peor que les podía ocurrir; pero esos sindicalistas, tenían la misma consideración de los trabajadores el último día como el primero. Junto a ellos, habían sido buenos dirigentes y los trabajadores les dieron su confianza hasta el final. A los líderes no los vencen las crisis, lo hace la inseguridad ideológica y la ineptitud.

Tanto es así, que hasta se puede afirmar que las grandes dificultades políticas elevan el prestigio de los buenos dirigentes, tal como ha venido ocurriendo a lo largo de la historia. Winston Churchill, fue conocido por su liderazgo del Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Charles de Gaulle, labró su prestigio con el movimiento “Francia Libre” apoyando la resistencia. En comparación con esos graves trances, que el gobierno socialista haya caído por una crisis económica y por un simple recorte del presupuesto, demuestra la flaqueza política y de liderazgo del zapaterismo. Así, la crisis no es la única causa de la derrota, dado que el motivo fundamental ha sido el no saber gobernarla (ni tan siquiera explicarla de verdad), como deseaban la mayoría de los ciudadanos progresistas que, en 2.008, habían alzado el PSOE al poder. Del mismo modo, la crisis del modelo liberal ha afectado tanto a un gobierno que se decía socialdemócrata, porque en lo económico ejercía de neoliberal. Que el nuevo partido que ha de renacer, nunca cometa desvaríos como estos ni de ningún tipo. 

De las preguntas de futuro, dado que mirar el pasado es no tener ilusiones, una se impone a las demás: ¿Se deben abandonar las nuevas o terceras vías políticas de triste recuerdo y volver a la izquierda? Claro que sí. Cuando de los votos exsocialistas perdidos muy pocos han ido a la derecha, queda demostrado que la base electoral progresista sigue viva y a la espera de una política del partido socialdemócrata-socialista de verdad. Pero claro, esta reimplantación ideológica se tiene que dar claramente en las personas de la organización, siendo asumida y defendida en primer lugar por los responsables de las comisiones ejecutivas, cargos electos o designados, convirtiéndose en la hoja de ruta de la política a seguir. No valdrá solo con pintar los programas de color y nada más, como santificarían seguramente algunos jefes y jefas poco amigos de esta innovación.

Hagamos pues, la prueba del algodón. Si usted es presidente de una comunidad y le piden a la vez una entrevista la dirección y el comité de empresa de una fábrica, ¿a quien recibiría en primer lugar? Si UGT le hiciera una reivindicación razonable y CEOE otra también  sensata, si solo pudiera conceder una de las dos, ¿a quien se la otorgaría? ¿Atendería antes a un ciudadano necesitado o a un banquero? Como se que no ha acertado ninguna de las tres, debe ponerse en cuarentena... Y, el tiempo dirá.

Con el título: “Una generación que pide cambio pero no ruptura”, el diario El País de 4 de diciembre, publicó varias preguntas y respuestas de nueve jóvenes dirigentes socialistas; en las que observé poca firmeza izquierdista al contestar a lo siguiente: ¿El PSOE debe girar más a la izquierda? Cinco divagaron diciendo: “Siempre ha sido de izquierdas y un ejemplo es lo que ha hecho José Luis Rodríguez Zapatero”; en un caso. “No considero que sea el debate prioritario”; en otro. “El PSOE no puede dar volantazos”; o sea que nada. “Yo soy de las que piensan que el partido es claramente de izquierdas, socialdemócrata”. “El último programa es bastante de izquierdas”. Sin embargo, las cuatro personas restantes demostraron mayor sentimiento ideológico y más deseo de profundizar en él, al afirmar: “El partido tiene que recuperar el perfil de izquierdas”. “Nos toca volver a un proyecto fresco e ilusionante, socialdemócrata puro pero innovador, nuestro lugar natural es el centro de la izquierda, que no es el centro político”; bueno, ya se dice algo. “Hacia una posición de centro-izquierda socialdemócrata, con una economía social de mercado hacia el keynesianismo”; pienso que querrá decir como idea económica. Para Eduardo Madina: “El pensamiento socialdemócrata debe readaptar sus preguntas a este tiempo histórico”; perfecto. Me parece muy bien.

No obstante, da la sensación de que incluso los más proclives al salto quieren dar el paso, pero tirando de la rienda del caballo para que no se desboque. Lo que me crea cierta preocupación, al ser jóvenes y pronunciarse con tan poca severidad. El ser de izquierdas no debe alterar el espíritu de nadie, es nuestro estado natural como socialistas. ¿Alguien duda de esto? La actual socialdemocracia en el mundo no es la de Lenin ni Rosa Luxemburgo, es algo muy para ir por casa en cada país, aunque pudiendo llegar muy lejos si se desarrolla bien.

De todas maneras, socialdemocracia no es neoliberalismo y si alguien piensa que innovándola o readaptándola a este tiempo histórico y de confusión, dará pie para aparentar lo que no se es y seguir navegando en la práctica por la misma marea neoliberal atroz, que cambie de idea o de partido. El PSOE ha de ser lo que las clases trabajadora, baja y media ahora demandan y quieren que sea. Y, en ningún caso será, refugio y amparo de liberales y neoliberales. Al principio, el propio Zapatero declaró que era liberal, hoy posiblemente es neoliberal.  Con limpiar el neoliberalismo habría mucho avanzado. Entre socialdemocracia y socialismo democrático no hay ninguna diferencia, es lo mismo, ya se debería saber. En España se desconocen popularmente la socialdemocracia y el keynesianismo, carencia que se ha de remediar incorporándola al debate socialista.

El PSOE se ha convertido en una maquinaria obediente, sin valor crítico interno para corregir errores e imponerse a lo incorrecto. Como decía Albert Einstein: “El peligro del mundo no es de los que lo hacen mal, sino de los que se sientan a verlo”. Vaya pues el último mensaje de acción urgente a corregir, para con mi modesta opinión y todo lo dicho aquí, añadir algunos puntos más de reflexión al borrador del proyecto socialdemócrata en elaboración. Hay que levantarse de la silla y participar activamente en los debates del partido, con la mente limpia e ideales de izquierda claros. Que el próximo congreso ordinario no signifique una mayor decepción.

      35 sugerencias más para el proyecto socialdemócrata
  1. Se gobernará de la mano de los afiliados, simpatizantes, votantes.
  2. Realizarán políticas propias, con arreglo a su ideología.
  3. Actuarán de manera clara y de forma que los allegados entiendan lo que se hace.
  4. No se aplicará nada que los afiliados no estén dispuestos a asumir.
  5. Si no se practica la política abierta expuesta, se dimitirá sin pérdida de tiempo, en bien de los ciudadanos que se representan y para evitar fracasos electores seguros.
  6. Se gobernará formando un lazo de unión con el pueblo: Las clases trabajadora, baja y media.
  7. En ningún caso los gobiernos socialistas procederán por su cuenta, sin tener presente la opinión mayoritaria de la población.
  8. En todo momento se dirá a los españoles la verdad de lo que ocurre y se quiere hacer. Informando después de lo que se ha hecho.
  9. Se tendrá en cuenta a los afiliados y militantes del partido.
  10. Los electores socialistas han de estar siempre en la mente de los dirigentes.
  11. Se abolirán las políticas neoliberales, retirándose a los dirigentes y cargos designados por el partido de tal condición.
  12. La socialdemocracia real no adulterada será la política del partido.
  13. Se dictaminarán políticas fiscales progresivas, para que aporten más los que más tienen.
  14. Se mantendrá permanentemente la consideración de los representados.
  15. Se sabrá que ni al partido ni a los líderes los vencen las crisis, lo hace la inseguridad ideológica y la ineptitud.
  16.  El PSOE ha de girar a la izquierda.
  17. El cambio y los postulados de mayor izquierda deben ser asumidos en primer lugar y como primera condición, por las personas del partido a nivel individual, por los responsables de los órganos de dirección, para posteriormente practicarlos con carácter colectivo. La reimplantación ideológica se convertirá en la hoja de ruta política a seguir. 
  18. Siempre que sea posible se demostrará que se está con los trabajadores y que se cuenta con ellos en primer lugar.
  19. Se apoyará permanentemente a los sindicatos y en mayor medida que a las patronales.
  20. La política social, el Estado del bienestar, tendrán prioridad ocupando la mayor parte de la agenda.
  21. Hay que olvidar las nuevas o terceras vías políticas y volver a la izquierda, de donde nunca se debió salir.
  22. Es necesaria más firmeza izquierdista en los jóvenes, mandos y con carácter general
  23. El keynesianismo será siempre una política económica fundamental
  24. Ser de izquierdas es el estado natural de los socialistas.
  25. Socialdemocracia no es liberalismo o neoliberalismo.
  26. La readaptación socialdemócrata no significara seguir en la practica por la marea neoliberal.
  27. El PSOE ha de ser lo que las clases trabajadora, baja y media ahora demandan y quieren que sea.
  28. El partido en ningún caso será refugio y amparo de liberales y neoliberales.
  29. Con eliminar el neoliberalismo habría mucho avanzado.
  30. Entre socialdemocracia y socialismo democrático no hay ninguna diferencia. Son lo mismo.
  31. En España se desconocen popularmente la socialdemocracia y el keynesianismo. Esta carencia se ha de remediar, incorporándola al debate socialista.
  32. El partido dejará de ser la maquinaria obediente que ahora es, haciendo política activa interna, con valor critico, para corregir errores e imponerse a lo incorrecto.
  33. Hay que levantarse de la silla y participar activamente en los debates.
  34. Los socialistas procederán siempre con la mente limpia e ideales de izquierda claros.  
  35. Que el próximo Congreso no signifique una mayor decepción. 


¿De donde partimos? Para el catedrático Vicenç Navarro: “La filosofía del equipo Zapatero queda reflejada en el libro de Jordi Sevilla De nuevo socialismo, influenciado por el New Labor del Sr. Tony Blair. En este libro del asesor económico de mayor influencia en lo que en España se llamaba la Nueva Vía -más tarde conocida como zapaterismo- queda bien definida esta política de que hay que bajar los impuestos, de que debe diluirse la progresividad fiscal, de que hay que desregular los mercados, incluido el financiero, de que hay que evitar la expansión del gasto público (contradiciendo a Keynes) y otras medidas de claro corte neoliberal. En términos económicos, el neoliberalismo es la versión acentuada del liberalismo”.

En una entrevista realizada por estudiantes progresistas de Catalunya, a la pregunta de si su neoliberalismo económico y fiscal fue la causa del declive electoral del PSOE. Navarro contesta: “No hay ninguna duda de ello. La respuesta del equipo económico del gobierno Zapatero a la crisis fue típicamente neoliberal. No hay que olvidar que su Ministro de Economía, el Sr. Solbes, había dicho que su máximo logro al final de su mandato, 2004-2008, había sido no aumentar el gasto público”. Otro liberal o neoliberal (también antikeynesiano). En fin, es lo que hay.

La situación económica y social  no requiere continuar con medias tintas. Estos días se ha podido leer que los poderes financieros-bancarios quieren privatizar todo el Estado del bienestar: La sanidad, la educación, las pensiones, los seguros de desempleo. Ven en ello grandes oportunidades de negocio y las aves de rapiña financiera, llamadas mercados, que descaradamente se han hecho ya con el control económico y político de Europa, no van a ceder en su empeño. Dibujándose por tales avaricias, una sociedad futura donde muchas personas no tendrán oportunidad de trabajar en toda su vida, ni poseerán dinero, ni servicios sociales públicos de protección. Una sociedad del caos que, antes de que los ricos paguen impuestos, dejara morir a la gente.

Ya vale de enredar políticamente y de callar. Hay que cambiar las políticas contemplativas, pasando a la acción con decisión y firmeza. Todo lo que la lucha obrera sindical y socialista han conseguido a lo largo de la historia lo quieren arrebatar, ante lo cual el partido y el sindicato (sindicatos) tendrían que volver como antaño, al menos a analizar juntos los problemas. Pablo Iglesias decía: “Si unimos la lucha en las fábricas a la del Parlamento, el edificio del capitalismo se caerá por su peso”. Ya sé que aquella experiencia es hoy irrepetible, pero me apetece recordarla. Si, hay que levantarse de la silla y andar de frente contra el egoísmo del capital.  


14.12.2011              Fernando Bolea Rubio
                              Sindicalista