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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 23 de enero de 2015

Socialistas que olvidan el socialismo

A los hijos se les quiere mucho y a los padres también. Y a los hermanos, primos, a la familia en general. Así diré, que el PSOE es una familia ideológica. Con sus amores puros y sus desavenencias. Pero no una familia más. Ella es el socialismo español, o si se prefiere la socialdemocracia europea, la mayor organización de izquierdas existente. La que ha levantado los Estados del bienestar, para las clases trabajadora y media baja. El socialismo y la socialdemocracia de siempre, en la que han confiado millones de personas para conseguir una emancipación que las alejara de la miseria y hasta del hambre. Con sus ansias de libertad y de derechos, debido a la opresión que sufrían. Eliminando la explotación juvenil y en el trabajo. Buscando la igualdad de oportunidades, el reparto de la riqueza, la protección el Estado, las ganas de vivir.

Alguien ha llegado a pensar, ¿como sería la vida de los ciudadanos si el socialismo no existiera? Los jóvenes que dudan, deberían ver con suma atención la película: “Las trece rosas” o la de “Las maestras de la Republica” y mis artículos de este blog: “La socialdemocracia que nunca llega” I y II (junio-2011, julio-2011) y entenderán totalmente lo que quiero decir. El socialismo no se puede perder. La derecha rancia estaría encantada con que eso pasara, si bien nunca ocurrirá; porque las capas más desfavorecidas de la sociedad, los trabajadores, las personas libres y justas con anhelos de justicia social, necesitan el socialismo y pelearán por él.

Los abuelos, los padres, han conservado el legado socialista y lo han traído hasta aquí. Serías un necio o una necia, si permitieras que la cadena socialista se rompiera o se debilitara contigo. En Grecia se van a dejar perder electoralmente el socialismo, y hasta que no lo recuperen lo lamentarán. En España no puede ocurrir lo mismo; pero, quizá sí suceda, si no se vota pensando en el socialismo tanto como en el partido. Y, si sus dirigentes y aparatos, no piensan como socialistas buscando solo su bien personal, alejado de los intereses de la sociedad y de las clases que representan.

Hace un año, salió una opción política que dice no ser de izquierdas ni de derechas, para atraerse los votos de la ignorancia. Estos nada. Cuanto más suban, de más alto caerán. Ya han empezado sus problemas entre ellos, según el digital El Plural, los críticos internos de Podemos Sevilla cargan contra la dirección: “Son gente sin escrúpulos, ambiciosos, sinvergüenzas”. Cobran por dar clases de dudosa ejecución, reciben sustanciosas cantidades de dinero venezolano y de otros países por asesoramientos que nadie cree. Según Pedro Sánchez: “Mienten más que hablan”. Ya les llaman “trileros” y eso que aún no los conocen bien.

Los líderes son pasajeros y las ideas eternas. Por eso, procede votar siempre en función de las ideas y nunca por liderazgos sin ideas, aunque se expresen con mucha locuacidad. En el Partido Socialista hay votantes, simpatizantes, afiliados y militantes. El voto de los votantes y simpatizantes son inconstantes y no cabe exigirles más. Sí a los afiliados y militantes, dado que comparten los vaivenes del partido y su ideología socialista o socialdemócrata si gusta más. Si se es socialista organizado en el partido, no caben las vacilaciones al votar. Hay que votar socialismo que es lo mismo que votar PSOE. La mano ha de coger siempre la papeleta afín, o de lo contrario se sería un socialista que ha olvidado el socialismo y por tanto no sería digno de pertenecer a él.

Yo no confío nada en los llamados “barones” socialistas (líderes autonómicos), ni por supuesto de sus cortes de agradecidos que forman los aparatos dirigentes. De entre ellos, destaca mi oposición a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, tal como refleje en mi reciente articulo: “Piedras internas en el camino”. Hoy me reafirmo en mi mala opinión sobre ella, porque claramente es una socialista que ha olvidado el socialismo, prevaleciendo en su política su interés personal de llegar a ser, por encima del bien necesario para el socialismo español y para el Partido Socialista. 

Esta montando una ficticia crisis de gobierno en Andalucía, con su socio de coalición IU, como justificación para adelantar las elecciones andaluzas. Quedando libre después, para presentarse -por descontado sin elecciones primarias, porque las perdería- como candidata del PSOE a la presidencia del Gobierno, en oposición al secretario general y candidato natural, Pedro Sánchez. Lo de esta mujer es una locura, que espero le salga muy mal. Sin embargo, ante esta desfachatez, ¿los barones territoriales que posición van a tomar? ¿estarán con Pedro o con el hundimiento del socialismo y del partido que, en mi opinión, se generará? Será muy gracioso oírles decir, que ellos dan libertad a las bases para que decidan, sin tener agallas para defender su servilismo por el cargo a mantener. ¡Vergüenza me dará!

Dos que no solo han olvidado el socialismo, sino que dudo de que hayan llegado a ser socialistas alguna vez, son el exministro José Bono y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Este último ha tenido poco con hundir electoralmente al PSOE, por su neoliberalismo gobernante, que ahora se ha reunido en secreto con el líder de Podemos, Iglesias Turrión, en casa de Bono, sin el conocimiento del secretario general, Pedro Sánchez. Mientras éste, se enfrenta dialéctica y electoralmente a esa formación; estos dos sujetos, la potencian deslealmente. Esto no se hace.

¡Que los echen a los dos! Desde mi condición de afiliado del PSOE, solicito a la dirección federal que les anulen la militancia, cuanto antes mejor. ¡Ya vale con esta gente! ¡Que se vayan a Podemos!, porque las bases socialistas que no hemos olvidado el socialismo... no los queremos aquí.

23.01.2015                                            Fernando Bolea Rubio
                                                           Sindicalista

viernes, 9 de enero de 2015

El eco de los tambores griegos

En Grecia debido a las elecciones anticipadas del 25 de enero y por sus posibilidades de ganar, suenan los tambores del partido de izquierda radical Syriza, llegando su eco hasta aquí, a través del español Podemos. Ahora se hace política ruidosa, de mucho ruido. Syriza y Podemos son ruido con más ruido. Cuando a la hora de la verdad, estos partidos no serán en la Unión Europea ni ruido o el ruido de dos cascabeles solitarios sin efectividad. ¿A quien quieren engañar? Hacen ver que son potentes fuerzas políticas, capaces de dar la vuelta a la política y a la economía europea; aunque en realidad no serán casi nada, en ese Parlamento Europeo tan amplio. Acaso ser pulgas en el trasero del capital. Porque además, la izquierda socialdemócrata es la única, que puede llegar a tener capacidad y poder para cambiar Europa, e internamente a cada uno de sus países. Sin su abrigo, los ruidosos pasarán frío.

Sin embargo, en Grecia hasta el socialismo democrático está mal. El Partido Socialista Panhelénico (Pasok) -considerado como el Partido Socialdemócrata de Grecia, miembro del Partido de los Socialistas Europeos y de la Internacional Socialista- lo fundó en 1974 Andreas Papandreou. En 2004, fue elegido como máximo dirigente del Pasok, Yorgos Papandreou, hijo del fundador. El cual, en 2009, ganó las elecciones por mayoría absoluta con el 43,9% de los votos. Y así, por presiones políticas y económicas de Berlín y Bruselas; en 2012, perdió la mayor parte de su apoyo, quedándose únicamente con un 12% de sostén electoral. Influyendo en el declive, el abandono y la falta de apoyo que sufrió de la socialdemocracia, para mí injustamente. Quiso hacer un referéndum, para que los griegos aceptaran o rechazaran los recortes y la austeridad económica que se le exigía; pero la Troika financiera (Comisión Europea, BCE, FMI) se lo impidió. A la vez, moviéndole la silla, para que dejara la Presidencia del Gobierno.

En los dos últimos años, el Pasok ha cometido el error de apoyar al Gobierno de la derecha, desmoronándose aún más porque las actuales encuestas apenas le vaticinan un 4%. Con todo, el 3 de enero de 2015, llegó la mayor sorpresa, porque ante su anulación electoral casi total; el ex primer ministro y antiguo líder del Pasok, Yorgos Papandreou, presentó la formación de un nuevo partido, llamado: Movimiento de los Socialistas Democráticos. Este sin duda supondrá la tumba para su primer partido y, posiblemente,  para el segundo; si el socialismo heleno, no actualiza su política y su organización. Eligiendo también, un líder acorde con las necesidades y los tiempos; como el PSOE ha hecho, con Pedro Sánchez.

Por otro lado, Syriza y Podemos no son lo mismo, a pesar de tener un programa económico común. Yo diría que coinciden también, en el populismo agreste, tipo peronista que -si no se sabe de política o no se piensa-, convence a sus adeptos. El nombre de Syriza son, las siglas de coalición de la izquierda radical griega: Synaspismós Rizospastikís  Aristerás, que surgió como coalición de partidos en 2004. Agrupando a socialistas del Pasok, comunistas, eurocomunistas, maoístas y otros que, en vez de ocultar su ideología como hace Podemos, se sienten orgullosos de proclamarse de izquierdas. Que por cierto, como socialista, me encanta que lo hagan.

En mi opinión, Syriza es un partido de izquierdas y Podemos un fraude, dado que ideológicamente no se definen, o un día dicen una cosa y otro otra. En todo caso, Syriza es como Izquierda Unida al agrupar en su seno -como ellos- a personas de varias tendencias y no como Podemos, que no quiere alianzas con ninguna otra organización. Si bien corren como galgos a apuntarse para sí, una amistad oportunista con Syriza que como formación no les corresponde. IU y Podemos pelean por ser el partido Syriza español. ¡Que locura! ¡Cuánto manejo!

A mí me da la impresión, de que Syriza no es tan fiera como los alemanes y la derecha la pintan. El economista keynesiano, James K. Galbraith ha escrito en The New York Times: “Solo Syriza puede salvar a Grecia”. Soledad Gallego-Díaz comenta: “El programa de Alexis Tsipras habla de socialismo democrático”. Otros analistas como, Josep Borrell, opinan: “Aunque su líder, Alexis Tsipras, insiste en que no quiere salir del euro, sus planteamientos en materia de ingresos y gastos públicos pueden hacer muy difícil que se quede”. José Carlos Díez: “Syriza propone impagar la deuda, especialmente el rescate bancario, y un aumento del gasto público del 7% del PIB griego. Esto quebraría al sistema bancario, forzaría al BCE a cerrar el acceso a la financiación y en 24 horas Grecia debería dejar el euro. Haciendo quebrar a bancos, familias y empresas”.

Por lo tanto, la situación puede llegar a ser muy delicada si no se procede con sabiduría. El primer enemigo que se van a encontrar será la derecha alemana y del continente. El semanario Der Spiegel, a modo de filtración-presión, ha publicado que el Gobierno alemán ve “inevitable” una salida del euro de Grecia si gana las elecciones el partido izquierdista Syriza con su propuesta de reestructurar la deuda. E incluso, hay líderes europeos que hablan abiertamente de ello: “Grecia debería ser expulsada de la zona euro, pero no de la UE”.  Según el diario El País: “Lo que teme Berlín es un desafío a su política; una rebelión que podría extenderse a otros países del sur”, como España.

Mucha culpa de lo ocurrido en Grecia la tiene la Troika capitaneada por Alemania, con la soga al cuello que les pusieron a los griegos; obligándoles, a que siguieran la política económica dictada por ellos, con la amenaza de dejar sus arcas del Estado vacías si se incumplía. Esa política económica salvaje, hizo caer al Gobierno socialista y a su partido el Pasok. Eliminando de hecho, que en el país existiera una opción de centroizquierda que hoy iría muy bien.

En mayo de 2010, en España hicieron algo similar con el gobierno Zapatero, pagando el PSOE electoralmente las consecuencias. Actualmente, esos mismos culpables, se quejan del extremismo y de los populismos griegos y español, que ellos ayudaron a generar con su austeridad desmedida, con su política muerta.

Gane o no Syriza, toda la izquierda europea ha de ir a una. Los griegos no están locos, están hartos. Que voten en libertad. Bastantes calamidades han pasado ya, para soportar más miedos y humillaciones. Syriza y la izquierda han de contar en todo momento con la socialdemocracia; porque solo junto a ella, se harán visibles al recibir la fuerza de los grandes partidos socialistas de España, Francia, Alemania, Italia y de todos los demás. Sumando mayorías efectivas que cambien las políticas, fortalezcan el Estado del bienestar, devolviendo la esperanza y la alegría a los europeos. Con la firme voluntad de que, en caso de ocurrir, la socialdemocracia evitará que a Grecia la echen del euro y de la UE.

Angela Merkel con sus políticas económicas equivocadas, nos ha conducido a la Unión Europea del 1%. Y, de allí, es incapaz de pasar. Un 1% de crecimiento, un 1% de inflación. Habiéndose llegado al estancamiento económico que se padece, similar al que Japón sufrió durante tanto tiempo. En EEUU la economía crece al 5% y aquí tendría que hacerlo como mínimo al 3%, con una inflación del 2%, para que las economías empezarán a producir empleo de verdad.

En superar esa decadencia, se tendría que unir asimismo la izquierda, de todos los colores y condición. Que este propósito empiece a reverdecer, para que con tanta división y exclusivismo en la izquierda, el bien social europeo... no caiga todavía más.

9.01.2015                                             Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

viernes, 26 de diciembre de 2014

Piedras internas en el camino

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en su carrera hacia la presidencia del Gobierno español, tendrá que sortear grandes piedras en el camino. Pero hay piedras y piedras. La piedra PP, la piedra Podemos, la piedra IU son todas ellas previsibles, si bien difíciles de esquivar. Aun así, las dificultades no se le acaban allí. Ahora tiene  una tremenda piedra en punta más sensible de librar, puesta internamente por la Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz; al postularse también, casi con total claridad, para ser asimismo candidata socialista en las Elecciones Generales de 2015. En una operación que a mi no me gusta nada, al considerarla más debida a la ambición e interés personal de la aspirante, que por necesidad electoral del partido. 

En un momento de tremenda dificultad, por el previsible ascenso electoral de Podemos, un partido televisivo y como tal hueco, producto de las cadenas privadas para dividir el voto de la izquierda; que esta desbaratando a IU y quiere hacer lo mismo con el PSOE. Y cuando a pesar de ese problema, Pedro Sánchez y el Partido Socialista están mejorando paulatinamente, encuesta a encuesta, sus expectativas en las urnas; lo que requiere, apoyo e ideales colectivos. En el instante que, para darle mayor impulso al hecho socialista, se debe fortalecer la cohesión del partido; se hace todo lo contrario. Abrir una vía de agua interna, posiblemente para que fracase el proyecto Sánchez, al objeto de que quede libre la candidatura, e ir terminando a la vez con la obligación de tener que convocar elecciones primarias que, por lo que se le ha podido observar hasta hoy, a Díaz le gustan poco. No quiero pensar, que todo se hace con el propósito de frenar interesadamente el ascenso que se da en algunas encuestas.

Ella le ha hecho a él un feo desaire, al jugar con ambigüedad sobre su propósito de  tener o no esas máximas aspiraciones a cuatro días de las legislativas, al declarar: “Si pasa el tren ya se verá”. Lo que ha dado pie a titulares de prensa muy jugosos: “Susana Díaz no esconde su ambición de liderar el PSOE”. “Díaz deja en el aire la posibilidad de concurrir a las primarias del PSOE, “ni sí ni no; por tanto, todo es posible”. “Ofensiva de fuego amigo contra Pedro Sánchez”. “Díaz deja en precario a Sánchez tan solo cinco meses después de su designación”, como líder; “El PSOE andaluz elude ahora respaldar al secretario general como candidato”. “Díaz condiciona el apoyo a Sánchez al resultado de las municipales”, “se ha convertido en un líder con fecha de caducidad”, “la cuenta atrás ha empezado y terminará el 24 de mayo de 2015”. 

“En el partido se asienta la idea que el líder deberá asumir los resultados municipales como propios”. Según Heraldo de Aragón: Con reproches, en algunas de las muchas reuniones que la presidenta andaluza ha tenido en las últimas semanas, con importantes nombres del partido, tales como “no tira”, lanza “ocurrencias” sin someterlas a ningún “filtro”, no es “solvente”, “esta destruyendo la esencia del socialismo”.

Se comenta que en la dirección del partido aún no se han recompuesto de la inesperada sacudida interna canalizada por Díaz. El número dos del socialismo andaluz, Juan Cornejo, ha declarado: “Esperamos que se produzca un vuelco. En función de eso, hablaremos el 24 de mayo por la noche o el 25 por la mañana en función de los resultados que se produzcan”. El País: “Se avanza a las claras el rumbo que tomará la federación andaluza si los resultados electorales no son buenos”. Se empieza a decir, que Pedro ha perdido la confianza de José Luis Rodríguez Zapatero, José Blanco y la propia Díaz. Más piedras en pico a estorbar.

Urge pues, preguntar: ¿Para los dirigentes andaluces, cómo deberán ser los resultados para darlos por buenos? ¿Serán tales, si se produce un “vuelco” como dicen esperar? En esas elecciones, un vuelco determinante es, casi imposible que se pueda conseguir; ellos lo saben muy bien, lo mismo que los demás socialistas. Yo no he esperado nunca grandes avances del PSOE, en las elecciones municipales y autonómicas. Para que eso ocurra, hay aún mucho que cambiar en los procedimientos internos y las candidaturas de los ayuntamientos y las comunidades. A esas elecciones no se presenta Pedro, aunque sin duda se notará favorablemente el cambio general que él impulsa. Sí cabe esperar, que se mejoren los malos resultados electorales de 2011 y poco más; dado que prácticamente los candidatos serán los mismos de ese año. Yo vengo considerando solamente que, por los porcentajes ascendentes en las encuestas y el sentir de la gente; encabezando Pedro Sánchez la candidatura, el Partido Socialista podría llegar a ganar las elecciones generales.

Y lo que me parece gravísimo es, que con estas exigencias del sur ¿El PSOE va a tener otra gran crisis interna, una vez superada la anterior en el congreso de 26 de julio de este año, con la elección de Sánchez en sustitución de Rubalcaba? ¿Produciéndose esa posible crisis, dentro de cinco meses, a solo seis de las elecciones generales? Me temo que sí, en el caso de que los militantes y afiliados no lo impidan, dando un apoyo masivo al secretario general. 

Después de las andanadas recibidas, Pedro ha retado a los críticos a que se presenten a las primarias. Diciendo con rotundidad y cierto desafío: “Optaré a ser candidato a la presidencia aunque haya competidores”. Añadiendo: “El compañero o compañera que se considere capacitado para concurrir a ese proceso tendrá libertad de hacerlo”. Según el Periodico de Aragón: “Estas frases han contribuido a que aumente el malestar sevillano”. ¿Susana Díaz pensaba acaso que Pedro Sánchez se retiraría sin más? Ella representa a más del 25% de la afiliación del partido, pero no a toda ella. En mi opinión, Díaz querrá forzar la celebración de un nuevo congreso, en el que se convertiría en la nueva secretaria general y directamente en candidata por aclamación. El País ha publicado: “Pedro confía más en los militantes y en los ciudadanos que en los dirigentes”. Hace muy bien. 

Sin embargo, yo pienso que estos malos hechos tienen una magnifica lectura positiva, que dice mucho a favor del liderazgo y de la consistencia socialista de Pedro Sánchez. Primero, la sospechada tutela de Díaz sobre Sánchez no es tal, no se somete a filtros. Segundo, a los restos del zapaterismo, no les ha gustado que Pedro proponga la modificación del articulo 135 de la Constitución, revolviéndose para ocultar su histórico error. Tercero, a los Felipe González les desagrada que se oponga a “las puertas giratorias” que vergonzosamente utilizan. Cuarto, los usuarios de las tarjetas “black” de Bankia andan molestos por haber sido suspendidos de militancia. Cinco, a los que han gobernado desde el socioliberalismo de la casa, les sabe a cuerno quemado, que el secretario general prometa que derogará la última reforma laboral y con ella aspectos de la zapaterista anterior. Lo mismo que no debe caer bien, que hable siempre de las clases media y trabajadora; ni el que diga que hay que dar un giro a la izquierda, para hacer una política de izquierdas que atraiga al centro. 

Es más, en este análisis no se ha de obviar que hasta puede influir sustancialmente, el que Pedro se oponga rotundamente a un hipotético futuro gobierno de coalición PP-PSOE. Felipe González fue el primero que hizo esa sugerencia, con importantísimos medios de comunicación y grandes empresarios detrás. Felipe habla mucho con Susana, quizá demasiado. ¿Tal vez Susana Díaz es más favorable que Pedro Sánchez, a gobernar con el PP? El día 22, Rajoy recibió a Susana en la Moncloa. Hay amores que matan. Así, ¿quién es la que destruye la esencia del socialismo? 

En mayo escribí un articulo titulado: ¡Susana “for president”! Lo dicho en el mismo puede parecer contradictorio con lo comentado aquí. Pero no lo es, en aquel momento el PSOE no tenía -ni se esperaba- un buen líder y ahora sí. A Susana Díaz se le paso la oportunidad el pasado verano; tal vez vuelva a tener otra, cuando lleve bastón. Un sindicalista me dijo, que esa compañera era una “líder de cartón piedra” y no lo quise creer. Las maniobras sevillanas son tan serias que si continúan -con el complicado contexto político actual-, el PSOE podría llegar a desaparecer. Cuando Antonio Elorza acaba de escribir: “A la democracia española le hace falta el PSOE”. 

A Pedro Sánchez, hay que llevarlo a ver el cuadro “La Campana de Huesca”. ¡Adelante Supersanchez! ¡Socialdemocracia o pobreza! Para visitar al Presidente Rajoy, Susana se vistió de rojo ideología, a pesar de que es el socioliberalismo el que la utiliza y enseña sus garras... con las piedras punzantes. ¡Susana is finished for me!

                
26.12.2014                                      Fernando Bolea Rubio
                                                             Sindicalista

viernes, 12 de diciembre de 2014

El PSOE, la única izquierda posible


La política no es un juego de niños, ni de economistas teóricos sin más. Hay que entrar en el campo de juego, jugando por la banda izquierda y el centro, como sabe hacer el PSOE; resultando un juego de centroizquierda, que para la izquierda será el único ganador. Sin embargo, el acercamiento puntual al centro, para los socialistas no ha de suponer pisar la zona impropia del neoliberalismo; como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero hizo, con el apoyo del PP, al modificar el articulo 135 de la Constitución, sin tan siquiera un referéndum.

Aquello fue tanto, como que las cuentas públicas tuvieran que dar prioridad al pago de la deuda pública, obligando a las administraciones a cumplir con la estabilidad presupuestaria; dejando en segundo lugar, la necesidad de la financiación del Estado del bienestar: sanidad, educación, pensiones... Dejando renegada también, la posibilidad de hacer políticas expansivas keynesianas, de inversiones del Estado para superar la crisis; como los progresistas hacen y Barack Obama ha hecho en EEUU, dando un buen ejemplo al mundo. En mi artículo: “Crecimiento o desastre”, de agosto de 2011, decía: “Este hombre (Zapatero) no sabe lo que ha hecho. Los diputados socialistas tienen ahora en su mano, la responsabilidad orgánica y política de impedir en el Parlamento (votando no) que esta paranoia ideológica salga adelante, porque en España lo íbamos a pasar muy mal”. Casi todos votaron sí y así ha sido.

No obstante, los males sociales pueden tener remedio si existe voluntad política de enmendarlos. Como en el PSOE ocurre ahora, con la propuesta de su secretario general, Pedro Sánchez, de revocar la reforma del articulo 135 de la Constitución de 2011, para que en el mismo artículo, se vuelva a dar prioridad a los servicios públicos en lugar de al pago de la deuda. Garantizando así, la financiación de la sanidad, la educación y las pensiones; teniendo además, una visión de la estabilidad presupuestaria y del déficit distinta a la de la derecha. Abonando el pago de la deuda pública, porque es “básico para el sostén de nuestro bienestar”, agrega Sánchez. Añadiendo, “no renunciamos al principio de estabilidad presupuestaria, pero la prioridad es defender el Estado del bienestar”. Su reforma implicará incluir en la Constitución, “la suficiente financiación para garantizar las políticas sociales, la educación y la sanidad”.

En definitiva que, el objetivo socialista es “blindar las políticas de bienestar dentro de la Constitución y para ello, aunque se compromete con la estabilidad presupuestaria a la que obliga la UE, quiere compensarla con el blindaje del Estado del bienestar, dentro de la propia Constitución. La reforma que impulsó Zapatero, según Pedro Sánchez, ha servido para que “el PP tenga cobertura legal para recortar en sanidad, educación, pensiones”; a pesar de que la estabilidad presupuestaria total, no debe producirse hasta 2020. Como la periodista, Anabel Díez, dice: “Una votación se anula con otra”.

A raíz de esta propuesta de revocación del 135, algunos comentaristas quieren hacer creer que, todo se debe, a las duras críticas que el Partido Socialista recibe de algunos partidos, como IU y Podemos, por la modificación de ese artículo, en la era Zapatero. Pero no es así. No obedece a la presión de nadie. Porque el 22 de junio, la primera vez que yo oí hablar a Pedro en Zaragoza -en su primer acto de presentación a los afiliados como candidato a las primarias-, ya dijo entonces, que quería blindar el Estado del bienestar en la Constitución. Eso es ni más ni menos lo que intenta hacer, cumpliendo su palabra. Que esta buena iniciativa, le salga bien. La financiación de políticas keynesianas de impulso económico, se podrían hacer con la capacidad del endeudamiento del Estado, siempre que los rescates de la banca con dinero público sean evitados y esta devuelva las cantidades prestadas.

Ahora bien, ¿el PP va a querer hacer hoy la revocación del 135, para ese aseguramiento del bienestar que Sánchez le propone y toda la izquierda desea? Evidentemente, ¡no! Para poder hacer ese cambio se necesitan los votos de los populares, porque la Constitución ha de ser modificada por consenso y ser propia de todos. Si bien con ellos, esa modificación será muy difícil que se haga pronto, por la actual mayoría absoluta del PP y por los pocos meses que quedan de legislatura. Por consiguiente, en las próximas elecciones generales, las urnas tendrían que elegir una aplastante mayoría de diputados de izquierda, para restar fuerza a la derecha y verse forzada a pactar. Para modificar la Constitución (articulo 167), se necesita una mayoría de tres quintos (3/5) de cada una de las Cámaras.

Según la última encuesta de Metroscopia, para el diario El País de 7 de diciembre, el PSOE ganaría las elecciones con un 27,7%, Podemos 25,0%, PP 20,0%, IU 5,6%. Por el impulso de Pedro Sánchez, El PSOE va creciendo. Podemos pierde impulso. El PP parece tener un porcentaje de voto oculto. Con esta trayectoria, en las elecciones generales de noviembre de 2015, según mi opinión: el PSOE podría obtener por encima del 32%, el PP llegaría al 30%, Podemos bajaría al entorno del 20%, quedando IU por encima del 10%. En todo caso, el bipartidismo superaría el 60%.

De todas maneras, sea así o no, el Partido Socialista despunta claramente como el principal partido de centroizquierda español. Siendo el PSOE, la única izquierda posible. Fijemos nuestra atención en él, y en la renovación y el cambio de ideas y políticas que el secretario general, Pedro Sánchez, le hace. El expresidente, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dicho: Con la modificación del 135 “me voy a reír mucho”, cuando lo que tenía que hacer es llorar. El PSOE ha acertado con Pedro Sánchez.


               12.12.2014                                            Fernando Bolea Rubio 
                                                                             Sindicalista

viernes, 28 de noviembre de 2014

La política también se aprende

Ahora que parece que todo se quiere echar abajo, con cuatro frases sin más; procede recordar como ha sido la evolución ideológica y política en el país, con sus defectos y aciertos, para evitar lo malo que puede llegar y promover lo mejor. Así diré, que la política bien entendida es aquella que se fundamenta en el buen conocimiento de la misma; para en ella tener capacidad personal, de saber separar los espejismos de lo conveniente. Sin que modelos o propuestas interesadas ajenas, nos lleguen a confundir. La política  es cultura y la política también se aprende. En esa educación, la juventud se tiene que esforzar, dado que el voto de la rabia, crispación, incultura, desesperación, los conducirá seguro a empeorar su estado en vez de mejorarlo. Hasta los votos llevados por la ilusión hay que meditarlos.

A los jóvenes de los setenta, nadie nos había enseñado los entresijos de la política, ni las diferencias de las ideologías. La dictadura lo impedía. Sin embargo, sabíamos muy bien, que por medio de la política era como había que vencer al franquismo y conquistar la libertad. Con complejidades añadidas, porque como en 30 años no se había podido hablar de política, mucha parte de la izquierda llegó a la clandestinidad en 1970, con las ideologías retrasadas de los años de la Segunda Republica y la Guerra Civil Española de 1936-1939. Excepto los socialistas que, sabíamos muy bien, que todo consistía en implantar en España, por medio del reformismo, el mismo nivel democrático que en Francia, Alemania y otras naciones.

Aquí, de las movilizaciones en las calles y las huelgas político-sindicales en las empresas, junto a los socialistas surgieron significados compañeros de todas las tendencias comunistas y anarquistas, con las ideas revolucionarias de antaño. Los cuáles, fueron buenos luchadores antifranquistas y malos orientadores organizativos para asentar la democracia. Había comunistas prosoviéticos, eurocomunistas, maoístas, trotskistas y más, tanto en la política como en el sindicalismo, lo que originó en la izquierda y en la política diferencias sin fin.

¿Quién ordenó aquello? Evidentemente, fueron los socialistas del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la política, con los sindicalistas socialistas de la Unión General de Trabajadores (UGT), en los debates sindicales y de todo tipo en las empresas. Ambos nos tuvimos que emplear a fondo. Como todo estaba por hacer y la mayoría de los actores aspiraban a gobernar en su día, y a ganar las primeras elecciones sindicales; el populismo y la demagogia imprimió la lucha democrática, hasta que las urnas empezaron a poner orden y a cada uno en su lugar. Finalmente, los socialistas recogieron el fruto de su coherencia y modernidad ideológica, al situarse el PSOE -en las primeras Elecciones Constituyentes de 1977-, a la cabeza de la izquierda y en 1982, llegar a gobernar.

¿Qué hubo que hacer? Ni más ni menos que superar la política ideológica de izquierdas estancada en 1939, situándola en la existente en Europa en aquel momento, 31 años después. Todo fundamentalmente en solo dos años, en el periodo de transición de 1976 a 1978. Por eso, los socialistas de populismos y demagogias contra ellos por parte de los demás saben mucho. Más si cabe, los artífices de aquella época, que vivieron directamente los acontecimientos; en mi caso, siendo desde 1977 uno de los dos liberados sindicales de UGT, en la provincia de Zaragoza.

Pero los jóvenes socialistas no teníamos ni a profesores ni a nadie que nos enseñara. Particularmente, yo mismo fui, con 22 años, el que con la lectura de algunos libros quise saber prontamente si era socialista, comunista, o anarquista; eligiendo el socialismo como la mejor opción, de lo cual no me he arrepentido nunca, ni lo haré jamás. Sí bien desde aquellos años, los jóvenes no suelen preocuparse en la misma medida por las ideologías y la política; siendo mayormente progresistas, pero sin cimientos culturales suficientes para saberse desenvolver. Lo que es trascendental e inquietante, toda vez que pueden llegar a ser manipulables, o personas sin la consistencia suficiente, para vivir sin ser ciegos en este mundo dominable, desigual e ingrato.

En consecuencia, cada joven tendría que estudiar -incluso por su cuenta- para aprender bien el maravilloso arte de la política, integrándose en la ideología que más le agrade. Huyendo siempre, de los que dicen que no son ni de izquierdas ni de derechas, al ser ese el discurso primario de los populismos. Hasta el bienestar del país requiere, que cada voto que se emita en las urnas sea acorde con la política verdadera del momento, sin sobresaltos inviables e innecesarios. 

En los últimos 36 años, desde que en 1978 la Constitución se aprobó -excepto a los formados en la materia-, a los estudiantes no se les ha impartido la cultura política necesaria. Ni con gobiernos de izquierdas ni de derechas. La Universidad ha sido y sigue siendo rudimentaria en este aspecto, porque de política y sindicalismo no enseña lo que debería, como los propios profesores reconocen. Con esta verdadera carencia, tenemos también una parte de la sociedad despolitizada y manipulable, proclive a caer en los predicamentos más extravagantes e irrealizables.


Aparentar lo que no se es 

Actualmente, por ejemplo, en el nuevo partido Podemos (PO) quieren aparentar lo que no son, al objeto de confundir la buena intención juvenil y de las personas menos experimentadas en estas lides, para atraer para sí sus bienintencionados y en muchos casos ingenuos votos. Ante esta evidencia, muchos jóvenes y otras personas desconocedoras de lo que es la política en toda su extensión tendrían que estar muy atentas, para no ser presa de los mensajes electoralistas de su líder, Pablo Iglesias Turrión (su abuelo fue socialista), más los de sus profesores alineados.

Allí todos los jefes son profesores. Al inicio de la democracia, se les llamaba “los niños de la universidad”, cuyos proyectos políticos fueron un autentico fracaso. Yo pienso, que algún trabajador con mono les daría carácter. Y, considero, que a pesar de sus fabulosos expedientes universitarios, sus fundadores están inmersos en las antiguas políticas e ideologías de lo más antaño de las expuestas aquí. A pesar de que tratan de disfrazarlas, con irrealidades de que quieren ocupar el centro del tablero; cuando deben ser leninistas o de otras familias comunistas, en busca de El Dorado que sin trampas en la partida no podrían alcanzar. A mi me parece fantástico que lo sean, las ideologías son lo principal, pero que lo digan sin querer engañar ocultándolo.  

En ellos casi todo es impostura. Su máximo dirigente utiliza descaradamente solo su nombre y primer apellido, tratando de adueñarse de la figura simbólica del fundador del PSOE y de la UGT, Pablo Iglesias Possé. Pues bien, como esta patraña me parece deplorable y al objeto de separar la pureza política de aquel hombre con la engañifa   que se busca;  a este ciudadano, yo le llamaré simplemente Iglesias Turrión (IT). Asimismo, pretende ser una fotocopia de Felipe González, queriendo emular la ilusión y el cambio que él despertó de 1975 en adelante. Que hazaña tan imposible, que gran idiotez. ¡Que sabe él de lo que fue y significó todo aquello!  

En PO dicen que quieren derrotar el régimen del 78. ¡Cuánto cinismo! ¡Que falta de consideración! hacia los luchadores por la democracia, que fueron la inmensa mayoría del pueblo español. En España, la palabra “régimen” debería ser inutilizada en política, dado que el régimen franquista que ellos no conocieron, causó: Una guerra civil con centenares de miles de heridos y muertos, una dictadura de 40 años, encarcelamientos, la pérdida de la libertad, aislamiento internacional, sufrimiento en el pueblo, explotación, hambre y miseria por doquier. El corazón se me encoge y sufre por tanta manipulación y atrevimiento, cuando oigo a IT decir: “Los partidos del régimen del 78...” “Para comenzar el cambio democrático en España...” como si el cambio no se hubiera hecho ya y ellos con toda su cara, fueran a salvar el mundo. Estos tipos, tan maniobreros, por mí: ¡No pasarán!

Mas como del populismo y la inexactitud propagandística con polvos mágicos televisivos, se puede llegar fácilmente en TV a los “reality show” (programas basura), en este caso de debate político, aunque sea atroz. El director de La Sexta, Antonio García Ferreras, ha declarado: “Los otros políticos aburren, pero los de Podemos son audaces”. Pues usted quédese con ellos y con sus programas demagógicos de confusión política y de caza de audiencia, que yo no veré. Únicamente le diría: ¡La política es más sería que usted! Hoy, algunos simpatizantes de PO van de valientes por la vida. Pero, ¿son más valientes que ignorantes... o al revés? El director de ELPLURAL.COM, Enric Sopena, ha escrito: "¿A que juega Pablo? ¿A hundir todavía más este país? ¡Cuidado con él!"

El socialismo ha enderezado la política española hacia el sentido común muchas veces. Y, aunque le cueste, lo volverá a hacer. Así, será.

               
28.11.2014                                                                             Fernando Bolea Rubio
                                                                                      Sindicalista

viernes, 14 de noviembre de 2014

Confianza en la sensatez


Con el resultado de dos encuestas han surgido serías inquietudes.  La de Metroscopia -02.11.2014- para el diario El País y la del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) -05.11.2014-; en las que  Podemos (PO), supera en estimación directa de voto al Partido Popular (PP) y al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Todo es debido a la desconfianza mayoritaria que la población tiene en la nueva formación PO.

En el primer sondeo -previo cocinado del voto directo-, en el resultado estimado de voto válido, la lista que lidera Pablo Iglesias sería la más votada, con un 27,7%, el PSOE obtendría un 26,2%, PP 20,7%, Izquierda Unida (IU) 3,8%. En el segundo, por sal en exceso, el PP ganaría con un 27,6%, el PSOE alcanzaría el 23,9%, PO 22,5%, IU 4,8%. Siendo la madre de todas las encuestas, la realizada por la Fundación Sistema, cuyo Presidente es Alfonso Guerra, muy salado él también, donde el PSOE sacaría 10 puntos a PO y al PP, al situarse  el PSOE con un 31%, PO 21%, PP 20%, IU 8%.

Lo que voy a decir, puede parecer arriesgado aventurarlo, pero pienso que esa última encuesta es la que más se acercará a la realidad. Porque yo confío, a más no poder, en la sensatez de los votantes, siempre que el nuevo PSOE de Pedro Sánchez, les presente un programa con claros rasgos de izquierda que no inquieten al centro, pero volcado al lado del corazón. Un abogado que yo creía conservador, me ha dicho: “A mí como no me gustan los extremos, he votado siempre al PSOE y votaré al mismo”. Varios amigos comentan: “Ahora se habla mucho de PO, es la expresión de la indignación, pero a la hora de la verdad, en el momento de echar el voto en la urna, las cosas se verán de otra manera”. 

Además, lo que el Partido Socialista tiene que hacer es muy sencillo: Generar confianza en la gente, atajar con mano dura la corrupción que esta anieblando el país, defender con firmeza el Estado del bienestar, restablecer justicia social en el mundo del trabajo, atajar el paro con todas las medidas a su alcance, hacer que la juventud tenga esperanza y futuro, cuidar de los mayores con el cariño y las pensiones que se merecen, amparar con las medidas sociales necesarias a la población más necesitada, atención a la infancia, decir siempre la verdad aunque no guste.

Lo que el partido tiene electoralmente enfrente es también fácil de batir. El PP, con su líder Mariano Rajoy, al que en su partido lo quieren jubilar, al haber movimientos internos de oposición, para que no encabece la próxima candidatura a la Presidencia del Gobierno. Rajoy es un político quemado e inservible para la derecha de cara al futuro. Ha llevado a cabo, la revolución conservadora que se denunció aquí, dejando a los trabajadores sin protección, el bienestar de la sociedad tambaleante, recortando derechos y servicios públicos. Y, claro, como todo crimen tiene su castigo, el de este señor será no repetir en las listas, o si lo hace recibir un sonado castigo en las urnas. Será justo, dado que ha empobrecido a los españoles, hundido a la juventud, hay niños y mayores que pasan hambre, ha conducido la economía por el camino equivocado de la austeridad, sin estímulos públicos de crecimiento, ha endeudado el país a extremos incalificables.

Sólo en la Comunidad Autónoma de Aragón, la deuda pública asciende a 6.131 millones, el 19% del PIB aragonés; desde que él gobierna, junto a la Presidenta popular del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, el endeudamiento se ha duplicado al pasar de 3.403 millones a la cantidad actual, a razón de casi 1.000 millones más al año. ¿Quién los pagará? ¿Se puede continuar mucho tiempo así?

A los líderes de Podemos los ha calificado muy bien el escritor y poeta, Caballero Bonald, al decir a Pepa Bueno en la SER: Son unos “profesores pedantes”. Que más se puede añadir después de esto, que en dos palabras lo dice todo. Sobre “pedante”, el diccionario detalla: “Dícese de la persona engreída, que hace ostentación y alarde de su erudición”. Engreído: “Persona que esta demasiado convencida de su valía”. Recientemente, un amigo me dijo: “¡Es que son profesores!”. Y qué... le contesté. Y yo sindicalista. Y en verdad te digo, que te puedo presentar a trabajadores y a sindicalistas que en un debate, les darían cien vueltas. Es patético ver a uno de sus celebres, Juan Carlos Monedero, queriendo imitar sin gracia ni sabiduría, al histórico y gran exalcalde socialista de Madrid, Enrique Tierno Galván; cantando por un micrófono sin vergüenza, porque aspira a ser alcalde de esa gran ciudad. Que atrevida es la ignorancia.

PO es más que otro cosa producto de dos TV privadas, Cuatro y La Sexta, junto al fracasado periódico digital, Público, que ahora no es atrayente leer. Sí he detectado que los telespectadores se empiezan a cansar, de tanta presencia de PO en las TV citadas y las dejan de ver. Otro amigo ha escrito en Facebook: “Entre todos estamos alimentando una fiera”. Estoy de acuerdo con él. IU ya va diciendo: “No pactaremos con ellos disolviendo las siglas”. Menos mal. Les esta entrando la cordura. El diputado de IU por Málaga, Alberto Garzón, acérrimo partidario de converger con PO, acaba de declarar: “Se puede estar construyendo un gigante con los pies de barro”. Añadiendo: La estrategia de Podemos es “ambigua y populista”. Yo tengo la impresión, de que a partir de ahora PO bajará e IU subirá, si siguen siendo ellos mismos.

Con el resultado de las encuestas expuestas, en el momento de formar el Ejecutivo se podrían dar varios escenarios. Gobierno PP más UPyD, catalanes y vascos. Gobierno PP-PO (tipo pinza Julio Anguita en el pasado), dado que podríamos llegar a ver de todo. PSOE-PO, si los segundos dejaran el populismo. Gobierno PSOE, con vascos y catalanes. Gobierno del PSOE en minoría. Gobierno PSOE-IU, el ideal para mí. Nunca un Gobierno de Gran Coalición PSOE-PP, como en Alemania, aunque sí acuerdos puntuales entre ellos y de Estado como ahora se hace y que es necesario hacer. Asimismo, puede ocurrir, que estalle la burbuja populista de golpe y gane PO, con lo que habría nuevas Elecciones Legislativas un año después, por su desconocimiento de la política real y los rancios sistemas asamblearios para gobernar. De todas formas, con la dispersión electoral existente, podría haber instituciones que no se pudieran formar, llegando a pasar en ayuntamientos pequeños y grandes, en Comunidades Autónomas y hasta en el Gobierno Central.

Sin embargo, este tablero de ajedrez gubernativo no nos debe preocupar en exceso. Porque tal como va subiendo, el PSOE superará el 30% de votos, quedando así por encima del PP y de los demás partidos, tal como el sondeo de la Fundación Sistema indica. Como dice Pedro Sánchez: “El buen gobierno llegará de la mano de los socialistas con el PP en la oposición”.Yo lo creo. Mi confianza en el pueblo español si el Partido Socialista se porta bien con él, me hace pensar hoy, que el próximo Presidente del Gobierno español será socialista. 

14.11.2014                                                                                      Fernando Bolea Rubio
                                                        Sindicalista