Sobre el autor

Mi foto
Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 3 de octubre de 2014

Más socialismo español en Europa

La socialdemocracia europea no es casi nada y se tiene que levantar. Partiendo de la evidencia, de que la derecha y el capital eran localistas y la izquierda internacionalista; cuando ahora es al revés, en nuestro perjuicio. El que poco más o menos, se haya perdido ese principio de unión sin fronteras de las clases populares, no tiene explicación. Lo cierto es, que la derecha se impone con suma facilidad en toda la Unión Europea, sin que haya excesivo interés, en que exista un bloque socialista opositor y ganador bien organizado y fuerte, en cada uno de los países y de modo general.

Si los luchadores de antaño vieran el estado en que se encuentra su ideología, cogerían los palos de las banderas rotas y los actuales dirigentes avergonzados no sabrían que decirles. ¿Cómo les iban a explicar, que las terceras vías medio derechistas que se han practicado han sido un fracaso? Suponiendo además para el socialismo, una salvaje fragmentación en reinos de taifas, con mando individual en plaza, del tipo “sálvese quien pueda” y el “último que cierre la puerta”. Más, una sombra de desconfianza general de difícil recuperación. Quedando una duda a dilucidar, ¿se quiere de verdad recomponer la idea del socialismo universal y metas similares, o para algunos partidos con la poca unión y entendimiento que hay es suficiente, para no adquirir mayores compromisos de solidaridad internacional?

Del socialismo europeo nació y se propagó el Estado del bienestar que, actualmente va revocando el neoliberalismo gobernante, ante la pasividad de la Internacional Socialista que parece no existir. Por tanto, así no se puede continuar. De una vez, hay que tomarse muy en serio erradicar esta infernal dinámica de acorralamiento, usurpación de derechos, malas condiciones de vida, en que los pueblos europeos se ven sometidos, sobre todo en el sur. Defendiendo a las clases bajas e intentando situar a las altas en la grandeza de la justicia social.

¿Pero por donde empezar? Veamos el contexto general. El siempre admirado socialismo francés, esta cruzando por verdes praderas al gobernar y oscuros túneles por su gestión. Como resultado, de recortes públicos exigidos por Alemania-Bruselas, dado el poco vigor de la economía gala; principalmente, por la causa ajena de la fracasada política económica que en la Unión la derecha impone. Y, debido también, a las dos almas ideológicas que históricamente conviven en su seno. Una de socialismo de gobierno y de gestión, junto a otra de protesta y descontento. Con razones una y otra, si bien sin suficientes consensos entre ellas; y a su vez, demasiado afán de hacer públicas sus diferencias, para desorientación de la población y perdida de estimación hacia sí.

Como dice el secretario del Partido Socialista francés, Jean-Christophe Cambadélis, “siempre ha habido dos culturas de izquierda en Francia: una que predica la reforma, la otra que quiere tener el monopolio de la protesta”. Para Jean-Marie Colombani, “los socialistas franceses están pagando caro el no haber querido hacer nunca el aggiornamento (puesta al día) ideológico que los demás han realizado”. “¡Hay que ser socialistas antes que marxistas!” se dijo aquí. Es extraño, el que no sepan bien, si son socialistas (democráticos, claro) o socialdemócratas, cuando estos dos conceptos a todos los efectos significan lo mismo. Así, las consecuencias son pésimas para el socialismo-socialdemocracia francesa.

En mi opinión, no toda la culpa de la caída del socialismo francés, la tienen las reformas que se hacen -calificadas de neoliberales por unos y negadas de que lo son por el Gobierno-, sino que hay que valorar otras variables.

Por obtener el 51,63% de los votos en la segunda vuelta, el socialista François Hollande es presidente de la Republica Francesa, desde el 15 de mayo de 2012. Sumando como tal 28 meses tan solo. Y, en ese corto tiempo, ha cambiado a su primer ministro y éste al ministro de economía. A más de que entre sus parlamentarios, se han organizado los que se autodenominan “les Frondelirs”, -los contestarios-, de la tendencia de protesta al uso. Los cuales, amenazan continuamente con abstenerse o votar en contra de las propuestas del primer ministro, Manuel Valls, llegando a cumplir sus ultimátums, en un clima de  sensación de inseguridad política permanente. Lo que se traduce en pérdidas de valoración popular de los líderes, puesto que el 80% de los franceses desaprueba la gestión del presidente, mientras que otro 56% no respalda la del primer ministro; con un apoyo del 59% y el 63% respectivamente de los simpatizantes socialistas. 

Para mí es magnífico, que la izquierda socialista francesa exista y que luche con empeño por sus ideales; aunque la sensatez y lo bien hecho no le quitaría valor a su política más social. Yo pienso, que nuestros vecinos socialistas deberían proceder con más criterio unitario, lavando asimismo lo sucio y separativo en casa. Hollande trata de influir en Merkel en contra del austericidio económico de ella, mas todo es infructuoso. ¿Hollande y Valls -que acaban de perder la mayoría en el Senado- harán caer aún más el socialismo francés? Me temo que sí, porque por una u otra razón, no hacen lo que prometieron y eso no se perdona. Por estos y más motivos, dejemos a los compañeros  franceses allí, aclarándose entre ellos, ya que en relación a ser antorcha socialdemócrata para los demás territorios, de momento les falta luz e intención impulsora.

De los socialdemócratas alemanes, igualmente gobernando -pero en coalición con los democristianos de la canciller Angela Merkel-, en el criterio de aumentar la organización y el empuje socialista europeo e internacional, se debe esperar poco. El efecto de su política influye en Alemania, con la implantación del salario mínimo, la jubilación a los 63 años. Sin embargo, su aportación al resto del socialismo, seguirá siendo nula, si la política económica que desde ese país se dicta y los poderes neoliberales ejecutan, sigue siendo la del dogma de fe merkeliana de no gastar más de lo que se ingresa. Sin ningún criterio keynesiano, de estimular la economía cuando desfallece. Como Barack Obama ha hecho en EEUU. Y, en Europa, sin el influjo negativo del norte, se tendría que hacer.

De los socialdemócratas italianos decir, que de la unión de los tres principales partidos de la historia republicana: El Partido Comunista Italiano, la Democracia Cristiana y el Partido Socialista Italiano; nació el Partido Democratico, de centro izquierda, por su cultura socialdemócrata y social cristiana. Su líder, Matteo Renzi, es el actual primer ministro italiano y un político a tener en cuenta, a pesar de tener algún defecto antisindical a corregir. Él no quiere seguir la senda de la austeridad. Se niega en redondo a tomar como ejemplo a España: “Me dan ganas de reír”, afirmó. Quiere cambiar Italia en los próximos 1.000 días. Asegura, que su Gobierno “no puede imitar a otros países europeos reduciendo el sueldo a los trabajadores”. En materia de reforma laboral, su modelo es el alemán y no el español. Los sindicatos lo esperan, porque no quieren ceder en los derechos históricamente adquiridos. Con el Partido Democratico y Matteo Renzi, habrá que contar.  
       
El socialismo portugués y el laborismo británico, encabezan las encuestas para ganar sus respectivas elecciones el próximo año. Lo cual, si se une a los Estados que ya se gobiernan; se puede decir, que la socialdemocracia y la izquierda europea van acumulado fuerza, para con unidad y nervio cambiar la actual “Europa de los mercaderes”, por una “Europa de los ciudadanos”, tal como en su día se pretendió.

La socialdemocracia española esta viviendo un nuevo tiempo, con el recientemente elegido secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, al que las clases media y trabajadora tienen que aupar hasta la presidencia del Gobierno en 2015; para bien, de la inmensa mayoría de los españoles. Si fuera así, la Internacional Socialista recibiría un fuerte impulso, al poderse unir en los debates de Bruselas, las socialdemocracias: francesa, alemana, italiana, española, y hasta quizás, la portuguesa, británica, más otras con incidencia también.

Cabe la sugerencia, de que Pedro Sánchez y el PSOE, empiecen ya a jugar un papel más determinante en la socialdemocracia europea; no siendo España vagón de cola, sino máquina motriz. Para el trío, Manuel Valls, Matteo Renzi, Pedro Sánchez, el mitin conjunto que recientemente dieron en Italia... ha de ser el principio de una buena amistad. A su manera, el colega alemán, Sigmar Gabriel, algo hará.


3.10.2014                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                                Sindicalista

viernes, 19 de septiembre de 2014

A por el espacio y los cargos públicos del PSOE

En los partidos minoritarios de izquierdas, han tocado el cuerno de las aspiraciones políticas y ha empezado la montería. Dividiendo el cartel ideológico, al ir todos a una contra el PSOE y a la caza del espacio y los cargos públicos que los socialistas ocupan, pensando que con sus populismos y demagogias ya han herido a las presas y solo les queda llenar los morrales. El que la derecha siga gobernando los Ayuntamientos, las Comunidades, el Estado, les da igual. Ellos van a lo suyo. Deben pensar que desde alguna concejalía, ya organizarán cuatro protestas en contra del Partido Popular que seguirá mandando, para justificar su triste paso por la vida.

Así diré, que en el Partido Comunista de España (PCE) -como en las demás formaciones-, siempre ha habido entre sus principales, abundante afán de conseguir cargos públicos. En mi opinión, Santiago Carrillo tuvo que dejar la secretaria general, porque en las elecciones generales de 1982, esperaban conseguir muchos parlamentarios y solo obtuvieron 3 (4 con el PSUC), por 202 los socialistas. En las anteriores de 1979, Santiago habían logrado 23. Desde entonces, han ido de un fracaso electoral tras otro, puesto que el PSOE les ha ganado siempre las partidas; a pesar, de que han experimentado pruebas electorales continuas.

Primero fue intentar mejorar la imagen, fundando en 1986, el movimiento político y social Izquierda Unida (IU), para sacar del desfile al PCE. Sin embargo, las expectativas fallaron también. Su mejor resultado fue en las generales de 1996 con 21 diputados, por el PSOE 141. En las de 2011, IU se presento junto con 12 fuerzas políticas en la coalición La Izquierda Plural, obteniendo 11 escaños, por el PSOE 110. En los comicios al Parlamento Europeo de 2014, toda esa coalición obtuvo 6 eurodiputados, por los socialistas 14. Con estos resultados: ¿Al actual coordinador, Cayo Lara, le ocurrirá lo mismo que le paso a Carrillo, al que recuerdo con estima?

En estos años, IU ha hecho varios intentos para eliminar la opción PSOE, con la intención de ocupar ellos ese espacio de la izquierda y los cargos correspondientes. El más celebre alentador de ese soñado desguace ha sido, el coordinador general de1989 a 2000, Julio Anguita, que en 1979 fue alcalde de Córdoba, gracias a un pacto entre PCE y PSOE. Él empezó, con su “teoría de las dos orillas”, de una parte el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, y en la otra Izquierda Unida, como dueña y señora de toda la izquierda. ¡Que bien! ¿Verdad? Continuó, con el termino italiano “sorpasso” (sobrepasar al PSOE). Y, terminó, aliándose con el PP de José Maria Aznar, haciendo entre los dos la famosa y vergonzosa  “pinza” política al Presidente socialista, Felipe González, para quitarlo del Gobierno. Ideológicamente fue grotesco.

En su trayectoria de acoso al socialismo español, es tremendamente significativa la posición de IU en la Comunidad de Extremadura. Con el PP 32 escaños, el PSOE 30, e IU 3, esta última formación con sus abstenciones facilita que gobierne la derecha en vez de permitir que lo haga la izquierda. ¿Acaso piensan que así los socialistas se caerán al  precipicio, renaciendo ellos como el ave fénix de sus cenizas? ¿Son tan simples que creen, que al formar ellos el tánden de poder PP-IU, dejando al PSOE en la simple oposición, a los socialistas se les iban a ir cayendo los estandartes? ¡Que cambien de estrategia y de posición, porque lo que hacen es una desviación ideológica innoble! Allí continúan los delirios de Julio Anguita.

En la Junta de Andalucía, se mantiene bien el Gobierno de coalición PSOE-IU, quizá debido a que la hegemonía socialista existente, no permite coger aún la fruta inmadura. De todas formas, esta coalición es fundamental que se mantenga para demostrarle al país las ventajas de que la izquierda gobierne.

Eso sí, como el movimiento continuo no para, la nueva oportunidad a favor de fuera el PSOE; a IU se le presenta ahora, aliándose como lo hace con los populismos emergentes: Podemos y Ganemos, u otro más si sale nuevo que se podría llamar Triunfemos, o vaya usted a saber. En el objetivo de cargar contra los socialistas, dejando a la derecha gobernando -dado que sin ellos eso ocurrirá-, coinciden Tirios y Troyanos y hasta Julio Anguita les da la bendición apostólica. Lo de ese señor es puro desenfreno, materia de folletín. Y, por supuesto, la garbosa monja de la que parece Podemos-Cuatro TV, Sor Lucia Caram, consagra también la milonga. 

¿Qué ocurrirá y en que medida, estos populismos y las posibles alianzas con ellos afectarán a los socialistas y a la gobernabilidad del País? Yo considero que influirán varios factores. Uno, que todo sea un espejismo que se diluirá como un azucarillo, al igual que en Italia ha ocurrido con el movimiento Cinco Estrellas. Dos, el que a la hora de pactar con unos u otros partidos, el que se imponga sea el que les facilite más cargos o colocaciones, aún siendo los socialistas. Lo que no ha de extrañar, toda vez que en la política española, algunos aparentemente revolucionarios, acabaron pisando moqueta a la primera ocasión que el PSOE les brindó. Tres, que los movimientos asamblearios que se dotan, los lleven por el camino de la confrontación permanente contra todo, sin que surja en ellos ningún atisbo de racionalidad. Cuatro, que los propios dirigentes impulsen esa línea de conflicto sin fin, sin que nada coherente y común se pueda llevar a cabo. Cinco, que en un sitio sean A, en otros B, y en común cero. Seis, que resulten unos de izquierda, otros de derecha, algunos nada y el resto ultras de aquí y de allá. Siete, que la confusión sea su solución, ya que hasta dicen que les interesa menos la unidad de la izquierda que la unidad popular. Ocho, que solo sean unos embaucadores como parecen ser. Nueve, que todo se limite a la decisión de un tele predicador que tendrá el poder absoluto, como me imagino que ocurrirá. Diez, que el Partido Socialista y Pedro Sánchez, no se puedan hacer con las riendas del Gobierno y todo vaya de mal en peor. 

Si ocurre alguna de las ocho últimas consideraciones, los españoles de las clases media y trabajadora lo vamos a pasar muy mal en la próxima legislatura, que finalizará en el 2019. Por el hecho, de que seguirá gobernado el Partido Popular, cuando ya ha demostrado que es incapaz de levantar el país, por lo que se incrementará el sufrimiento de la mayoría de los ciudadanos. Con el agravante, de que con estas nuevas izquierdas que se habrán establecido, solo nos quedará sufrirlos durante esos años, hasta que los españoles los conozcan bien y les dejen de votar. A veces, lo mejor que puede ocurrir es, que los contrincantes ganen unas elecciones, para que de modo real la sociedad conozca de verdad su incompetencia. Tener que pasar por semejante degradación política sería muy triste, aunque posiblemente no quedará otro remedio. En sindicalismo, existen experiencias muy interesantes en ese sentido. Queda advertido lo que puede pasar.

Los socialistas creen que el populista Podemos está “fagocitando” a IU. En el Comité Federal del PSOE, Pedro ha dicho y se ha aceptado: “Nos tenemos que enfrentar con la idea del populismo”. A la vez que José Antonio Pérez Tapias, de Izquierda Socialista afirmaba: “No hay que cerrar puertas por la izquierda”. A mi parecer, el partido perdió la confianza, mas de ninguna manera ha de perder el respeto. Por lo que si los populistas los insultan como lo hacen (casta y PP-PSOE lo mismo es), tienen que responderles con su máxima fuerza, al menos hasta que los dejen de insultar, considerándolos. En España, no se hubiera asentado la democracia ni los socialistas hubiesen llegado a gobernar, a no ser por las andanadas críticas que los entonces jóvenes como Alfonso Guerra, lanzaron contra los restos del franquismo y la derecha. El partido no debe parecer estar entre algodones. La política es así.

Hoy en día es más fácil. En realidad, en Podemos se esta gestando una gran mentira que solo desde la ignorancia política se puede defender. Todo consiste, en que dos o tres personas que son muy de izquierdas, aparentan que no lo son para ganar votos, abriendo las puertas de entrada a la derecha y la izquierda, hasta que el mono cante llevado por el desengaño del revoltijo y la confusión. Los líderes tienen que ser coherentes con sus ideas y no lo son.

No obstante, todo este galimatías en la izquierda se puede evitar si los electores quieren. Basta con optar por las candidaturas socialdemócratas renovadas del PSOE; llevando al que seguramente será el candidato, Pedro Sánchez, a la presidencia del Gobierno. Para así practicar en España y en la medida de lo posible en la Unión Europea, una nueva política por el empleo de calidad y el Estado del bienestar. Hay mucho enfado político y con razón... pero a la ópera hay que ir tosidos.
  

19.09.2014                                        Fernando Bolea Rubio
                                                          Sindicalista

viernes, 5 de septiembre de 2014

El socialismo se vive en el tajo

Los mayores debates políticos y sindicales, se dan entre los compañeros y compañeras en los puestos de trabajo. Ni redes sociales, ni plazas con 300, porque antes de escuchar, escribir o hablar en esos sitios, en las que yo llamo “tribunas laborales de tajo”, se ha oído y dicho por adelantado lo sustancial. Eso supone, que millones de personas mantienen entre ellas un debate propio y directo que, en la política se desconoce. Pero no así los sindicalistas, al trabajar y vivir junto a los asalariados sus inquietudes y demandas. 

Además de la gran labor divulgativa de la radio, hay grandes fábricas, como GM España, que a las 5,15 de la mañana ya hay vendedores de periódicos en las puertas de entrada. Por lo que desde el primer momento de la jornada, los trabajadores más inquietos están bien informados y en disposición de comentar la actualidad, al mismo nivel que los más aguerridos tertulianos y tertulianas. Ahora con los smartphones y tablets, se pueden leer y analizar las noticias hasta en los autobuses de desplazamiento. Cuando yo llegaba a la fábrica a las 8 de la mañana, me encantaba oír a compañeros del turno de las 6, que me hacían importantísimos razonamientos políticos y sindicales sobre la actualidad del día. En las empresas medianas y pymes generalmente ocurre lo mismo.

Cabe decir en apoyo de esta tesis que, durante la dictadura no existía libertad de prensa, los medios estaban manipulados al servicio del régimen (aunque los periodistas pronto jugaron un importante papel), con TV española que era una cueva de ocultación. Sin embargo, de pronto el franquismo se encontró con el pueblo español ocupando las calles para pedir democracia y libertad. ¿Cómo se logró ese fantástico prodigio? Evidentemente, la parte más importante fue debida al movimiento obrero, que hablaba en los tajos y se supo organizar en las empresas. La clarificación de ideas en las cadenas de montaje, en los talleres de mantenimiento y de todo tipo, en las cafeteras, en las áreas de descanso, en cualquier actividad y momento de la jornada es primordial. Esta es la fuerza de los trabajadores de siempre.

Digo lo anterior, porque es principalmente a los “debates de tajo”, donde el secretario general socialista, Pedro Sánchez, tendría que llegar con cierta prioridad, llevando a ellos el socialismo del nuevo Partido Socialista Obrero Español. Los trabajadores y el movimiento sindical lo agradecerían y al partido le iría bien. En mi opinión, el socialismo más real se vive en el trabajo. 

En las tribunas laborales de tajo, los sindicalistas socialistas estuvimos defendiendo y aupando a Felipe González hasta el año 1982, cuando alcanzó la presidencia del Gobierno y durante el primer año de su mandato. Mas pronto llego el punto de inflexión y el final del apoyo, por la reforma laboral de 1984 en la que se impulso la contratación temporal. Aunque erróneamente la apoyó la secretaría confederal de acción sindical de UGT, no yo; su gran fallo fue, que no se tuvieron en cuenta las opiniones de tajo. Dado que las mismas, rechazaban totalmente la ampliación  de la eventualidad, porque no iba a mejorar la tasa de paro (de 20,6% en ese año) como así ocurrió, e introducía los contratos basura, los cuales han sido y siguen siendo el cáncer laboral del sistema laboral español.

Para el profesor del IESE, Sandalio Gómez: “Esa reforma consiguió elevar la contratación temporal en España, pero no consiguió reducir la elevada tasa de paro. A partir de entonces el crecimiento de la temporalidad resulta evidente. En 1985 los contratos indefinidos fueron el 8,76% y los temporales el 91,24%”. Todos los Gobiernos posteriores, le dieron más patadas a la pelota de la temporalidad. 

En la fábrica, aparte de por estar tajantemente en contra, nos dimos cuenta enseguida que si hubiéramos seguido defendiendo al Gobierno, se hubiera puesto en peligro la  continuidad de la propia UGT. Por lo que los mensajes en las cafeteras y en las asambleas, cambiaron de orientación pasando de la alabanza a la crítica; acabando todo aquello, en la huelga general de 14 de diciembre de 1988 (14-D), la cual ha sido la mayor de todas las realizadas hasta hoy.

Este episodio sobre Felipe, lo tendría que tener muy en cuenta Pedro Sánchez, para que aquella lamentable situación no se llegue a repetir. El Gobierno tiene la responsabilidad de gobernar no sólo para los trabajadores, también atendiendo demandas empresariales y de toda la sociedad; en consecuencia, las relaciones con los sindicatos en ocasiones se vuelven tensas, aunque de ninguna manera han de ser de ruptura. El partido socialista sin UGT-CCOO y las opiniones laborales en general favorables, fracasará siempre. La experiencia lo señala así.

El nuevo PSOE de Pedro, goza ahora de expectativas favorables en el mundo del trabajo y sindical. Ahora bien, la confianza necesita ser correspondida. Por eso, en su cartera debería llevar para atajarla a la necesidad real, la vieja ola de la eventualidad desbordante, para evitar los sangrantes abusos laborales que origina. Llega a ocurrir lo siguiente: Un joven, ingeniero, con inglés fluido, trabaja en una empresa de ingeniería con un contrato de 12 horas al mes, cuando hay veces que en un solo día ya las hace, además de efectuar como mínimo cuatro horas por jornada durante toda la mensualidad. En total trabaja sobre 100 horas mensuales, todo ello por 300 euros al mes, a 3 euros la hora. La cotización de 12 horas, me imagino que la tendrá sin fecha concreta, para que el empleador falsee la legalidad en caso de accidente. ¡Pura vergüenza!

Esta siendo una realidad, hacer firmar mínimos contratos en fraude de ley, obligando en los parciales y eventuales, a realizar al día muchas mas horas de las fijadas en ellos, sin cobrar ni tener cotización de ese tiempo extra ilegal. En 2008, la juventud y los salarios más bajos, aspiraban a ser como mínimo “mileuristas” (UGT Aragón realizo una campaña en ese sentido). Pero se ha ido para atrás vergonzosamente, porque lo que actualmente se va imponiendo son los “seiscientoseuristas”, con flecos que llegan a los “trescientoseuristas”, como es en el caso denunciado.

Ante lo cual y hasta que el PSOE gobierne o haga algo: ¿Las patronales no tienen nada que decir, delatando a los sujetos sin escrúpulos que realizan estos contratos? ¿Y los inspectores de trabajo que hacen? ¿Los sindicatos están presionando lo suficiente para evitarlo? ¿Los propios afectados se revelan ante esas sangrantes injusticias?  Me temo, que todos hacen menos de lo que deberían. Estando tan extendido el mal, que sólo con decisiones políticas firmes, esta tamaña injusticia se enmendará. El que exista más de un 10% de eventualidad, no es de un país ni de unas empresas competentes y socialmente responsables. Según la EPA del segundo trimestre del año, en España la tasa de temporalidad es del 23,93%. Antes de la crisis llego ha a ser del 33,3%, cuando en el conjunto de la Unión Europea era del 14,5%. En el paro registrado de agosto, la contratación fija ha sido tan solo del 6,43%.

Ante este estado de cosas, los jóvenes eventuales que no se quejan por miedo a perder el puesto de trabajo, suelen decir que más valen 300 euros que nada. Para ellos, el sistema laboral español es de una autentica explotación y como una cárcel. Por consiguiente, la política socialista y el sindicalismo han de realizar acciones urgentes, tanto individual como colectivamente, para romper esas cadenas. Políticamente, desde el Parlamento y el Boletín Oficial del Estado. Sindicalmente, denunciando ante la Inspección de Trabajo cada abuso que se detecte, sin que tenga que hacerlo directamente el trabajador afectado  que no se atreve. Llegando con los procedimientos a los Tribunales, la prensa, y hasta donde sea menester. Los sindicatos son órganos de defensa de los trabajadores y están para eso. Siempre al menos, que el trabajador se afilie al sindicato.

Una viñeta decía: “Vale, no me pague, acepto trabajar por la comida. No tan rápido, ¿cuánta comida?” Hay que ir como mínimo a nóminas de cuatro cifras. ¡Que menos!

De todo esto y de mucho más, se habla en los tajos. De la desesperada situación de los parados y del drama que sufren si son mayores. Del futuro de las pensiones, cuando el Gobierno popular agote el Fondo de Reserva de las mismas. Del debilitamiento de la negociación colectiva y el arrinconamiento de los convenios. De donde trabajarán las hijas e hijos. De que la derecha quiere convertirnos en un país de albañiles sin trabajo y camareros explotados, porque su mentalidad no le da para más. ¿No saben que la industria existe?

A todo este aluvión de problemas, se tendrá que enfrentar Pedro Sánchez. ¿Su nuevo socialismo será capaz de solventarlos? Yo pienso que sí. Si bien en ese fin, la clase trabajadora tiene que apoyarlo. Y, el movimiento sindical estar vivo, empujar y volver a confiar en el PSOE. Porque si no es con él... todo será, una ocasión perdida.  


                5.09.2014                                 Fernando Bolea Rubio
                                                                 Sindicalista

viernes, 22 de agosto de 2014

Admiración por la política formal

Se debería saber que sí la política es el arte de lo posible, la informalidad en ella la lleva a su degeneración. Por lo que, si la política formal nos ha de causar admiración, la informal e insensata como el populismo, hay que erradicarla con decisión y valentía, para perseverar la pureza y el buen nombre de esta noble acción.   

Por tanto, vaya por delante, mi máximo respeto y consideración al hecho político como tal y, por supuesto, hacia todas y todos los políticos honestos que con su sabiduría y esfuerzo la hacen posible. Lo cual, incluye a la inmensa mayoría de las personas que se dedican a esa preciosa labor, desde las diferentes ideologías y partidos. Por la política formal y pura, merece la pena vivir, como lo hacen muchísimos de los ciudadanos que se dedican a ella, sacrificándose por los demás. A veces, teniendo que soportar sinsabores sin merecerlos, o por ser víctimas de otros seres impuros que buscan su desprestigio sin razón; con la intención mayormente de desplazarlos de donde están, para ellos ocupar los espacios políticos perdidos. Yo critico lo que de ella me parece mal, pero siempre defiendo la política.   

Sin embargo, hoy la política formal española esta recibiendo por parte de la opción Podemos, los ataques más mortíferos desde que acabo la dictadura. Su lema estrella viene a ser “la casta” es el mal. Un oportunista conglomerado, en el que incluyen a la socialdemocracia, cuando el PSOE es el partido con más trabajadores afiliados y votantes de España. ¡Vaya contradicción! Esto es grotesco, la verdad. Siendo insólito, que a los socialistas los traten de casta y que haya asalariados que lo crean, cuando en realidad es a compañeros suyos de trabajo a los que insultan. De los provocadores, no se sabe bien quienes son ni lo que serán. Aunque con ellos, yo no vaticino ni mejoras ni adelantos aunque si perdidas y retrocesos.

Es indudable que hay una trama de enredo con fines electorales, en contra de la política formal. En su tratamiento, a los demócratas y a la izquierda nos ha de guiar la conciencia política, el instinto, la experiencia vivida, para hacer frente a las anormalidades e injurias que se dicen, yendo directamente a lo contradictorio e irreal. Denunciando a viva voz, siempre desde la moderación, los ataques de acoso y derribo a la política formal sin motivo ni razón. Se quiere demoler la buena política y yo al menos, ya me he situado retóricamente enfrente para evitarlo. Debiéndose saber, que si la política verdadera y la democracia se pusieran en riesgo, la inmensa mayoría de los ciudadanos se rebelaría. 

Y así, lo primero ha desmentir es el criterio tertuliano de que la crítica a Podemos le fortalece. Yo no estoy de acuerdo ni muchísimo menos con esta apreciación. Si esa teoría fuera así, cuando el Partido Popular censura al Partido Socialista, o al revés, se beneficiaria el damnificado correspondiente y ocurre lo contrario. En todo caso, la denuncia cierta clarifica la política y la crítica sana vigoriza la gestión pública. Además, lo que esta mal hay que decirlo alto y claro siempre, para que la opinión publica lo sepa y valore.

Sobre las dudas, para el jurista y escritor, Gustavo Vidal Manzanares: “Podemos es un movimiento populista puro y duro. Y como tal populismo se extiende de modo transversal. El populismo no es de izquierdas ni de derechas, aunque exhiba elementos comunes con ambas tendencias”. Así es también el peronismo y los argentinos llevan muchos años pagando las consecuencias.

Si esa nueva formación fuese así en realidad, sería evidente que realizaba una política informal, demagógica, solo para sí. Lo que nos llevaría a la conclusión, de que la política formal no puede gobernar con la informal, debiéndose descartar alianzas y gobiernos entre el PSOE y Podemos. Siendo esto tan indudable que, por su informalidad a día de hoy, si los últimos llamarán a las puertas socialistas, me temo que se irían sin que los invitarán a café. El Partido Socialista se tendría que encarar a la derecha y al populismo, pero no gobernar con los populistas. 

En todo caso, el problema de verdad con esa formación lo tiene Izquierda Unida. Según la encuesta (las carga el Diablo) de Metroscopia, publicada el 10 de agosto, aparte de dar un empate técnico entre los dos principales partidos, porque el socialista sube 10 puntos respeto a las europeas por la buena acogida de Pedro Sánchez: “PP 32,3%, PSOE 31,7%. Podemos esta irrumpiendo como tercera fuerza, con un 10% de los votos, seguido de IU en el 4,9%”. Pudiéndose decir, que Podemos esta superando claramente a IU. Pero, ante este ocaso, sorprende que el responsable de acción política de ella, Alberto Garzón, diga: “Las siglas son prescindibles frente a las ideas”. Dando a entender, que quieren “confluir” con los causantes de su caída; estando dispuestos, a quitar el cartel de su partido e integrarse en el de Podemos. Mientras que estos, se muestran distantes ante el horizonte de confluencia que él propone.  

De modo que si se unieran a ellos y a sus populismos, ¿el Partido Comunista e Izquierda Unida se harían populistas también? ¿Qué dirían La Pasionaria y Santiago Carrillo si lo pudieran ver? Pasar de comunistas a populistas sería una bajeza para la izquierda. Yo sentiría una gran decepción. Entre ellos dos, serían así, menos de la mitad que los socialistas. En mi opinión, IU ha de ir con el PSOE haciendo política de izquierdas formal, teniendo enfrente a la informal. Su objetivo no debe ser vencer a los socialistas, sino a la derecha con ideología y decoro. 

En sus muchísimos años de historia, los socialistas españoles siempre han hecho política formal tanto a nivel político como sindical. En su día la informal la solía hacer el anarquismo, causando por ello insalvables diferencias y enfrentamientos entre unos y otros. Posteriormente, el populismo fascista fue trágico, causando una masacre en el país. El socialismo vivió, las demagogias de algunos al inicio de la transición y en los primeros años de la democracia. Y ahora, defiende la coherencia y la formalidad de la política, ante las desviaciones que se observan. Los socialistas saben hacerlo, lo hacen y seguirán limpiando dialécticamente lo anormal. Forma parte de su cultura.

Referente al Podemos-chavismo. Aquí existen “Círculos Podemos” y en Venezuela “Círculos Bolivarianos”. Acá “La Casta”, allí “La Cúpula”. Así, ¿los líderes de Podemos fueron a asesorar como dicen a Hugo Chávez, o a ser asesorados? Ya se sabe, la tercermundista “Revolución Bolivariana” y la extensión del chavista “Socialismo del siglo XXI”, y el trino del pajarito con la voz del más allá, que solo Nicolás Maduro oye. En los movimientos políticos de Universidad, yo confío poco. 

He visto una especie de charla de Podemos, donde los jefes para hablar en vez de sentarse en la mesa lo hacían en el suelo. ¿Si llegan a los Ayuntamientos harán lo mismo? Siendo asombroso, lo que refleja el ultimo barómetro del CIS, Podemos es la primera fuerza en intención directa -no en estimación- de voto, en el grupo de “empresarios”, altos funcionarios y ejecutivos y entre las personas de “clase media-alta”. ¡La casta! ¡La casta vota Podemos! Yo creía que la casta les tenia miedo... pero no. Mejor así.  

22.08.2014                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                     Sindicalista

viernes, 8 de agosto de 2014

La clase trabajadora vuelve a existir

Tal como estaba previsto, el Congreso Federal del Partido Socialista Obrero Español de  26 de junio, ratificó por aclamación -una vez elegido por los afiliados- a Pedro Sánchez como secretario general; por medio de una larga ovación, con todos los delegados en pie. El día 27, su comisión ejecutiva fue votada con el apoyo favorable del 86,19%, con 849 síes y 136 votos en blanco. En consecuencia, el socialismo ha vivido dos días de intensa emoción, optimismo, esperanza en el futuro, porque existe el criterio general de que ahora se han hecho las cosas bien. Al disponer de un líder y de un equipo de dirección, con criterio social y afán ganador para recuperar el pulso electoral, teniendo como primer propósito la unidad interna.

Así, se ha superado la división del congreso de Sevilla, con la incorporación de Carme Chacón, al frente de la secretaria internacional. El alto apoyo a la ejecutiva, dice mucho a favor del bloque unitario alcanzado. Se ha pactado con todos los territorios. No se podía negociar nada con los otros dos candidatos de las primarias, Madina y Tapias, dado que hubiera supuesto dividir el PSOE en tres corrientes internas, lo que con buen criterio se impidió. La consulta de las bases ya había quedado atrás. No obstante, se ha contado con dos compañeros que apoyaron a Madina, con buena presencia de izquierda socialista en el Comité Federal.  

Asimismo, para mí es intensamente positivo, que en el Partido Socialista se haya recuperado la conciencia de clase, al reconocer el secretario general que la clase trabajadora existe. No todo es clase media, como en Estados Unidos se dice y últimamente se pretendía hacer creer. De socialistas, a socialdemócratas, de allí a progresistas, de clase trabajadora a clase media, y directos a la nada. El sueño liberal socialista, de algunos equivocados. Para el diario El País: El proyecto de Pedro Sánchez es “para las clases medias y las clases trabajadoras” -siempre menciona ambas- que son “la mayoría de la sociedad”. Así es y así debió ser siempre, para que el partido no hubiera perdido su fuerza e interés. 

Un Partido Socialista no puede hacer política propia ni ser de izquierdas, si no tiene en cuenta primordialmente a los trabajadores. A esas mujeres y hombres de cuello azul o de cuello blanco, que son la principal ventaja competitiva que el país tiene. El que siendo trabajador por cuenta ajena, se considere de clase media, que siga siendo feliz con su equivocación. Algunos se consideran de clase media, solo porque con su salario llegan a final de mes. Ellos igualmente necesitan el apoyo socialista. Pero a la clase trabajadora y obrera se le tiene que servir y respetar, porque sus componentes necesitan al socialismo más que nadie y por ser personas orgullosas -como es mi caso- de su condición. El socialismo no puede progresar sin los trabajadores. Sería, como querer que un auto circule con solo las ruedas de un lado, sin las del otro, que le dan sentido y utilidad.

¿A Pedro Sánchez le van a poner piedras en el camino? Piedras, socavones, paredes, de todo y por todas partes. La gente comenta que no lo dejarán hacer. Por eso es necesario formar un frente solidario con él. Todos los socialistas tenemos que ser Pedro Sánchez, en cualquier lugar y condición. En la operación derribo, participarán fuertes medios de comunicación, para seguir tratando de influir a fin de imponer a sus favoritos y para que el PSOE no gire a la izquierda. El partido únicamente podrá ser lo que ellos quieran que sea y si no es así, lo combatirán descaradamente. Como ya han hecho, criticado con desmedidos artículos el que los socialistas españoles no respaldarán al conservador Jean-Claude Juncker, para presidir la Comisión Europea. Todo, mientras Pedro daba la primera prueba de su coherencia, cumpliendo una promesa hecha en la campaña de las primarias. Siendo los medios así, pongamos en entredicho lo que se diga y publique, incluso lo comentado por las teclas más amigas. Salvo algunas honrosas excepciones, la prensa esta hoy en día totalmente volcada con la derecha, siendo este un gran inconveniente para el progreso y la izquierda.

En el festín participan aves con garras afiladas, como Sor Lucia Caram, una demagoga presuntamente peronista, del elenco de estrellas políticas populistas de Cuatro TV; que el día 30, en el periódico Heraldo de Aragón, declaró: “Pedro Sánchez me parece que será como Zapatero, más talante que talento”. ¿Lo habrá dicho, porque Pedro ha prometido que derogará el abusivo Concordato entre el Estado español y la Santa Sede? Pese a todo, sepa usted, que ¡ojalá! fuera como José Luis en los primeros seis años de su mandato: con la apertura de libertades, la ley de dependencia, educación para la ciudadanía, las fuertes subidas del Salario Mínimo Interprofesional, el alto incremento de las pensiones más bajas y de viudedad.

En el séptimo año falló, entre otras cosas, por congelar las pensiones. Si bien, erró sobre todo, por no haber hecho uso del Fondo de Reserva de las pensiones, como desde hace tiempo esta utilizando el Gobierno del Partido Popular, para pagar las pagas de las mismas. No quiso tocar el fondo y entró en declive, si lo hubiera hecho y no hubiese habido congelación, posiblemente aun seguiría gobernando. En efecto, talante y poca vista, usted tiene razón.

Pero si la monja tardó dos días en probar la caza, el periodista Antón Losada, con el congreso sin terminar, ni dejar empezar el periodo de cien días que la  cortesía exige, con fecha 27, en el Periódico de Aragón, escribió: “Muchos del PSOE podrían llevarse la mayor sorpresa de sus vidas en las municipales y autonómicas que se avecinan. El viejo truco del voto útil se ha convertido en el timo de la estampita, los votantes de izquierda más jóvenes no lo compran y empieza a irritar a los más experimentados y decepcionados”. Pues nada, me parece fantástico, si el “voto útil” no se da en la izquierda, contemplemos encantados lo bien que le va ese tipo de votación a la derecha, que vota unida y en bloque al Partido Popular, ganando e instaurando las contestadas políticas antisociales, que sufren después las clases media y trabajadora.

Con los votos no se puede jugar. Hay que votar en conciencia, pero a la vez en términos derecha izquierda. Sabiendo muy bien que, a la mayoría, la izquierda le beneficia más y  la derecha le perjudica más y más. En la izquierda, electoralmente hay dos caminos. Uno totalmente ineficaz que, no sirve para nada, consistente en una unión de los partidos minoritarios Izquierda Unida (IU), Podemos, otros, sin el Partido Socialista; que como máximo, podrían alcanzar un 25% de votos. Y, otra vía, en la que es necesario saber, que el PSOE por sí mismo, no bajará de tener un 25% de respaldo electoral. Con los dos 25% juntos se podría gobernar, por separado sería como hacer cosquillas y dar risa. Según una encuesta de eldiario.es, con Sánchez de líder, en quince días los socialistas han crecido casi un 1% en intención de voto, pasando del 23,2% al 24,1%. Lo que demuestra, que solamente con los socialistas es posible vencer electoralmente a la derecha. No contar con ellos, es de mentes obtusas, puro descalabro, soñar con pajaritos,  dejar gobernar al conservadurismo cuatro años más.

A mí que Podemos haya surgido no me preocupa, como si salen treinta grupos más. En realidad lo que ha ocurrido es, que Izquierda Unida se ha dividido en dos. Divide y vencerás al PSOE, quitándole espacio electoral, que parece ser la única meta política e ideológica de esos dos partidos. Aunque me parece que, con Alberto Garzón de líder, IU tendrá poco que hacer. Entre los dos partidos y diez más que forman: La Izquierda Plural, son hoy menos de un 18%. Y, allí están, dándose leña entre ellos sin que el fuego se vea, para saber quien manda en ese conglomerado, que para la izquierda ni es solución ni lo será. Esto sí que me inquieta, por eso critico las desviaciones y carencias de estos amigos, porque antes entre el PSOE e IU se formaban gobiernos; en cambio  actualmente, con el desbarajuste que se llevan allí -con el partido comunista de por medio-, el triunfador en 2015 será de nuevo Mariano Rajoy y el Partido Popular. Si no lo enmiendan los votantes, apostando por el PSOE, la única izquierda segura y seria de verdad.

En España hay temas inquietantes como la posible separación de Cataluña, que hasta que los socialistas no lleguen al Gobierno no se solucionara, porque el Presidente Rajoy y el PP son incapaces de hacerlo. Si no es con un joven socialista al frente del Ejecutivo, la vergonzosa corrupción política española no se erradicará. Lo jóvenes no tienen futuro, ni en su momento tendrán pensiones, por no haber cotizado lo suficiente. Hay que acabar con la explotación sin nombre de la reforma laboral. Ninguna familia se puede quedar sin lo mínimo necesario para vivir. En ningún hogar, ha de faltar luz ni calor en invierno. Que ningún niño ni mayor carezca de alimentos. Con ayudas a los parados de larga duración. La patronal CEOE propone: “Transferir derechos laborales de los contratos indefinidos de los padres y abuelos, a los contratos temporales de sus hijos y nietos”. ¡Cuanta mentira y cuanta desfachatez! ¿Para cuando otra huelga general?

Estamos en deflación, menos 0,3%, que es una desgracia económica. No hay demanda. La salida de la crisis no es tal, un simple movimiento, mera campaña electoral. Lo que crece es la desigualdad. Con la última EPA, hay 5.622.900 parados y paradas, un 24,47%; lo que indica que, con la equivocada política económica de este Gobierno, el 5% de paro que es la cifra ideal, no se alcanzará ni en diez años más, o mejor dicho nunca. Como dice Pedro Sánchez: “No hay nada más ideológico que la economía”. Preguntándole al Gobierno: “¿Como se va a ganar la vida España?”. Añadiendo: “Hay que ponerse manos a la obra y hacer la transición económica que recupere el Estado del bienestar”.

Para Carlos Elordi: “Pedro Sánchez ha sido un soplo de aire fresco para el PSOE”. Por lo de bien plantado, la prensa por el mundo lo detalla como: “The good looking one” (el guapo). Con más flores de, Fernando Vallespín: “El PSOE sale más fuerte y unido después de este congreso y ha abierto una puerta a la esperanza”. 

Con una izquierda organizada y unida, Mariano Rajoy sería un “pato cojo” en 2015 (en EEUU se llama así, al que solo gobierna una legislatura y no lo eligen en la siguiente). Posiblemente, tendremos que sufrir este estado calamitoso cuatro años más. Mas el PSOE se repondrá y todo lo más tarde en el 2019, gobernará. Es la esperanza que queda para la juventud, para los más mayores, para todos que lo pasan mal. Eso sí, la espera será menor o mayor en función de nuestros votos. Así que, ¡todos a votar y pensando lo que se vota!

A pedro Sánchez le pueden salir también, protectores o protectoras de la firma, que lo quieran arropar en demasía. ¡Que dejen respirar al niño, porque este no necesita biberón... bebe en bota!

                
8.08.2014                                                          Fernando Bolea Rubio
                                                              Sindicalista

viernes, 25 de julio de 2014

Un líder por fin

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), vuelve a renacer después de que sus afiliados por votación directa (con una participación del 65%), han elegido a Pedro Sánchez (48,7%) como el nuevo secretario general; ratificándolo mañana, el Congreso Federal Extraordinario convocado para tal efecto. Yo voté a favor de Pedro, otros lo han hecho por Eduardo Madina (36,14%) y Pérez Tapias (15,3%), pero creo que todos buscábamos el mismo objetivo: que el partido se dotara de un nuevo líder para abordar los fabulosos retos de transformación interna que el partido necesita, así como el cambio político ideológico que el país reclama.

¿Pedro Sánchez será el líder de futuro deseado por los socialistas? Yo pienso que lo puede ser, dado que era completamente desconocido por la militancia y en poco más de un mes, se ha ganado ampliamente su confianza y obtenido la mayoría de sus votos. Yo diría, con el asentimiento bastante generalizado del resto de la afiliación, debido a que oí decir a votantes de los otros dos candidatos que, elegían a uno u otro de ellos pero que también Pedro les gustaba. Que todo sea para bien. Se quería un nuevo líder y ya se tiene. El siguiente paso ha de ser la unidad total de todo el partido, integrando tanto a los que le han votado como a los que no, preparando el terreno para en 2015 ganar a la derecha las elecciones municipales, autonómicas, las generales, con los candidatos que se designen.

Eduardo Madina, ha rechazado el ofrecimiento que el secretario general in pectore le ha hecho, para entrar en la próxima Comisión Ejecutiva Federal que el congreso del 26-27 elegirá. Sin embargo, de una manera u otra debe ser una persona a integrar en el nuevo proyecto socialista, con las responsabilidades que él desee aceptar. Políticos de la valía de Madina son vitales siempre. El que no haya ganado el liderazgo del partido, no significa que haya perdido la consideración y la estima que internamente se le ha tenido. De todas maneras, que se sepa por todos, que los rivales políticos no están dentro de casa, sino fuera y fundamentalmente en la derecha.      

El PSOE no puede perder el tiempo, ha de actuar con seguridad y rapidez, para recuperar la confianza de la izquierda e imponerse en la política. Partiendo de la realidad, de haber pasado de tener unos 11 millones de votos en 2008 a 3,6 millones hoy, con 7,4 millones de votantes perdidos. Como consecuencia, de las políticas erróneas de los últimos seis años, que ahora el “nuevo PSOE” tendrá que enmendar, enderezando el rumbo hacia los bravos mares más a la izquierda. Como dice el secretario general: “Haré posible un giro a la izquierda que permita ganar elecciones”, “a una izquierda que atrae también al centro”. “Tan a la izquierda como los militantes de base”. A ver si es verdad.

A un joven le he oído decir: “En la izquierda, el PSOE no actúa como debería y los demás están todos idos de la olla”. Yo no diría tanto, pero algo sí; porque en esta España del populismo político televisado, hay discos rayados como el de Podemos, que aburren ya a los más crédulos. Una señora me ha vaticinado: “Ese Pedro llegará a ser presidente enseguida”. ¿Quién el guapo? “¡Es que es guapo!”. Otra: “Giro a la izquierda sí, pero con cuidado porque hay mucha gente de centro que unas veces votan al PSOE y otras al PP, y se necesitan esos votos para ganar”. Un miembro del partido me ha comentado: “Estoy contento porque con Pedro hemos acertado”. Según una encuesta de Metroscopia, realizada entre el 16 y el 17 de julio: “Ocho de cada diez votantes socialistas (81%) piensan que la elección de Pedro Sánchez como nuevo secretario general del PSOE es bueno para el partido”. En fin, son voces de la calle, opiniones de ciudadanos hoy.    

Ahora bien, como todo no puede ser felicidad, inmediatamente ha surgido la polémica en relación a la realización o no de las elecciones primarias en noviembre, para designar el candidato a la Presidencia del Gobierno, tal como aprobó en su momento el Comité Federal. En la discusión hay dos posiciones. La de que se tienen que hacer en el mes previsto, dando a los simpatizantes participación en la votación. En contradicción con los que piensan que, ante la cercanía de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015, el partido ha de dedicar todas sus energías en ganar esas elecciones, realizando las primarias posteriormente.

A decir verdad, yo que he sido firme defensor de esas primarias en el mes mencionado,  a mi ahora igual me da que se hagan antes o después. Por un hecho significativo, que diferencia totalmente un tiempo y otro. El motivo principal de hacer las primarias previamente era, para que el PSOE se dotará de un nuevo líder con anterioridad a los comicios del próximo año. Eligiendo a un candidato para la presidencia del Gobierno, en realidad a un nuevo líder socialista, que recompusiera la quemada imagen del  candidato anterior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Ya no apto para repetir como tal, por los fracasos electorales y la pérdida de identidad socialista que el partido había sufrido. Se necesitaba otra u otro cabeza de lista, socialdemócrata de verdad, que diera confianza al electorado y garantías de mejora a unos votantes abrumados por las políticas de la derecha.

Cuando se decidió el procedimiento de las primarias en noviembre, no estaba previsto que dimitiera el secretario general como ha ocurrido, ni que hubiera que celebrar un congreso para su sustitución. Y, mucho menos, que la elección del nuevo secretario se haría por el magnifico procedimiento del voto secreto de todos los afiliados. Así, ¿cuál es la diferencia entre ayer y hoy? Una clara y evidente, el que con las primarias en noviembre el PSOE buscaba tener un nuevo líder, dándose la circunstancia de que ahora con la elección por las bases de Pedro Sánchez, el socialismo español ya tiene el líder añorado. El cual, sin duda, se presentará a las elecciones primarias cuando sean convocadas, no siendo así tan prioritaria como era la fecha de realización de las mismas. Con las primarias en noviembre iba a nacer el bebé, pero se ha adelantado la criatura.

Tengo la total seguridad, de que Pedro Sánchez y la Comisión Ejecutiva Federal convocarán las aludidas primarias cuando mejor proceda. Surgiendo una nueva pregunta, ¿habrá más de un candidato a ellas para que se puedan realizar? Sin duda que lo habrá, aunque para algunos aspirantes lo difícil será lograr los avales necesarios. Sería bueno que las primarias se hicieran, participando en ellas los afiliados, junto a los simpatizantes y los progresistas en general. Los socialistas franceses e italianos lo hicieron así, con magníficos resultados de participación y electorales. ¿Pedro Sánchez integrará a Carme Chacón en su Comisión Ejecutiva? Sería efectivo que lo hiciera y que ella lo quisiera aceptar. Un secretario general ha de ser ante todo integrador.

En ese caso, ¿habrá alguien con posibilidades reales de ganarle las primarias al secretario general, a pesar del fuerte respaldo que acaba de obtener de los militantes? Yo pienso que no. Cuando hizo su presentación por las sedes socialistas del país, con los locales llenos; el saludo socialista que hacía a los afiliados, con el brazo izquierdo levantado y el puño suavemente cerrado, animaba sobremanera a la gente. Salvo que las urnas lo contradigan, en el PSOE se intuye ya, que Pedro Sánchez será el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. A lo que yo añado que, más temprano que tarde, él llegará a gobernar la nación al tener cualidades para hacerlo, tal como lo hemos podido constatar, oyéndole hablar durante la campaña. Soñemos con ello y ayudémosle a conseguirlo... por nuestro bien.


25.07.2014                                  Fernando Bolea Rubio
                                                     Sindicalista

viernes, 11 de julio de 2014

El corazón socialista y el deber de ganar

Dentro de dos días, el 13 de julio, los afiliados del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), elegirán mediante voto directo al nuevo secretario general, que después un congreso ratificará el 26 y 27 de julio. Para ello, han obtenido los avales necesarios de la militancia, los candidatos: Pedro Sánchez Pérez-Castejón, 41.338 avales, (diputado de las Cortes Generales de España por la Comunidad de Madrid); Eduardo Madina Muñoz, 25.238, (desde el 2009, secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso), junto a José Antonio Pérez Tapias, 9.912, (de la corriente de opinión interna Izquierda Socialista IS). El joven de 28 años, Alberto Sotillos Villalobos, no ha logrado los 9.874 avales necesarios para optar a ello y se ha retirado del proceso electoral.
Como consecuencia de esta elección directa, en el interior del Partido Socialista se está viviendo un interesantísimo periodo de participación democrática y de ilusión colectiva, no sentida desde hace años. Efectuando una comparación, con una situación similar, como fue la dimisión del entonces secretario general, Joaquín Almunia, en el año 2000, también por el efecto de un estrepitoso fracaso electoral. Cabe afirmar que, la principal diferencia es, que en aquella ocasión, la dirección del partido (al menos en Aragón), desapareció prácticamente de las sedes, sin dar la cara ante los afiliados para explicar lo ocurrido y asumir las responsabilidades a que hubiera lugar.
Tanto fue así, que un grupo de militantes de base, principalmente sindicalistas, fundamos (con sus correspondientes estatutos) la “Tertulia de Opinión Política, Isidoro Achón”, en memoria de ese espectacular e histórico dirigente socialista aragonés; para poder hacer un debate socialista semanal, en el salón de actos del partido. Siendo tantas las ansias de al menos poder hablar y escuchar a las compañeras y compañeros, que la sala se llenaba en cada ocasión. Incluso, los candidatos de entonces, no ocupaban los locales del partido para presentarse ante los partidarios. Matilde Fernández, utilizó la sede de UGT. Aquello fue descorazonador. Finalmente surgió un líder desconocido, José Luis Rodríguez Zapatero, con sus ilusiones y tristezas, aciertos y errores, con su mal final, debido a la crisis y a la falta de democracia interna, causante de la desorientación ideológica que tuvo y del negativo presidencialismo que él mismo creo.
Sin embargo, ahora no es así. El secretario general de Aragón, Javier Lambán, se reunió con todos los afiliados que quisieron asistir, en una amplísimo encuentro informativo contestando las muchas preguntas que se le hicieron. Espero que se siga procediendo así, reviviendo a la vez, el debate interno en la mayoría de las agrupaciones en las que el partido se organiza; debido a que es casi inexistente, tal como los militantes lo expresan con sus innumerables quejas. En lo referente a los actuales candidatos, sus presentaciones las hacen en la sede del partido, reuniendo a los seguidores e interesados en casa, como corresponde hacer.
Pedro Sánchez tiene preparación, discurso y presencia, con ideas que suenan bien: “En caso de gobernar en noviembre de 2015, lo primero que haremos será derogar la reforma laboral”. “El Gobierno utiliza la crisis como pretexto para construir su sociedad”. “Sí hacemos una gran coalición, la hacemos con quienes sufren, no con quienes provocan el sufrimiento”. “Estoy a favor de una reforma constitucional que brinde y garantice derechos, que ahora están en peligro”. “Muchos de los males que tiene España se curan solamente con más socialismo, lo que significa más igualdad”. Él plantea para el PSOE, “una propuesta de izquierdas, socialista, clara y nítida, que no sea percibida por los ciudadanos como un mero recambio”. “La salida de la crisis del PSOE está en más socialismo, dando un giro a la izquierda”.
Eduardo Madina afirma: “Derogaría la reforma laboral en su conjunto”. “Voy a pedir que construyamos un proyecto de profundas transformaciones en la economía, el modelo social y las libertades públicas y la ordenación territorial”. “Necesitamos transformar nuestro aparato productivo, mejorar la cohesión social y una apuesta en los derechos y libertades públicas”. “Buscaría un pacto para brindar el modelo social, la educación, la sanidad”.
Enfrió algo mi interés por él, cuando en una entrevista declaró: “Mayor profundidad del espacio político, conceptual y programático e ideológico en el que siempre se ha situado el socialismo en España; ni derecha, ni centro, ni izquierda, un proyecto transformador”. Al menos debió hablar de centroizquierda, tal como dije en la presentación de Izquierda Socialista, donde me contestaron: “El PSOE tiene que ser un partido de izquierdas”.
Pérez Tapias indica: “Cambiaría las condiciones abusivas del despido y el vaciamiento de contenido de la negociación colectiva”. “Propone una reforma federal plurinacional del Estado de las autonomías”. “Las alianzas deben ser por la izquierda, no del PP y PSOE, para hacer frente mediante políticas transformadoras al neoliberalismo del PP”. “Apuesta por una reubicación del PSOE en la izquierda, quitándose décadas de contaminación neoliberal”.
El corazón de un sindicalista le dicta la opción que ha de elegir. Así, en mi caso, el candidato natural sería Pérez Tapias de IS, como lo esta siendo para bastantes sindicalistas en el país, entre ellos Nicolas Redondo, Antón Saracibar, Toni Ferrer. Yo le di mi aval. Pero, no basta con elegir lo ideal para nosotros mismos, hay que pensar también en el candidato que tenga más posibilidades de ganar las elecciones a la derecha, para que el país no siga sufriendo la nefasta política económica y social del Partido Popular. El Partido Socialista y la izquierda tienen el deber de vencer, presentando lo mejor para tal fin.
Tapias ya ha declarado que si sale elegido secretario general, no se presentará al proceso de elecciones primarias para elegir al candidato socialista a la presidencia del Gobierno. Ahora bien, Sánchez y Madina seguramente si lo harán; por lo cual, el que hoy consideremos de los dos el más apropiado para poder vencer a la derecha, perderá probalidades si ahora no gana.
Por eso, el corazón y la cabeza de los afiliados se están batiendo entre sí, por lo ideal y lo más efectivo. Los progresistas españoles esperan contar con una alternativa electoral de izquierdas ganadora, por lo que el PSOE no puede defraudarles de nuevo. En la mano de los afiliados esta la decisión. Y por descontado, que se vote con armonía, camarería y amiguismo. Como corresponde a personas organizadas... con diferentes sensibilidades y los mismos ideales.
Despedida sin olvido.- Mi mas grato recuerdo para el magnífico sindicalista Manuel Fernández López “Lito”, compañero y amigo, que recientemente nos ha dejado. Las malas personas no pueden ser buenos sindicalistas. Él fue un gran defensor de la industria, con dos amores ideológicos: la Unión General de Trabajadores y el Partido Socialista Obrero Español. Hace poco que le oí en una intervención me emocioné y se lo dije, porque en tantos años seguía manteniendo la misma pureza sindical de siempre. ¡Un abrazo a su familia, al secretario general, Carlos Romero, para todos los compañeros y compañeras de MCA-UGT (Federación de Metal, Construcción y Afines)! Como decía Emiliano Zapata: “Sí quieres ser ave, vuela, sí quieres ser gusano, arrástrate, pero no grites cuando te aplasten”. Él fue ave y guía de muchos de nosotros. Descanse en paz.


                   11.07.2014               Fernando Bolea Rubio
                                                             Sindicalista

viernes, 27 de junio de 2014

El populismo no es la solución



En tiempos confusos, surgen falsos salvadores, como yo pienso que es Podemos. Así diré, que he participado recientemente con cuarenta más en un debate de tres horas con una persona afín a ese partido como ponente; y, he de decir, que por sus intenciones y por el bajo nivel político sindical, el mensaje expuesto me pareció irrelevante y demasiado cansino. Se limitó a exhibir cuatro frases huecas que se repetían y repetían, como si no se supiera decir nada más: “La casta”, copiada del demagogo Beppe Grillo que a tantos italianos ha llegado a engañar. Lo “viejo”, tipo quítate tu para ponerme yo (“sí en cuatro días seréis viejos”, oí decir). La “modificación del artículo 135 de la Constitución”, en relación con la deuda, para atacar al PSOE. Y el “gobierno de coalición alemán” con la participación de los socialdemócratas, como crítica.

Todo ello, como dicen los grandes jefes de ese movimiento asambleísta, sin distinguir entre izquierdas y derechas, yendo juntos al alimón; con toda la connotación de ultraderecha o ultraizquierda, que ese desclasamiento puede llegar a tener. Se sospecha, que Podemos podría ser el germen de un movimiento dictatorial de izquierdas; al que no temo, porque pienso, que sus propagandistas son más parlanchines con técnicas de marketing que otra cosa.

Los electores que han votado a Podemos, merecen el máximo respeto. ¿Cómo no va a ser así? Pero, tanto ellos como los demás hemos de llegar a la conclusión, de que los mensajes de este partido “van más a destruir que a construir”, como un participante razonó en la reunión. En la idea, de derribar a los socialistas, no a los populares y a la derecha, dado que no son objeto primordial de sus críticas. Lo que huele a Partido Socialista lo embisten. No cuentan para nada útil con el principal partido de la izquierda y de la oposición, cuando es el único que tiene posibilidad de vencer a la derecha, en los ayuntamientos y en los gobiernos. Que estrategia tan extraña e incomprensible. ¿Quién la puede entender?

Sin embargo, para ellos tiene el máximo sentido. Saben que los socialistas están débiles, perdiendo votos, en un proceso de renovación de su líder; los cuáles, aun tienen muchos votos para poder arrebatarles. Y, se han lanzando, como las bestias a la caza de esa presa. Estos atrevidos alternativos, ya hablan de que en las próximas elecciones municipales, ellos tendrán junto a otros más votos que el PSOE. A eso van. No a ganar a la derecha, a perder; si bien, llevándose por delante a los socialistas, para ellos tener la batuta de la izquierda. La ignorancia es muy atrevida y la ambición partidista cuánto mal puede hacer ¡Que gente tan extraña! Cuando por la esperada caída electoral del PP, ideológicamente se podría ganar a la derecha, contando con el Partido Socialista e Izquierda Unida, se va a desaprovechar esta ocasión. Por descontado, yo lucharé para que la izquierda y la lucha progresista no se desintegre así.

En su demoledora acción destructiva, van también a por los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, lanzando inexactitudes como que solo defienden a los trabajadores con empleo, coincidiendo con el antisindicalismo mediático imperante. Se llega a decir que ya no se pueden hacer acuerdos, dando por finiquitado de un plumazo el hecho sindical. Ante todo, tremendismo y caos. Pues no, señores míos. El sindicalismo de esos dos sindicatos es, muchísimo más importante y beneficioso para todos los trabajadores y trabajadoras, de lo que piensan. Ahora bien, como el sindicalismo no se hace a la defensiva no diré nada más.

Sí les sugiero, que se pasen por las asesorias jurídicas de esas organizaciones, los departamentos de orientación para el empleo de los parados, viendo los cursos de formación para desempleados que se imparten y sabrán algo más. Añadiendo que, a pesar de debilitarse legalmente por el Gobierno popular, la negociación colectiva con acuerdos sigue viva y seguirá siempre, impuesta por el poder sindical de los trabajadores organizados. Haciéndoles saber, que si de llenar las calles se trata, nadie como ellos, como lo prueban las tres últimas huelgas generales convocadas por los mismos. Lo que rebate, la osadía manipuladora de esos nuevos enemigos de UGT-CCOO y, como tales, de la clase obrera.

Tal como ha informado el diario EL país: “La fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), en cuyo consejo ejecutivo han figurado los tres principales dirigentes de Podemos (Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Luis Alegre) ha recibido desde 2002 al menos 3,7 millones de euros del Gobierno de Hugo Chávez, según las cuentas depositadas en el registro de fundaciones del Ministerio de Cultura”. No está mal. ¿La revolución bolivariana a las plazas españolas?... ¿Esto es de “castas” o lo “nuevo” para eliminar lo “viejo”? ¡Que los venezolanos se queden con su modelo, porque no lo queremos aquí!

Para el catedrático de ciencias políticas, Antonio Elorza, cuyo artículo: “La ola” aconsejo leer, “en el programa electoral de Podemos cabe todo, sin estimación de costes; por eso es justa la calificación de populismo”. La falta de respuesta del PSOE en la izquierda, ha generado la desorientación actual. No obstante, el populismo no es la solución, sino una equivocación.

                 27.06.2014                    Fernando Bolea Rubio 
                                                                Sindicalista