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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

miércoles, 24 de julio de 2013

Caída de Rajoy con vuelo de gaviotas

La corrupción, el dinero negro, los sobresueldos ilegales, la más que probable  financiación irregular del Partido Popular durante veinte años; están haciendo caer políticamente como el plomo a Mariano Rajoy. “El breve”, porque con mucha seguridad, no será presidente en la próxima legislatura.

Ni debe terminar la actual si tiene culpa, por la gravedad de tantas ilegalidades y vergüenzas. La mala gestión de la crisis, sus recortes sociales, los destrozos laborales, el paro, la política económica equivocada, le habían apartado mayormente de los españoles. Pero, las últimas revelaciones, de una supuesta colaboración sombría con intercambios de SMS hasta última hora, con su extesorero Luis Bárcenas, hoy en la cárcel, han hecho sonar las alarmas al unísono. Si políticamente se confirman las sospechas, por  desinfección de la democracia, tiene que dimitir e irse. Y con él, todos los políticos manchados, sean de uno u otro partido. Ante la corrupción, no caben defensas ideológicas. El que sea un corrupto, un ladrón, ¡fuera!

A petición de la oposición, con la amenaza del PSOE de presentar una “moción de censura” si no lo hacía, más la presión de la prensa local e internacional que esta escandalizada por el silencio de Mariano Rajoy, con duros comentarios del Finalcial Times, para que “diga la verdad sobre lo que sabe”. El 1 de agosto, el Presidente comparecerá en el Congreso de los Diputados (será en el Senado por obras), para dar explicaciones del caso Bárcenas. Ahora bien, en el supuesto de que fueran ciertas las arbitrariedades: ¿Él reconocería que ha cometido ilegalidades? No. Si lo hiciera tendría que dimitir automáticamente. ¿Diría la verdad sobre lo ocurrido? Tampoco. Sellaría su salida. En esas circunstancias, se limitaría a negar todo, a decir lo menos posible, a confundir a los ciudadanos con vaguedades y falacias del “y tú más”, de salida de la crisis, de mejora del desempleo. Quizá se justifique, con el anuncio de una remodelación de Gobierno. Acaso, pidiendo perdón a modo de lástima. Y basta. Cayo Lara (IU) entiende, que la comparecencia será una tomadura de pelo. Yo pienso lo mismo. 

Su estrategia finita sería ganar tiempo. Al  estilo de, decid y publicar lo que queráis, que mientras tanto pasan los días y yo me mantengo. Pienso que su objetivo se ceñiría a ganar meses para salvar esta legislatura, o al menos para acercarla lo más posible a su final, adelantando las elecciones llegado el caso y poco más. Dado que él ya sabría, que  no iba a seguir en la siguiente legislatura.

Si resplandece la verdad, será a través de los juzgados. Por tal motivo, tratarían de entorpecerlos para también ganar tiempo e impedir la libre acción de la justicia. Ya se ha intentado hacer, apartando de la misma al juez Baltasar Garzón, la alma máter del caso Gürtel y de esta potencial conspiración corrupta. “¿Dónde están aquellos que en los primeros días después de las detenciones de Correa, Crespo y compañía se reunían en infame conciliábulo para acusar al juez que investigaba?”, ha escrito Garzón en El País.  Que se tenga presente lo que el PP fue capaz de hacer, para proteger sus intereses electorales por haber apoyado la guerra de Irak; al negar la autoría de terroristas yihadistas en la masacre del 11-M, de 2004, en Madrid, en contradicción con lo que  reveló la investigación policial y judicial, en la que fallecieron 191 personas y 1858 resultaron heridas.

En esa ocasión, la población rodeó las sedes del PP, en protesta por sentirse engañada por el Gobierno de José Maria Aznar. Y, la falsedad la pagó cara, por haber mentido. En contra de los pronósticos, las elecciones legislativas del 14-M, de tres días después, las ganó el joven socialista José Luis Rodríguez Zapatero, no el popular Mariano Rajoy. Por eso, si este gentilhombre fue capaz de liderar como candidato tal patraña, en medio de la desolación de el país por el atentado. ¿De que podría ser capaz de hacer ahora, para evitar tener que dimitir? En esta hipótesis, cabe pensar de todo. Desde que se haría salir a Bárcenas de la cárcel con marañas político-jurídicas, como ya han hecho con la defensa de otros extesoreros. Hasta en que el Gobierno lo indultara, para evitar que hable más, revelando intimidades económicas del partido, tanto con la prensa como ante el juez.

De cualquier manera, conocer jurídicamente alguna verdad, tardaría al menos un año, lo que estiraría la cuerda gubernativa hasta tres años de mandato, ya cerca de los cuatro de rigor. Dando pie, al adelanto electoral pronosticado, que evitaría la vergüenza de una dimisión forzada, de todo un Presidente de Gobierno de la Unión Europea. A todo esto.  ¿La señora Merkel haría algo, para limpiar la política española de chorizos consumados? Ella fue determinante en Italia, forzando la salida de Silvio Berlusconi -condenado por abuso de poder- y la llegada del tecnócrata Mario Monti. Sin embargo, de España no se le oye decir nada en ese sentido. En su momento, influyó en su partido (CDU) para retirar a su mentor Helmut Kohl, por financiación irregular, como aquí puede ocurrir. En la Comisión Europea, si se adivinan indicios de preocupación. Su presidente, José Manuel Duräo Barroso, le ha preguntado a Duran Lleida -según el mismo ha dicho de viva voz-, “si Mariano Rajoy iba a caer por este escándalo”. Le ha dicho que creía que no, porque tiene una mayoría fiel. Después, lo ha desmentido, aunque la información permanece. El presidente Barack Obama, acaba de retrasar un encuentro con el presidente Mariano Rajoy. ¿Por qué será?

En todo caso, el PP necesita a la mayor urgencia un nuevo candidato, un líder de recambio, para que supla la emergencia que se puede llegar a dar. Así, ya inician el vuelo las gaviotas del cartel, en busca de alcanzar el máximo poder, o al objeto de no ser abatidas por los disparos amigos de otras candidatas. José María Aznar, parece aspirar a todo, para volver a amargar la vida de los españoles. Esperanza Aguirre, pregona más derecha como alternativa, ¡tela! Alberto Ruiz Gallardón, el gran beatón, asegura que no será sucesor, ni que lo sea. La Vicepresidenta del Gobierno, la neófita Soraya Sáenz de Santamaría, se estudia la lección, a la espera de que la familia Rajoy gane el pulso interno de la sucesión. Ahí esta, el tecnócrata Luis de Guindos, por si la canciller alemana lo quiere usar, para repetir el fracaso italiano. En el PP, cuando no tienen oposición del PSOE, entre ellos solos se arañan. ¡Vaya panorama! El partido socialista no tiene líder ni de presente, ni de futuro. Y el partido popular, puede cantar la misma canción.

Como EL ROTO, dice: “Los pobres se estaban haciendo ricos, por suerte pudimos pararlo”. Esa es la gran aportación a la sociedad española, de los neoliberales populares, de la “revolución conservadora mariana”. Ramón Cotarelo, afirma: “El Partido Popular lo fundó Fraga, que es como si lo hubiera fundado Franco”. Qué miedo... ¿no? Rajoy ahora se hace el muerto, hasta que el peligro pase. ¿Será verdad que es un cobarde? 

24.07.2013                               Fernando Bolea Rubio   Sindicalista           

domingo, 7 de julio de 2013

Un nuevo PSOE, para un tiempo nuevo

El Gobierno popular es malo para la inmensa mayoría de los españoles. Porque como  ellos saben, les van quitando cada día más descaradamente, los pocos bienes públicos que tienen, cediéndolos a una minoría de privilegiados para sus negocios privados. Cargan hasta arriba los furgones del dinero, llevando a cajas de caudales especulativas las pensiones, la sanidad, la educación. Se fijó en los derechos laborales y no quedan ni migajas. Derechos civiles suben al cielo. El tándem cardenales-banqueros hacen su agosto ideológico financiero, mientras más gente sufre penurias, por perder salarios, ayudas sociales, renta familiar. “Llevo el carro lleno de latas de legumbres, pero solo puedo donar una, porque mis tres hijos están en paro y son para que mis nietos coman”. Se lamentaba una buena mujer. 

El país es ahora como un desagüe al revés. Con una gran manguera que se lleva lo bueno y deja lo malo, lo sucio, lo peor de la política, de la economía, del trabajo, especulación, inhumanidad, miedo. Todo ello aderezado por ejércitos de tertulianos del poder, con casi todas las cadenas de TV o radio al servicio de esta desviación. Han convertido los platos, los estudios, en auténticos rings donde se suceden los sopapos, contra la izquierda, los sindicatos, el Partido Socialista. Al Partido Popular no. Con él, defensa numantina. Los intereses han vencido la neutralidad. Se llega al extremo de trasmitir tertulias espectáculo, juntando a mayorías de ultraderecha y derecha con minorías opositoras débiles, con un resultado escandaloso que aborrece a la gente de buena fe, alejando la audiencia. Hay periodistas personificados en políticos que mandan, que más bien parecen marionetas serviles gruñonas que degradan esa admirable profesión. A mi me producen lástima. Pero esta degradación general me duele. ¿Cómo es posible que España haya caído tan bajo, en solo 18 meses de mandato del Gobierno?

Todo esto al menos ha servido para algo. Para saber, que el Partido Popular no defiende ni lo hará nunca el Estado del bienestar. El capital de los pobres. Su misión neoliberal en la vida es acabar con él, anulando el papel del Estado. Continuando así, su callada pero eficaz revolución conservadora o de la desigualdad, cuyo líder es Mariano Rajoy. Apocado él, aunque aprovechando la crisis, sigue el rail del capital al pie de la letra. Debe pensar que, con alguna limosna, basta. Él ya escribió, que “hay diferencias de cuna” y, que por tanto, las personas no pueden ser iguales. Este hombre debe ser un castigo de los dioses, a sus votantes sin caballo. ¡Que cambien de señorito, para no sufrir tanto todos!  

En el PSOE, mi partido, sus electores tampoco irradiamos felicidad. Nunca la sociedad ha estado tan alejada de él. Su estado es insostenible. Se viene diciendo que, primero el proyecto, después el candidato. Mas, de ese programa: ¿Qué partido va a salir?  ¿Socialdemócrata, medio neoliberal, liberal del todo, una cosa amorfa o disforme a la que nadie haría caso, como ahora? ¿Tendrá, la bendición de la iglesia y la banca? ¿Al nuevo candidato, se le va a dejar todo hecho, para que no se pueda mover en la mordaza? ¿Dejando todo atado por los restos del felipismo y el zapaterismo? Si Rubalcaba se va, no debe ser él quien lidere el fondo y la forma del nuevo programa. Tendría que ser la nueva dirección la que influya en la ruta a seguir, eligiendo los aparejos útiles. Cada cura celebra su misa. ¿Y si al nuevo cardenal no le gusta el vino elegido? ¿Beberá otro o no dará la comunión, quedando los fieles en pecado de nuevo?

Para empezar, el partido se debería presentar a la sociedad como: El nuevo PSOE. Sin embargo, es imposible hablar de algo nuevo con componentes viejos. El viejo PSOE de los últimos cinco años, está hundido electoralmente, sin tener capacidad de reactivación, debiéndose orillar del debate político y mantenerse como agrio recuerdo. Por consiguiente, todo lo significativo de esa época sobra, su líder actual, el equipo de dirección, la mayoría de los miembros de los comités de apoyo, secretarios regionales quemados, corruptos, vividores, los que no presenten gestión acorde con su responsabilidad. Con políticas derechistas fuera. Dando participación interna. Eliminando de raíz, familias de poder y desviaciones orgánicas. La candidata a las primarias andaluzas, Susana Díez, habla de “un tiempo nuevo”. Ahora bien, con él y “un nuevo PSOE” sería mejor. Hilar esta tela  requiere tiempo, pero los afiliados tienen que empezar a tejer. Según una encuesta, hoy el PP perdería 66 escaños y el PSOE 5. Éste, en vez de subir baja. Esto es un cataclismo. 

El nuevo Partido Socialista tiene que ser un partido de gobierno y, sobre todo, una formación de carácter social. Socialista democrático o socialdemócrata, porque como es lo mismo me da igual. Un nuevo PSOE, que esté junto a los trabajadores, las clases medias trabajadoras, los jóvenes, los parados, las personas dependientes, la discapacidad, los mayores y sus pensiones, con todos los seres humanos que tengan necesidades. Siendo una máquina social de recuperación, de la sanidad y de la educación perdidas. Devolviendo a los trabajadores los derechos laborales estafados, con estima y consideración. Tres millones de exvotantes socialistas, podrían esperar un cambio así, para empezar a confiar en él de nuevo. Saben que el Estado del Bienestar sólo lo garantiza la izquierda. Que la derecha supone sufrir, dejando los bolsillos con calderilla.


                 7.07.2013                                     Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

domingo, 23 de junio de 2013

Levantarse sin miedo

Oigo poco ruido. El temporal esta encima y las campanas dejando de tocar. Una insufrible comisión de expertos bancarios vende paraguas pro pensiones privadas, sin el eco de rayos ni truenos. A estos bancos yo no los quiero. Les dejas un euro y te quedas sin él. Desde hace mucho, España más que una democracia es una bancocracia y no se oyen  tambores de oposición. Aguantamos callados, una embaucadora campaña más de optimismo económico, marca Partido Popular, mientras la crisis tiene forma de “I”, no de “L”, ni de “U”. Por todo, Rubalcaba cae a los infiernos electorales con los socialistas mudos, como si no fuera con ellos. El Presidente Rajoy da miedo por su incompetencia e ideas gastadas y no se grita. Hay fiscales que en vez de acusar, obedecen. Para Carlos Elordi: “El Rey no manda. Pero es un poder fáctico. Enorme”. Y, tampoco... nos inquietamos.

Para mí, todo tiene una explicación. He llegado a la conclusión, de que España es ya el país del miedo. Yo me negaba a reconocerlo, pero ya no. Se aprecia todos los días, por la paralización general de la población ante el ocaso que sufre. Había llegado a pensar que a la juventud le faltaba ideología y criterio social. Que los jóvenes eran gente que se sentía muy a gusto en su pellejo y poco más. Siendo acomodadizos y seres que la derecha manejaba a su voluntad, por su afán monetarista, contrario al bonito principio de solidaridad con las personas de su misma e inferior condición y clase. Pero no. La causa es menos grave, porque esas desviaciones de la ética y los ideales serían irremediables. Sólo se trata de miedo. Del miedo que han infundido en jóvenes y mayores, en todas y todos, la banca, los principales empresarios y hombres de negocios, los poderes fácticos con presencia regia, junto a cuatro políticos malos. El magnífico libro: "¿Quiénes mandan de verdad en España?", del mismo Elordi, abrirá más los ojos al que lo lea. 

El neoliberalismo español, europeo y mundial, esa máquina que destruye el mundo, está haciendo un test de resistencia antisocial de los habitantes en el Sur de Europa. Cuando acaben la operación con nosotros, irán a por los Estados del bienestar alemán y del resto. Que estos vayan tomando conciencia de lo que ocurre, no yendo sin luz para caer más tarde. El corresponsal de La Vanguardia en Berlín, Rafael Poch, afirma: “Los asalariados sufren mucho en este proceso y salen ganando los ricos y las grandes empresas. Si hubiésemos tenido tres o cuatro Grecias en Europa (es decir, países que hacen diecisiete huelgas generales en dos años), esto no habría tenido lugar, sencillamente se cortaría ahí”. De momento, a los jóvenes los han vencido. A los viejos los van a vencer. Ya veo a una persona mayor, queriendo vender unos cuantos libros viejos por las cafeterías.

Pero la respuesta a tanta canallada inhumana, no puede ser el miedo. El miedo que lo tengan los ricos a perder su dinero. Los banqueros por poder ir a la cárcel, por lo que han hecho. Los altos ejecutivos a que quiebren sus puestos. Los políticos antisociales a que no les voten. Los funcionarios de élite a caer bajo. Los periodistas del poder a ser explotados como los becarios. Los cardenales golfos con la política, o sea la mayoría, a perder fieles. Para eso, los ciudadanos europeos y del mundo tienen que responder con una sola voz y gritar, para que se oiga el ruido: ¡Basta ya! ¡Justicia en todo! ¡A recuperar lo perdido! ¡A progresar! Como se ha hecho toda la vida. Esto del miedo, es un fenómeno bufo que la historia no ensalzará jamás. Para avanzar la población se ha levantado sin miedo y en unión siempre. Los ricos nunca han dado ni darán nada a los pobres por propia voluntad. El neoliberalismo dirigido por el poder banquero, no cederá ni dará nada, si aprecia que con su dominación  produce temor, en vez de enojo rebelde.

Así, los trabajadores que se dejen de temores y que se dediquen a reivindicar lo suyo: salarios justos, jornadas decentes, incrementos de categoría, derechos sociales,  contratos incontaminados por la precarización, convenios como siempre o no se trabaja un día más. No olvidando el camino de los juzgados de lo social. Sin esta anormal y vergonzosa escalada de reducciones salariales, empresa por empresa, a la que algunos empresarios se acogen encantados, en vez de arriesgarse a invertir, también sin miedo. Esta no es la primera crisis que se sufre. Han existido las de 1977 y 1993, más otras  atroces. Sin embargo, en ninguna de ellas los trabajadores y el movimiento sindical tuvieron miedo, ni dejaron una sola hora de luchar y de proteger el empleo con ahínco. Cediendo el terreno imprescindible, pero no más.  

El miedo laboral se supera si se confía en los demás compañeros y se atan juntos lazos de unión que los amparen y fortalezcan. Para eso se inventaron los sindicatos. No para que los descalifiquen patológicamente, cuatro mandados mediáticos de la derecha y dos ricos pobres, que sufren viendo a los trabajadores con zapatos o coche. En las sociedades democráticas, nadie esta solo ante su infortunio si se une y defiende en compañía. Por miedo a la clase obrera, se creó el Estado del bienestar. Los que ahora lo quieren quitar, que vuelvan a tener miedo.  



23.06.2013                                                                              Fernando Bolea Rubio
                                                            Sindicalista

viernes, 31 de mayo de 2013

¿Hasta cuándo vamos a aguantar?

Todo es una mentira. Se habla, se promete, se pone tiempo de por medio para alcanzar la felicidad económica y el paraíso del trabajo, pero todo es falso. Del segundo semestre de este año, se pasa al siguiente para lograr el crecimiento y la creación de empleo. Y una vez allí, con más parados, necesidades y desesperación; este Gobierno arcaico dirá, que un año o dos más de sufrimiento, porque la inyección salvadora de la derecha tarda en llegar, por culpa de todos menos de ellos. He oído decir: “Tendremos que cambiar de partido, porque votando al PP nos hemos equivocado”. “Eso tú, yo no, nunca les he votado”, le contestaron. El ciudadano se había bajado del tranvía socialdemócrata y montado en un burro torpe, que anda para atrás.

En el primer trimestre del año se han perdido 330.000 puestos de trabajo, cifra que refleja que se podrían superar en 2013, los 850.000 del año pasado. La OCDE acaba de anticipar que la tasa de paro española escalará desde el 27,2% (6,2 millones) al 28% este año. ¿Y en el 14, otros tantos parados más, mientras esperamos complacientes estas catastróficas cifras, que sin duda serán peores aún? En sindicalismo se dice: “El que no defiende su puesto de trabajo, no merece tenerlo”. ¿Vamos a seguir sentados un año más, sin enseñar los dientes de verdad a las patronales, el Gobierno y a sus maestros el capital? ¿Qué más tiene que ocurrir para que se despierten de una vez el movimiento obrero y los sindicatos, cuando el empleo es su principal desvelo? Nunca se ha visto una decadencia sindical y política semejante. Preocupándome sobremanera, el que la totalidad de la izquierda -sí toda ella- esta amorfa, adormecida, como si no existiera o no supiera que hacer. Entre sus jóvenes posibles valores, solo veo demasiada animadversión hacia el PSOE y a nadie en IU que pueda llegar a ser capaz de pegar un puñetazo encima de la mesa, ante las injusticias que el pueblo sufre. Con la debilidad de esta izquierda, hubiera sido imposible conquistar la libertad y la democracia en los setenta del siglo pasado. Siendo lo peor, el que mientras seguimos así, esas rosas las estamos perdiendo.

Ahora nos llegan también los deberes de Bruselas, con dos décimas y dos años más de flexibilidad en el déficit: 6,5% del PIB en 2013 y hasta 2,8% en el 2016. Todo ello a cambio de una nueva oleada de recortes en pensiones, con subida de impuestos y mayor precarización laboral. Y yo me pregunto: ¿Hasta cuando vamos a aguantar? ¿No tienen bastante todavía? Recortan y recortan y quieren más. Los políticos alemanes que mandan no son amigos nuestros, son enemigos del sur. Ellos solo obedecen a sus banqueros, a esos especuladores que ganaron mucho con el ladrillo español y cuyo único afán es cobrar la deuda de los bancos españoles -de ellos o del Estado-, por el capital prestado. Sin aplicar posibles quitas que son necesarias y sin perder nada a pesar del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, que tanto afectó a entidades españolas. Pero a ellos no. En su caso el riesgo inversor no existe. Ganaron, ganan y ganarán todo lo previsto, aunque España se hunda y su gente se tire al mar. Esta es la política real del Gobierno alemán, aunque es tan grande el poder financiero tanto aquí como allí, que llego a pensar que ni la propia Angela Merkel manda de verdad.

La economía especulativa se ha apoderado definitivamente de la economía productiva y de la economía política, dejando un pequeño espacio para que se puedan hacer juegos políticos dentro de la inmensa trama financiera que domina todo e impone sus intereses. Así, la CDU alemana juega con los alemanes haciéndoles creer que la Canciller defiende sus intereses, resguardándolos de los tarambanas y vagos españoles, cuando eso es mentira y una ofensa intolerable que no se ha de permitir por más tiempo. El alemán que cree en tal manipulación es un ignorante. El PP juega con políticas que dice que no haría, si bien disfruta ideológicamente cortando con sus grandes tijeras el Estado del bienestar. El PSOE juega queriendo pactar con el Ejecutivo para ir ganando tiempo y mantenerse, hasta que las próximas elecciones lo conviertan en un partido marginal. IU juega aparentando que es de izquierdas, cuando yo no veo que haga algo sustancioso que se pueda calificar como tal. Todos juegan aparentando que hacen la política que les corresponde, cuando en realidad no se dan cuenta o no quieren reconocer que hace mucho que los sectores financieros y las multinacionales del dinero les han quitado el poder y, por ende, a todas las personas y a los países que representan.

Por ejemplo, el gran capital ha permitido que el euro se alemanizara, haciéndolo inviable y odioso para los países del Sur. ¿Hasta cuando vamos a seguir en él? Este euro no nos interesa y por tanto ¡fuera del mismo! Los pobres no tienen nada que perder. Con la peseta, se devaluaría, pero a la par el empleo crecería mucho. Tal como está todo, es la única manera de que se cree empleo a toda velocidad. Se puede seguir en la Unión Europea y tener como los ingleses la libra. Se habla de establecer un nuevo euro acompañado de las monedas anteriores propias. Un euro peseta, un euro marco, un euro franco. En definitiva, una moneda que mantenga lazos de unión y a su vez que pueda ser devaluada por los países individualmente. En mi opinión, sería una buena solución. Todo, menos seguir  aguantando la corrosión de este euro que para España ha resultado infernal. ¿Por qué el europeísta Felipe González no dice a la nación, que han transformado el euro en otra cosa y que hay que salir rápidamente de él? ¡Viva la peseta! La quiero volver a ver. Y que del euro germánico no se hable más. Nuestros hijos y nietos nos lo agradecerán. Mejor empleo con pesetas en España, que de precario en Alemania con su euro revalorizado. El que lo quiera que se quede en él. Yo, no.

Nuestro país debe potenciar sus puntos fuertes, eliminando las trabas que puedan impedir su desarrollo, como ocurre con este euro. Así diré, que España tiene que poner más atención y sinergias en África sin dejar nunca de ser un gran país europeo, porque ésa es una de las ventajas que nos proporciona la ubicación geográfica y nuestra condición de país desarrollado y amigo de todo el mundo. Desde hace mucho, el sector de automoción español, piensa en el desarrollo de ese continente y sus posibles ventas de futuro. El socialdemócrata alemán, Martín Schulz, ha declarado esta semana: “Los Estados mediterráneos deberían hacer un Acuerdo de Libre Comercio con los países del norte de África para volver a crecer y crear empleo de verdad”. Al Gobierno no se le oye hablar de esto. Su objetivo patriótico, es cerrar las puertas del país y de los hospitales, a los inmigrantes vecinos de esa como de otras áreas subdesarrolladas. Pagaremos caro tanta inhumanidad y su nula visión de futuro.

Si no se cambia la política económica, para que no sea “una cruzada moral e ideológica” como la denomina José Carlos Díez, estaremos en crisis veinte años más como ha ocurrido en Japón. Si no se crea riqueza, no hay dinero que fluya, ni ideas que se materialicen. De esto debemos ser conscientes todos los españoles, sin que se haga política de confusión interesada, porque sólo servirá para perjudicar a los demás. Que nadie viva en la ignorancia. La principal portavoz de mi banquero, Angela Merkel, ha dicho hoy: “Si quieren que los jóvenes tengan trabajo, ha de ser con menos derechos y menos salarios, o nada”. Mientras en las fábricas de Volkswagen en Alemania, han pactado en el convenio un incremento salarial del 5,6% para este año. Lo que la señora no puede frenar allí, lo consigue aquí. Debido a nuestra paralización: ¿Esta mujer que pensará de cómo somos los españoles?¿Conformistas? ¿Desclasados? ¿Cobardes?

Hoy también, el Banco de España reclama una vuelta de tuerca a la reforma laboral con contratos fuera de convenio o la supresión del salario mínimo para parte de los trabajadores. Ante lo cual, Toni Ferrer de UGT, ha dado en la diana al afirmar: “Lo que se esta planteando es prácticamente sacarnos del modelo social europeo y avanzar hacia un modelo semiesclavista en el que los trabajadores no tengan derechos ni salarios dignos”. Se están forjando los cimientos para una nueva huelga general. 

Todos tenemos que pelear por defender nuestros derechos y por este país, agraciado por el Sol, la alegría, la profesionalidad y el buen fondo de la gente. Hay que reflotar España, irguiendo su orgullo y su valor. La nación de ahora produce dolor..., hace llorar. Yo no la aguanto más. Hay que limpiarla. ¡Lucharé! 

31.05.2013                                                                           Fernando Bolea Rubio
                                                    Sindicalista

viernes, 3 de mayo de 2013

Otro gobierno y 36 meses atrás


En España se llevan tres años cometiendo un error político tras otro, sin que el Gobierno ni la oposición enmienden tan fatal trayectoria. En mayo del año diez, el expresidente Zapatero dio un incomprensible giro conservador a su política aceptablemente progresista, perdiendo su credibilidad y la del PSOE. En el presente mayo del año trece, el Presidente Rajoy ha conducido el país hasta la escalofriante cifra de 6,2 millones de parados (primer trimestre EPA), batiendo todos los récords de infortunio; quedando tanto él como el PP, desacreditados y sin la confianza ciudadana necesaria  para seguir gobernando.

 José Luis Rodríguez Zapatero hizo una política social y sindicalmente asumible, en los cinco primeros años de su mandato; pero el día 12 de mayo del sexto, el Ejecutivo socialista revolucionó el Parlamento aprobando dieciocho medidas neoliberales o fuera de programa y trayectoria, que nadie entendió y todo el mundo censuró. Como congelación de las pensiones, recorte salarial a los trabajadores de la administración pública, ampliación de la jubilación de 65 a 67 años (finalmente pactada con los sindicatos), entre otras extrañezas. Todo fue para echar comida a los tigres financieros sin contar con el pueblo, a pesar de que la deuda pública era solamente del 60,1% del PIB, una de las más bajas de Europa. Con este bagaje, en víspera de las Elecciones Generales del 20-N de 2011, el Presidente Zapatero, cayó al ridículo porcentaje del 3,3% de aceptación; siendo el de Mariano Rajoy, aún más bajo, de un 3,25%, a pesar de ser el flamante candidato estrella de la derecha y seguro ganador.

Con este antecedente, del nuevo líder de la nación se podía esperar poco. Por sus características y trayectoria política, se sabía lo que el personaje daría de sí, que no era mucho; pero se le votó alegremente, sin reparo, muy irreflexivamente, dándole mayoría absoluta, para castigar al socialismo gobernante en gran medida merecedor de ese correctivo. Por sus innumerables equivocaciones, ocultación de la verdad, descarada defensa de la banca, simpatías patronales, reforma laboral unilateral. Y, cómo no, por el aludido y garrafal error estratégico e ideológico, de cambiar su trayectoria político-social sin dimitir y convocar nuevas elecciones, evitando que los votantes se sintieran engañados, decepcionados, cabreados. Enfado que todavía dura, sin que Alfredo Pérez Rubalcaba, el nuevo líder socialista, sepa salir del remolino de desconfianza que él mismo genera, por su condición de exvicepresidente de aquel gobierno que no supo acabar bien.

Pero si las circunstancias socialistas son delicadas, las populares son peores. El Gobierno ha llegado a la deriva y sin capacidad de reacción al mes dieciséis de su mandato, al declarar recientemente que no se generará empleo en toda la legislatura y que tendremos el mismo paro en 2016. Y si es así, con el descomunal desempleo contabilizado: ¿A este Ejecutivo para que lo queremos?¡Que dimita y venga otro! El alto desempleo existente es hiriente y vergonzoso para los españoles, el país, la Unión Europea; demostrándose con él, la total incapacidad política, empresarial y bancaria local. En fin, extirpar el cáncer del paro es de tan vital importancia, que el político y el partido que no reaccione y solvente este desastre, debe ser considerado  incapacitado para acceder al poder, al no merecer ostentar responsabilidades de gobierno. 

Sólo en el primer trimestre se han destruido 330.000 puestos de trabajo, el paro juvenil supera el 57%, la ocupación cae a niveles de 2002. Para Joaquín Estefanía: “Un 27,16% de la población activa desempleada es un porcentaje mayor al que tuvo EEUU durante la Gran Depresión”. ¿Para cuando un Plan Marshall a la española para el empleo, como reclaman los sindicatos? El Gobierno debe lanzar un Programa de Políticas Activas de Empleo, que hasta Bruselas le exige y nadie escucha. El Presidente dice: “El Gobierno sabe lo que hace” y cuanto más lo repite más sube el paro. Que este señor se dedique a otra cosa, porque si no se le quita el país de las manos, lo va a dejar como un erial y con las españolas y los españoles en Alemania. La Vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría, afirma: “Que no se pueden hacer milagros”, ni tampoco las cosas peor, al preocuparse más del déficit que del paro. El Fondo Monetario Internacional prevé en España un desempleo del 22% en 2018. Llevamos cinco años con esta calamitosa crisis y nos anuncian cinco más. ¿Alguien piensa que no habrá pronto una explosión social? El malestar está subiendo de tono y con calor la llama prende. Gobiernos como este... soplan la brasa.  

Y siendo así, ¿qué se ha de hacer a modo de regeneración y de cambio? En lo referente a los socialistas volver a los postulados ideológicos-políticos de hace 36 meses, que nunca se debieron dejar y habiendo aprendido: Que el PSOE tiene que hacer política de izquierdas, sin edulcorarla para que les guste a los que nunca le van a votar; gobernar para toda la sociedad, nunca al servicio del capital, con total sensibilidad en las clases medias y bajas trabajadoras en todas sus modalidades, que nunca le dejarán en la estacada; crear empleo y estabilidad laboral; recuperar a la generación perdida por el paro juvenil; apoyo a la economía productiva, las pymes, con sentimiento industrial;  unificación de pequeñas empresas en aras de mejorar su viabilidad; que se faciliten prestamos e inversiones; política económica de crecimiento, situando la austeridad en su justo término. Respetando la dignidad obrera, cambiando el sistema laboral de confrontación por el de participación compensada tipo sector de automoción, reclamando patronales de verdad, no implantando reformas laborales ni de las pensiones sin acuerdo sindical. En el interior del partido: democratización interna, no obediencia debida ni ciega a los líderes, con ¡presidencialismos fuera! 

De los populares no diré nada, porque como José María Izquierdo los llama, ya tienen a los propagandistas de “coros y danzas” copando las tertulias mediáticas para que el Sol salga como antaño. Y de paso, tratando de llevarse por delante a los sindicatos de clase, con infundios demagógicos, comentarios fofos y mala uva. Pero que se beban ese vino agriado, que a los sindicalistas nos gusta bueno y si es en bota obrera a pie de tajo mejor. En Palencia, el compañero Gómez Caloca ha dicho algo que me gusta: “El futuro de la UGT está en nuestro pasado, en la recuperación de la ética de nuestros líderes históricos”. Y el futuro del PSOE también.


3.05.2013     Fernando Bolea Rubio
                              Sindicalista

domingo, 14 de abril de 2013

Disyuntiva presidencial y la quita que ha de venir


Nos estamos acostumbrando a vivir yendo para atrás, sin vencer los obstáculos, porque es como si fuésemos con los ojos cerrados, soportando las afrentas sociales de los recortes, más la pérdida de derechos que la política gubernamental impone. Pero, como no se puede caer más bajo, habrá que abolir de una vez el conformismo y dar un salto mental, situándose otra vez en los setenta de hace cuarenta años; para de nuevo, limpiar el país de basura laboral, de las nuevas injusticias, luchando desde abajo. “Todo lo conseguido en treinta años, estos se lo van a cargar en uno”, decía el añorado José Luis Sampedro. 

La economía se esta articulando, para que la concepción del menos sea el itinerario del futuro, sin que las clases medias y bajas trabajadoras puedan mejorar en nada. En las empresas se pierden empleos, salarios, reivindicaciones. El mundo del trabajo esta hecho una vergüenza. He oído decir: “Me han contratado dos días, me han matado a trabajar alargando las jornadas para sacarles el trabajo y me han dicho que no vuelva más”. “Antes contrataban por meses, semanas, por días, por horas; ahora, se inicia la jornada sin saber lo que va a durar, porque pueden tener al trabajador hasta el mediodía y sin él saberlo, comunicarle que no lo necesitan por la tarde”. Los trabajadores siempre han sabido si se tenían que llevar o no la fiambrera al tajo para pasar el día; hoy, los pueden coger y despedir antes del bocadillo. Si no se reconquista el bienestar perdido, solo quedará el recuerdo de un país que casi llego a ser justo, moderno y desarrollado. 

Actualmente se dice que, el Gobierno esta inquieto, por el agravamiento de la crisis, sin que sus medidas neoliberales la reviertan o la frenen, como en Portugal y los países rescatados ocurre también. Gobiernan con consignas económicas triunfalistas que, solo les duran dos días, porque la realidad de su fallida política se impone, provocando nuevas desconfianzas en la población, los analistas financieros y en la Eurozona como sucede estos días. A Mariano Rajoy se le ha ido el país de las manos y en mi opinión, no tiene capacidad para recuperarlo. Con su suma austeridad, ha bloqueado el país, quitándole su frescura, la esperanza e incluso, el afán de superación. Es tal el deterioro que se ha producido y tanto el nerviosismo del Ejecutivo, que ha renovado estratégicamente su discurso intentando que la ola pase. Ya hay inspectores portugueses que se niegan a trabajar, porque tienen que adelantar la gasolina de su bolsillo. Otros tienen que llevarse el papel higiénico de casa. Como ve las barbas del vecino pelar,  Rajoy  pone la suya a remojar. 

Así, es chocante ver hoy al Presidente conservador defender en el Congreso políticas keynesianas de estimulo que tanto ha censurado (como el Plan E), reclamando al Banco Central Europeo que actúe como los bancos centrales de EEUU y Japón e inyecte dinero a la economía para luchar contra la recesión. Yo como socialista estoy de acuerdo con ello. Es la política propia de la izquierda. Pero, de su credo de la austeridad ¿ustedes qué me dicen? ¿Ha abandonado el santuario del rigor, despeinado y entregado al para él despilfarrador desenfreno del zapatarismo arruinador? No, de eso nada. A los mandamases merkelianos les ha venido a decir, en un mensaje muy preciso: Permitan al BCE que haga políticas de crecimiento para que yo pueda salir del hoyo, y pueden contar con España para seguir la política de recortes marcada. Por lo cual, esperanzas sociales ninguna. La agenda de su involución sigue la ruta trazada. Que nadie vea el horizonte rojo, porque sigue siendo azul retroceso  total.

Su mal de fondo es, que Rajoy ya se ve el próximo fracaso electoral encima. Lleva 16 meses gobernando, le quedan 32 de legislatura hasta el 2015. Y claro: ¿Alguien piensa que en dos años se va a mejorar la economía, hasta el extremo de crear empleo de manera determinante, cuando la propia Comisión Europea adelanta que en España no habrá crecimiento en  2014, ni quizá lo haya en el mismo año electoral? Nadie lo puede pensar. Sí, que se podría ir a peor. El Partido Popular sabe muy bien, que perderá las próximas elecciones si no deja el desempleo por debajo de cómo lo encontró. Lo que si parece seguro es que, si no es así, a Rajoy no le permitirían repetir como candidato, finalizando allí su negativa y huraña carrera política. Ese es el verdadero motivo de la extrema inquietud popular, así como el de su repentino enamoramiento por la política progresista de crecimiento. O hay empleo, o no habrá cargo. Esa es la disyuntiva presidencial. 

De otra parte, entretanto al pueblo se le hace sufrir y la derecha padece sus dificultades propias; un gigantesco tsunami financiero empieza a invadir el país, como consecuencia de su alta deuda total y del elevado ritmo de crecimiento que la aumenta. España es incapaz de mantenerse por sí misma y necesita una muy cara financiación exterior constante -solo la pública, 40.000 millones anuales, un 4% del PIB-; por la secuela, de que la paralización empresarial ha debilitado enormemente la recaudación fiscal del Estado. En el presente, la deuda general española, sumando la de las familias, empresas, banca y administraciones públicas, supone más del 380% del PIB (Santiago Niño Becerra). Lo que viene a significar, que la nación debe todo el capital que va a generar en los próximos cuatro años. España es uno de los países más endeudados del mundo. Según comentan muchos analistas, la crisis no terminará hasta que finalice el proceso de desapalancamiento, asegurando que nos queda crisis para mucho tiempo. Por lo que dicen: Simplemente volver a ratios de 2005 (algo menos del 300 del PIB), será un proceso extremadamente lento y doloroso que llevará muchos años.

Después del rescate bancario español (40.000 millones, extensibles a 100.000); y de que el Gobierno presuma, repitiendo sin cesar, que ha evitado el rescate total del país -no como en  Irlanda, Grecia, Portugal y Chipre-. Estos días han surgido voces en la Unión Europea que avisan, de que España y Eslovenia podrían ser los próximos estados a rescatar. Por añadidura, voces autorizadas claman a viva voz desde hace tiempo: “No podemos pagar la deuda que hemos contraído”, hasta lo repiten: “No podemos pagar la deuda que hemos contraído”, tanto aquí como en otros países de la OCDE. Para The Boston Consulting Group: “Para que la deuda sea sostenible su nivel global (gobierno, empresas y hogares) no debe superar el 180% del PIB. Esto significaría que en la Eurozona tendría un excedente de deuda o deuda impagable de unos 6,1 billones de euros”. En el caso español, el porcentaje de deuda impagable sería al menos de 200.000 millones de euros, aproximadamente la mitad de los cerca de 400.000 que se deben.    

En España se están pagando las deudas a duras penas y, lo que es peor, a puro de absorber casi toda la financiación que su economía genera, ahogándose el país al impedirse su desarrollo habitual. Así no puede seguir. Sin duda necesita una quita amplia para recomponer su estado general. La quita ha de venir y vendrá. Pero a cargo de quien: ¿De los acreedores o de los depositantes bancarios, incluso de los inferiores a 100.000 euros, como en Chipre se ha intentado hacer? Europa se ha dado cuenta de que no puede pagar su deuda. España no lo se. La Unión Europea, lleva varios meses tratando en silencio este grave problema. Preparémonos para lo peor, porque de esto... no saldrá nada justo ni bueno. De momento, hoy: ¡Viva la Republica!


 14.o4.2013                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                      Sindicalista

jueves, 14 de marzo de 2013

Caos económico continuo


Cuando el país tenía esperanza, se hablaba de mejora continua, formación continua, conceptos fundamentales para el desarrollo empresarial y social; pero hoy, en desesperanza, solo se habla del caos económico continuo que se sufre. El Gobierno lanza bulos interesados, tratando de ocultar el agravamiento de los indicadores económicos que es incapaz de mejorar. Mientras la nación se prepara para recibir el próximo nuevo castigo, el de 2013, una nueva andanada de recortes sociales, salariales, de más despidos, marginación, de visitas a los bancos sociales de alimentos, a la basura... para comer.

El anuncio gubernamental de las cifras de déficit, parece el cuento de nunca acabar. En el ejercicio anterior, la Administración modificó la cifra de déficit tres veces, desde el 8% inicial que anuncio en febrero hasta el 9% que Bruselas aprobó en octubre. Este año el desfase puede ser mayor, el Gobierno ha salido en febrero con un déficit del 6,7% en 2012, encubriendo que en realidad es del 9,9%, un 0,9% más que en 2011, contando el rescate bancario como se sabe. Conociéndose en marzo, la segunda trampa de Hacienda, al descubrirse que aplazo los reembolsos tributarios de diciembre a enero; lo que rebajó unas cinco décimas la desviación presupuestaría de 2012, siendo ésta en realidad del 7,2% y no del 6,7% como afirmó. Demostrándose, que el déficit  de Rajoy superaría al de Zapatero sin el retraso de las devoluciones, tal como el diario El País informó.

Con esas ocultaciones tramposas, el Presidente Mariano Rajoy pasó la prueba del debate del estado de la nación, con el mensaje de que aquí se acaba lo malo ante la pronta llegada de las luces de la recuperación, de la música y del baile continuo. El Presidente presumió de haber evitado el rescate país, llegando a decir, “España ya tiene la cabeza fuera del agua”, “hemos dejado atrás la senda del desastre”. Mas la alegría triunfadora duró poco. Unos días después, el 22 de febrero, la Comisión Europea mantuvo su pesimismo sobre la evolución del PIB español; emplazando al Gobierno a hacer nuevas reformas, dado que el agujero fiscal no mejora, al vaticinar números rojos para todos los trimestres de este año. Dice que serán al menos dos años y medio de recesión y que la tasa de paro escalará al 27% en 2013. Anunciando además, que la recesión será del 1,4%, aplazando así la recuperación a 2014, con un crecimiento del 0,8% insuficiente para crear empleo.

Según el Gobierno, los primeros signos positivos para la economía llegarán en el segundo semestre de 2013, para empezar a crear empleo a finales de año. El Ejecutivo cuenta con una caída del PIB de apenas el 0,5% (un 0,9% menor que la Comisión), una recuperación del 1,2% en 2014, con un descenso del paro al 24,3% este año y el 23,3% en 2014. Si, bien, con los datos de Bruselas esa posibilidad se disipa. En concreto, dos versiones económicas con una realidad indudable, viene una recesión aún más profunda en 2013, un paro más elevado y un déficit que no cae a pesar de los recortes; al hundirse cada día la recaudación pública, por la política del Partido Popular de austeridad y sin estímulos keynesianos de crecimiento. A excepción, de las ayudas públicas fijadas por la compra de vehículos.

Ahora bien, el castigo aún puede ser mayor, al vislumbrarse 2013 como uno de los peores años del crack del 2008. En todo caso, que a nadie coja desprevenido. José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney, augura una tasa de desempleo superior al 28% basándose en una caída del PIB en 2013 del 2% (en 2012 fue del 1,3%). En consecuencia, si en 2012 por cada punto inferior del PIB, se perdieron por la reforma laboral 587.000 empleos -tal como quedó probado en el anterior articulo-, en 2013 podrían ser 1.174.000. Si el año pasado se perdieron 850.000 empleos, en este serían 324.000 más, superando en total la monstruosa cifra de 7 millones de parados, remontando desde los 6 actuales.

Una decena de expertos señalan que Bruselas -y por supuesto el Ejecutivo español- se equivoca al imponer recetas de austeridad que provoca un sufrimiento innecesario a los ciudadanos europeos. “La política macroeconómica de la Eurozona es un desastre” (Paul de Grauwe). “Al norte no ha llegado la crisis y no es consciente de que hay países que se están ahogando” (Luis Garicano). “Esta gente ya ha hecho un daño tremendo y todavía tienen poder para seguir haciéndolo” (Paul Krugman). “Parece que la Comisión funcione totalmente dependiente de los intereses a corto plazo de los bancos y con un análisis de la situación muy torpe” (James Galbraith). “La austeridad excesiva con el euro como camisa de fuerza es contraproducente” (Desmond Lachman). “La Comisión se ha estado engañando a si misma con la ilusión de que las reformas estructurales que ha defendido pueden impulsar la economía en medio de una caída en picado de la actividad que, por supuesto, se ha agravado por las medidas de austeridad que ha forzado. Europa necesita urgentemente una estrategia de crecimiento para reactivar la economía” (Dani Rodrik). “La austeridad crea recesión. La Comisión no reconocerá que esta política impide acabar con la depresión” (Charles Wyplosz). “Cuando el capitalismo finalmente sucumba, lo hará por los estrepitosos brindis de los que estén celebrando su victoria final sobre personas como Keynes” (Joaquín Estefanía, citando a Nicolas Wapshott).

Ante tantas verdades, varias preguntas se imponen: ¿Qué clase de políticos y partidos tenemos en España y en Europa que, están permitiendo el descomunal deterioro social que se aguanta, sobre todo en los países del Sur, por la recesión y las políticas de contención equivocadas?  ¿Se va a permitir llegar a siete millones de desempleados, con la boca medio cerrada y con mareas contestatarias de colores y sin suficiente ideología de izquierdas, que solo hacen cosquillas? ¿Continuará 2014 con otro millón de parados más, pasando de 7 a 8 y de allí a 9 o 10 en los años siguientes? ¿Cuándo se va a cambiar la loca política económica del Ejecutivo, para parar los millones de parados anuales que se avecinan? ¿Van a tener los trabajadores y la clase media un partido político progresista en que confiar? ¿Cómo es posible que el PSOE permita con tanta pasividad, que el Gobierno maltrate a sus principales capas de votantes, quitándoles el trabajo, el Estado del bienestar, sus derechos, llevándolos a la miseria más absoluta en muchos casos? ¿Los sindicatos tendrían que responder con más ahínco y firmeza? Sin duda, sí.

Si no se pone remedio pronto, saliendo la población en tromba a protestar, con buena organización y sabiendo para qué, el estado social seguirá desmembrándose sin freno; lo mismo que irá cayendo el país, ya que la economía especulativa influirá en ello al no tener enfrente una política capaz que se lo impida. La población española esta sufrimiento un calvario, sin ver ni una chispa de luz salvadora, ni tener una sustancial herramienta política que la defienda. ¡Que inicialmente se deje el partido socialista al servicio del pueblo, abandonando rápidamente sus cargos los jefes que hay ahora! 

Acaba de salir desafortunadamente a la palestra el súper ideólogo de Angela Merkel, Hans-Werner Sinn, con la afirmación de que “España tendrá 10 años más de crisis y una devaluación interna del 30%”. Mantiene que la oleada de austeridad no ha hecho más que empezar. Ha declarado que: “No hay que hacerse ilusiones con el dolor que viene. Será duro. Las devaluaciones internas pueden ser crueles. Pero si algún país cree que va a ser demasiado, se puede salir del euro”. “Aconseja germanizar España, trasladar el modelo alemán a todo Europa. Esa es la única posibilidad”. ¿Pero qué pretende este caballero norteño, destruir a los sureños hispanos del todo? Con 6 millones de desempleados y 10 años más de crisis, no quedaría ni un trabajador en activo. Sin embargo, desde la política por que nadie ha criticado esas provocaciones. Ordena salir del euro, como si la moneda fuera suya y fuese el dueño de su destino. Para empezar, que Alemania se españolice si quiere y nada más. Sé por experiencia, que a los españoles los alemanes no tienen que enseñarles nada. Algún día lo sabrán. No nos dejemos intimidar, por esas gallinas económicamente ciegas. 


14.03.2013                                                                                                    Fernando Bolea Rubio
                                                                     Sindicalista

viernes, 15 de febrero de 2013

El reino del paro, la corrupción y la mentira


Con 6 millones de parados, 850.000 empleos perdidos en un año, 700.000 nuevos desempleados y 900.000 jóvenes en paro; llegamos al 10 de febrero, para maldecir el primer año de vigencia de la reforma laboral, al significar un gran drama para cientos de miles de personas, e ir paralizando las empresas al dejarlas sin personal ni actividad. La contratación ha caído. Los ERE han subido un 66%, junto a la conflictividad ya que el 77% de ellos no han sido pactados. La juventud huye. Los inmigrantes se van. El país se apaga. El desastre va a más.

Para Cándido Méndez: “La reforma laboral no solo no ha frenado la sangría de la destrucción de empleo, sino que es una herramienta de deterioro de la situación económica”. “Ha servido para que el desempleo haya aumentado y la rebaja de salarios se haya generalizado”. Tras convocar contra ella dos huelgas generales en el 2012, UGT y CCOO la tachan de “desastre para las personas porque han bajado los contratos y crecido los despidos”. Sin embargo, puesto que aquí se miente más que se gobierna, llegando el Ejecutivo a la cobardía de mentir aproximadamente en todo; como un buen trilero, el ministro de Economía, Luis de Guindos, festejó el aniversario de la reforma con la frase-timo siguiente: “Si hubiéramos tenido esta reforma laboral hace dos o tres años nos hubiéramos ahorrado un millón de parados”. En mi opinión, estas palabras son un insulto a los trabajadores y a la inteligencia sindical, siendo muestra de su inmoralidad por mentir así.

Se ha de saber que, en términos de empleo 2012 ha sido peor que 2009, el año más duro de la crisis. En una magnifica comparación, en función de la evolución del PIB, la manera más exacta de valorar la incidencia de esta reforma; los sindicatos señalan: “Aunque el PIB cayó menos en el 2012 (-1,3%) que en el 2009 (-3,7%), la destrucción de empleo ha sido mayor en este primer año de reforma laboral. Por cada punto menos, el empleo asalariado cayó 2,2 puntos porcentuales en 2009, mientras que en el 2012 llegó a 4,4 puntos. Un punto inferior del PIB en el 2009, supuso un descenso de 370.000 personas ocupadas, frente a los más de 587.000 desempleados que dejó una bajada menor de la economía en 2012”. En resumen, por cada punto perdido del PIB, con la reforma laboral del Partido Popular, se generan 217.000 parados más. Con esta ley en 2009, hubiese habido medio millón de despidos por encima de los que hubo. Para que se cree empleo, el PIB ha de ser como mínimo del 2%. Sobre las falsedades del ministro, mejor demostración no cabe. El sindicalismo debe triturar esta maldita legislación laboral.

Y se sigue rodando la bola. El Gobernador del Banco de España, Luis Linde, con engaños como su antecesor, sigue golpeando la piedra al decir: “De haber existido la flexibilidad laboral en el pasado, hubiera mitigado el paro actual”. Pero ¿Quién le ha dicho a esta equivocada persona, que antes no había flexibilidad laboral? Son afirmaciones que en el mundo del trabajo producen indiferencia. La había y sólo era mejorable por medio de la negociación, no con imposiciones sindicalmente rechazadas. En las pymes, que son más del 95% de las empresas españolas; en la práctica, la flexibilidad productiva ha sido siempre la necesaria y casi total. En las grandes, se negoció e implantó hace mucho, por eso en el sector de automoción se invierte hoy, no por esta equivocada reforma, como presume el Gobierno. Las medianas, siguen los calendarios y los sistemas de organización del trabajo fijados por las principales firmas, a las que proveen o emitan. Los tipos de ERE: de extinción,  suspensión de empleo, reducción de jornada diaria, semanal o mensual, por días o por horas; tal como son ahora, han existido y se han venido aplicando desde hace 35 años.  En el año 1977 ya los negociaba yo.

El principal problema no ha sido la falta de flexibilidad operativa, para amoldar la plantilla a las necesidades de las oscilaciones de ventas y así salvar puestos de trabajo. La causa  mortal del alto desempleo es, precisamente, el exceso de flexibilidad contractual, que facilita el despido y la salida de trabajadores de los centros de trabajo; por el abuso de la contratación temporal, mas las facilidades de despido, que la legislación permite. Lo cual requería que, para cortar la sangría de despidos durante las crisis, las leyes atajasen la temporalidad y la desorbitante facultad empresarial para despedir, sin contrapeso legal. Pero interesadamente, las últimas reformas laborales, han ido en dirección contraria, incrementando el poder patronal y la eventualidad con  modalidades por ejemplo, como el despido objetivo, el exprés (ahora anulado) y facilitando los ERE. Aparte de eliminar derechos y condiciones. Igual que el ministro, el Gobernador miente también, al dar a entender que la reforma laboral ha descubierto e implantado la flexibilidad, siendo dique de contención de puestos de trabajo; cuando por así decirlo, está era ya tan vieja y usada como el propio empleo, mientras ahora el paro crece como nunca. 

Naturalmente, sepamos de fondo que ésta es la reforma laboral del capital. La que querían hacer y han hecho para ellos, la derecha financiera, patronal y política del país. Con el apoyo, de las fuerzas político-burócratas conservadoras de la Unión Europa, siempre dispuestas a favor del dinero y de los actuales guardianes alemanes del corral. Para todos ellos, las consecuencias sociales posteriores de la reforma y lo que se diga después, no tiene importancia. Lo que alegan es solo una campaña y un proceso de disimulación, tratando de ocultar a los españoles, el verdadero alcance a su favor de la destrucción del sistema laboral; al socavar el valor del trabajo para que sea peor renumerado, sin derechos ni estabilidad. Quedando todo, como en los tiempos de los señoritos con caballo -niño vete de la finca y no vuelvas más-, que renacen con esta ultraliberal reforma laboral. Aunque ahora se les llama emprendedores en vez de explotadores. Tipos que se enriquecen con mínimas inversiones y sin ningún tipo de responsabilidad laboral ni social.

El Presidente de la CEOE, Joan Rosell, muy activo en el embuste oficial de los elogios a la reforma laboral, ha insultado y mentido cínicamente en el cumpleaños de la ley. Ofendiendo a los funcionarios al plantear que, se les mande a casa con un  subsidio en lugar de que vayan a trabajar “para que no gasten en papel y en teléfono”. Añadiendo que, “la Encuesta de Población Activa (EPA) de los seis millones de parados no es verdad, para saber los parados lo mejor es ir al registro, a los que se apuntan”, dijo. Su estrategia es clara, como la reforma incrementa el paro, niega la realidad provocando a los afectados, tratando de tapar su interés por ella y la responsabilidad empresarial.

Esta trampa tan mezquina obedece, a que en la actualidad la EPA cifra en 5,965 millones el numero de parados, mientras que en las listas del paro hay apuntadas 4.980.778 personas. Es un millón de diferencia, coincidiendo los expertos en dar más credibilidad a la EPA, al no depender de que el parado quiera apuntarse o no. Se ha echado a la nación encima, pero sigue fresco, descarado y campante. Y, como no hay un buen pastel sin guinda, aportó la suya: “Si a mi me dejas la legislación laboral, te la cambio en una semana”. ¿Querrá llegar al sistema feudal, donde el conde desflora a las doncellas y la patronal tira de látigo?    

Este país no se merece una patronal así. Con el anterior presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, en la cárcel. Con un frívolo torpe como el actual. Mas el vicepresidente, Arturo Fernández, envuelto en un fraude monumental, al descubrirse estos días que su empresa paga en negro a sus más de 2.000 trabajadores, las horas extraordinarias y algunos complementos. Otro robo de dinero al Estado, al no cotizar a la Seguridad Social ni ingresar el IRPF en la Hacienda Pública. Él, por supuesto, continúa en el cargo.

Los delitos de corrupción y estafa alcanzan a cada vez más personas, círculos y estamentos. Estando involucrados desde el yerno del Rey hasta el extesorero del PP, pasando por la trama Gürtel, los ERE en Andalucía, la que se descubre en Cataluña, lo que hubo con anterioridad, más infinidad de casos asimismo deplorables. El paro con sus mentiras y la corrupción, califican a la marca España.

He oído hablar a un chico en la radio de “movilizaciones de estudiantes y obreros”. Lo mismo que en la transición a la democracia. Ante tanta basura, ha sido para mí un “soplo de aire fresco”, descubrir que hay jóvenes que aun mantienen la bandera de la ideología de izquierdas y de la lucha. ¡Viva el movimiento estudiantil! ¡Viva la clase obrera!


15.02.2013                                                Fernando Bolea Rubio
                                                    Sindicalista        

domingo, 3 de febrero de 2013

Reiniciar la lucha... para evitar el fin


Los gobiernos del Partido Popular, están llevando la democracia y la situación político-social de España a una degradación absoluta. Aprovechan la crisis para hacer sus tropelías ideológicas, valiéndose de mensajes insulsos del tipo, "no nos gustan los recortes, pero..." "el país estaba peor de lo previsto y...". Con un patriotismo cutre envuelven sus vergüenzas. Sus oscuros fondos de financiación, exasperan a los ciudadanos. En un año, ya han demostrado que no saben gobernar, mas manipulan la realidad argumentando sin moral, con el descarado apoyo de infinitos voceros de parte.

Así, privatizan la sanidad de Madrid, como ensayo general al objeto de extender la mancha en todo el país, anulando servicios y todo lo bueno que ésta tiene, pasando a ser los pueblos simples villorrios en asistencia; en una vergonzosa operación política, que no esta recibiendo la suficiente contestación popular. Ha habido una fuerte y admirable movilización de la marea blanca del sector, de muchos madrileños; mas falta  apoyo de la población, dado que ante tal demencial e interesado propósito: ¿Por qué no ha   saltado a la calle todo el pueblo de Madrid, a pelear por su sanidad pública con decisión y mala cara? ¿No se tendría que apoyar desde fuera a la población de esa ciudad, en su justo y en realidad común propósito, de luchar por lo suyo antes de que se lo quiten? Que en las comunidades tomen nota para que llegado el momento, esta carencia no se de. Por la sanidad pública, debemos hacer todo lo que podamos y más. Es uno de los pilares del Estado del bienestar.

En educación, la derecha gobernante esta haciendo lo mismo. Ha subido los ratios de alumnos por profesor, no cubre todas las plazas de las jubilaciones, no renueva contratos de interinos. Por todos los medios a su alcance, hace que decaiga la calidad de la enseñanza pública, para presentar a la privada como remedio. Éste es otro pilar que se hiere, en mi opinión también con excesiva complacencia, a pesar de las protestas y las huelgas del colectivo. Si la operación ladrillo, le pudo servir al PP para obtener la supuesta financiación corrupta de la trama Gürtel, una vez agotada esta, al estar la vivienda estrujada y muerta. ¿No podría ser la mina de la privatización de los servicios públicos, de sanidad, enseñanza, un nuevo foco para obtener dinero fácil e ilícito? Yo me sumo a las personas que piensan así. 

Pero claro, si van quitando todo, ¿hasta cuando van a esperar las españolas y los españoles para reaccionar en profundidad, reiniciando la lucha de antaño para evitar el fin? Procede recordar, que en España la democracia se implantó principalmente por las movilizaciones del movimiento obrero y la presión de la calle. Él fue el primer actor y el garante del proceso. Sin la monarquía también hubiera llegado. Los renovadores franquistas se amoldaron a ella por supervivencia política. La prensa progresista jugo un importante papel. Los partidos de izquierdas fueron fundamentales. Una parte de la Iglesia, con sus curas obreros empujaron de buena fe. Los cantautores, despertaron conciencias dormidas.

Sin embargo, no todo fue perfecto y digno de admiración. Se hizo una democracia con una débil cultura democrática, la oposición de muchas personas, existiendo infinidad de picaros y granujas con intereses netamente individualistas, cuando los idealistas no pensábamos que pudiera existir gente así. Con el tiempo, ese entorno de pillos sin escrúpulos, desde fuera y desde dentro de la política, han ido corrompiendo el sistema con corrupciones de dinero vergonzosas, debiéndonos llevar a la conclusión de que tenemos una democracia imperfecta, sin suficiente valor ético real.

Por ello, el estado democratico español necesita una urgente regeneración, debiéndose iniciar volviendo al espíritu trasformador del principio de la transición. Aun sabiendo, que el movimiento sindical ha perdido su empuje anterior y le será difícil reconducir el proceso, para hacerlo girar hacia la vía de la honestidad y la pureza política. La juventud no tiene una ideología de izquierdas firme, como antes. La prensa cada día es menos progresista. Habrá que empezar por limpiar los partidos, ante las graves desviaciones que han cometido. Ahora hay mucho cura neoliberal. No tenemos cantautores, aunque aun nos queda Joaquín Carbonell, con sus magnificas columnas en el Periódico de Aragón. Si se pasa lista para volver a esa vieja lucha, yo estoy presente.

Ahora el caso Bárcenasgate ha saltado a la prensa de todo el mundo, por ser un gran escándalo del extesorero del PP, al haber ocultado en Suiza 22 millones de euros. Sin que se sepa en realidad de quien es el botín, ni la procedencia del mismo. La trama Gürtel puede que tenga la mano muy alargada, siendo quizás mucho mayor su cuantía  depositada en paraísos fiscales. Para más vergüenza, presuntamente este tipo repartía sobres con dinero negro de dudosa legalidad, con visos de haber sido uno de los receptores el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, si bien éste lo acaba de negar. Según como acabe toda esta maraña en el Parlamento y en los tribunales, sabremos la calidad de la democracia que tenemos. Ningún partido puede ser una mafia. ¿Alguno lo es?


3.02.2013                                                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                         Sindicalista

viernes, 21 de diciembre de 2012

El PSOE en la pendiente


He oído decir en el sector de automoción, que cuando una marca pierde la confianza tarda quince años en recuperarla. En este estado se encuentra hoy el PSOE. No se cree  en su marca como tal ni en sus dirigentes, siendo asombrosa su caída en las encuestas y en los comentarios de la gente. Así pues, hasta el 2026 no le correspondería gobernar. Rubalcaba estaría olvidado. También por desafecto, al Partido Socialista francés le costó ese tiempo (16 años) volver al poder, después de cambiar a varios líderes, lo mismo que a ciencia cierta ocurriría aquí.

Pero si esta va a ser la hoja de ruta. ¿Alguien entiende la batería-calendario de conferencias y actos internos sin trascendencia vital que, se han decidido hasta casi el 2015, como el mejor ataque ante tanta adversidad? Solo se pasa un paño para que dure el mueble, cuando se necesita urgentemente otro resplandeciente y de buena madera, para que recupere el color y la fiabilidad perdida. El partido tiene que trasmitir a la sociedad mensajes firmes y creíbles a mayor ritmo del  habitual, de forma continua, porque solo así podrá acortar los años de fatiga sentenciados. Por tanto, se debería tener como único objetivo orgánico, el bien de la marca y por ende de sus votantes. Cambiando lo que haya que cambiar, en aras de un fin partidista, no personalista, como parece que se impone.

Cada día que pasa me reafirmo en la opinión, de que el 28 Congreso Federal del PSOE (Sevilla 3-5 de febrero de 2012) fue un fracaso para el partido. Lo ganó Alfredo Pérez Rubalcaba por 22 votos más que Carme Chacón, resultando un liderazgo poco ilusionante por la falta de carisma del nuevo Secretario General. Es más un gestor que un líder, como se ha podido comprobar a lo largo de este año. Su segundo e insalvable inconveniente, se da por venir desde la vicepresidencia del gobierno socialista anterior, siendo para muchos simpatizantes, corresponsable de los desengaños y equivocaciones que se generaron. Hoy, el 81% de sus posibles votantes desconfían de Rubalcaba.

Tal vez, el error partía ya de las dos únicas candidaturas en liza. Tanto Alfredo como Carme por haber sido ministra, padecían el síndrome José Luis Rodríguez Zapatero y posiblemente, ninguna de estas dos personas debió optar a la máxima responsabilidad.  Ella, desde el congreso ha estado desaparecida. Él, cada vez con menos empuje, sobrevive a las circunstancias, quien sabe si queriendo llegar a ser presidente del gobierno, para colmar sus deseos; mientras el socialismo se desvanece, desciende por la pendiente.

A los militantes del partido los tranquilizaría mucho, si este compañero renunciara a ser el próximo candidato a las legislativas de 2015, como lo fue en los comicios del 20-N de 2011, porque con el recuerdo de aquel estrepitoso fracaso electoral ya tienen bastante. Debería quitar el tapón que impide que el cava y la alegría fluyan. O dejar claro al menos, que con tiempo o sin él para hacerlas, jamás será candidato si no lo avalan unas elecciones primarias realizadas para tal fin. En este sentido es revelador, el que prácticamente  todos los afiliados y simpatizantes que vengo hablado, siguen sin ver de nuevo a Rubalcaba encabezando la lista electoral, pensando asimismo que no se presentará, debido a que es consciente de sus limitaciones. En esta apreciación yo no coincido, porque sabemos de personas que no han sabido dejar los cargos a tiempo. Aquí, hasta al histórico Rodolfo Llopis hubo que desplazarlo; aunque Felipe, cuando defiende a Rubalcaba, no parece recordarlo. 

¿Qué se puede hacer? Llevo tiempo pensando que solo hay una salida. Dimisión en bloque de la Comisión Ejecutiva Federal, con el nombramiento de una Comisión Gestora para que organice un nuevo congreso y resurja una nueva dirección, con elecciones primarias abiertas -anteriores, pensando en la bicefalia- para elegir a los candidatos electorales. Algo parecido a lo que se hizo en mayo de 1979, cuando dimitió Felipe González, por los postulados marxistas al evolucionar hacia la socialdemocracia reformista, y que tan buenos resultados electorales dio. En la actualidad, la situación del PSOE es mucho peor que entonces. Por lo que el diagnostico ha de ser, operar sin pérdida de tiempo. Yo no sé si ahora la mejor sustituta sería Chacón, debido también a sus secuelas zapateristas que aún siguen perdurando. De todas formas, el proceso congresual clarificaría a los candidatos, siendo ella una más sin ningún privilegio establecido de antemano.

Como argumento para dejar pasar el tiempo alegremente, esperando el milagro de que el temporal escampe, se habla de nuevo de primero el proyecto. ¿Pero cuantos programas necesitan? Ha existido el de los dos candidatos anteriores: el de él, el de ella, las resoluciones del último congreso y las anteriores, tienen a su alcance el programa electoral triunfal del socialismo francés, el del resto de los socialdemócratas europeos. En dos tardes con dos vinos en Casa Labra, Pablo Iglesias haría otro, dado que es fácil saber lo que hay que hacer, cuando los españoles están sufriendo tanto, por la política antisocial y salvaje del PP. Se propone concebir un proyecto de “radicalismo reformista” -Rubalcaba-. Se dice, que el “PSOE debe volver a diseñar un proyecto de mayoría y apostar por las clases medias. Que se debe ir al centro” -González-. ¿Pero desde donde? ¿A partir desde la derecha actual, o cree que se esta en la izquierda, lo que sería un serio lapsus? ¿Pero que significan para un socialista las clases medias, la clase trabajadora lo es?

Sobre la postura de si girar más a la derecha o a la izquierda, la apuesta es muy sencilla. Como el propio Iglesias venía a decir, la sociedad la componen: “Los que tienen y pueden” y los que “no tienen ni pueden”. Así, los primeros siempre estarán unidos y defendiéndose como clase, sin necesitar mayor atención. Es en los segundos, donde el socialismo ha de volcar su rabia transformadora, teniendo el campo abierto tanto para apoyar a la clase trabajadora, como a la clase media trabajadora, que es el mayor abanico de votantes existente. Por eso, el PSOE tiene que estar siempre con su gente, con los que no tienen ni pueden, o los que tienen poco y pueden poco, para que tengan más y puedan tanto o más que los otros. No caben más galimatías. Los problemas surgen cuando hay dirigentes que les molestan los trabajadores. Hasta se piensa que se debe prescindir de ellos, acercándose a los salones de la señora marquesa, limpiando los zapatos al señor banquero. Cuando hay más criados que marqueses y más bancarios que banqueros.  

El trabajo se planifica pronto, reuniendo uno a uno a todos los colectivos en todo el país, para preguntarles que necesitan y ofrecerse con la mejor voluntad a conseguirlo. El partido tendría que estar diciendo todos los días, a viva voz, que cuando vuelva al gobierno, anulará los recortes antisociales del PP, y reimplantará los derechos perdidos. Eso sí, empezando por pedir perdón a los trabajadores por la reforma laboral que el ejecutivo de Zapatero hizo, marcando el camino a la calamitosa reforma-estafa posterior de Rajoy; a los jubilados por la congelación de las pensiones en 2011; a los funcionarios por reducirles los salarios sin consideración. Excusándose ante el pueblo español, por sus errores durante la crisis: por negarla, ocultar la pésima situación de la mayoría de las entidades financieras, al no destapar el elevado endeudamiento del sector privado, por la reforma de la Constitución para la “estabilidad presupuestaria”... con prioridad absoluta del pago de la deuda y los intereses.

El camino es duro, pero no hay otro recorrido. El PSOE está herido y urge sanarlo. Aquí  hay algunas ideas y propuestas para que la dirección lleve adelante la operación de cura,  si de verdad sienten en su ser el sufrimiento del partido, como nos ocurre a la mayoría de los militantes y votantes de base. ¡Salud! Y esperanza socialista siempre.

21.12.2012        Fernando Bolea Rubio
                              Sindicalista

jueves, 22 de noviembre de 2012

14-N: Gran huelga con la calle en pie


La segunda huelga general en menos de un año contra el Gobierno, ha sido como la anterior, un nuevo éxito de movilización para los sindicatos. La decadencia laboral y social que el Partido Popular ha generado y se prevé que originará, fue masivamente contestada por la clase trabajadora, rebelándose a las políticas a favor de los ricos y de los poderosos que esta fiera derecha impone. Como siempre, no faltan los detractores mediáticos pos huelgas que para servir a sus señoritos, hablan de fracaso y de mil rarezas, lo que a las trabajadoras y a los trabajadores les puede dar risa, porque saben mejor que nadie el alcance real de su digna, solidaria y eternamente respetable acción.

Si tal como queda demostrado en el artículo de este blog “29-M: Llama y voz de consenso”, la madre de todas las huelgas generales fue la del 14-D de 1988 y la de 29-M de hace nueve meses la siguió en importancia, ocupando merecidamente el segundo nivel del podium. A la de 14-N, hay que situarla a la misma altura de la última, dejándole ésta espacio para tanto honor. Evidentemente, las dos medallas de plata juntas adelantan en incidencia a la mejor, debiéndose considerar el año 2012, como el campeón de la lucha sindical y política contra un Gobierno. Si 1988, por el esplendor de su huelga, fue un año histórico para el movimiento obrero; 2012, por sus dos espléndidas huelgas generales, será otro hito de referencia sindical, al quedar marcado como el año más combativo en democracia hasta hoy. A Mariano Rajoy, siempre le acompañara esta mancha en su gestión. Por donde quiera que vaya, este lamparón deslucirá su corbata.

Yendo a los datos, de nuevo ha sido el indicador del consumo de energía del 14-N, de “Economistas Frente a la Crisis” (EFC), el que ha rebatido las cifras antisindicales oficiales, aclarando la incidencia de la huelga más realmente; aun no siendo la referencia de este consumo, un procedimiento exacto al depender según el momento de muchas variables. De acuerdo con el informe de EFC que, ha medido la evolución de la demanda eléctrica imputable a la actividad productiva en términos desestacionalizados, la adhesión al paro el 14-N se situó hasta las 24.00 en el 66,8%. En las anteriores convocatorias, el seguimiento al cierre de la jornada fue del 87,6% en el caso del 29-M y del 68% en la huelga de hace dos años. Así, se mostraría que el paro fue similar al de 2010 que se le hizo al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, un 1,2% mayor ese;  distanciándose más del 29-M, al haber sido teóricamente un 18,8% superior.

Las causas del descenso en el consumo de energía radican, de forma determinante, en las grandes fábricas e industrias. Según los sindicatos, estos sectores han parado de forma significativa, salvo el País Vasco, donde la convocatoria no ha sido apoyada por los sindicatos nacionalistas ELA -mayoritario- y LAB. El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha aludido a este factor para poner en cuarentena que el menor descenso en el consumo de energía, se pueda traducir en una participación inferior a la huelga general de marzo. Méndez también ha señalado, que en esta ocasión hubo un millón más de trabajadores movilizados en servicios mínimos que en la anterior. EFC explican, a titulo de ejemplo, que “una caída del 20% de la demanda de electricidad podría suponer una caída del 100% de la demanda de electricidad que puede ser afectada por una huelga e indicaría que estábamos ante una huelga absoluta y no ante una huelga de sólo un alcance del 20%”.

En mi opinión, es casi imposible que las huelgas generales puedan tener mayor seguimiento. Si observamos los porcentajes de los paros, estos oscilan entre el 68% y el 87% de consumo de energía, con una corta diferencia de un 19%, en función -como hemos observado- de factores variables que se dan en unos casos y en otros no. El 14-D fue un éxito total; pero, “porque estaba de acuerdo la patronal”, ha dicho estos días el expresidente, Felipe González, que ahora hasta presume de que se le hiciera la huelga más trascendental. Evidentemente, no fue por eso. Sin embargo, hay que reconocer que alguna mínima influencia si debió tener, el que la derecha y sus coros de fan mediáticos, con un algún beneplácito empresarial, hostigaran la huelga intentando hacer dimitir al gobierno socialista, después de seis años en el poder.

Por eso y otros motivos, es ilógico que una huelga tan completa como esa se vuelva a dar. En los paros los trabajadores han estado y estarán siempre frente a la patronal (cuyo fin es que fracasen las huelgas) sin dejar que se inmiscuyan en sus acciones. Pero claro, el 14-D tampoco puede servir para desprestigiar las huelgas posteriores, al poderse alegar que las nuevas huelgas no han sido totales, porque no se ha parado el país, como en aquel caso; aunque las movilizaciones sean espectaculares y mayores a las que se realizan en otros países grandes como España. De todas formas, el 14-N fue una gran huelga, magnífica, como lo fueron las demás. ¿Que abrieron algunas tiendas? Sí, es cierto; pero me temo, que no sabían bien para que, porque si los minoristas no apoyan a sus clientes un día que lo necesitan, después estos pueden no defender el comercio de proximidad y salir perjudicados. Vi por TV a un comerciante con un palo en la puerta, que me dio la sensación de que se desafiaba a sí mismo.

Las manifestaciones de la tarde, fueron el mejor colofón conocido a un día de huelga. La calle se puso en pie, con ciudadanos de toda condición, familias enteras y sobre todo yendo mucha juventud... como llama de esperanza. Este Gobierno no puede atender las demandas del 14-N de los trabajadores y de la sociedad civil. Pero le voy a contar una historia. Ha ganado las elecciones por mayoría absoluta, hundiéndose por la abstención el Partido Socialista lo que le facilita gobernar. Sin embargo, ha de tener presente, que toda la tendencia progresista española continúa intacta, como lo demostraron las 200.000 personas que se manifestaron en Zaragoza. Antes, estas aglomeraciones tan espectaculares eran contra el terrorismo. Ahora en cambio, son contra el Partido Popular. No diré más. 

Sí me parece destacable, el grado de desorientación ideológica que se va notando, dado que el 14-D lo hizo sin ninguna duda la clase trabajadora y el 14-N parece haberlo hecho la clase media, como a muchas personas equivocadamente les gusta definirse ahora. Mal iremos, si empezamos así. Quizá por eso, procede recordar al histórico dirigente socialista y ugetista aragonés, Isidoro Achón, cuando escribió: “El descanso dominical, el descanso de un día cada siete, no se implantará, mientras la clase trabajadora no lo imponga por la fuerza de su organización”. “En las fábricas y talleres mueren la flor de la juventud; la mujer es explotada vilmente”. No perdamos las esencias de la cultura obrera. Con ella hemos llegado hasta aquí.

22.11.2012                                                                                                  Fernando Bolea Rubio
                                                           Sindicalista     

jueves, 8 de noviembre de 2012

Huelga de 14-N. Por el bien de todos



La inmediata huelga general de 14 de noviembre, tiene un nuevo significado y un fin más común. Si las anteriores han sido casi exclusivamente por cuestiones laborales, ésta también lo será, en clara lucha por la derogación de la vigente reforma-estafa laboral impuesta por el Gobierno popular, por sus devastadores efectos negativos para los trabajadores. Dado que no crea ni creará empleo como falsamente se aseguró, precariza la contratación no dando a la juventud estabilidad laboral en el trabajo, altera las relaciones laborales rompiendo los canales de negociación y entendimiento entre las partes económico-sociales, facilita el despido de manera vergonzante para las personas afectadas y el movimiento sindical. Todo lo cual hay que eliminar, limpiando la basura de la legislación para que sea de todos y no de parte, con etiqueta netamente patronal.

Pero si sólo lo anterior merece la más agria repulsa, en esta ocasión la protesta ha de ser mayor a otras y la reprobación más contundente. Expresada no exclusivamente por los trabajadores, sino por toda la sociedad con sus clases medias bajas y altas al frente,  porque la movilización tiene un componente más a modificar, la ideología radical de la austeridad. Sí, la política de contención total del gasto público que la derecha española y de la Unión Europea han impuesto; eliminando de raíz el crecimiento económico y la creación de empleo. El despilfarro si lo hay se elimina, pero no se debe prescindir del acompañamiento con fondos públicos a la economía cuando ésta se halla en recesión y sufriendo el país una atroz crisis bancaria y financiera.

Con el credo de la austeridad y la tijera de los recortes, mientras se salva a los bancos, España caerá más cada día y la población pagará las consecuencias, perdiendo el Estado del bienestar que mayormente es su único patrimonio. Es una vergüenza que a mí me produce hastío, oír hablar a los jóvenes en los autobuses diciendo ellos y ellas que se van a ir a buscar trabajo fuera del país, porque aquí no hay nada. ¿Hasta que extremo hay que aguantar para saltar? Los ejemplos de Grecia y Portugal los tenemos a la vista, el que no los quiera ver que no mire ya que pronto los sufrirá. 

Que los gobiernos sigan con sus presupuestos míseros y de raquitismo inversor, si así sueñan con luces y campanas de recuperación económica, cuando casi nadie las oye sonar y se sabe que ningún país ha salido de la crisis con austeridad. España sería el primero en hacerlo. Pero al menos, que pongan cinco euros en una cuenta para políticas de crecimiento, con generación de empleo en nichos adecuados de actividad; porque la austeridad, debe tener una línea paralela de crecimiento, para salir del pozo de la recesión, e ir acabando con el paro. Generando actividad al objeto de que no se vayan y regresen esos jóvenes que, expulsan la crisis y la política económica errónea de la Cancillera Angela Merkel y la del Presidente Mariano Rajoy.

No es pedir demasiado. Simplemente, que se aplique en España y en Europa el tipo de política económica con tintes keynesianos que Barack Obama realiza en Estados Unidos, que aún sin ser la ideal, después de superar la crisis de las hipotecas subprime, de la banca, del automóvil, esta creciendo y situando el paro en un 7,9%; haciéndole ganar las elecciones presidenciales, para satisfacción de las capas mas desfavorecidas estadounidenses y de la izquierda mundial.

Es cierto que allí tienen la Reserva Federal y no un Banco Central Europeo malo como aquí, con una moneda propia que controlan y no el euromarco que gobierna esta zona a voluntad germánica. Ante este abuso avasallador, desde la política se calla, se obedece, se asiente con complacencia. Sin embargo, el sindicalismo europeo ha dicho basta, al convocar la Confederación Europea de Sindicatos (CES), una jornada de Acción y Solidaridad Europea el 14-N, con huelgas y movilizaciones en todos los países; en contra de esta lacra de la austeridad que, los gobiernos ejercen con las consecuencias antisociales e inhumanas conocidas, para exigir otra forma de política y de vida. 

Los mayores, los jóvenes, profesores, alumnos, parados, jubilados, el tendero, la carnicera, los trabajadores, autónomos, los pequeños y medianos empresarios, los ejecutivos, profesionales liberales, en concreto el 99% de la población que necesita lo que el 1% tiene, según afirma el Nobel Joseph E. Stiglitz, tendría que salir a la calle y alzar la voz en pro de la rectificación y el cambio de orientación económica que se necesita y reclama.

No conozco a nadie que este a favor de la austeridad sin más. Ni los empresarios la defienden. Todo el mundo entiende, que a la vez debe haber crecimiento y estímulos públicos para que progrese la economía. Así, se ha de entender que esta huelga es en beneficio de todos y a una hemos de responder. Nos dejan sin futuro. Hay culpables. Hay soluciones. ¡Vamos!


8.11.2012                                                                                                  Fernando Bolea Rubio

                                                                                Sindicalista