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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 4 de abril de 2014

Un articulo que no gustará


Los errores ideológicos y políticos cometidos por los gobiernos socialistas, junto con la desorientación política de personas progresistas con equivocas e ineficaces inclinaciones electorales, debilitan electoralmente a la izquierda socialista retrasando el cambio político al que urge llegar. Para que esa manzana caiga, el árbol lo agitan la derecha política y mediática. Con el empuje de grupos confusos con buena intención pero desorganizados, al no saber que sin un partido fuerte detrás, todo será, según me temo, simples fuego de artificio. Más intereses electorales de otras izquierdas, a veces disfrazadas de Robin Hood, como arqueros del bien, cuando no tienen unión ni posibilidades para quitar del reino al príncipe Juan sin Tierra.

El PSOE es en realidad la única izquierda real con posibilidades transformadoras. Sin embargo, estos días he oído decir: “El Partido Socialista Obrero Español no es de izquierdas”. Bueno, el pensamiento es libre y esta forma de degradar típica de aliados de otra trinchera. Así diré, que el PSOE es socialista. Si se quiere más exactitud, socialdemócrata. Dado que desde el congreso extraordinario de 29 de septiembre de 1979, en el que Felipe González le hizo renunciar al marxismo, no es marxista. En él, se retiró la transformación en una sociedad socialista sin clases, ni propiedad privada; como en los demás partidos socialdemócratas europeos ya se había hecho. Se aceptó el mercado como guía general, separándose del Estado neoliberal de la derecha al optar por un Estado social de orientación socialdemócrata, amparado en el Estado del bienestar.

En el contexto político e ideológico de aquel año, este cambio se consideró lógico. Porque como el PSOE ha sido siempre un partido de gobierno, esa iniciativa era necesaria, para desactivar los demoledores ataques que los conservadores les hacían en las campañas electorales, asustando a los ciudadanos por el referente marxista. Así, la espoleta se desactivó pronto. En las elecciones de 1982, el PSOE aventajó a la derecha en 20 puntos, permaneciendo en el Gobierno durante 14 años. Implantando en ese tiempo, todos los grandes avances sociales que los españoles disfrutamos, como la sanidad universal, educación gratuita, igualdad de oportunidades, un estado de derecho envidiable, apertura del país en el mundo, prestigio gubernamental en Europa y otros logros.

Pero como si todo esto no fuera nada, ahora se suele mentir principalmente por ignorancia, mala fe, o intereses partidistas concretos, diciendo: PSOE y PP la misma birria (m...) es. A estos tipos, este artículo no les gustará. Ahora bien, como Elena Valenciano alega: “El PSOE y el PP no deben ser lo mismo, cuando los populares están quitando las mejoras y derechos que los socialistas implantamos”. Ante todo lo cual y en términos opcionales e izquierdistas, cabe preguntarnos. ¿Izquierda Unida, el movimiento Podemos, los televisivos y presuntamente radicales en boga, hubieran tenido la lucidez suficiente y hubiesen sido capaces de hacer política de tal altura, dando vida a la izquierda y ese bienestar real al pueblo español? ¿Cuántos de los que piensan que el Partido Socialista no es de izquierdas y ellos sí, se sienten socialistas marxistas de verdad y dispuestos a tumbar la sucia sociedad capitalista como tal, copiando modelos desaparecidos de los que no queda casi ninguno en pie?

Hay que ser marxistas de corazón en su recuerdo y consideración, no intelectualmente. Por hacerlo mal, la humanidad se ha dejado perder esa ideología y ya no volverá, al menos en los países desarrollados. Aunque también hay que decir, que en la Unión Soviética comunista se veían colas de personas en los supermercados esperando ser servidos; pero no gente rebuscando comida en los contenedores de la basura, como en España esta pasando.

Por lo tanto, el Partido Socialista es socialdemócrata. Ser así, quizá no parezca ortodoxo. Sí bien, es de tal condición, lo mismo que lo son la inmensa mayoría de los partidos de la izquierda europea. En Alemania, Francia, Reino Unido. ¿Eso es poco? Es la izquierda que gana y gobierna, en la que confían millones de europeos y de ciudadanos en el mundo. ¿Es ser de izquierdas? Por supuesto que sí. ¿El PSOE es de izquierdas? Claro que sí. E, incluso mucho más, es socialista. El socialismo democrático es, la única izquierda, a la que el conservadurismo teme todavía. A pesar de las andanadas celosas que le lanzan desde cañones diversos.

Sí la izquierda real no fuera la socialista, apañados íbamos a ir, con el resto de los grupos que quedan criticando mucho al PSOE, a veces con razón, pero sin saberse organizar ni actualizar. Los neoliberales están saqueando el país, mientras en la izquierda hacemos ciencia ficción. Quijotadas. Y menos manifestaciones de colores, con todos a una e igual fin. La política no es un juego de niños, es hacer que la sociedad viva mejor o peor.

De todos modos, cada uno que piense lo que quiera y vote en conciencia o al más pintado, si su color le gusta. Lo único que me preocupa es, el que por simples diferencias de matiz, la izquierda pierda votos inútilmente cuando tan necesarios son. Debiéndose tener en cuenta, el que cuando el socialismo falla, sus votos perdidos no van más a la izquierda, su efecto en ella es mínimo y en realidad desaprovechable. Van a la abstención, a la derecha y a la ultraderecha, como en las municipales francesas acaba de ocurrir. Lo que no es óbice, para dar un viva muy fuerte a la socialista de origen español, Anne Hidalgo, por convertirse en la primera alcaldesa de París.

Aun así, yo no pretendo decir, que todos los votos tengan que ser socialistas. Sí pediría, mucho más respeto para unas siglas y una organización como el PSOE, en recuerdo de lo que históricamente ha aportado a la política y a las clases populares españolas; a pesar, de las correcciones que necesita, lo mismo que los demás partidos. Sacrificando miles de vidas, soportando cárceles, miserias, calamidades. Aportando esfuerzos, sacrificios, iniciativas para una vida mejor. Todo ello, desde que el partido fue fundado por el padre de la izquierda española, Pablo Iglesias, el 2 de mayo de 1879, en Casa Labra (aun abierta) de Madrid. Hace exactamente 135 años. ¿Se ha pensado en lo que este país sería, si el Partido Socialista no hubiera existido? Para todos los que lo insultan y desean eliminarlo porque sí, para ocupar ellos su espacio electoral, vaya mi reprobación más absoluta.

Y, por supuesto no, a las falsas apariencias. Debido a que observo, que hay personas que parecen enamoradas de sí mismas, yendo felices por la vida, con la simpleza de decir que son de izquierdas y que el PSOE no lo es. Cuando en ellos se ve menos izquierdismo del que aparentan, ni entienden que la derecha esta ahí atornillando a la gente y de verdad hay que apartarla de los gobiernos.

Asimismo pienso que, la juventud está más organizada y sensibilizada de lo que parece. Pero por desgracia, en ellos no cala el discurso de los partidos tradicionales de la izquierda; sin duda porque se lo han ganado a pulso, al estar más pendientes de ellos mismos que de formar política y socialmente a los jóvenes. Lo que ha derivado en que éstos, en vez de pensar en unidad, lo hacen en diversidad. Les gusta lo diferente valga o no. Adoran cualquier aire que sopla la vela, no el huracán de izquierdas en unidad que entre todas ellas hay que hacer para vencer. “Yo lloro cada vez que veo esa película”, decía por la calle un mozalbete ya hecho. Así vamos mal. Que la juventud tenga más coraje, siempre dentro del pacifismo. Con mayor sentido organizativo en los partidos y sindicatos estables, para asumir las responsabilidades político-sindicales correspondientes a su época y condición. Como en su día los jóvenes las asumimos para instaurar el sindicalismo de clase, la democracia, la libertad. Si no lo hacen, se arrepentirán siempre.

La candidata socialista a las Elecciones Europeas también afirma: “El 25 de mayo tiene que ganar la izquierda, pero sólo la izquierda que “puede” y “sabe”: La socialdemocracia. “Ha llegado la hora de la izquierda al timón. Y me refiero a la izquierda que puede, que sabe, que ofrece soluciones de verdad. La única alternativa real que existe en este momento en Europa”. Es verdad.

Hace unos días, el doctor en filosofía y autor del libro “Sociofobia”, Cesar Rendueles, conocido simpatizante de los nuevos movimientos políticos de calle, impartió una conferencia invitado por UGT. En el debate que después se generó, ante un comentario que le hice, sobre la importancia del PSOE en la izquierda y la necesidad de unirse toda ella. Me contestó indicando: “El centro político ha girado hacia la derecha y ha de volver a la posición anterior”. Estoy de acuerdo. Al actor José Sacristán, refiriéndose a la política retrograda del Gobierno, le he oído decir: “Esto es como una revolución al revés”. Es cierto, también. En todo caso, quien tendrá más fuerza para virar el rumbo: ¿Un trasatlántico con la bandera de la unidad de la izquierda, con los botes salvavidas del socialismo democratico europeo, o el velero pirata de tres palos y sin catalejo del capitán Garfio?

La izquierda obrera y sindical quiere que la izquierda se una de una vez y sin zarandajas. La realidad y la coherencia del electorado... situará en su sitio a los discrepantes.


                     4.04.2014                               Fernando Bolea Rubio
                                                                             Sindicalista

viernes, 21 de marzo de 2014

Estúpidos comentarios antiobreros


¿Qué hacer con los políticos y los ejecutivos insípidos o vacíos de saber y pudor? Con esas personas de mentes cortas e incapaces de estimar tanto el valor del trabajo, como la vital importancia de las personas que lo realizan. Da la sensación de que a ciertos individuos les sobran los trabajadores. Los hay, que son incapaces de levantar la economía de sus negocios ni de generar empleos, pero detestan a sus asalariados, simplemente porque les molesta tener que pagarles el salario. ¿Qué es eso de pagar? Yo soy yo. Que trabajen gratis y que no protesten tanto. Y si no tienen para comer, que no coman. A mi qué. “Como no trabajéis más, os echo a todos y contrato a rumanos”, acostumbra a decir un ciudadano con mando, que anda suelto.

Siendo destacable, la declaración en la SER, del presidente de la importante empresa (5.458 empleados) de ingeniería y construcción SENER, Jorge Sendagorta, con motivo del “Foro Global 2014”, celebrado en Bilbao. Al referirse, a como competir internacionalmente con empresas asiáticas con condiciones laborales tan distintas a las nuestras, según él. Y decir: Tenemos magníficos ingenieros que tienen la tentación de irse a California o Australia, donde van a tener mejores condiciones. Y los trabajadores de las fábricas nos sobran, porque los coreanos, chinos, están dispuestos a trabajar por mucho menos. Perdemos trabajadores de mono azul por coste. El riesgo de la llamada “deslocalización humana”, según él, hay que compensarlo con “tecnología e innovación”. Si bien, también afirmó: “La dignidad no se puede perder nunca porque siempre hay trabajos que se van a ofertar por menos dinero”.

Excelente planteamiento, por su claridad y arrojo al decirse públicamente lo que empresarialmente a veces se piensa y se calla. Pésimo mensaje, desde el punto de vista sindical, laboral, del propio funcionamiento y beneficio empresarial; por lo negativo, en cuanto a la unión y entereza necesaria para levantar el país, venciendo la lacra del paro, la crisis y las calamidades ciertas.

El objetivo común ha de ser aquí, abrir los ojos y fijar la vista en la salida de un túnel de boca ancha. Viajando en un tren con todos los españoles en él, adentrándose en verdes praderas, con campos bien cultivados y productos comercializados. Cruzando fábricas competitivas por la colaboración -siempre compensada- de las personas que las componen. Con una industria en alza, albañiles y grúas en acción, comerciantes activos, el sector servicios en plena evolución. Pymes creciendo y uniéndose para ser más mayores, fuertes, competitivas. Con salarios, estabilidad laboral, salud y seguridad en el trabajo. Más los empresarios invirtiendo los beneficios en sus empresas, en economía productiva; por el bien de ellos, del país, de los españoles, de Unión Europea como tal.

Claro que, por uno u otro motivo, llegar a decir que los trabajadores de las fábricas sobran... me parece una aberración y una equivocación mayúscula. En mi opinión, es lo mismo que afirmar que los operarios de mono azul no se necesitan en España. Es una barbaridad. Supone tratar a los trabajadores manuales con despecho. Es como ir a por ellos, en una nueva operación de descrédito, con más fines de sometimiento. ¿Acaso esta minusvalorando la importancia de la formación profesional? Debería saber o recordar, que una de las principales ventajas competitivas alemanas es, su elevada formación profesional; la cual allí, prestigia socialmente a las personas que la poseen, disfrutando de la más alta estima de la sociedad.

¡Pero que cosas pasan! Resulta que la gente que trabaja con este tipo de conocimientos profesionales, lleva monos azules en las fábricas y blancos en las obras. El mono es el símbolo del trabajo y del saber profesional. De una actividad que los ingenieros u otras personas no saben hacer, porque se requiere además de estudios técnicos, práctica y habilidad. ¿Los profesionales de batas blancas sobran también, para que después las muelas las arranquen sin anestesia?

Que los memorables ingenieros se van, páguenles mejor y se irán menos. Aunque también hay ingenieros indios, coreanos, chinos de Low Cost, que cuando puedan reivindicarán sus derechos y salarios dignos. Como lo harán, el resto de los trabajadores que ahora son vilmente explotados. ¿Y entonces qué? ¿Adónde se irá para seguir engañando a la gente? Hay empresas que se deslocalizaron a países emergentes, que están volviendo a España desde hace años.

Los trabajadores ya sabemos que los paraísos de fabricación no existen en ninguna parte del mundo, dado que todas las zonas tienen inconvenientes, los cuales suelen ser superiores a lo que significa una mera cuantía salarial menor. No obstante, es ilustrativo observar como las patronales continuamente cuelgan el espanta obreros, de que otros lo hacen más barato y mejor, presentándolos como un peligro inmediato. Primero fueron los japoneses: Ojo, que se van a hacer con la industria del automóvil mundial. Y en realidad, sólo sobreviven. Después China y su fábrica del mundo, a la que yo no temo ni me preocupa porque sé que, a la vez que la economía avanza, nace el movimiento obrero y la mejora de las condiciones de trabajo en todo el universo.

Según mi punto de vista, ninguna empresa competente y con visión de futuro, debe plantearse aprovecharse de la explotación humana existente para fijar su futuro. La sociedad que lo haga, además de utilizar malas prácticas de responsabilidad social corporativa, no sobrevivirá por mucho tiempo. Estoy de acuerdo en que la dignidad no se debe llegar a perder, así como en hacer una mayor inversión en tecnología e innovación al objeto de mantener el empleo y competir. Sin embargo: ¿Son iguales unos trabajadores bien formados y considerados con espíritu colaborador de aquí, que otros de fuera mal tratados y que por ello no tendrían ese interés participativo? ¿Sólo importa la tecnología, la aportación intelectual de los trabajadores no tiene valor añadido?

El mensaje ventajoso de la participación o colaboración voluntaria de los trabajadores en la empresa, ha desaparecido en los manuales de los ejecutivos. Tendrían que recomponer el discurso. No saben lo que se pierde. Lo diré una vez más, para que los ejecutivos desviados y noveles tomen nota: El principal activo de las empresas son las personas. Dejando muy claro, por si se quiere insinuar otra cosa con esas tremendistas declaraciones, que la solución no es reducir más los salarios, sino incrementar estos, en aras del bienestar y el consumo.

Añadiendo que, una pequeña dosis de patriotismo empresarial, invirtiendo todo lo posible aquí, tampoco iría mal. Puesto que es más fácil deslocalizar una empresa netamente de ingeniería, que otra del mismo cometido, pero con máquinas y monos azules haciendo su cometido localmente. Al pasar a gestionar un negocio fuera, un ejecutivo me dijo: Fernando, “yo todo lo que pueda para aquí”. Eran otras ideas y otros tiempos.

De ese mismo Foro Global, me gustaron más las palabras de la presidenta de Siemens en España, Rosa García, por haber declarado: “La industria es clave para la salida de España de la crisis”. Y hay dos claves a tener en cuenta en ese proceso: crecer y salir al exterior. Es necesario -como en este blog se viene diciendo- que las empresas sean más grandes, “incluso asociándose con empresas complementarias”, y que ganen así en productividad: “Quien no arriesga, no gana”, afirmo.

Por otro lado, el estúpido comentario antiobrero por excelencia, lo hizo el portavoz de Hacienda del PP en las Cortes de Aragón, Jorge Garasa, al sugerir que se trabaje sin cobrar. O sea gratis. Ni por un simple euro. Nada. No creía que la desvergüenza y la incapacidad de ese partido llegara a tanto. Si sé, que por mucho que la derecha se empeñen en destruirla, España volverá a ser un país de primer nivel como lo venia siendo.

Mas para eso, habrá que cambiar el Gobierno por uno socialista mejor que el de los dos últimos años del expresidente Zapatero. Ahora lo más revolucionario es, ganar las elecciones al Partido Popular. Se hará.



21.03.2014              Fernando Bolea Rubio 
                                 Sindicalista

viernes, 7 de marzo de 2014

Los berrinches de la izquierda y el voto

Para berrinches los de la izquierda española. Los niños se cabrean, lloran; pero con una caricia, al momento se olvidan de su vocifero y se ríen a pierna suelta. Usted se enfada con su pareja, si bien como el amor es mayor, pronto los furores se disipan. Si los hijos hacen una pifia, sus padres refunfuñan y no callan, aunque por cariño les vuelven a dar la propina. Sin embargo, cuando las diferencias ideológicas o partidistas nos separan, no es lo mismo. En la izquierda, las caricias y las efusiones amorosas son duras e insensibles como una piedra. Se coge un enfado y se guarda por un año, dos; una legislatura, dos; si no son tres, dejando de ir a votar.

Y claro, esta irritación tan prolongada, me parece asombrosa, algo anormal, demasiado severa, algo cainita. Más, cuando dejando perder a los tuyos, tú pierdes con ellos; ganando la derecha lo que les das, al no votar a tu gente. Lo que utilizará en contra de ti, hermano trabajador. En 2011, por la alta abstención de los votantes socialistas ganó el Partido Popular.

Yo estoy enfadado también, por qué negarlo. No obstante, mi enojo es racional, práctico. A mi voto le quita ilusión, pero no dejo de emitirlo. La derecha es hipócrita en sus formas, no se irrita con su equipo. Ponen buena cara, lucen su sonrisa helada -ahora les han aconsejado que se rían mucho-, cumpliendo la máxima de a sus políticos no debilitarlos nunca. Los consideran un brazo económico más de su negocio. El escudo que los protege, ante las injustas políticas de la desigualdad. Los que les diseñan su dorado paraíso de vida, amparan sus fortunas y sus bancos, pagando el pueblo sus malas practicas.

Nosotros con nuestra clara pureza, somos honestos y luchadores para que la izquierda cambie lo que no gusta. Pero ese castigo tan despiadado, resulta ineficaz, pagando las clases populares después, las graves consecuencias y vejaciones de la derecha. Yo propongo: protestar, votar y seguir protestando. Si es poco un día, diez; pero sin perder la razón principal. Se ha luchado mucho, para arrancarle a la tiranía española el derecho al voto.  No lo quememos inútilmente. Los jóvenes son los primeros que tendrían que ir a votar y con la misma alegría que al poderlo hacer, lo ejercíamos nosotros. La mejor forma de defender ese derecho es votando masivamente. Con la mente clara y disfrutando de lo que se hace. Si la juventud no se reactiva políticamente, se dejará perder la democracia, o esta será light.

Posiblemente, el futuro del Partido Socialista Obrero Español sea consecuencia de tres mujeres que me gustan. Susana Díaz en Andalucía, presidiendo la mayor comunidad. Elena Valenciano en Bruselas, con influencia política e interés en hacer gestión socialista. Y, quizá, Carme Chacón, como candidata en las Elecciones Generales, en el caso de ganar las primarias, si se hacen. ¿Ella será mejor que los demás candidatos en liza? No lo sé. Tiene temple, pienso que es una líder, esta muy preparada tanto intelectual como políticamente, da signos de ser verdadera socialista, tiene clara la unidad de España con las diversidades que le son propias, por edad encajaría perfectamente, ya ha desempeñado altas responsabilidades del Estado y conoce sus entresijos.

Todo con el inconveniente, de que  se sentó en la mesa del Consejo de Ministros de José Luis Rodríguez Zapatero, por ser este objeto de iras de votantes por su giro político hacia terrenos impropios, que les lleva a la abstención o a elegir otro partido. En las elecciones primarias del PSOE, hay que esperar a conocer quienes serán finalmente los candidatos, estimar sus méritos e intenciones y decantarse por uno. Yo apoyaré al candidato o candidata socialdemócrata, socialista, que más se comprometa con el cambio social y económico a realizar. Y al que mayores posibilidades tenga de ganar las elecciones a Mariano Rajoy, al PP.

Por descontado, iré a votar disfrutando de su festividad e importancia. Eduardo Madina, tampoco me disgustaría, si finalmente decidiera postularse. Carme y él o él y Carme, serian un magnifico tándem electoral y de dirección del partido. En su momento, el modelo Felipe González-Alfonso Guerra fue determinante, para que el PSOE alcanzara todas las metas partidistas imaginadas, gobernando el país con continuas mayorías. Debería pensarse en algo así. Sin descartar a nadie por haber sido rival en el proceso de primarias, o en ellas haber defendido a otro competidor. El socialismo no puede perder a sus máximos valores políticos, por circunstancias internas. Todos serán necesarios en una u otra responsabilidad, tanto de partido como de gobierno, o en instancias del Estado.

Además de todo esto, hay que sacar del Gobierno a los malos gestores del PP, por necesidad vital. En el último trimestre, el crecimiento de la industria fue cero. Nuevamente la deflación inquieta, al volver la inflación a tasas negativas en febrero, al situarse en el -0,1%. Habiendo sido en enero del +0,2%. La inflación ha de ser del 2%, para que la economía vaya bien. 2013 se cerró con una caída del PIB del -1,2%, cuando se necesita no bajar sino subir a más del 2% para crear empleo. Y de llegar al menos al 3%, para que se pueda pagar la deuda. 3% menos 1,2%, igual a 4,2 puntos de diferencia.

En suma, con la austera economía de paralización de la derecha que, no genera recaudación: ¿Cuándo llegaremos a ese porcentaje, si en el cuarto trimestre del año pasado, la economía española solo creció el 0,17%? ¿Imaginamos que ocurriría si el empleo siguiera sin crecer lo suficiente y la deuda no se pudiera pagar? Esta es la realidad y el trauma de la economía española. No la falaz y electoral versión gubernamental, de que el árbol da peras como melones. El premio Nobel de economía 2001, Joseph Stiglitz, declaró ayer: España se encuentra en una “depresión” peor que la crisis de 1929. Y siendo así, el Gobierno la oculta pretendiendo además que se piense lo contrario.

Querían que los hijos de los pobres no pudieran estudiar y lo están consiguiendo. La gente sufre dolores y pone su vida en peligro, por las actuales largas listas de espera de la Seguridad Social, e igual les da. Por favor, impidamos el presente descalabro social e inhumano, yendo a votar. Rajoy será peor recordado que Zapatero.  

En el pasado debate sobre el estado de la nación, Alfredo Pérez Rubalcaba, le censuró a Mariano Rajoy sus artículos racistas de 1983 y 1984. De cuando era diputado gallego y presidente de la Diputación de Pontevedra y escribió, en El Faro de Vigo, afirmando que la desigualdad era el origen de la libertad, preconizando que los hijos de “buena estirpe” eran superiores a los demás. ¿Qué se puede esperar de un tipo fatuo que piensa así? Todo lo peor. ¡Que no repita! Coge el voto... por tu bien.

7.03.2014                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                               Sindicalista

sábado, 22 de febrero de 2014

Un país que no me gusta

Trabajar hoy es sufrir. A ese estado el Partido Popular ha llevado el trabajo, con su feroz reforma laboral que ahora cumple dos años. Por ella, se han arañado tanto los salarios, que se llega a ser pobre trabajando. La inestabilidad que genera, anula el carácter reivindicativo de los trabajadores, para ser sujetos al vaivén de empresarios, encargados, de cualquiera con mando. Se obedece y se calla. Se quitan mejoras y se permite. Se trabajan horas extraordinarias y no se pagan. Los convenios se incumplen. Los pluses de actividad se retiran, pero se quiere obtener del trabajador el mismo rendimiento.

Este es ya un país de suma explotación laboral, con claros indicios de miseria. En tal medida, que los asalariados deben imponerse e impedir estas raterías. ¿Cómo? En base a un elemental principio: “Empleo sí, pero con dignidad”. Sin ella, no se puede respirar ni trabajar. Apostando por el trabajo decente y seguro.

Después de la reforma laboral se han destruido 1,34 millones de empleos. La tasa de paro ha pasado del 21,6% al 26,04. Aún con los jóvenes que emigran y los inmigrantes que se van, hay 622.700 parados más. La mitad de los 6 millones de desempleados supera ya el año sin trabajo y el 34% no tiene protección. Esto es un desastre. Sin embargo, el Gobierno cuantifica que sin la reforma se habrían destruido 225.800 puestos adicionales. Que bien, ¿verdad? No nos habíamos dado cuenta. ¡Qué alivio! ¿Se puede manipular y mentir más? Que justifiquen uno por uno esos agraciados puestos, o que se callen. Esa afirmación ofende a los trabajadores. Lo hacen, porque se sabe que ideológicamente la mayoría de los españoles es de centroizquierda; así, la derecha nunca ganaría las elecciones sin los enfados de los progresistas con los suyos y si esta no manipulara y falseara la realidad.

Lo cierto es, que la nueva normativa no ha solucionado el desempleo como el Partido Popular prometió. Todo lo contrario, ha llevado los niveles de paro en España al porcentaje más alto de su historia democrática, sin posibilidad ni esperanza de recuperación. Para Toni Ferrer, de UGT: “Si vemos el sufrimiento que ha traído consigo esta reforma a la población de nuestro país y lo comparamos con el pírrico efecto que ha tenido en el PIB vemos que lo que ha hecho, en realidad, es aumentar la pobreza”. Una pobreza que ya alarma a las clases empresariales bajas y medias, debido al debilitamiento del consumo. Se dan cuenta de que con tanta rebaja y recorte no venden ni ganan. Hasta se empieza a oír... según como vaya el año habrá que incrementar los salarios. Y, ¿para qué diablos despidos baratos, si yo no quiero despedir sino financiación para fabricar y vender? 

Aparte del componente ideológico de la reforma, el gran fallo de este Ejecutivo y en parte del anterior socialista es pensar que, dando todas las atribuciones y facilidades a los empresarios en detrimento de los trabajadores; posteriormente, las empresas empezarían a contratar alegremente barriendo el desempleo. Pero el resultado no es así, quedándose el PP ante el paro, sin excusas de defensa ni solución al mismo. Parece mentira que se usen estrategias tan simples y torpes para regular el trabajo, siendo este la fuente de riqueza de todos, del empleador y del empleado, debiendo colaborar ambos en beneficio mutuo.

Sólo se contrata cuando hay trabajo y necesidad de hacerlo. Mas para eso, en los bancos ha de fluir el crédito y éste no desplomarse más y más como está pasando, necesitándose bancos y empresarios con capital, haciendo el Estado de soporte político financiero. Nada de esto ocurre, ni se prevé que suceda. Para José Carlos Díez: “Nuestras pymes son las segundas de la Eurozona con más restricción de crédito solo superadas por Grecia”. Vamos a peor, porque el Gobierno no tiene capacidad de reacción. Seguir así supondrá, que el aniquilamiento económico del país y de los ciudadanos irá en aumento, pudiendo llegar a alcanzar cuotas de pobreza y de injusticia laboral mayores. Es necesario cambiar el Gobierno y las formas de gobernar, por pura necesidad de la población y de la economía.

Con esta derecha en el poder dos años más, las consecuencias serán irreparables durante muchos años. Ya nadie esta libre de caer en la exclusión social, basta con perder el trabajo de mayor o no encontrarlo de joven. Hasta se puede llegar a ella de imprevisto debido a la precariedad, a los contratos parciales, a que el Estado está dejando de proteger a los españoles, al retirar las ayudas a la dependencia y subsidios. Es necesaria una Renta Básica Universal de apoyo público, de al menos 700 euros al mes; con un Salario Mínimo Interprofesional de 1.000. En Francia era de 1.430 euros en 2013. Claro que eso requiere la aplicación de un buen sistema fiscal, que los conservadores nunca implantarán.

El seminario económico “The Economist” acaba de advertir que el “misterioso” Rajoy puede llevar a España a “una espiral de muerte al estilo griego”. No se fía de que tenga realmente un plan para salir de la crisis. “Muchos se preguntan si el señor Rajoy tiene alguna estrategia para restaurar la confianza en los mercados y entre los españoles”, afirma. En el numero del día 8 se preguntaba: “A new Partido Té?” (¿Un nuevo Partido del Té?) en España, conjugando lo que ocurre en el PP con la creación del partido Vox por el expopular Ortega Lara, la salida de Alejo Vidal-Quadras, junto con la renuncia de Jaime Mayor Oreja a encabezar la candidatura europea.

¡Que desinformados! El “Tea Party” instalado dentro del Partido Republicano de EEUU, con sus sonados políticos, en gran medida ya se muestra aquí, en infinidad de cargos populares. Repasen la lista: Gallardón y el aborto. Esperanza Aguirre y la sanidad madrileña. El ministro Soria y las eléctricas, con bastante parecido a la estafa de las “preferentes”. El del Interior y su represión a inmigrantes. Wert con su Lonce. Más Mariano Rajoy de capataz y guía. Eso sería, lo que nos faltaba. Aunque el PP ya se asemeja mucho, al ultraconservador partido del té.  

Siendo asimismo preocupante, la reciente declaración del catedrático de la Universidad de Berlín, Ignacio Sotelo: “La crisis en España es mucho más fuerte porque, cuando se desploma todo el aparato institucional y lo único que queda es desigualdad y corrupción, es que esta ha calado mucho más allá de la economía. Los datos macroeconómicos mejorarán pero el 40% de la población no será empleable”.

Hace unos días, como consecuencia de lo que ocurre, el actual jefe de personal de una importante empresa me dijo: “Este país no me gusta”. Ni a mí, amigo, ni a mí.


22.02.2014                                                     Fernando Bolea Rubio
                                                                 Sindicalista