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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 27 de junio de 2014

El populismo no es la solución



En tiempos confusos, surgen falsos salvadores, como yo pienso que es Podemos. Así diré, que he participado recientemente con cuarenta más en un debate de tres horas con una persona afín a ese partido como ponente; y, he de decir, que por sus intenciones y por el bajo nivel político sindical, el mensaje expuesto me pareció irrelevante y demasiado cansino. Se limitó a exhibir cuatro frases huecas que se repetían y repetían, como si no se supiera decir nada más: “La casta”, copiada del demagogo Beppe Grillo que a tantos italianos ha llegado a engañar. Lo “viejo”, tipo quítate tu para ponerme yo (“sí en cuatro días seréis viejos”, oí decir). La “modificación del artículo 135 de la Constitución”, en relación con la deuda, para atacar al PSOE. Y el “gobierno de coalición alemán” con la participación de los socialdemócratas, como crítica.

Todo ello, como dicen los grandes jefes de ese movimiento asambleísta, sin distinguir entre izquierdas y derechas, yendo juntos al alimón; con toda la connotación de ultraderecha o ultraizquierda, que ese desclasamiento puede llegar a tener. Se sospecha, que Podemos podría ser el germen de un movimiento dictatorial de izquierdas; al que no temo, porque pienso, que sus propagandistas son más parlanchines con técnicas de marketing que otra cosa.

Los electores que han votado a Podemos, merecen el máximo respeto. ¿Cómo no va a ser así? Pero, tanto ellos como los demás hemos de llegar a la conclusión, de que los mensajes de este partido “van más a destruir que a construir”, como un participante razonó en la reunión. En la idea, de derribar a los socialistas, no a los populares y a la derecha, dado que no son objeto primordial de sus críticas. Lo que huele a Partido Socialista lo embisten. No cuentan para nada útil con el principal partido de la izquierda y de la oposición, cuando es el único que tiene posibilidad de vencer a la derecha, en los ayuntamientos y en los gobiernos. Que estrategia tan extraña e incomprensible. ¿Quién la puede entender?

Sin embargo, para ellos tiene el máximo sentido. Saben que los socialistas están débiles, perdiendo votos, en un proceso de renovación de su líder; los cuáles, aun tienen muchos votos para poder arrebatarles. Y, se han lanzando, como las bestias a la caza de esa presa. Estos atrevidos alternativos, ya hablan de que en las próximas elecciones municipales, ellos tendrán junto a otros más votos que el PSOE. A eso van. No a ganar a la derecha, a perder; si bien, llevándose por delante a los socialistas, para ellos tener la batuta de la izquierda. La ignorancia es muy atrevida y la ambición partidista cuánto mal puede hacer ¡Que gente tan extraña! Cuando por la esperada caída electoral del PP, ideológicamente se podría ganar a la derecha, contando con el Partido Socialista e Izquierda Unida, se va a desaprovechar esta ocasión. Por descontado, yo lucharé para que la izquierda y la lucha progresista no se desintegre así.

En su demoledora acción destructiva, van también a por los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO, lanzando inexactitudes como que solo defienden a los trabajadores con empleo, coincidiendo con el antisindicalismo mediático imperante. Se llega a decir que ya no se pueden hacer acuerdos, dando por finiquitado de un plumazo el hecho sindical. Ante todo, tremendismo y caos. Pues no, señores míos. El sindicalismo de esos dos sindicatos es, muchísimo más importante y beneficioso para todos los trabajadores y trabajadoras, de lo que piensan. Ahora bien, como el sindicalismo no se hace a la defensiva no diré nada más.

Sí les sugiero, que se pasen por las asesorias jurídicas de esas organizaciones, los departamentos de orientación para el empleo de los parados, viendo los cursos de formación para desempleados que se imparten y sabrán algo más. Añadiendo que, a pesar de debilitarse legalmente por el Gobierno popular, la negociación colectiva con acuerdos sigue viva y seguirá siempre, impuesta por el poder sindical de los trabajadores organizados. Haciéndoles saber, que si de llenar las calles se trata, nadie como ellos, como lo prueban las tres últimas huelgas generales convocadas por los mismos. Lo que rebate, la osadía manipuladora de esos nuevos enemigos de UGT-CCOO y, como tales, de la clase obrera.

Tal como ha informado el diario EL país: “La fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), en cuyo consejo ejecutivo han figurado los tres principales dirigentes de Podemos (Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Luis Alegre) ha recibido desde 2002 al menos 3,7 millones de euros del Gobierno de Hugo Chávez, según las cuentas depositadas en el registro de fundaciones del Ministerio de Cultura”. No está mal. ¿La revolución bolivariana a las plazas españolas?... ¿Esto es de “castas” o lo “nuevo” para eliminar lo “viejo”? ¡Que los venezolanos se queden con su modelo, porque no lo queremos aquí!

Para el catedrático de ciencias políticas, Antonio Elorza, cuyo artículo: “La ola” aconsejo leer, “en el programa electoral de Podemos cabe todo, sin estimación de costes; por eso es justa la calificación de populismo”. La falta de respuesta del PSOE en la izquierda, ha generado la desorientación actual. No obstante, el populismo no es la solución, sino una equivocación.

                 27.06.2014                    Fernando Bolea Rubio 
                                                                Sindicalista










viernes, 13 de junio de 2014

Líderes de cartón piedra



Valorando la irrupción del movimiento Podemos en las europeas del 25-M (1,2 millones de votos); sorprende su rápido ascenso, tanto como la simpleza de su mensaje. Su programa político es más bien una plataforma reivindicativa. Un cajón de sastre donde  cabe todo. Las agujas, el hilo, la nacionalización de la banca, no pagar la deuda, jubilaciones tempranas, el que los fines de semana haga buen tiempo, que los niños no lloren. Todo. Total, no se comprometen a nada y la culpa de no conseguirlo la tendrán los demás. Y si para sacar tres votos más, hay que añadir tres piruletas, ahí están. Se insulta a los socialistas, a cada uno de ellos, con artimañas y mentiras como: “El PP y el PSOE la misma m... o casta es”. ¿Será posible? ¿Estos de que van?

Pero claro, un buen socialista cuando lo ofenden responde. Así diré, que su cabeza visible, Pablo Iglesias (le he oído llamar Pablito), ha sido elegido pero no hace nada. Se pasa el día en los medios. Yo tengo la impresión, de que es un líder de cartón piedra, con un ego subido y muchas horas de TV privada. Lástima de país, tan lejos de la racionalidad política y tan cerca de la demagogia más atroz, reflejada en los funestos populismos que han surgido en la Unión Europea. Tenemos el mal ejemplo de Beppe Grillo en Italia, pero no se aprende. En el sindicalismo se conocen personas así. A mi no me sorprenden. Cuando los veo en un programa, cambio de canal.

He oído comentar a un profesor que, el tal Podemos dio una charla en su facultad y que algunos profesores habían asistido entusiasmados. Lo cual me llenó de honda preocupación. Pero vamos a ver, ¿ese es el nivel de cultura política que tiene el profesorado español? ¿No ven más allá de la pantalla de plasma? Pobre juventud con estos educadores. ¿No saben que el asambleísmo que practican es un cáncer de la política y del sindicalismo? Un paso atrás. El asambleísmo solo sirve para “calentar” la cabeza de la gente, no para decidir ni solucionar nada. Siendo yo presidente del Comité de Empresa de GM España, llegamos a estar en la fábrica más de 9.500 trabajadores directos. Y así, ¿alguien puede llegar a pensar que se hubiera podido firmar algún convenio colectivo, por medio de asambleas generales decisorias? Solo lo proponía el sindicato CGT y nunca se hizo. Como el profesor Gonzalo Bernardos, yo no quiero que este país se convierta en una Venezuela II.

La misma alucinación, la han tenido algunos socialistas que han optado por esa candidatura. Se les oye decir: “Cuando el PSOE lo haga bien le volveré a votar”. ¿Pero es que no saben lo que es ser un militante socialista? Yo he ido a votar cumpliendo mis deberes como ciudadano y, por descontado, he votado al PSOE como le corresponde hacer a un socialista. Algunos compañeros tienen poca fortaleza ideológica. En eso debería incidir el partido, formando adecuadamente a su gente. Se pretende impartir conocimientos y abrir debates sobre economía, de otras cuestiones, en debates internos. Sin embargo, quizá lo más necesario sea llegar a saber que es ser hoy un buen socialista democratico o socialdemócrata que es lo mismo, para que los traspiés electorales no vuelvan a ocurrir.

El diario El País ha publicado una encuesta, según la cual más de la mitad de las personas que han votado a Podemos, no descartan apoyar al PSOE en el futuro. Eso sería recuperar  600.000 votos que no irían mal. Mas para eso, ¿el PSOE tiene que ir por detrás o por delante de Podemos? En mi opinión, ni en un lado ni en otro. El partido tiene que ser él mismo. Ideológicamente, de centroizquierda, porque si no fuera así, en España nunca ganaría las elecciones y siempre gobernaría la derecha con sus recortes y retrocesos. Esta es la primera lección que ha de ser compartida. Así, es hasta aconsejable que haya gobiernos de coalición con la izquierda, con Izquierda Unida (IU). No tanto con la ultraizquierda de Podemos, dado que eso desvirtuaría el programa electoral socialista, causando rechazo en capas medias de votantes necesarias para ganar.

Además, los Pablos se pusieron tan fantásticos con su buen resultado, que enseñaron la patita y se les vio la enagua. Ellos no buscan pactar con el PSOE, su objetivo es destruirlo para ocupar su espacio y a ello van. Para eso, cuentan con la visión del califa del sorpasso (adelantamiento en español), Julio Anguita, autor de la histórica pinza IU-PP, para acabar con los gobiernos socialistas de Felipe González. Pretendía y pretenden arrebatarle al Partido Socialista el bastón de la izquierda, lo que nunca se consiguió, ni se conseguirá. Estos chicos ya dicen como aquel, programa, programa, programa. ¡Cuanta sabiduría! La verdad. En realidad, todos proceden de IU. Parece como si se hubieran dividido en dos, para atacar desde la izquierda y la ultraizquierda la cumbre  del socialismo.

Aunque el Coordinador Federal de IU, Cayo Lara, ha declarado: “No vamos a hacer parte del discurso de Podemos porque no creemos en él”. Al final, IU tendrá que elegir entre el PSOE y Podemos. Con los socialistas tendrían posibilidades de gobernar, en muchas instituciones y hasta en el propio Estado; como ocurre en Andalucía, con el gobierno de coalición PSOE-IU. Con Podemos nunca gobernará ni dejara de ser minoría. Estos le puede estar haciendo bastante mal a IU, dado que le esta quitando votos y le podría impedir formar parte de muchos gobiernos. Ellos verán.  

Con gente como la de Podemos, nunca se ha podido ir a ningún sitio ni se podrá. Por lo tanto, el Partido Socialista ha de plantarles cara, haciéndoles frente dialécticamente, cuando sea menester. En ese movimiento no quieren a los socialistas y estos a ellos no los necesitan para nada. No son raíles para ir a la par, sino un obstáculo en la vía socialista de fácil superación, si se deja de pensar en que todo el mundo es de clase media, sin una clase trabajadora a la que atender. 

Así que, atémonos bien los zapatos y a caminar, con la bandera socialista por delante. Han dividido más a la izquierda, con el aplauso de la derecha; pero todo se superará... si el PSOE quiere.

13.06.2014                                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                              Sindicalista

viernes, 30 de mayo de 2014

Susana for president!



Felicitando al emergente partido Podemos, por su rápido ascenso (0-5 eurodiputados) en las elecciones del 25-M; afirmo categóricamente, imitando el sí nosotros podemos de Barack Obama que, en el PSOE "Yes We Can”, es el único “podemos” en el que yo confío. Mucho más, después de saber, que Alfredo Pérez Rubalcaba va a dejar el liderazgo del Partido Socialista, en el Congreso Extraordinario que se ha convocado para el 19 y 20 de julio. Así lo debe hacer, después de su segundo estrepitoso fracaso electoral (de 23 a 14 asientos), al objeto de que una nueva dirección asuma la responsabilidad, recuperando la confianza del centroizquierda.

¿Hay personas para hacerlo? Por supuesto que sí. ¿Quiénes serán las más indicadas? Para la secretaria general, la designación es muy sencilla. En el estado actual del partido, todos los afiliados, militantes y simpatizantes saben, que el peso orgánico de la organización está en Sevilla y no en Madrid. Dado que Andalucía -con casi tantos habitantes como Portugal (8,45 millones por 10,53-, esta presidida por una socialista, una loable dirigente, que en las europeas ha superado a los populares en 9,2 puntos  en su comunidad. ¿Hay que fabricar deprisa y corriendo un nuevo líder? No por favor. Ya lo tenemos. Y tiene nombre de mujer, Susana Díaz, sevillana, de 39 años. Una inmejorable edad. No hay que buscar más, acaso expresarle la simpatía y el reconocimiento de los socialistas para que acepte tan alta designación.

En el PSOE se sabe, que el nuevo secretario general será el que los socialistas andaluces estimen. Así será, por su peso político y orgánico (30% de los afiliados). Por consiguiente, que ellos dirijan directamente el partido en aras de la efectividad. Sí, supone mucho sacrificio personal; pero, el PSOE esta tan hundido como cuando Joaquín Almunia -entonces secretario general y candidato- abandonó la dirección  en el año 2000. Se necesita esta salvación. Para mí no hay otra mejor. Andalucía ha sido siempre cuna de grandes dirigentes socialistas. Allí el socialismo se vive, se defiende, es patrimonio del pueblo, de las clases medias y bajas, sin señoritos con caballo de por medio. Esta cultura ideológica hay que extenderla más al resto del país. Y eso, Díaz lo haría bien. 

Poner a Susana al frente del partido significaría, recomponer automáticamente la unidad interna del mismo, bastante deteriorada desde el Congreso fallido de Sevilla en 2012, cuando Rubalcaba le gano a Carme Chacón la secretaria general por apenas 22 votos. El PSOE se dividió en dos y las secuelas aún perduran, cuando tan importante es manifestar unidad y firmeza interna. Siendo ante todo lo mejor, el que resurgiría la ilusión socialista tanto dentro como de modo general, al tener la seguridad de que se dispone de una líder de verdad. Una dirigente que gozaría de la confianza de los españoles, con posibilidades reales de ganar y experiencia para gobernar. Ella dice: “No, al día de hoy”.

Pero, además de ostentar la secretaria general federal, ¿sería ella la candidata a la presidencia del Gobierno español en el 2015, tras haberse presentado a las elecciones primarias previstas? Se darían dos posibilidades. Una, que lo fuera teniendo que dejar en ese caso la presidencia de la Junta de Andalucía. La cual sería la que más posibilidades tendría de ganar, dada la colosal caída electoral del PP y, por el hecho, de ser ella la que encabezaba la candidatura socialista. Otra, ser la secretaria general federal del PSOE, siguiendo de Presidenta de Andalucía; por lo que habría que elegir otra persona como candidata a las generales. A mi me gustaría más la segunda opción, porque sería conveniente que afianzara durante más tiempo su liderazgo andaluz. Apenas lleva ocho meses como presidenta de la Junta. Debido a su juventud, tiene tiempo para todo. Podría ser candidata en 2019, en 2023 y hasta después.

En ese caso, se necesitaría una total connivencia entre la secretaria general y el candidato o candidata. En el Congreso de 2012, la sintonía entre Susana y Carme Chacón fue total. Andalucía mayormente votó por ella. Yo que en mis comentarios también aposté decididamente por Chacón, de momento sigo pensando lo mismo. No sé si sus viejos apoyos continúan o no. Durante los próximos meses se sabrá.

Al que no veo como secretario general, ni de candidato a la Moncloa es a Patxi López. Me parecería el heredero de lo viejo, viniendo de fracasos electorales ocupando la secretaria general socialista en el País Vasco, a la que también ha renunciado.  Evidentemente puede desempeñar altas responsabilidades orgánicas y gubernamentales, pero nunca desde la primera línea. Como le pasaba a Rubalcaba, no tiene gancho electoral, ni las facultades apropiadas para tan altas funciones. Para ir clarificándose el panorama interno, debería decir que no será candidato a nada. Me parece mucho mejor, Eduardo Madina, el cual debería forman un tánden con Carme, tanto monta monta tanto, contando con su amigo Patxi López y yendo todos juntos hacia un futuro socialista mejor.

Con todo, de las elecciones del 25-M cabe la importantísima lectura de que el Partido Popular ha perdido las mayorías absolutas que lo afianzaban en el poder (PP: 26,05%, PSOE: 23%, muy diferente a los resultados de 2009, con un 42,12% y el 38,78% respectivamente). Con este resultado, la gran preocupación de la derecha es que no  ganaría las generales de final de 2015, abriéndose todas las posibilidades a la izquierda. Mariano Rajoy sería caballo de una sola carrera, no repitiendo en la segunda. Por eso, urge que el Partido Socialista esté preparado para gobernar a la mayor urgencia.

Sí, entre Susana y Carme, dos mujeres que me gustan, podría estar la solución. Que los afiliados y las afiliadas piensen; sin embargo, Felipe González que descanse un poco.  Ahora dice: “La revolución bolivariana se está poniendo de moda en España”. En todas las casas hace falta un viejo. Pero ostras, no tan bailón.    


30.05.2014                                                             Fernando Bolea Rubio
                                                                 Sindicalista

viernes, 16 de mayo de 2014

Otras voces



En beneficio de los españoles, el Partido Socialista debe romper las amarras de su aturdimiento y despegar de una vez. En las Elecciones Europeas del próximo día 25, se observará la evolución electoral de este partido en los últimos dos años y medio. ¿Será buena, mala? Las millas recorridas serán pocas. Aunque las urnas darán la oportunidad, de que los ciudadanos censuren seriamente la negativa política de la derecha española y europea, abriendo nuevos horizontes con políticas progresistas.

Para romper las ataduras, en el PSOE hacen falta voces, otras voces carismáticas y audaces que, devuelvan la fiabilidad y el entusiasmo a la izquierda, con programas claros que separen la socialdemocracia del socioliberalismo. Pronto se van a conocer los candidatos que se presentarán a las elecciones primarias, para las generales de 2015, y se podrá elegir el nuevo líder. La voz que deberá dirigir, aglutinar y levantar el partido, porque después de esa elección, el actual Secretario General, Alfredo Pérez Rubalcaba, tendría que dimitir. Dando paso a un nuevo tiempo, en el que él ya no tendrá cabida como máximo dirigente. Su época ya pasó. Será el momento de solucionar este problema. A mí me gustaría, lo mismo que a otra mucha gente, que fuera el propio Alfredo el que tomará esa sabia decisión, sin ser forzado por nadie. Su retirada voluntaria sería plausible.

Sin embargo, hay poderes que no quieren desaparecer o dejar de influir, bajo ningún concepto. A pesar de que el proyecto socialista se vaya al traste, como se esta yendo, desde que el expresidente Zapatero -junto con Rubalcaba- viró su política social hace cuatro años. Según ha publicado en ínfoLibre, Jesús Maraña, una operación política alienta la que llaman la “Gran Coalición” a la alemana, un acuerdo postelectoral PP-PSOE en 2015; ante las previsiones de fragmentación política. Y si por separado necesitan para gobernar, el pacto de más de dos grupos. Se asegura que, en esa alocada operación, hay involucrados insignes poderes políticos (Gobierno, PP, PSOE, Jefatura del Estado), financieros (núcleo principal del Ibex-35), mediáticos (Grupo Prisa y empresas de comunicación dependientes del Gobierno) y, me temo que en el caso de ser cierto, algún que otro gran estratega en guardar su sillón.

Ante lo cual, hay que saber, que Alemania es lo que es y en España el PP roza la ultraderecha. Y así, esa coalición no puede ser. Susana Díaz, se dice que ha dicho: Ese pacto a dos “es suicida para el PSOE y para la propia democracia”. De hecho Díaz sugiere que, en la “peor de las hipótesis”, el pacto de consenso “tendría que incluir al Partido Comunista”, seguramente para no perder votos por la izquierda. Sobre esa hipotética gran coalición, Soledad Gallego-Díaz ha escrito en El País: “Nada peor para la democracia que pensar que unas elecciones no pueden producir cambios. Nada peor que unos ciudadanos que perciben que su voto no puede provocar alternancia en el poder”.

Felipe González fue categórico el día 11 en TV, al indicar: “Si el país lo necesita” ambos partidos “deben hacer” esa coalición por el bien del país”; añadiendo, “que en este momento no la veía”. Lo cual me pareció que era una irresponsable declaración, que a él no le correspondía hacer, cuando la candidata del PSOE, Elena Valenciano, había desmentido la coalición unas horas antes. El candidato del PP, Miguel Arias Cañete, afirmó en la misma fecha: “No descarto una gran coalición PP-PSOE si el interés general lo exige en un futuro”. Lo que perjudica seriamente a la campaña electoral socialista, al acusarlos demagógicamente el resto de la izquierda, de que ellos y los populares son lo mismo.     

En Extremadura el PP gobierna con el apoyo de Izquierda Unida (IU), pero esa desviación es cosa de ellos; del Partido Socialista no, dado que ideológicamente ha de ser mucho más profundo. En esta iniciativa, subyace supuestamente también, la negativa de los poderes fácticos a que en caso de necesidad, en España se llegará a formar un gobierno de izquierdas PSOE-IU, como ocurre en Andalucía. Cuya onda han debido sintonizar asimismo, significados dirigentes y exdirigentes socialistas, por motivos ideológicos y de malas experiencias. Se indica que, en esta confusa operación, las elites apuestan por Rubalcaba; pero debido a  que las encuestas lo consideran quemado, contemplan un “plan B” con Eduardo Madina. Si bien este niega que, la dirección del PSOE y su “vieja guardia”, puedan instrumentalizar su candidatura a las primarias.

¿Saldrá adelante esa maniobra? Podría ser, si no se remediaba, por interés de las castas que lo promueven, al objeto de conservar el Status-Quo, ante un panorama desolador para el bipartidismo. Como el propio periodista comenta: Sería brindar el turnismo entre conservadores y progresistas (Canovas/Sagasta; Maura/Canalejas...). Parece ser, que no hay cenáculo político relevante en Madrid donde no se haya escuchado, desde enero pasado, el mantra de la “Gran Coalición”. No obstante, aunque tarde, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha aclarado: “Yo no la veo, dejaríamos el país sin alternativa”. Se ha oído decir que es una operación para salvar a Rubalcaba en las primarias si él se presentará, con la teoría de más vale malo conocido que bueno por conocer. De Rubalcaba... lo peor puede estar por venir. El buen profesional, Jesús Maraña, se reafirma en su información, opinando que sería suicida para el PSOE. El 80% de los españoles estarían en contra de ese entendimiento. Es lo que hay.

De cualquier modo, ¡hasta allí podríamos llegar! Sería tanto como admitir, que los ciudadanos habían castigado electoralmente al PP por su mala actuación gubernamental. Pero tranquilidad, no pasa nada, porque allí estarían los socialistas con su mejor disposición, para sacar del atolladero al lobby financiero y a la derecha culpable, para que sigan haciendo de las suyas, dejando sin efecto el mandato popular. Que las nuevas voces socialistas que han de venir, borren esta fatal idea; e incrementen las perspectivas electorales del partido de una puñetera vez. ¡Ya es hora! El PSOE lleva ya muchos años perdidos.

Actualmente, la derecha política y mediática española utiliza el recorte del gasto público del Gobierno socialista francés, para justificar sus vergüenzas. Allí, dan la sensación de que han girado a la derecha, a pesar de lo cual  yo sigo confiando en el socialismo galo. Más si cabe, en esos 41 valientes diputados socialistas, que se abstuvieron en la propuesta recortista del primer ministro, Manuel Valls. Ejemplares 41 votos que, habría que mimar, en la socialdemocracia europea, para que germine en ella alas de izquierda similares. En todo caso, el recorte francés es diferente al español, porque al contrario que aquí, su prioridad sigue siendo invertir en educación contratando más profesores y en crear empleo juvenil. Piensan que es preciso bajar el elevado precio del euro, para reducir la desventaja competitiva entre Francia y Alemania; de lo que se beneficiaría igualmente la competitividad española.

Hasta ahora, los socialistas franceses están gobernando casi solos en Europa y así poco se puede hacer, en un contexto general conservador con el “austericidio” que impone, con el Banco Central Europeo y de la mano de Angela Merkel. El presidente François Hollande, califica su giro de socialdemócrata, mientras el electorado de izquierdas lo conceptúa de neoliberal. Que tengan suerte, ya que al menos han hecho una cosa bien: El que el mal francés y europeo, como buen actor, Gérard Depardieu, haya adquirido la nacionalidad rusa, a causa de que los socialistas a las personas de su condición les subieron los impuestos. En estas elecciones, con la caída de estimación socialista que hay, ¿los franceses se creerán las propuestas del socialismo francés? La socialdemocracia europea, puede perder las elecciones por culpa de la confusión en el socialismo francés. Vayamos a votar.

En compensación a la contrariedad socialista de ese país, ha surgido otra voz francesa, que esta maravillando a la izquierda y a los movimientos progresistas de todo el mundo. Se trata del economista Thomas Piketty, con su libro: El capital en el siglo XXI (en español en otoño). Se dice que es una referencia para los economistas de corte socialdemócrata. Miguel Ángel Aguilar, ha comentado, que debería ser de lectura obligatoria para todos los europeos. De él Paul Krugman ha escrito: “Las sociedades occidentales anteriores a la Primera Guerra Mundial estaban dominadas por una oligarquía cuya riqueza era heredada, y su libro argumenta de forma convincente que estamos en plena vuelta hacia ese estado de cosas”.

Los conservadores están aterrorizados. La reacción ha consistido en descalificar; concretamente, en alegar que Piketty es un marxista. Señala que aumenta la desigualdad por el espectacular ascenso de las rentas de las clases altas. Sobre la descalificación, Krugman comenta, que el exsenador republicano Rick Santorum calificó el término “clase media” de “jerga marxista”, porque, ya saben, en Estados Unidos no tenemos clases sociales”. ¡Ah sí! ¿Allí no hay ricos, mediopobres y pobres? Que felicidad.  

En España a los críticos con él, el presidente Rajoy intenta descalificarlos llamándoles “cenizos”. Cuanto honor, nos repudia también. La derechona hispana es así de intransigente, mal educada y soez. 


16.05.2014                                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista