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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 20 de marzo de 2015

¿Quién gobernará?

El panorama electoral es singular y desconocido hasta hoy. Para el observatorio de la cadena SER de marzo, elaborado por My Word: Podemos (PO), obtendría un 23,4% de votos (un 4,1% menos que en enero). Partido Popular (PP), 22% (2,6% menos que en enero). Partido Socialista Obrero Español (PSOE), 19% (lo mismo que en enero). Ciudadanos (C´s), 19% (un 14% más que en enero). Izquierda Unida (IU), 2,9% (0,8 menos que en enero). Unión Progreso y Democracia (UPyD), 2,3% (3,2% menos que en enero). Resultando la novedad de que la encuesta le otorga un empate en el entorno del 20%, a PO, PP, PSOE, C´s. El 8 de marzo, Metroscopia (El País) pronosticó una situación muy similar, reflejando también un empate entre las cuatro formaciones mencionadas. Así, ¿Quién gobernará?

No lo sé. Solo Satanás y los Grandes Espíritus lo deben saber. Puesto que, si lo que predicen estas dos encuestas se hiciera realidad en las urnas, la formación del nuevo Gobierno de la nación a final de año será tan compleja e irrealizable, que cabría hasta pronosticar que no se podrá constituir. Posiblemente, nadie querrá ni podrá ostentar la presidencia del Ejecutivo teniendo pocos votos propios detrás; ni quizá se pretenderá, hacer coaliciones de gobierno con partidos muy diferentes o inexpertos. Y, por así decir, nadie deseará viajar en un tren que no se sabe si irá por la vía de la izquierda o de la derecha, hacia Barcelona, Caracas o Madrid, aunque el billete lo regalen con una flor.

De la tan comentada posible alianza futura PSOE-PP, los socialistas de base la rechazan mayormente con cierto enojo. Ante la pregunta de ¿quién gobernará? que le hice a un compañero del partido, éste me dijo: “No tengo ni idea;  pero si sé, que si se hace un gobierno de coalición con el PP, después de más de 35 años de militancia, me daré de baja del PSOE”. De manera que, esa opción hay que retirarla del lenguaje político socialista y de la izquierda, para no volver a pensar en ella. Por si queda alguna duda, ¿alguien piensa que sería posible un gobierno de coalición en el Ayuntamiento de Madrid, entre el candidato progresista del PSOE, Antonio Carmona, con la liante y ultraliberal conservadora del PP, Esperanza Aguirre?

Como ya dije, las coaliciones entre los socialdemócratas y los democristianos son viables y necesarias en países como Alemania, porque la derecha de allí no es igual ni tan bruta como la de aquí. De todas formas, otros partidos con menos escrúpulos ideológicos y honestidad que los socialistas, a lo mejor se ofrecerán al Partido Popular por si los quisieran utilizar. La derecha siempre encuentra aliados entre los que deberían ser sus contrarios de clase. “Votaremos a los nuestros, no a quienes nos explotan”, decían antiguamente los socialistas. Teoría que con los recortes sociales del PP aún vale ahora, para diferenciar genéricamente a unos de otros; así como, para saber con quien no se pueden hacer alianzas aún a día de hoy. Por lo tanto, un gobierno de coalición PSOE-PP hay que descartarlo totalmente, lo mismo si uno le gana al otro como al revés.

Otra opción que se baraja es, que la alianza se haga entre el PSOE y Podemos. Resultando según las encuestas una representación amplia del 42,4%. Sin embargo, yo pienso que éste sería otro gran error que el Partido Socialista cometería, porque PO no quiere confluir con los socialistas en nada; lo único que desea es, ocupar su espacio electoral relegándolos a la mínima influencia, lo mismo que esta haciendo con IU. En todo caso, se darían dos situaciones a valorar.

Una, que PO obtuviera más escaños que el PSOE, lo que supondría que el presidente del Gobierno tendría que ser del primer partido, con el apoyo del segundo. Y, en esas circunstancias, un partido serio, de Gobierno y de Estado como es el que encabeza Pedro Sánchez, no podría sostener una política basada en el asambleísmo con su consulta a todo, hasta si llueve para decidir coger el paraguas o no; y, desde luego, sin fines ni razonamientos claros. Dado que PO es un partido en elaboración, sin terminar de formarse y por eso desconocido para todos. Dos, que al haberles ganado por un estrecho margen el presidente tuviera que ser socialista, con lo que se produciría una situación de inestabilidad similar al caso anterior, lo que haría un Gobierno totalmente inoperante.

En Ciudadanos demuestran ser tan neoliberales y carcas como los populares. Dicen que son de centroizquierda cuando son derecha, derecha, criada bajo las faldas del PP. De momento, para la izquierda es bueno que, por fin, el espacio electoral conservador se haya dividido con este nuevo partido. Tengámoslos en observación.

En este contexto, el objetivo del PSOE tendría que ser superar ampliamente el porcentaje de apoyo electoral al menos en un 15%, llegando al contorno del 35%, que permitiría formar gobiernos con cierta autoridad. Por consiguiente, lo mejor sería seguir en la oposición, a la ofensiva, y que gobierne PO, PP-PO, PP-C´s, PO-C´s, o quienes quieran. El Partido Socialista que ya ha demostrado en infinidad de ocasiones su responsabilidad en la gobernabilidad del país, en esa coyuntura no podría hacer nada más, porque los ciudadanos lo habrían querido así.

La socialdemocracia española tiene que remontar el 20% electoral que se le supone, porque continuar en una perspectiva tan baja es malo para garantizar el Estado del bienestar de las clases media, trabajadora y baja, tanto como para la estabilidad económica y política. Primero robustecer el PSOE  y el que tenga prisa por llegar... que corra.


20.03.2015                                                                                 Fernando Bolea Rubio
                                                                  Sindicalista

viernes, 6 de marzo de 2015

Estrategias que salen mal



A veces los deseos se vuelven espadas contra sí, sino se saben contener. Es cierto también, que para conseguir los sueños se elaboran estrategias que, en algunos casos salen mal, aunque inicialmente parezcan relevantes. Como la que el histórico socialista, Alfonso Guerra, menciona en su artículo: “Conversaciones de interiores” publicado en la revista Tiempo (20-26 de febrero). En él asegura que según personajes importantes del Partido Popular (PP); la estrategia del asesor, Pedro Arriola, para mantener la primacía electoral del partido pasaba por provocar la división de la izquierda. Apoyando la transformación en grupo político de las asambleas de protesta del 15-M, es decir, ayudando a Podemos.

Y así, ante una caída de votantes y de un panorama electoral incierto del PP, “sólo existía una fórmula: provocar una bajada aún mayor de los votantes del PSOE”. “Bastaba con hablar con dos operadoras de televisión y un periódico digital” (siguen contando los dirigentes del PP, asegura) para garantizar la presencia permanente (diaria, sugirieron desde ese partido). “Esto explica el vasallaje de esos medios a algunos dirigentes de Podemos”. Guerra asimismo opina, que “la creación de formaciones nuevas para reducir el papel del adversario se ha hecho muchas veces en política”. Pero claro, todo fue bien, dice Alfonso, hasta que la criatura comenzó a caminar sola y a lograr en los sondeos una posición preeminente. Los dirigentes del PP se asustaron y comenzaron el bombardeo contra Podemos.

Yo pienso que se dieron cuenta tarde de su equivocada estrategia, porque han debilitado al PSOE pero no a la izquierda, dado que toda ella -la socialdemócrata y la demás- podría llegar a pactar y gobernar. Mientras el PP va a perder la mayoría absoluta, quedándose solo sin que el resto de los partidos quieran hacer coalición de gobierno con ellos. Eso sí, la estrategia les ha salido mal; pero las dos televisiones y el periódico siguen y seguirán cantando, mientras les dure la moneda.

Espero que los socialistas no seamos tan tontos como, para después de saber esto, seguir viendo esas televisiones presuntamente vendidas al mejor postor. Ni a los charlistas intencionados que dirigen esos programas (en laSexta y Cuatro TV), con el único objetivo de obviar la histórica y fundamental trayectoria del socialismo español. Los “Aló Presidente y Aló Podemos”, son manejos mediáticos propios de Venezuela; pero de ninguna manera tienen cabida, en un país democratico y europeo como España. ¡Basta ya! de TV-Política  basura y para mayor inri supuestamente comprada.

En el mismo número de la revista mencionada, se publicó en portada y a toda página el titular: “El regreso de Carme Chacón”, con una gran foto de ella y más contenido en seis páginas interiores. Otros subtítulos decían: “Mítines, comidas, viajes... La exministra intensifica su agenda con las primarias del PSOE como objetivo”. “Susana Díaz podría apoyarla como candidata a las generales si Pedro Sánchez no remonta”.

La puesta en escena fue tremenda y sin embargo, la estrategia significó otro fracaso rotundo, debido a que ningún otro medio de comunicación se hizo eco de la noticia. Ella debió pensar interesadamente, que era un momento inmejorable para dar la información. Porque Pedro Sánchez podría tener serias dificultades internas, por el relevo de Tomas Gómez en Madrid, que él impuso y que en esos días se estaba efectuando. Así como, por el debate del Estado de la Nación (del 24), al ser el primero que Pedro realizaba enfrentándose como líder de la oposición al Presidente del Gobierno, pudiendo quedar mal si lo perdía.

Pero no, nada de lo supuesto ocurrió y el esfuerzo chaconista fue baldío. Los socialistas madrileños acogieron con sumo agrado a Ángel Gabilondo, el nuevo candidato en la Comunidad de Madrid; ganando el Secretario General prestigio y puntos, por su visión realista y valentía tanto allí como en el resto del país. Lo que afianzó su liderazgo. Y, en suma, Pedro Sánchez fue el ganador indiscutible en el enfrentamiento dialéctico en el Congreso de los Diputados, al dejar a  Mariano Rajoy por debajo de él.

A mí me parece muy bien que, Carme como Pedro u otros socialistas, deseen presentarse a las elecciones primarias, en las que los afiliados designarán al candidato o candidata socialista en las Elecciones Generales. Hasta ahora se sabía que además de Sánchez, se podría presentar Susana Díaz. Esta y Carme están ubicadas en la misma trinchera. Por eso, ¿la estrategia mediática fallida de la segunda es asimismo de la primera, o Carme Chacón intenta imponerse sola, sin el apadrinamiento andaluz? ¿Significa que Susana da un paso atrás?

¡Cuánto misterio! A las mujeres y a los hombres del Partido Socialista... no les influye lo superficial. Ellos saben que será lo mejor, toda vez que su ideología e ideales los gobiernan.

6.03.2015                                                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

viernes, 20 de febrero de 2015

Gesto de autoridad esperado



Cuando leemos un buen libro disfrutamos de él, sin pensar en la cantidad de páginas que el autor habrá desechado y vuelto a escribir, hasta finalizar su obra. Lo bien hecho requiere determinación e interés en cambiar lo malo por bueno, para ofrecer lo mejor. En política ocurre lo mismo. Y, si se trata del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el empeño ha de ser máximo, por la honra que supone salvaguardar la ideología socialdemócrata y al Partido Socialista que la representa. Ese tesoro ideológico y político que los mayores con su sabiduría y esfuerzo nos han dejado, para ser soporte y punta de lanza social de las generaciones de hoy y de siempre. En mi opinión, esta es la máxima responsabilidad que el secretario general Pedro Sánchez tiene: Poner al mejor PSOE a punto, para ofrecerlo a los ciudadanos y ganar las próximas elecciones. Lo que requiere recibir el apoyo sin zarandajas de los afiliados y simpatizantes, siempre que las acciones a realizar sean bienintencionadas, reales y necesarias.

Con Pedro, el PSOE se dotó de un buen líder en julio del año pasado; pero todo lo negativo que el partido venía arrastrando, como es natural, no se solucionó de inmediato sólo con cambiar el vértice de la pirámide. A la Comisión Ejecutiva federal había que darle tiempo para que pudiera ordenar la casa, dado que los defectos eran muchos y los procesos de saneamiento requieren la cocción precisa. Sin embargo, esta espera anti reparadora ha generado inquietud en algunos socialistas, porque he oído decir, que la nueva dirección tendría que hacer más para imponerse en ciertas baronías y algunos territorios.

Por tal motivo, en muchos círculos socialistas se esperaba que el nuevo secretario general diera un golpe de timón, para mejorar el orden interno. Tal como ahora ha hecho en el Partido Socialista de Madrid (PSM), al suspender las funciones del exsecretario general de allí, Tomas Gómez, y con él, las de su Ejecutiva y las del comité regional. Así pues, este gesto de autoridad era esperado por la base y esta siendo muy bien valorado. Los madrileños pedían a gritos que el Partido Socialista retirará a Gómez y por fin se ha hecho. Algún día habrá que analizar seriamente, si las Elecciones Primarias son a veces manipulables por los aparatos, como al parecer ocurría en el PSM.

La resolución dice lo siguiente: “La Comisión Ejecutiva Federal acuerda la suspensión de actividad del PSM-PSOE al constatar el deterioro de la imagen del partido ante la ciudadanía y al entender que el PSM carece de la estabilidad orgánica necesaria para afrontar con garantías los comicios de mayo. Sin que haya vacío de poder, ya que una comisión gestora, con Rafael Simancas como presidente tendrá todo el poder durante seis meses”. La resolución no indica nada más, ni nada menos.    

A partir de aquí se puso en marcha la que llamaremos: “La alianza de los perdedores”. Angélica Rubio (zapaterismo), como tertuliana en laSexta TV, critica desmedidamente a Pedro Sánchez. Gómez -también en esa televisión privada, enemiga acérrima del PSOE- hizo acusaciones tan graves contra la dirección federal socialista, que podrían ser duramente sancionables. Carme Chacón, como no, por sí misma o por mandato de (...), en vez de defender la decisión de Pedro como integrante de su equipo, parece ejercer de submarino andaluz. Susana Díaz no se quiso pronunciar. Una encuesta en Andalucía valora a Susana (de 1-10) con un 5 que es mucho y a Pedro con otro 5. Sánchez dice: “El PSOE es un partido de ganadores”. Por lo que todas estas personas perdedoras, debían reflexionar y cambiar de bando. Cesando en su estrategia de “acoso y derribo” al líder del partido, con la simple intención de poder entrar en liza a cara descubierta los que mueven los hilos, diciendo: “Apártate tú para ponerme yo”. En la SER, se ha oído a un ciudadano desear: “Yo mandaría a Marte a Tomas Gómez y a todos sus acólitos para que dejen en paz a la federación socialista madrileña”.

Es más, como no hay uno sin dos, ni cuatro sin cinco. Un nuevo perdedor se ha sumado a la fiesta. Un tal, José Luis Rodríguez Zapatero (ZP). Ese brillante político, que estuvo a punto de hundir al PSOE para siempre, sufriéndose aún las consecuencias de las equivocaciones de su marcado presidencialismo, en su día criticado aquí; junto con su política socioliberal, que no socialdemócrata, como hoy se practica y desea. Este buen señor, empezó su nueva y segura fracasada andadura, junto a José Bono -los dos son fruta pasada-, reuniéndose ambos con el líder de Podemos, Iglesias Turrión, a espaldas de Pedro Sánchez. Lo cual fue feo e imperdonable. Ha continuado inmiscuyéndose en el asunto Tomas Gómez, en contra de Pedro Sánchez, para no ir muriendo solo e intentar influir en esa alianza de perdedores.

Sin embargo, esto no es lo peor. Según se sabe, Zapatero se esta planteando volver a la política activa. Tal como acaba de informar el semanario Interviú: “ZP valora el recorrido que le queda en el PSOE. Y no es como asesor como se ve así mismo, sino más bien como uno de los principales líderes del partido, dadas las duras circunstancias que atraviesa”. El diario El País detalla: “El expresidente se ha situado en la órbita de quienes plantan cara al secretario general Pedro Sánchez, del que se ha distanciado abismalmente. No puede haber en esta crítica coyuntura del PSOE una peor labor que la de colocar palos en las ruedas a la primera oportunidad”. ¡El que faltaba! Otro más al servicio del entramado andaluz y de sí mismo. Las ambiciones personales en política me repugnan. Si Susana Díaz, se ampara en estos perdedores para poder ser la candidata socialista en la elecciones generales de final de año, en vez de Pedro Sánchez, no le garantizo buen futuro. ¡Ella verá! Eduardo Madina se ha quedado en la recámara... a punto de salir disparado.

Esta semana se va a dilucidar entre los 15.000 afiliados del PSM, quien será el candidato a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Había tres aspirantes. La vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Amparo Valcarce, impulsada por Gómez y ZP, que ante la disminución de afines se retiró voluntariamente. Quedando dos. Pedro Zerolo, bastante cercano a Sánchez. Y el promovido por el secretario general y la comisión gestora, Ángel Gabilondo, exministro de Educación y un gran candidato. Si finalmente Ángel es el elegido -como seguramente va a ser-, la operación habrá salido bien, redonda. Espero que sea así.

Históricamente, el PSM ha estado dividido entre guerristas y renovadores (felipistas) y el PSOE ganaba elecciones. Uno de los lemas, dice: “Ser socialista es hacer”. Dentro de todo, la política socialista ha de ser ideas y pasión. ¡Fuerza y ánimo! compañero secretario general.

20.02.2015                                                                            Fernando Bolea Rubio
                                                                          Sindicalista

viernes, 6 de febrero de 2015

Fracaso político de la austeridad



Cuando algo se derrumba hay que saber por qué. Cuando la política cambia de rumbo peligrosamente, hay que enumerar los errores cometidos reparándolos sin nuevos riesgos de fisura. Ahora el edificio de la socialdemocracia se tambalea, la izquierda se debilita, surgen partidos políticos desconocidos. La ciudadanía esta inquieta. Los viejos luchadores democráticos e idealistas de izquierdas, hablan críticamente de lo que sucede para evitar traspiés, pérdidas de tiempo, desengaños; pero no se les escucha lo suficiente. Ya que no deja ver lo que puede ocurrir, la venda de la indignación, de la perdida de confianza en el Partido Socialista durante cuatro años (desde la caída real de Zapatero en mayo de 2010, hasta la elección de Pedro Sánchez en julio de 2014), la ligereza ideológica en la izquierda.

Entramos en un tiempo desconocido, al que no le vaticino nada bueno si no se asientan pronto y bien, cada una de las viejas y robustas piedras capaces de asegurar la democracia, la libertad, el trabajo, el Estado del bienestar.

En todo caso, ¿por qué hemos llegado a este laberinto que se avecina? ¿dónde esta la raíz que lo ha creado? Generalmente se piensa que la causa es debida a la política, cuando es esencialmente económica; aunque propiciada por aquella. ¡La economía, estúpido! (the economy, stupid!), le dijo Bill Clinton a George Bush (padre) en 1992.  Lo que esta ocurriendo tiene un nombre: Austeridad. Y unos culpables claros: La derecha europea -en España el Partido Popular-, el neoliberalismo que se impone, los mercados, los acreedores para obligar a pagar a toda prisa a los países deudores. Todo ello, dirigido por Alemania con el pilotaje de la canciller Angela Merkel, imponiendo en Europa un “austericidio” que la han llevado al hundimiento económico con sus recortes de servicios públicos, desempleos.

Sin que el huracán se haya detenido ahí, dado que ha llegado a afectar a la política, a los partidos, a la socialdemocracia, a más ideologías de izquierdas. Sustituyéndose, en un alto porcentaje por populismos, ultraderechas, partidos radicales en el poder y lo que queda por conocer. Sí, esta es la herencia de la austeridad, de la derecha y de la señora Merkel. En siete años de crisis, han roto la economía y el bienestar de los países del sur, afectando a Francia e Italia. Tambaleando las economías de Alemania y de otros países del norte, por su débil crecimiento económico y su casi deflación y estancamiento.

Hay dos tipos de políticas económicas a realizar: La de la austeridad y la santificación del mercado con oraciones diarias, como solución a todo, que imponen los conservadores; y la progresista keynesiana, de estímulos económicos públicos. Evidentemente, Europa eligió la peor, mientras EEUU prefirió la segunda y ya ha superado la crisis, porque según el Fondo Monetario Internacional (FMI), su crecimiento económico será del 3,6% en el 2015 (1,2% en la zona euro), con una tasa de paro que supera ligeramente el 5% de la población activa (11,5% en Europa, 23,7% en España).

El efecto de la mala economía en la política, ha dejado el país en un nivel ideológico y electoral tan caótico, que hasta he oído decir a una persona de mediana edad: “Yo votaré a Podemos y que se hunda todo”. A otra: “En esta m... de democracia (...) Y claro, ante esta brusca forma de pensar, no caben razonamientos. A este bajo nivel, ha llevado la economía a la política, en algunos casos. Al oír decir exabruptos así, yo sufro bastante, la verdad; puesto que conozco la historia y se lo que ha costado conquistar la democracia, la libertad. Y además, porque no se sabe valorar bien lo que tenemos, a pesar de que sean necesarias actualizaciones y reformas inminentes. Con un cambio político y la eliminación de la corrupción, entre otros males.

Hace unos días, un conocido me pregunto en la calle: “¿Dónde están los socialistas del barrio que no se ven, si antes había tantos”. Yo le dije: “Algunos están desanimados y cabreados, por el retroceso que les ha supuesto la errónea economía llevada a cabo; bien directamente, o por el paro y la precarización laboral que sufren sus hijos, hijas, nietos. Lo cual, había que entenderlo y respetarlo, al ser tan preocupante el futuro en general”.

Hoy el voto familiar quizá lo orientan más los hijos que los padres. Y, si uno de ellos, con preparación y desempleado, propone votar al diablo no es fácil enmendarlo de su error. De todas maneras, yo diría: Hay que ser socialistas siempre. Hay que ser socialistas antes que una veleta al vaivén del viento. Hay que superar el hartazgo acumulado y responder con la ideología propia, al ser la mejor y más segura para paralizar el desenfreno antisocial de la derecha y el capital.          

Sin embargo, algo empieza a cambiar en las mentes obtusas de la austeridad. Parecía que la socialdemocracia europea no hacia nada; que el Presidente socialista francés, François Hollande, influía poco; que el Gobierno de coalición alemán con los socialdemócratas del SPD, no tenía efecto; que el gobierno progresista de, Matteo Renzi, en Italia no hacía lo necesario; que los demás partidos socialistas europeos, como el PSOE, no conseguían aplicar su política.

Si bien, algo han debido hacer, dado que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anuncio el día 22, la decisión del BCE de impulsar un potente plan de 1,14 billones de euros para reactivar la inflación y el crecimiento en la zona euro. Fabricado dinero nuevo, con el que comprar deuda pública y privada a razón de unos 60.000 millones de euros al mes, durante 19 meses. El BCE comprará 100.700 millones de deuda española. Todo ello bajo la atenta mirada del Gobierno alemán, de la comandante Angela Merkel.

Esta medida llega con siete años de retraso. En ella, el Gobierno español de Mariano Rajoy no ha influido, toda vez que se ha limitado a seguir a pie juntillas la política de austeridad merkeliana. En esta decisión ha sido determinante, el negativo cuadro económico de la  zona euro, con las variables de bajo crecimiento e inflación. Es un plan keynesiano y como tal positivo. ¿Se sabrá aprovechar bien? ¿Será la luz del final del túnel de la crisis española? Con la incapacidad para todo, de este Gobierno... me temo que no.

06.02.2015                                                                                  Fernando Bolea Rubio
                                                                         Sindicalista

viernes, 23 de enero de 2015

Socialistas que olvidan el socialismo

A los hijos se les quiere mucho y a los padres también. Y a los hermanos, primos, a la familia en general. Así diré, que el PSOE es una familia ideológica. Con sus amores puros y sus desavenencias. Pero no una familia más. Ella es el socialismo español, o si se prefiere la socialdemocracia europea, la mayor organización de izquierdas existente. La que ha levantado los Estados del bienestar, para las clases trabajadora y media baja. El socialismo y la socialdemocracia de siempre, en la que han confiado millones de personas para conseguir una emancipación que las alejara de la miseria y hasta del hambre. Con sus ansias de libertad y de derechos, debido a la opresión que sufrían. Eliminando la explotación juvenil y en el trabajo. Buscando la igualdad de oportunidades, el reparto de la riqueza, la protección el Estado, las ganas de vivir.

Alguien ha llegado a pensar, ¿como sería la vida de los ciudadanos si el socialismo no existiera? Los jóvenes que dudan, deberían ver con suma atención la película: “Las trece rosas” o la de “Las maestras de la Republica” y mis artículos de este blog: “La socialdemocracia que nunca llega” I y II (junio-2011, julio-2011) y entenderán totalmente lo que quiero decir. El socialismo no se puede perder. La derecha rancia estaría encantada con que eso pasara, si bien nunca ocurrirá; porque las capas más desfavorecidas de la sociedad, los trabajadores, las personas libres y justas con anhelos de justicia social, necesitan el socialismo y pelearán por él.

Los abuelos, los padres, han conservado el legado socialista y lo han traído hasta aquí. Serías un necio o una necia, si permitieras que la cadena socialista se rompiera o se debilitara contigo. En Grecia se van a dejar perder electoralmente el socialismo, y hasta que no lo recuperen lo lamentarán. En España no puede ocurrir lo mismo; pero, quizá sí suceda, si no se vota pensando en el socialismo tanto como en el partido. Y, si sus dirigentes y aparatos, no piensan como socialistas buscando solo su bien personal, alejado de los intereses de la sociedad y de las clases que representan.

Hace un año, salió una opción política que dice no ser de izquierdas ni de derechas, para atraerse los votos de la ignorancia. Estos nada. Cuanto más suban, de más alto caerán. Ya han empezado sus problemas entre ellos, según el digital El Plural, los críticos internos de Podemos Sevilla cargan contra la dirección: “Son gente sin escrúpulos, ambiciosos, sinvergüenzas”. Cobran por dar clases de dudosa ejecución, reciben sustanciosas cantidades de dinero venezolano y de otros países por asesoramientos que nadie cree. Según Pedro Sánchez: “Mienten más que hablan”. Ya les llaman “trileros” y eso que aún no los conocen bien.

Los líderes son pasajeros y las ideas eternas. Por eso, procede votar siempre en función de las ideas y nunca por liderazgos sin ideas, aunque se expresen con mucha locuacidad. En el Partido Socialista hay votantes, simpatizantes, afiliados y militantes. El voto de los votantes y simpatizantes son inconstantes y no cabe exigirles más. Sí a los afiliados y militantes, dado que comparten los vaivenes del partido y su ideología socialista o socialdemócrata si gusta más. Si se es socialista organizado en el partido, no caben las vacilaciones al votar. Hay que votar socialismo que es lo mismo que votar PSOE. La mano ha de coger siempre la papeleta afín, o de lo contrario se sería un socialista que ha olvidado el socialismo y por tanto no sería digno de pertenecer a él.

Yo no confío nada en los llamados “barones” socialistas (líderes autonómicos), ni por supuesto de sus cortes de agradecidos que forman los aparatos dirigentes. De entre ellos, destaca mi oposición a la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, tal como refleje en mi reciente articulo: “Piedras internas en el camino”. Hoy me reafirmo en mi mala opinión sobre ella, porque claramente es una socialista que ha olvidado el socialismo, prevaleciendo en su política su interés personal de llegar a ser, por encima del bien necesario para el socialismo español y para el Partido Socialista. 

Esta montando una ficticia crisis de gobierno en Andalucía, con su socio de coalición IU, como justificación para adelantar las elecciones andaluzas. Quedando libre después, para presentarse -por descontado sin elecciones primarias, porque las perdería- como candidata del PSOE a la presidencia del Gobierno, en oposición al secretario general y candidato natural, Pedro Sánchez. Lo de esta mujer es una locura, que espero le salga muy mal. Sin embargo, ante esta desfachatez, ¿los barones territoriales que posición van a tomar? ¿estarán con Pedro o con el hundimiento del socialismo y del partido que, en mi opinión, se generará? Será muy gracioso oírles decir, que ellos dan libertad a las bases para que decidan, sin tener agallas para defender su servilismo por el cargo a mantener. ¡Vergüenza me dará!

Dos que no solo han olvidado el socialismo, sino que dudo de que hayan llegado a ser socialistas alguna vez, son el exministro José Bono y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Este último ha tenido poco con hundir electoralmente al PSOE, por su neoliberalismo gobernante, que ahora se ha reunido en secreto con el líder de Podemos, Iglesias Turrión, en casa de Bono, sin el conocimiento del secretario general, Pedro Sánchez. Mientras éste, se enfrenta dialéctica y electoralmente a esa formación; estos dos sujetos, la potencian deslealmente. Esto no se hace.

¡Que los echen a los dos! Desde mi condición de afiliado del PSOE, solicito a la dirección federal que les anulen la militancia, cuanto antes mejor. ¡Ya vale con esta gente! ¡Que se vayan a Podemos!, porque las bases socialistas que no hemos olvidado el socialismo... no los queremos aquí.

23.01.2015                                            Fernando Bolea Rubio
                                                           Sindicalista