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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 20 de febrero de 2015

Gesto de autoridad esperado



Cuando leemos un buen libro disfrutamos de él, sin pensar en la cantidad de páginas que el autor habrá desechado y vuelto a escribir, hasta finalizar su obra. Lo bien hecho requiere determinación e interés en cambiar lo malo por bueno, para ofrecer lo mejor. En política ocurre lo mismo. Y, si se trata del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el empeño ha de ser máximo, por la honra que supone salvaguardar la ideología socialdemócrata y al Partido Socialista que la representa. Ese tesoro ideológico y político que los mayores con su sabiduría y esfuerzo nos han dejado, para ser soporte y punta de lanza social de las generaciones de hoy y de siempre. En mi opinión, esta es la máxima responsabilidad que el secretario general Pedro Sánchez tiene: Poner al mejor PSOE a punto, para ofrecerlo a los ciudadanos y ganar las próximas elecciones. Lo que requiere recibir el apoyo sin zarandajas de los afiliados y simpatizantes, siempre que las acciones a realizar sean bienintencionadas, reales y necesarias.

Con Pedro, el PSOE se dotó de un buen líder en julio del año pasado; pero todo lo negativo que el partido venía arrastrando, como es natural, no se solucionó de inmediato sólo con cambiar el vértice de la pirámide. A la Comisión Ejecutiva federal había que darle tiempo para que pudiera ordenar la casa, dado que los defectos eran muchos y los procesos de saneamiento requieren la cocción precisa. Sin embargo, esta espera anti reparadora ha generado inquietud en algunos socialistas, porque he oído decir, que la nueva dirección tendría que hacer más para imponerse en ciertas baronías y algunos territorios.

Por tal motivo, en muchos círculos socialistas se esperaba que el nuevo secretario general diera un golpe de timón, para mejorar el orden interno. Tal como ahora ha hecho en el Partido Socialista de Madrid (PSM), al suspender las funciones del exsecretario general de allí, Tomas Gómez, y con él, las de su Ejecutiva y las del comité regional. Así pues, este gesto de autoridad era esperado por la base y esta siendo muy bien valorado. Los madrileños pedían a gritos que el Partido Socialista retirará a Gómez y por fin se ha hecho. Algún día habrá que analizar seriamente, si las Elecciones Primarias son a veces manipulables por los aparatos, como al parecer ocurría en el PSM.

La resolución dice lo siguiente: “La Comisión Ejecutiva Federal acuerda la suspensión de actividad del PSM-PSOE al constatar el deterioro de la imagen del partido ante la ciudadanía y al entender que el PSM carece de la estabilidad orgánica necesaria para afrontar con garantías los comicios de mayo. Sin que haya vacío de poder, ya que una comisión gestora, con Rafael Simancas como presidente tendrá todo el poder durante seis meses”. La resolución no indica nada más, ni nada menos.    

A partir de aquí se puso en marcha la que llamaremos: “La alianza de los perdedores”. Angélica Rubio (zapaterismo), como tertuliana en laSexta TV, critica desmedidamente a Pedro Sánchez. Gómez -también en esa televisión privada, enemiga acérrima del PSOE- hizo acusaciones tan graves contra la dirección federal socialista, que podrían ser duramente sancionables. Carme Chacón, como no, por sí misma o por mandato de (...), en vez de defender la decisión de Pedro como integrante de su equipo, parece ejercer de submarino andaluz. Susana Díaz no se quiso pronunciar. Una encuesta en Andalucía valora a Susana (de 1-10) con un 5 que es mucho y a Pedro con otro 5. Sánchez dice: “El PSOE es un partido de ganadores”. Por lo que todas estas personas perdedoras, debían reflexionar y cambiar de bando. Cesando en su estrategia de “acoso y derribo” al líder del partido, con la simple intención de poder entrar en liza a cara descubierta los que mueven los hilos, diciendo: “Apártate tú para ponerme yo”. En la SER, se ha oído a un ciudadano desear: “Yo mandaría a Marte a Tomas Gómez y a todos sus acólitos para que dejen en paz a la federación socialista madrileña”.

Es más, como no hay uno sin dos, ni cuatro sin cinco. Un nuevo perdedor se ha sumado a la fiesta. Un tal, José Luis Rodríguez Zapatero (ZP). Ese brillante político, que estuvo a punto de hundir al PSOE para siempre, sufriéndose aún las consecuencias de las equivocaciones de su marcado presidencialismo, en su día criticado aquí; junto con su política socioliberal, que no socialdemócrata, como hoy se practica y desea. Este buen señor, empezó su nueva y segura fracasada andadura, junto a José Bono -los dos son fruta pasada-, reuniéndose ambos con el líder de Podemos, Iglesias Turrión, a espaldas de Pedro Sánchez. Lo cual fue feo e imperdonable. Ha continuado inmiscuyéndose en el asunto Tomas Gómez, en contra de Pedro Sánchez, para no ir muriendo solo e intentar influir en esa alianza de perdedores.

Sin embargo, esto no es lo peor. Según se sabe, Zapatero se esta planteando volver a la política activa. Tal como acaba de informar el semanario Interviú: “ZP valora el recorrido que le queda en el PSOE. Y no es como asesor como se ve así mismo, sino más bien como uno de los principales líderes del partido, dadas las duras circunstancias que atraviesa”. El diario El País detalla: “El expresidente se ha situado en la órbita de quienes plantan cara al secretario general Pedro Sánchez, del que se ha distanciado abismalmente. No puede haber en esta crítica coyuntura del PSOE una peor labor que la de colocar palos en las ruedas a la primera oportunidad”. ¡El que faltaba! Otro más al servicio del entramado andaluz y de sí mismo. Las ambiciones personales en política me repugnan. Si Susana Díaz, se ampara en estos perdedores para poder ser la candidata socialista en la elecciones generales de final de año, en vez de Pedro Sánchez, no le garantizo buen futuro. ¡Ella verá! Eduardo Madina se ha quedado en la recámara... a punto de salir disparado.

Esta semana se va a dilucidar entre los 15.000 afiliados del PSM, quien será el candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Había tres aspirantes. La vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Amparo Valcarce, impulsada por Gómez y ZP, que ante la disminución de afines se retiró voluntariamente. Quedando dos. Pedro Zerolo, bastante cercano a Sánchez. Y el promovido por el secretario general y la comisión gestora, Ángel Gabilondo, exministro de Educación y un gran candidato. Si finalmente Ángel es el elegido -como seguramente va a ser-, la operación habrá salido bien, redonda. Espero que sea así.

Históricamente, el PSM ha estado dividido entre guerristas y renovadores (felipistas) y el PSOE ganaba elecciones. Uno de los lemas, dice: “Ser socialista es hacer”. Dentro de todo, la política socialista ha de ser ideas y pasión. ¡Fuerza y ánimo! compañero secretario general.

20.02.2015                                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                          Sindicalista

viernes, 6 de febrero de 2015

Fracaso político de la austeridad



Cuando algo se derrumba hay que saber por qué. Cuando la política cambia de rumbo peligrosamente, hay que enumerar los errores cometidos reparándolos sin nuevos riesgos de fisura. Ahora el edificio de la socialdemocracia se tambalea, la izquierda se debilita, surgen partidos políticos desconocidos. La ciudadanía esta inquieta. Los viejos luchadores democráticos e idealistas de izquierdas, hablan críticamente de lo que sucede para evitar traspiés, pérdidas de tiempo, desengaños; pero no se les escucha lo suficiente. Ya que no deja ver lo que puede ocurrir, la venda de la indignación, de la perdida de confianza en el Partido Socialista durante cuatro años (desde la caída real de Zapatero en mayo de 2010, hasta la elección de Pedro Sánchez en julio de 2014), la ligereza ideológica en la izquierda.

Entramos en un tiempo desconocido, al que no le vaticino nada bueno si no se asientan pronto y bien, cada una de las viejas y robustas piedras capaces de asegurar la democracia, la libertad, el trabajo, el Estado del bienestar.

En todo caso, ¿por qué hemos llegado a este laberinto que se avecina? ¿dónde esta la raíz que lo ha creado? Generalmente se piensa que la causa es debida a la política, cuando es esencialmente económica; aunque propiciada por aquella. ¡La economía, estúpido! (the economy, stupid!), le dijo Bill Clinton a George Bush (padre) en 1992.  Lo que esta ocurriendo tiene un nombre: Austeridad. Y unos culpables claros: La derecha europea -en España el Partido Popular-, el neoliberalismo que se impone, los mercados, los acreedores para obligar a pagar a toda prisa a los países deudores. Todo ello, dirigido por Alemania con el pilotaje de la canciller Angela Merkel, imponiendo en Europa un “austericidio” que la han llevado al hundimiento económico con sus recortes de servicios públicos, desempleos.

Sin que el huracán se haya detenido ahí, dado que ha llegado a afectar a la política, a los partidos, a la socialdemocracia, a más ideologías de izquierdas. Sustituyéndose, en un alto porcentaje por populismos, ultraderechas, partidos radicales en el poder y lo que queda por conocer. Sí, esta es la herencia de la austeridad, de la derecha y de la señora Merkel. En siete años de crisis, han roto la economía y el bienestar de los países del sur, afectando a Francia e Italia. Tambaleando las economías de Alemania y de otros países del norte, por su débil crecimiento económico y su casi deflación y estancamiento.

Hay dos tipos de políticas económicas a realizar: La de la austeridad y la santificación del mercado con oraciones diarias, como solución a todo, que imponen los conservadores; y la progresista keynesiana, de estímulos económicos públicos. Evidentemente, Europa eligió la peor, mientras EEUU prefirió la segunda y ya ha superado la crisis, porque según el Fondo Monetario Internacional (FMI), su crecimiento económico será del 3,6% en el 2015 (1,2% en la zona euro), con una tasa de paro que supera ligeramente el 5% de la población activa (11,5% en Europa, 23,7% en España).

El efecto de la mala economía en la política, ha dejado el país en un nivel ideológico y electoral tan caótico, que hasta he oído decir a una persona de mediana edad: “Yo votaré a Podemos y que se hunda todo”. A otra: “En esta m... de democracia (...) Y claro, ante esta brusca forma de pensar, no caben razonamientos. A este bajo nivel, ha llevado la economía a la política, en algunos casos. Al oír decir exabruptos así, yo sufro bastante, la verdad; puesto que conozco la historia y se lo que ha costado conquistar la democracia, la libertad. Y además, porque no se sabe valorar bien lo que tenemos, a pesar de que sean necesarias actualizaciones y reformas inminentes. Con un cambio político y la eliminación de la corrupción, entre otros males.

Hace unos días, un conocido me pregunto en la calle: “¿Dónde están los socialistas del barrio que no se ven, si antes había tantos”. Yo le dije: “Algunos están desanimados y cabreados, por el retroceso que les ha supuesto la errónea economía llevada a cabo; bien directamente, o por el paro y la precarización laboral que sufren sus hijos, hijas, nietos. Lo cual, había que entenderlo y respetarlo, al ser tan preocupante el futuro en general”.

Hoy el voto familiar quizá lo orientan más los hijos que los padres. Y, si uno de ellos, con preparación y desempleado, propone votar al diablo no es fácil enmendarlo de su error. De todas maneras, yo diría: Hay que ser socialistas siempre. Hay que ser socialistas antes que una veleta al vaivén del viento. Hay que superar el hartazgo acumulado y responder con la ideología propia, al ser la mejor y más segura para paralizar el desenfreno antisocial de la derecha y el capital.          

Sin embargo, algo empieza a cambiar en las mentes obtusas de la austeridad. Parecía que la socialdemocracia europea no hacia nada; que el Presidente socialista francés, François Hollande, influía poco; que el Gobierno de coalición alemán con los socialdemócratas del SPD, no tenía efecto; que el gobierno progresista de, Matteo Renzi, en Italia no hacía lo necesario; que los demás partidos socialistas europeos, como el PSOE, no conseguían aplicar su política.

Si bien, algo han debido hacer, dado que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anuncio el día 22, la decisión del BCE de impulsar un potente plan de 1,14 billones de euros para reactivar la inflación y el crecimiento en la zona euro. Fabricado dinero nuevo, con el que comprar deuda pública y privada a razón de unos 60.000 millones de euros al mes, durante 19 meses. El BCE comprará 100.700 millones de deuda española. Todo ello bajo la atenta mirada del Gobierno alemán, de la comandante Angela Merkel.

Esta medida llega con siete años de retraso. En ella, el Gobierno español de Mariano Rajoy no ha influido, toda vez que se ha limitado a seguir a pie juntillas la política de austeridad merkeliana. En esta decisión ha sido determinante, el negativo cuadro económico de la  zona euro, con las variables de bajo crecimiento e inflación. Es un plan keynesiano y como tal positivo. ¿Se sabrá aprovechar bien? ¿Será la luz del final del túnel de la crisis española? Con la incapacidad para todo, de este Gobierno... me temo que no.

06.02.2015                                                                                  Fernando Bolea Rubio
                                                                         Sindicalista

viernes, 23 de enero de 2015

Socialistas que olvidan el socialismo

A los hijos se les quiere mucho y a los padres también. Y a los hermanos, primos, a la familia en general. Así diré, que el PSOE es una familia ideológica. Con sus amores puros y sus desavenencias. Pero no una familia más. Ella es el socialismo español, o si se prefiere la socialdemocracia europea, la mayor organización de izquierdas existente. La que ha levantado los Estados del bienestar, para las clases trabajadora y media baja. El socialismo y la socialdemocracia de siempre, en la que han confiado millones de personas para conseguir una emancipación que las alejara de la miseria y hasta del hambre. Con sus ansias de libertad y de derechos, debido a la opresión que sufrían. Eliminando la explotación juvenil y en el trabajo. Buscando la igualdad de oportunidades, el reparto de la riqueza, la protección el Estado, las ganas de vivir.

Alguien ha llegado a pensar, ¿como sería la vida de los ciudadanos si el socialismo no existiera? Los jóvenes que dudan, deberían ver con suma atención la película: “Las trece rosas” o la de “Las maestras de la Republica” y mis artículos de este blog: “La socialdemocracia que nunca llega” I y II (junio-2011, julio-2011) y entenderán totalmente lo que quiero decir. El socialismo no se puede perder. La derecha rancia estaría encantada con que eso pasara, si bien nunca ocurrirá; porque las capas más desfavorecidas de la sociedad, los trabajadores, las personas libres y justas con anhelos de justicia social, necesitan el socialismo y pelearán por él.

Los abuelos, los padres, han conservado el legado socialista y lo han traído hasta aquí. Serías un necio o una necia, si permitieras que la cadena socialista se rompiera o se debilitara contigo. En Grecia se van a dejar perder electoralmente el socialismo, y hasta que no lo recuperen lo lamentarán. En España no puede ocurrir lo mismo; pero, quizá sí suceda, si no se vota pensando en el socialismo tanto como en el partido. Y, si sus dirigentes y aparatos, no piensan como socialistas buscando solo su bien personal, alejado de los intereses de la sociedad y de las clases que representan.

Hace un año, salió una opción política que dice no ser de izquierdas ni de derechas, para atraerse los votos de la ignorancia. Estos nada. Cuanto más suban, de más alto caerán. Ya han empezado sus problemas entre ellos, según el digital El Plural, los críticos internos de Podemos Sevilla cargan contra la dirección: “Son gente sin escrúpulos, ambiciosos, sinvergüenzas”. Cobran por dar clases de dudosa ejecución, reciben sustanciosas cantidades de dinero venezolano y de otros países por asesoramientos que nadie cree. Según Pedro Sánchez: “Mienten más que hablan”. Ya les llaman “trileros” y eso que aún no los conocen bien.

Los líderes son pasajeros y las ideas eternas. Por eso, procede votar siempre en función de las ideas y nunca por liderazgos sin ideas, aunque se expresen con mucha locuacidad. En el Partido Socialista hay votantes, simpatizantes, afiliados y militantes. El voto de los votantes y simpatizantes son inconstantes y no cabe exigirles más. Sí a los afiliados y militantes, dado que comparten los vaivenes del partido y su ideología socialista o socialdemócrata si gusta más. Si se es socialista organizado en el partido, no caben las vacilaciones al votar. Hay que votar socialismo que es lo mismo que votar PSOE. La mano ha de coger siempre la papeleta afín, o de lo contrario se sería un socialista que ha olvidado el socialismo y por tanto no sería digno de pertenecer a él.

Yo no confío nada en los llamados “barones” socialistas (líderes autonómicos), ni por supuesto de sus cortes de agradecidos que forman los aparatos dirigentes. De entre ellos, destaca mi oposición a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, tal como refleje en mi reciente articulo: “Piedras internas en el camino”. Hoy me reafirmo en mi mala opinión sobre ella, porque claramente es una socialista que ha olvidado el socialismo, prevaleciendo en su política su interés personal de llegar a ser, por encima del bien necesario para el socialismo español y para el Partido Socialista. 

Esta montando una ficticia crisis de gobierno en Andalucía, con su socio de coalición IU, como justificación para adelantar las elecciones andaluzas. Quedando libre después, para presentarse -por descontado sin elecciones primarias, porque las perdería- como candidata del PSOE a la presidencia del Gobierno, en oposición al secretario general y candidato natural, Pedro Sánchez. Lo de esta mujer es una locura, que espero le salga muy mal. Sin embargo, ante esta desfachatez, ¿los barones territoriales que posición van a tomar? ¿estarán con Pedro o con el hundimiento del socialismo y del partido que, en mi opinión, se generará? Será muy gracioso oírles decir, que ellos dan libertad a las bases para que decidan, sin tener agallas para defender su servilismo por el cargo a mantener. ¡Vergüenza me dará!

Dos que no solo han olvidado el socialismo, sino que dudo de que hayan llegado a ser socialistas alguna vez, son el exministro José Bono y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Este último ha tenido poco con hundir electoralmente al PSOE, por su neoliberalismo gobernante, que ahora se ha reunido en secreto con el líder de Podemos, Iglesias Turrión, en casa de Bono, sin el conocimiento del secretario general, Pedro Sánchez. Mientras éste, se enfrenta dialéctica y electoralmente a esa formación; estos dos sujetos, la potencian deslealmente. Esto no se hace.

¡Que los echen a los dos! Desde mi condición de afiliado del PSOE, solicito a la dirección federal que les anulen la militancia, cuanto antes mejor. ¡Ya vale con esta gente! ¡Que se vayan a Podemos!, porque las bases socialistas que no hemos olvidado el socialismo... no los queremos aquí.

23.01.2015                                            Fernando Bolea Rubio
                                                           Sindicalista

viernes, 9 de enero de 2015

El eco de los tambores griegos

En Grecia debido a las elecciones anticipadas del 25 de enero y por sus posibilidades de ganar, suenan los tambores del partido de izquierda radical Syriza, llegando su eco hasta aquí, a través del español Podemos. Ahora se hace política ruidosa, de mucho ruido. Syriza y Podemos son ruido con más ruido. Cuando a la hora de la verdad, estos partidos no serán en la Unión Europea ni ruido o el ruido de dos cascabeles solitarios sin efectividad. ¿A quien quieren engañar? Hacen ver que son potentes fuerzas políticas, capaces de dar la vuelta a la política y a la economía europea; aunque en realidad no serán casi nada, en ese Parlamento Europeo tan amplio. Acaso ser pulgas en el trasero del capital. Porque además, la izquierda socialdemócrata es la única, que puede llegar a tener capacidad y poder para cambiar Europa, e internamente a cada uno de sus países. Sin su abrigo, los ruidosos pasarán frío.

Sin embargo, en Grecia hasta el socialismo democrático está mal. El Partido Socialista Panhelénico (Pasok) -considerado como el Partido Socialdemócrata de Grecia, miembro del Partido de los Socialistas Europeos y de la Internacional Socialista- lo fundó en 1974 Andreas Papandreou. En 2004, fue elegido como máximo dirigente del Pasok, Yorgos Papandreou, hijo del fundador. El cual, en 2009, ganó las elecciones por mayoría absoluta con el 43,9% de los votos. Y así, por presiones políticas y económicas de Berlín y Bruselas; en 2012, perdió la mayor parte de su apoyo, quedándose únicamente con un 12% de sostén electoral. Influyendo en el declive, el abandono y la falta de apoyo que sufrió de la socialdemocracia, para mí injustamente. Quiso hacer un referéndum, para que los griegos aceptaran o rechazaran los recortes y la austeridad económica que se le exigía; pero la Troika financiera (Comisión Europea, BCE, FMI) se lo impidió. A la vez, moviéndole la silla, para que dejara la Presidencia del Gobierno.

En los dos últimos años, el Pasok ha cometido el error de apoyar al Gobierno de la derecha, desmoronándose aún más porque las actuales encuestas apenas le vaticinan un 4%. Con todo, el 3 de enero de 2015, llegó la mayor sorpresa, porque ante su anulación electoral casi total; el ex primer ministro y antiguo líder del Pasok, Yorgos Papandreou, presentó la formación de un nuevo partido, llamado: Movimiento de los Socialistas Democráticos. Este sin duda supondrá la tumba para su primer partido y, posiblemente,  para el segundo; si el socialismo heleno, no actualiza su política y su organización. Eligiendo también, un líder acorde con las necesidades y los tiempos; como el PSOE ha hecho, con Pedro Sánchez.

Por otro lado, Syriza y Podemos no son lo mismo, a pesar de tener un programa económico común. Yo diría que coinciden también, en el populismo agreste, tipo peronista que -si no se sabe de política o no se piensa-, convence a sus adeptos. El nombre de Syriza son, las siglas de coalición de la izquierda radical griega: Synaspismós Rizospastikís  Aristerás, que surgió como coalición de partidos en 2004. Agrupando a socialistas del Pasok, comunistas, eurocomunistas, maoístas y otros que, en vez de ocultar su ideología como hace Podemos, se sienten orgullosos de proclamarse de izquierdas. Que por cierto, como socialista, me encanta que lo hagan.

En mi opinión, Syriza es un partido de izquierdas y Podemos un fraude, dado que ideológicamente no se definen, o un día dicen una cosa y otro otra. En todo caso, Syriza es como Izquierda Unida al agrupar en su seno -como ellos- a personas de varias tendencias y no como Podemos, que no quiere alianzas con ninguna otra organización. Si bien corren como galgos a apuntarse para sí, una amistad oportunista con Syriza que como formación no les corresponde. IU y Podemos pelean por ser el partido Syriza español. ¡Que locura! ¡Cuánto manejo!

A mí me da la impresión, de que Syriza no es tan fiera como los alemanes y la derecha la pintan. El economista keynesiano, James K. Galbraith ha escrito en The New York Times: “Solo Syriza puede salvar a Grecia”. Soledad Gallego-Díaz comenta: “El programa de Alexis Tsipras habla de socialismo democrático”. Otros analistas como, Josep Borrell, opinan: “Aunque su líder, Alexis Tsipras, insiste en que no quiere salir del euro, sus planteamientos en materia de ingresos y gastos públicos pueden hacer muy difícil que se quede”. José Carlos Díez: “Syriza propone impagar la deuda, especialmente el rescate bancario, y un aumento del gasto público del 7% del PIB griego. Esto quebraría al sistema bancario, forzaría al BCE a cerrar el acceso a la financiación y en 24 horas Grecia debería dejar el euro. Haciendo quebrar a bancos, familias y empresas”.

Por lo tanto, la situación puede llegar a ser muy delicada si no se procede con sabiduría. El primer enemigo que se van a encontrar será la derecha alemana y del continente. El semanario Der Spiegel, a modo de filtración-presión, ha publicado que el Gobierno alemán ve “inevitable” una salida del euro de Grecia si gana las elecciones el partido izquierdista Syriza con su propuesta de reestructurar la deuda. E incluso, hay líderes europeos que hablan abiertamente de ello: “Grecia debería ser expulsada de la zona euro, pero no de la UE”.  Según el diario El País: “Lo que teme Berlín es un desafío a su política; una rebelión que podría extenderse a otros países del sur”, como España.

Mucha culpa de lo ocurrido en Grecia la tiene la Troika capitaneada por Alemania, con la soga al cuello que les pusieron a los griegos; obligándoles, a que siguieran la política económica dictada por ellos, con la amenaza de dejar sus arcas del Estado vacías si se incumplía. Esa política económica salvaje, hizo caer al Gobierno socialista y a su partido el Pasok. Eliminando de hecho, que en el país existiera una opción de centroizquierda que hoy iría muy bien.

En mayo de 2010, en España hicieron algo similar con el gobierno Zapatero, pagando el PSOE electoralmente las consecuencias. Actualmente, esos mismos culpables, se quejan del extremismo y de los populismos griegos y español, que ellos ayudaron a generar con su austeridad desmedida, con su política muerta.

Gane o no Syriza, toda la izquierda europea ha de ir a una. Los griegos no están locos, están hartos. Que voten en libertad. Bastantes calamidades han pasado ya, para soportar más miedos y humillaciones. Syriza y la izquierda han de contar en todo momento con la socialdemocracia; porque solo junto a ella, se harán visibles al recibir la fuerza de los grandes partidos socialistas de España, Francia, Alemania, Italia y de todos los demás. Sumando mayorías efectivas que cambien las políticas, fortalezcan el Estado del bienestar, devolviendo la esperanza y la alegría a los europeos. Con la firme voluntad de que, en caso de ocurrir, la socialdemocracia evitará que a Grecia la echen del euro y de la UE.

Angela Merkel con sus políticas económicas equivocadas, nos ha conducido a la Unión Europea del 1%. Y, de allí, es incapaz de pasar. Un 1% de crecimiento, un 1% de inflación. Habiéndose llegado al estancamiento económico que se padece, similar al que Japón sufrió durante tanto tiempo. En EEUU la economía crece al 5% y aquí tendría que hacerlo como mínimo al 3%, con una inflación del 2%, para que las economías empezarán a producir empleo de verdad.

En superar esa decadencia, se tendría que unir asimismo la izquierda, de todos los colores y condición. Que este propósito empiece a reverdecer, para que con tanta división y exclusivismo en la izquierda, el bien social europeo... no caiga todavía más.

9.01.2015                                             Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

viernes, 26 de diciembre de 2014

Piedras internas en el camino

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en su carrera hacia la presidencia del Gobierno español, tendrá que sortear grandes piedras en el camino. Pero hay piedras y piedras. La piedra PP, la piedra Podemos, la piedra IU son todas ellas previsibles, si bien difíciles de esquivar. Aun así, las dificultades no se le acaban allí. Ahora tiene  una tremenda piedra en punta más sensible de librar, puesta internamente por la Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz; al postularse también, casi con total claridad, para ser asimismo candidata socialista en las Elecciones Generales de 2015. En una operación que a mi no me gusta nada, al considerarla más debida a la ambición e interés personal de la aspirante, que por necesidad electoral del partido. 

En un momento de tremenda dificultad, por el previsible ascenso electoral de Podemos, un partido televisivo y como tal hueco, producto de las cadenas privadas para dividir el voto de la izquierda; que esta desbaratando a IU y quiere hacer lo mismo con el PSOE. Y cuando a pesar de ese problema, Pedro Sánchez y el Partido Socialista están mejorando paulatinamente, encuesta a encuesta, sus expectativas en las urnas; lo que requiere, apoyo e ideales colectivos. En el instante que, para darle mayor impulso al hecho socialista, se debe fortalecer la cohesión del partido; se hace todo lo contrario. Abrir una vía de agua interna, posiblemente para que fracase el proyecto Sánchez, al objeto de que quede libre la candidatura, e ir terminando a la vez con la obligación de tener que convocar elecciones primarias que, por lo que se le ha podido observar hasta hoy, a Díaz le gustan poco. No quiero pensar, que todo se hace con el propósito de frenar interesadamente el ascenso que se da en algunas encuestas.

Ella le ha hecho a él un feo desaire, al jugar con ambigüedad sobre su propósito de  tener o no esas máximas aspiraciones a cuatro días de las legislativas, al declarar: “Si pasa el tren ya se verá”. Lo que ha dado pie a titulares de prensa muy jugosos: “Susana Díaz no esconde su ambición de liderar el PSOE”. “Díaz deja en el aire la posibilidad de concurrir a las primarias del PSOE, “ni sí ni no; por tanto, todo es posible”. “Ofensiva de fuego amigo contra Pedro Sánchez”. “Díaz deja en precario a Sánchez tan solo cinco meses después de su designación”, como líder; “El PSOE andaluz elude ahora respaldar al secretario general como candidato”. “Díaz condiciona el apoyo a Sánchez al resultado de las municipales”, “se ha convertido en un líder con fecha de caducidad”, “la cuenta atrás ha empezado y terminará el 24 de mayo de 2015”. 

“En el partido se asienta la idea que el líder deberá asumir los resultados municipales como propios”. Según Heraldo de Aragón: Con reproches, en algunas de las muchas reuniones que la presidenta andaluza ha tenido en las últimas semanas, con importantes nombres del partido, tales como “no tira”, lanza “ocurrencias” sin someterlas a ningún “filtro”, no es “solvente”, “esta destruyendo la esencia del socialismo”.

Se comenta que en la dirección del partido aún no se han recompuesto de la inesperada sacudida interna canalizada por Díaz. El número dos del socialismo andaluz, Juan Cornejo, ha declarado: “Esperamos que se produzca un vuelco. En función de eso, hablaremos el 24 de mayo por la noche o el 25 por la mañana en función de los resultados que se produzcan”. El País: “Se avanza a las claras el rumbo que tomará la federación andaluza si los resultados electorales no son buenos”. Se empieza a decir, que Pedro ha perdido la confianza de José Luis Rodríguez Zapatero, José Blanco y la propia Díaz. Más piedras en pico a estorbar.

Urge pues, preguntar: ¿Para los dirigentes andaluces, cómo deberán ser los resultados para darlos por buenos? ¿Serán tales, si se produce un “vuelco” como dicen esperar? En esas elecciones, un vuelco determinante es, casi imposible que se pueda conseguir; ellos lo saben muy bien, lo mismo que los demás socialistas. Yo no he esperado nunca grandes avances del PSOE, en las elecciones municipales y autonómicas. Para que eso ocurra, hay aún mucho que cambiar en los procedimientos internos y las candidaturas de los ayuntamientos y las comunidades. A esas elecciones no se presenta Pedro, aunque sin duda se notará favorablemente el cambio general que él impulsa. Sí cabe esperar, que se mejoren los malos resultados electorales de 2011 y poco más; dado que prácticamente los candidatos serán los mismos de ese año. Yo vengo considerando solamente que, por los porcentajes ascendentes en las encuestas y el sentir de la gente; encabezando Pedro Sánchez la candidatura, el Partido Socialista podría llegar a ganar las elecciones generales.

Y lo que me parece gravísimo es, que con estas exigencias del sur ¿El PSOE va a tener otra gran crisis interna, una vez superada la anterior en el congreso de 26 de julio de este año, con la elección de Sánchez en sustitución de Rubalcaba? ¿Produciéndose esa posible crisis, dentro de cinco meses, a solo seis de las elecciones generales? Me temo que sí, en el caso de que los militantes y afiliados no lo impidan, dando un apoyo masivo al secretario general. 

Después de las andanadas recibidas, Pedro ha retado a los críticos a que se presenten a las primarias. Diciendo con rotundidad y cierto desafío: “Optaré a ser candidato a la presidencia aunque haya competidores”. Añadiendo: “El compañero o compañera que se considere capacitado para concurrir a ese proceso tendrá libertad de hacerlo”. Según el Periodico de Aragón: “Estas frases han contribuido a que aumente el malestar sevillano”. ¿Susana Díaz pensaba acaso que Pedro Sánchez se retiraría sin más? Ella representa a más del 25% de la afiliación del partido, pero no a toda ella. En mi opinión, Díaz querrá forzar la celebración de un nuevo congreso, en el que se convertiría en la nueva secretaria general y directamente en candidata por aclamación. El País ha publicado: “Pedro confía más en los militantes y en los ciudadanos que en los dirigentes”. Hace muy bien. 

Sin embargo, yo pienso que estos malos hechos tienen una magnifica lectura positiva, que dice mucho a favor del liderazgo y de la consistencia socialista de Pedro Sánchez. Primero, la sospechada tutela de Díaz sobre Sánchez no es tal, no se somete a filtros. Segundo, a los restos del zapaterismo, no les ha gustado que Pedro proponga la modificación del articulo 135 de la Constitución, revolviéndose para ocultar su histórico error. Tercero, a los Felipe González les desagrada que se oponga a “las puertas giratorias” que vergonzosamente utilizan. Cuarto, los usuarios de las tarjetas “black” de Bankia andan molestos por haber sido suspendidos de militancia. Cinco, a los que han gobernado desde el socioliberalismo de la casa, les sabe a cuerno quemado, que el secretario general prometa que derogará la última reforma laboral y con ella aspectos de la zapaterista anterior. Lo mismo que no debe caer bien, que hable siempre de las clases media y trabajadora; ni el que diga que hay que dar un giro a la izquierda, para hacer una política de izquierdas que atraiga al centro. 

Es más, en este análisis no se ha de obviar que hasta puede influir sustancialmente, el que Pedro se oponga rotundamente a un hipotético futuro gobierno de coalición PP-PSOE. Felipe González fue el primero que hizo esa sugerencia, con importantísimos medios de comunicación y grandes empresarios detrás. Felipe habla mucho con Susana, quizá demasiado. ¿Tal vez Susana Díaz es más favorable que Pedro Sánchez, a gobernar con el PP? El día 22, Rajoy recibió a Susana en la Moncloa. Hay amores que matan. Así, ¿quién es la que destruye la esencia del socialismo? 

En mayo escribí un articulo titulado: ¡Susana “for president”! Lo dicho en el mismo puede parecer contradictorio con lo comentado aquí. Pero no lo es, en aquel momento el PSOE no tenía -ni se esperaba- un buen líder y ahora sí. A Susana Díaz se le paso la oportunidad el pasado verano; tal vez vuelva a tener otra, cuando lleve bastón. Un sindicalista me dijo, que esa compañera era una “líder de cartón piedra” y no lo quise creer. Las maniobras sevillanas son tan serias que si continúan -con el complicado contexto político actual-, el PSOE podría llegar a desaparecer. Cuando Antonio Elorza acaba de escribir: “A la democracia española le hace falta el PSOE”. 

A Pedro Sánchez, hay que llevarlo a ver el cuadro “La Campana de Huesca”. ¡Adelante Supersanchez! ¡Socialdemocracia o pobreza! Para visitar al Presidente Rajoy, Susana se vistió de rojo ideología, a pesar de que es el socioliberalismo el que la utiliza y enseña sus garras... con las piedras punzantes. ¡Susana is finished for me!

                
26.12.2014                                      Fernando Bolea Rubio
                                                             Sindicalista