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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

viernes, 22 de enero de 2016

Saber y dejar negociar



La negociación es un arte, debiéndose cumplir algunos criterios para que se desarrolle bien. Como el de saber, lo que se quiere conseguir y lo que no se debe admitir; requiriendo firmeza y valentía y, sobre todo, seriedad y tranquilidad. No guirigáis como el que Podemos montó el día 13, en la constitución del Congreso de los Diputados, con comportamientos partidistas y postureos de notoriedad. Cuando se negocia se negocia y cuando se presiona o se hacen campañas electorales se hacen, pero aparte y sin influir en la negociación. 

En una mesa de negociación se ha de pensar únicamente en negociar, en sacar la negociación adelante evitando que fracase, en beneficio de los representados. Yo siempre he negociado así, por convencimiento y satisfacción propia. Hay que querer y además saber negociar. Los políticos han de ser por naturaleza buenos negociadores; facultad esta que en el PP parecen desconocer, por su política impositiva continua. Digo esto, porque se esta hablando mucho de que los partidos tienen que negociar; pero no veo que haya suficiente seriedad ni la tranquilidad política y mediática necesaria, para poderlo hacer. El periodista Fernando Garea indica, que Rajoy no sabe negociar ni pactar. 

En todo caso, ya se puede descartar totalmente, la negociación de la llamada “gran coalición” de gobierno, entre el PP, PSOE, Ciudadanos (C´s). Porque Pedro Sánchez sabe muy bien que no debe admitir de ninguna manera, que Mariano Rajoy y el Partido Popular -por sus recortes sociales, laborales, educativos, de todo tipo- sigan gobernando por más tiempo. Y debido también, a que Rajoy no quiere negociar, sino que el Partido Socialista se adhiera sin más, a su aislada y equivocada política, no queriendo derogar la reforma laboral, la ley de educación, la ley mordaza u otras del mismo tenor. 

Con una corrupción que los corroe y con un desfase ideológico y político impropio en la Unión Europea de hoy, el PP no está en condiciones de seguir gobernando. En mi opinión, lo mejor que el Partido Popular podría hacer es, utilizar los próximos cuatro años en los que pienso que no gobernará, para reinventarse modernizando su ideología y las estructuras propias, hoy anquilosadas después de tantos años de pensamiento único sin debate interno. Con la idea inicial, de que deberían llegar a ser un partido de centroderecha de verdad, dejando de ser la derecha más extremada de la Unión; situándose así, más en el centro del tablero con políticas más racionales y asumibles. Con ese giro ideológico, podría ser posible alcanzar acuerdos de gobernabilidad con el Partido Socialista, como ocurre en Alemania y que tanto se demandan aquí. 

Cuando en 2011 el PSOE perdió las elecciones, se dedico a modificar sus estatutos convocando elecciones primarias para que los afiliados eligieran al secretario general; dando éste después, un giro ideológico necesario también, hasta el centroizquierda. El resultado de todo aquello es, que el partido tiene ahora el mejor líder, Pedro Sánchez, con muchas posibilidades de que sea el próximo Presidente del Gobierno. Los cuatro años en la oposición, los socialistas los han aprovechado bien.

Bien es verdad, que a la dirección socialista la tienen que dejar negociar con libertad, confiando en su responsabilidad y buen criterio. Pero en este sentido, los barones críticos empezaron muy mal, poniendo obstáculos en el camino para que la negociación no pudiera ni empezar; al poner líneas rojas en el Comité Federal, que la Comisión Ejecutiva en ningún momento pensó ni tan siquiera pisar. Con esa algarada, sus promotores tuvieron días de propaganda personal al salir en los medios; sin pensar que, cuando al partido se le hiere, éste sufre en el corazón de sus afiliados. Al poner en entredicho al candidato, ¿acaso el PP esperaba que los barones le hicieran el trabajo? 

De todas formas, se está demostrando que Pedro Sánchez es un político seguro y valiente -No es NO- al no hacer mella en él, la ofensiva mediática del PP y de sus acólitos tertulianos, para obligarle a salvar al gobierno popular, si el PSOE se abstuviera en la investidura de Rajoy. A Sánchez se le dice de todo, pero si la derecha reniega, la posibilidad de un gobierno progresista y reformista puede estar cerca. El flamante nuevo Presidente del Congreso, el socialista Patxi López (de lo que me alegro por él y en recuerdo de su padre el histórico militante vasco de UGT, Eduardo López Albizu “Lalo”), ha declarado: “Esta es la hora de los políticos con mano izquierda”. 

Mariano Rajoy quiere que se repitan las elecciones, porque sabe que de no haberlas en cualquier pacto él se tendría que ir. De llegar allí, en un buen articulo titulado ¿Quién teme unas nuevas elecciones? Soledad Gallego-Díaz decía: “Pedro Sánchez parece dispuesto a resistir, incluso si el acuerdo de izquierda fuera imposible, el PSOE podría batallar en una nueva campaña, demostrando que los socialistas no cedieron ante la derecha y que si no existe gobierno de izquierdas es responsabilidad de Podemos”. 

Se aclararía que el PSOE y el PP no son lo mismo, anulando por los hechos parte del discurso populista que se utilizaba. Dando pie, a que los socialistas recuperaran confianza perdida. Así... resistir es vencer.

          22.01.2016                                                          Fernando Bolea Rubio
                                                                                          Sindicalista

viernes, 8 de enero de 2016

Capricho o propósito del sur

En el Partido Socialista está pasando, lo que nunca debió ocurrir. En las elecciones generales del 20-D, después de las malas perspectivas electorales que se le daban y de Pedro Sánchez obtener  un resultado “bastante digno”. De pronto en el PSOE, se han desatado las más bajas ambiciones e instintos, queriendo relevar a Sánchez como secretario general y de candidato al gobierno de España. Todo ello, ocultando a la persona que se piensa para sustituirlo, aunque se intuye que sería la presidenta de la Junta, Susana Díaz; o el manejable barón, que ella estime. Puede resultar, que lo hecho sea solo un nuevo capricho del sur; o dada su fuerza orgánica, una simple tarjeta amarilla para que Pedro recuerde que es mortal. Pero de todas maneras, lo que está  sucediendo no es serio ni propio de socialistas, amén de demostrar una incoherencia total con los principios de la socialdemocracia y del partido.

Sí Susana Díaz quiere dar el salto a Madrid, para ocupar las más altas jerarquías políticas, que no se esconda y que lo diga. Que en las elecciones primarias, que obligatoriamente tendría que haber, los militantes del partido ya decidiríamos si nuevamente preferimos a Pedro Sánchez o a ella. Él fue elegido por los afiliados en voto secreto y hasta que ellos no lo digan... ¡no se toca! Desde luego, Susana o su hipotético candidato con mi voto que no cuenten, porque como dice el lema: #YoconPedro. La ofensiva que se ha iniciado es tan sumamente grave, que si Pedro Sánchez y los afiliados no lo evitamos, el PSOE irá por el camino de la desaparición, como al Pasok le ocurrió en Grecia. Debido a que los ciudadanos asisten atónitos y los afiliados hondamente molestos a esta guerra interna que nadie comprende, propia de juventudes socialistas, o de críos y crías en la pubertad. Al Partido Socialista lo quieren suicidar, mas muchos lo impediremos y no lo conseguirán.  

Recién acabadas las elecciones con la dificultad de formar el Gobierno, y con fundadas razones de que las mismas se tengan que volver a repetir, es inaudito, de poca cabeza y de muy mala intención, que Susana Díaz y las federaciones más críticas -Andalucía, Asturias, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha-; tengan como fin, cambiar al secretario general y candidato, Pedro Sánchez, dejando al Partido Socialista sin cabeza orgánica y electoral. La  presión del sur y de los barones de las comunidades mencionadas, en una primera estrategia pudieron pretender que Pedro se asustaran y dimitiera voluntariamente; pero han dado en hueso y en vez de eso les hace frente, sin variar en nada su posición. Para la comentarista de cadena SER, Mariola Urrea, “lo mejor de Pedro es que no se ha sometido a los caprichos andaluces”.

¿Y todo para que? ¿Sólo por el afán de decir, quítate tú que me pongo yo? Pedro ha demostrado que  es el mejor líder y candidato que el PSOE puede tener ahora y en mucho tiempo. ¿Acaso Susana piensa que, solo por el hecho de ser ella, obtendría de los electores más votos que Sánchez? En Andalucía quizá sí, pero fuera de allí lo dudo. El cambio que se pretende, a nivel estatal podría ser un auténtico fracaso. El dejar de envolverse en la bandera andaluza como ella hace y hacerlo con la española, tiene un recorrido muy corto y en mi opinión daría poco de sí. Los discursos de Andalucía, Andalucía, Andalucía; o los que haría, de España, España, España, a mí no me gustan y a la mayoría de los españoles tampoco. Miguel Ángel Aguilar dice: “Susana suma ambición e impaciencia”.

Pero claro, la barbaridad que se esta haciendo ¿es solo un capricho más del sur o se trata de un propósito con intenciones inconfesables? Según Ernesto Ekaizer: “Susana quiere pasar a Pedro por la derecha”. Tal como comenta, Federico Castaño, en Vozpópuli: “La operación Susana consistiría en liquidar a Pedro Sánchez, investir un candidato del PP y superar el desafío soberanista”. Soledad Gallego-Díaz afirma: “El primer objetivo es desalojar a Pedro Sánchez del partido, del gobierno, de la oposición y de donde haga falta”. Asegurando: “La recién elegida secretaria general, Susana Díaz, daría su apoyo condicionado a Rajoy durante dos años”.  Soledad dice también, que “algunos barones han enfriado su posición a la vista de la furia y del encono personal con el que Díaz plantea ese relevo”. Cuanto empeño, verdad. ¿Qué y quien habrá detrás?  

Que cada cual haga su propia deducción, sin olvidar en ningún momento que los grandes capitales están en movimiento continuo. Acaso una vez vista la inutilidad de Ciudadanos y de Albert Rivera para recuperar los votos perdidos por el PP, ¿se está utilizando a Susana Díaz para que complete la operación permitiéndoles gobernar? Con esa baronesa que después del lío que armó, salió del Comité Federal riéndose y del brazo del barón asturiano... yo no descarto nada.

     
8.01.2016                                                                        Fernando Bolea Rubio
                                                                                      Sindicalista

viernes, 25 de diciembre de 2015

Urnas contra chantajes

Dado el caos político vivido, como era de suponer, la ingobernabilidad del país esta servida. En las elecciones legislativas del 20-D, bastantes electores han votado a Podemos, a lo nuevo, más por el simple hecho de ser jóvenes que por ideas y principios propios. Confiando a ojos cerrados, en unos candidatos políticamente medio desconocidos, y con ambiciones personales hasta ahora nunca vistas.

El Partido Popular (PP) ha obtenido solamente 123 asientos (63 menos de los que tenía), Ciudadanos (C´s) 40; poniéndose de relieve, el fracaso de la operación derechas -PP más C´s- a fin de ganar, al obtener entre ambos partidos 13 diputados menos de la mayoría absoluta establecida en 176.

Sin embargo, con 90 actas, 20 menos, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha conseguido un resultado digno, cuyo ascenso paulatino y oculto previamente se notó en la calle. Se ha situado por encima de las expectativas que se le daban, demostrando que tiene una buena cantera de votantes, a los que no les ha afectado las pinzas de intereses contrarios, la demagogia de los partidos emergentes, los medios populistas y de derecha; con el ataque demostrado, de ir  todos contra los socialistas. Conservan las posiciones de líder de la oposición y del primer partido de la izquierda. A la vez que Pedro Sánchez, por mucho que digan, se ha consagrado definitivamente como secretario general del Partido Socialista.

Podemos (PO) quedó por debajo de lo que se decía, al lograr únicamente 69 escaños, en realidad 42, dado que 27 son de opciones confluentes de plataformas catalanas, valencianas, gallegas. PO no ha conseguido el “Sorpasso” al PSOE, que tanto a su jefe Iglesias como al constante Julio Anguita no les deja vivir. Unidad Popular (UP) -antes Izquierda Unida- obtuvo la dolorosa cifra de 2 parlamentarios.

¿Estos resultados son buenos para la izquierda? No, un desastre. Siendo los dirigentes de Podemos los principales culpables, al dividir y sobre todo difamar a la izquierda existente, para regocijo de sus enemigos de clase de siempre. Ésta ha sido su principal hazaña. Y por ello, no se ruborizan ni avergüenzan. Todo lo contrario, se ensalzan más. Cuando después de cuatro años de recortes, sufrimientos y miserias laborales, todo iba encaminado para que el Presidente Rajoy y la derecha tuvieran que abandonar el gobierno, aparecen estos ángeles custodios y le permiten al PP ganar las elecciones, al quitar votos a la izquierda socialista, que es la única que al PP le puede arrebatar el poder. Con ellos, a la derecha le ha ido de maravilla. ¡Vaya hazaña! ¿Quién les pagará, tal favor? Enric Sopena (director de elplural.com) ha escrito: “La voracidad de Pablo Iglesias, y su obsesión de hundir al PSOE, han impedido el fin de Mariano Rajoy Brey”.

Y esto, ¿la gente no lo ve? ¿Los jóvenes no saben que votar a ciegas trae malas consecuencias?  El Partido Socialista quiere derogar la salvaje reforma laboral que Rajoy impuso. Pero tal como se  desvirtúa todo, ¿lo podrá hacer? Esta prometida derogación ha puesto en pie de guerra a los poderes empresariales, financieros, a los consejos de los grupos de comunicación, contra Pedro Sánchez. Porque como sociedades están totalmente en contra de que se anule la reforma y que se pacte con los sindicatos un nuevo Estatuto de los Trabajadores, como al principio de la democracia tuvimos que hacer.

Todo, porque ahora los malos empresarios y ejecutivos son felices, porque con la reforma las trabajadoras y los trabajadores de sus empresas, ganan menos y han perdido derechos y estabilidad laboral. ¿Acaso, los jóvenes no han sabido valorar en toda su dimensión el alcance laboral y social de esa derogación? Ésta era para los jóvenes, una de las mejores propuestas de todas las que los partidos han presentado; pero pienso que la juventud no la ha sabido apreciar en toda su extensión. 

Ahora, vergonzosamente, Mariano, el PP y sus propagandistas de micrófono, cámara y lápiz, irradian voces insultantes contra Pedro Sánchez y su partido. No tienen vergüenza, la verdad. Como las cuentas no les salen para que Rajoy se postule como presidente, han iniciado una nueva ola de feas palabras y métodos, tratando de chantajear a los socialistas, para que el PSOE se abstenga en la votación y pueda ser investido por el PP y C´s. Pienso que ellos votarán en contra como dicen, por lo que ya se puede adelantar que ni Mariano Rajoy ni nadie del PP, será el nuevo presidente del Gobierno español.

A partir de aquí, Pedro Sánchez podría formar el Gobierno con el apoyo de PO, UP y otros. Pero creo que no será posible, porque a su vez, Podemos esta chantajeando a los socialistas al exigirles, como primera condición, que en Cataluña debe haber un referéndum de autodeterminación. Cuando saben a ciencia cierta, que el Partido Socialista dice no a la España “plurinacional”, ni concibe el país como 17 partes que pueden autodeterminarse. El antídoto a los chantajes es que las urnas hablen de nuevo.

PO no quiere de ninguna manera que Sánchez sea presidente, por el fortalecimiento político que le supondría. El referéndum es una excusa para no pactar con él. No se cuanto tiempo le durará esa estrategia tan pobre. Sí se que se están equivocando, dado que los chavales no les han votado para que hagan malabarismos independentistas y ya hay personas que dicen “yo no les he votado para eso”. Debiendo tener en cuenta que, como he oído comentar, muchos les han votado para que hagan de complemento al PSOE; por imaginar que, a este le darían más efectividad, pero siempre contando con él. No para que se opongan radicalmente al mismo y le impidan gobernar. Ellos verán.

Sus marañas son tan descabelladas que, hasta proponen que un independiente no elegido en las urnas, sea el nuevo presidente del Gobierno español. ¡Qué locura, qué error! Todo menos Pedro. Con tantos traspiés parecen olvidar... que en política, de la euforia se pasa a la decepción.


25.12.2015                                                                                     Fernando Bolea Rubio

                                                                        Sindicalista        

viernes, 11 de diciembre de 2015

Vuelco electoral socialista

Mi averiado olfato político me lleva a pensar que, en esta semana, se está produciendo un pequeño vuelco electoral socialista. Debido a que, la inmensa mayoría de las españolas y españoles no quieren a Mariano Rajoy cuatro años más; ni que se junten para gobernar, las derechas del Partido Popular (PP) y Ciudadanos (C´s). Se sabe a ciencia cierta,  que Podemos (PO) no va a ganar las elecciones, aunque sí divide a la izquierda en beneficio de la derecha, lo que podría ayudar a que Rajoy siga en el poder. Y, por consiguiente, se percibe que sólo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y su líder Pedro Sánchez, pueden impedir la continuidad del PP con el adorno floreado de C´s.

En este sentido, es muy significativo el editorial de El País titulado “Sánchez y Rivera”, publicado el día 9, después de los dos debates entre los candidatos: Pedro Sánchez (PSOE), Albert Rivera (C´s), Pablo Iglesias (PO). En él se dice sobre Pablo, que “parece evidente que carece de opciones para llegar a la Moncloa” y que, “solo cabe comparar a dos candidatos con hechuras presidenciales, Pedro Sánchez y Albert Rivera”. Añadiendo, que “es obvio que Rivera es aún un edificio a medio construir”. Y que “Pedro Sánchez es quien más capacidades está mostrando para abordar los complicados retos institucionales, políticos, económicos y sociales de la España de hoy”. Así es, estoy totalmente de acuerdo con esta apreciación y sería un grave error, que los electores no lo consideren así.

En los debates, Pedro demostró que era el único candidato con seriedad, imagen y propuestas de Presidente. Ir en vaqueros, sin chaqueta ni corbata como hizo Iglesias es ordinario y una desconsideración a los electores. ¿Cómo puede querer ser presidente una persona vestida así? ¿a dónde lo podríamos mandar? Según informa El Plural y otros medios, el PP considera a Pedro Sánchez su “enemigo” por ser el único que podría formar gobierno. Así, “los populares quieren hundir a los socialistas a costa del partido de Pablo Iglesias”. Rajoy considera ahora a Iglesias un aliado, “vais muy bien” le ha llegado a decir, lo cual daría risa si no fuera vergonzoso.

En el PSOE se piensa que “Podemos no ganará ni pactará con ellos, lo que daría el gobierno a Rajoy”, que es lo que en realidad quieren. Dado que su principal objetivo es, ir debilitando al Partido Socialista, para ocupar ellos su espacio político; no interesándoles por eso, que Pedro se fortalezca al gobernar. Ya tienen la triste carga, de casi hacer desaparecer a Izquierda Unida (IU), cuando ni la dictadura pudo con ellos; pero con nuestra cultura orgánica e ideológica no lo conseguirán. En el PSOE somos de tradición socialista e Iglesias es comunista -viene de IU-, con una disciplina diferente e incompatible con nuestros principios e ideales. Pedro Sánchez dice: “La única garantía de cambio es el PSOE. No votarlo es regalar el voto al presidente del paro y la corrupción, que es Rajoy”. Haciendo un llamamiento al voto útil. El candidato popular, Mariano Rajoy, no asistió a los debates entre los candidatos, sin duda por miedo, quedando su figura muy disminuida.   

Lo cierto es, que de darse ese vuelco, en la próximas encuestas ningún medio de prensa lo dirá y la sorpresa general podría llegar la misma noche del 20-D. El papel de la prensa en estas elecciones es bochornoso. Da la sensación de que varios medios quieren ganar las elecciones sin presentarse a las mismas, poniendo en ello un empeño continuo con sus cámaras, comentarios, micrófonos, portadas, encuestas. El tratamiento superpositivo que el Grupo Prisa (La SER, El País) ha venido dando a Ciudadanos y a Albert Rivera, no se olvidará fácilmente. La prensa de la derecha esta totalmente decantada con el PP-C´s y, últimamente con PO, por mandato del PP, -con la estratagema de que Iglesias ha ganado los debates, cuando lo hizo Sánchez- al objeto de que Pedro pierda prestigio y el PSOE las elecciones.

Asimismo, lo que está pasado en laSexta TV en el programa “Al Rojo Vivo” es vergonzoso e incalificable. Su conductor, Antonio García Ferreras, parece que se ponga todos los días al servicio de Podemos; emitiendo un programa imposible de ver, por su falta de objetividad y profesionalidad. 

Sin embargo, por mucho empeño que pongan en hacer caer al Partido Socialista, lo van a tener difícil. El expresidente socialista Felipe González, ha declarado: “Una cosa es la opinión pública y otra es la opinión publicada. Yo siempre perdía en las encuestas y ganaba las elecciones”.

En fin, como se puede apreciar, todos van contra el PSOE. Eso sí, ganemos o perdamos... el socialismo seguirá.

                
 11.12.2015                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                                    Sindicalista

viernes, 27 de noviembre de 2015

Inestabilidad electoral

No queríamos una derecha y ahora tenemos dos. La vieja del Partido Popular y la nueva de Ciudadanos (C´s) que, va recogiendo los votos que pierde la primera, presuntamente al objeto de ponerlos de nuevo a su servicio después de las elecciones legislativas del 20-D. De ser así, esta hábil maniobra, de impulsar al C´s para que todo se quede en casa, yo no sé quiénes fueron los que la pudieron planificar -se habla del poderoso don dinero-; pero reconozco, que puede salir bien, si con su voto la inteligencia de las españolas y los españoles no la impiden en el último momento.

En el objetivo de este supuesto plan, cuyo principal fin sería que la derecha no pierda el poder e impedir que la izquierda lo gane; ha colaborado algo el emergente Podemos (PO), con su falso discurso inicial de que no eran de izquierdas ni de derechas. Esa inocentada no fue creíble,  dado que los electores los calificaban de extrema izquierda; si bien sirvió, para que a continuación, Albert Rivera, al frente de C´s, tuviera ya introducida esa vacía nuez del ni-ni en el inconsciente de los electores cuando él empezó a decir la misma falsedad.

En menos de un año, con su ni-ni, la derecha o quizá ultraderecha de C´s sube asombrosamente,  mientras que el izquierdismo de PO baja y cae. Lo que es incomprensible, produciendo una total inestabilidad electoral. Porque claro, quien puede entender que se cambie tanto y con tanta rapidez de un extremo ideológico al otro de enfrente, suponiendo en términos políticos una total contradicción. ¿Cómo es posible que el pensamiento de un porcentaje alto de los votantes sea tan volátil? Los cuales además tienen la llave, para que obtenga el gobierno uno u otro partido, con una u otra ideología.

Así pues, con unos votantes con una intención de voto tan ligera, que de la noche a la mañana prefiere a partidos tan dispares, ¿qué debe hacer y proponer un partido serio como el PSOE para amoldarse a lo que las urnas demandarán? ¿Debe seguir volcado totalmente en el centroizquierda o abrir el mensaje para clamor del consumo popular? Todo ello, cuando al haber más partidos en el arco electoral, en las encuestas el Partido Socialista está estancado en una estimación de voto menor al 25%. Siendo este un porcentaje bajo para gobernar, e incluso para formar un gobierno de coalición; porque en mi opinión, para que eso sea posible y resulte eficaz, debe obtener como mínimo un 10% más que el partido amigo a hermanar.

De momento, esta incoherencia electoral impedirá que el Partido Socialista haga una política de izquierda más profunda. Lo que se ha de interpretar, como que es la propia población la que limita el grado de izquierdismo de los partidos, llegándose a la triste conclusión de que aún queriendo, no se puede hacer una política progresista más intensa. Lo cual para la población más necesitada e inquieta es un paso atrás en toda regla. En el periodo del expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, desde este blog fueron muy criticadas las políticas neoliberales -como la penúltima reforma laboral- que su gobierno impulsó. Tildando a varios exministros y exministras de “socialiberales”, al estar alejados de la izquierda y de la realidad socio laboral del país.

Ahora en parte se puede volver a ese camino incorrecto, si no se obra con prudencia y fijando el punto de mira en la verdadera socialdemocracia que, de una vez, se ha de implantar con la intensidad que hoy se requiere, en España y la Unión Europea. Así, el querer estar más donde suena el trueno que donde cae la lluvia, puede conducir a nuevas sospechas y falsas interpretaciones. Como ha podido pasar, con unas recientes declaraciones a El País del líder y candidato socialista, Pedro Sánchez, en las que se confesó más cercano ideológicamente al socialista francés, Manuel Valls, que al laborista británico Jeremy Corbyn (conocido por su izquierdismo), de quien dice que “no ha entendido el proceso de globalización en el que estamos”. Añadiendo que la izquierda “no debe ser enemiga de palabras como competitividad o productividad”, con las que yo también me identifico plenamente.

No obstante, puede considerarse más recelosa la afirmación: “La globalización, la desregulación financiera y la crisis económica han obligado a reformular el discurso de la socialdemocracia europea. En Reino Unido, Francia, Portugal, Italia y Alemania se aprestan a reconstruirlo”. También es el turno de España y el líder del PSOE se decanta por la vía moderada, muy próxima a la que defiende Valls, quien se define como “socialrreformista” para rechazar el calificativo de “socialiberal”.

Otra vez esta horrenda palabra vuelve a sonar. Sólo una socialdemocracia viva la callará.

              
27.11.2015                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                     Sindicalista

viernes, 13 de noviembre de 2015

Cosas que parecen claras


La sinrazón catalana ha provocado al Estado español una vez más. El Parlament de Cataluña aprobó el día 9, por 72 votos a favor (Junts pel Sí-la CUP) y 63 en contra (PSOE, Ciudadanos, PP), el inicio del proceso de independencia con el que venían amenazando. Pero, este lamentable hecho -que el Tribunal Constitucional ha anulado-, ¿es solo una bravata o tiene alguna connotación más? Yo pienso que es más lo primero que nada, dado que analizado el proceso racionalmente, no se observan movimientos radicales firmes que pudieran preocupar. Esto parece claro.

Los catalanes no se tiran a la calle con piedras en los bolsillos. Su separatismo es de tertulia familiar, banderas en el Camp Nou, disputas en el bar, un par de grandes concentraciones para consumo de la TV, una forma de tapar la corrupción. Más bien son acciones de escaparate, que los medios difunden, sin nada claro ni decidido ni con fundamento detrás; excepto, un porcentaje bajo de iluminados separatistas, que el pueblo catalán sufre y que la mayoría censura.

Como salida, debe haber menos amenazas separatistas y más Estado en Madrid. Llegando éste, en el cumplimiento de las leyes y la Constitución, hasta todo lo que de ellas se necesite para cortar la sedición. Sin temor a emplear medidas contundentes, si se dan motivos para hacerlo. La solución ha de ser política y de negociación; Ahora bien, antes habrá que bajar un poco los humos independentistas catalanes, centrando la situación, para que el dialogo sea posible y resulte eficaz.

Se habla de la posible aplicación del artículo 155 de la Constitución, que anula facultades autonómicas por decisión del Senado. A lo que en caso de necesidad yo no me opondría. Siempre he pensado que, una manera de atajar “la política sin fin” de los separatistas podría ser, que en situaciones como esta, el Estado fuera retirándoles competencias ya cedidas, en vez de darles más; para que después utilizaran su tiempo a volverlas a recuperar. Si como me temo, el presidente Mariano Rajoy, no tuviera agallas para aplicar al menos parte del citado artículo; el desbarajuste político-catalán continuará, con el desprestigio local e internacional que para la nación supone.

Cataluña Si que es Pot (Podem, Esquerra Unida) votó por la celebración de un referéndum como la única vía posible. Mas a mí esa idea no me entusiasma demasiado. Para un separatista, perder un referéndum es pedir otro de inmediato para ganarlo. Así, la inestabilidad no termina nunca. Como dice el socialista catalán, Miquel Iceta, solo les serviría si saliera que sí. Por ello, un referéndum sería una solución cuyuntural, de corto plazo, porque de inmediato volvería a surgir el eterno fantasma. Para mí, esta es una medida que al partido que la hace lo compromete poco, con pedir el referéndum salen del paso, no se enfrentan a unos ni a otros ya que el sí, o el no, se pueden pedir con mucho o con poco entusiasmo. No teniendo que hacer nada más, al recaer su responsabilidad en los votantes. En mi opinión, tal como en Cataluña están las diferencias, limitarse a pedir un referéndum es una posición poco valiente.

Y sin embargo, la propuesta que hace el Partido Socialista (PSOE) la considero avanzada y necesaria, al proponer llegar a un Estado Federal. Que serviría, para que las comunidades y el Estado español puedan vivir juntos y en paz otros 37 años constitucionales más, con total estabilidad política. Los socialistas llaman al dialogo y el acuerdo en Cataluña, en favor de una solución pactada entre el rupturismo del president catalán, Artur Mas, y el inmovilismo del presidente español, Mariano Rajoy. Ellos piensan que el Estado de las Autonomías tiene que evolucionar, tiene que actualizarse y perfeccionarse. Y tiene que hacerlo en un sentido natural, avanzando hacia el federalismo, con todas sus consecuencias.

Dicen que “necesitamos reformar la Constitución para incorporar los hechos diferenciales y las singularidades políticas, institucionales, territoriales y lingüísticas que son expresión de nuestra diversidad”. Para Pedro Sánchez sería una reforma de la Constitución en cuatro puntos, que se basa en los siguientes ejes: Que se blinden los derechos sociales y se reconozcan otros y nuevas libertades; reformas que mejoren la calidad democrática en nuestro país; una reforma que mire a Europa, y una reforma que camine hacia la estructura federal. En todo caso, la negociación autonómica tiene que ser en beneficio de todas las comunidades y no exclusivamente para Cataluña.

Pero siguiendo con la claridad de las cosas, hay que tener totalmente asumido que la solución solo puede venir con un nuevo Gobierno. Y no con uno cualquiera. Por lo tanto diré, que ni Mariano Rajoy, Artur Mas, el PP ni por supuesto Ciudadanos -por su falta de propuestas para abordar el conflicto catalán-, serán competentes para la alta misión de superar este desafío. Debiéndose saber, que todo me hace pensar que el futuro Ejecutivo será del Partido Popular y Ciudadanos. Y, con ellos, la posible solución se encallará y lo catalán continuará... igual de mal. Difícil lo tenemos.

Eso sí, el que quiera más PP que vote Ciudadanos.



13.11.2015                                                            Fernando Bolea Rubio 
                                                                              Sindicalista

viernes, 30 de octubre de 2015

El centro... ¿qué es?

Ideológicamente los votantes parecen confusos. Se apuesta por un partido concreto y de repente por otro de ideas contrarias, sin quizá saber bien quién era uno y es el otro. Pero, ¿cuál es el motivo? Aparte de la incoherencia que se manifiesta, da la sensación de que participar asiduamente en ciertas tertulias de TV; influye más en los electores, que las ideologías y el pensamiento real de los políticos utilizados que en ellas intervienen. ¿Serán las televisiones privadas las que ganen las elecciones? Algunas cadenas se lo proponen y hasta cambian de rocín en función de las encuestas. Con omisión del PP, sus preferencias pasan de Podemos (PO) a Ciudadanos (C´s); si bien nunca al PSOE, al ser para ellas el enemigo a batir por intereses desconocidos y tal vez impuros que algún día se conocerán. Todo lo cual es preocupante, ya que además de potenciar a partidos y candidatos desconocidos en la responsabilidad política; puede suponer un enorme desengaño, para sus votantes de buena fe.

Últimamente, el que acarrea mas trofeos es C´s con el relato de decir que son de centro. Sin embargo, el centro ¿qué es? Porque en mi opinión no es nada. Una simple estupidez de la política. Se ha dicho que el perfil del centrista es gente políticamente apática, de posición moderada, menos comprometida. Es también el punto de confort, de no mojarse. Hay de todo, votantes mucho más indecisos y volátiles, los que se suman al caballo ganador. Es una retórica. Es una apelación al voto útil. Ante ello yo digo, menos centro político y más realidad ideológica y social. Dado que se ha de saber, que el centro como tal nunca gana. Si lo hace por añadidura, como complemento, una vez que los partidos de izquierda y derecha han asegurado el voto de sus afines políticos e ideológicos, a los que tienen que dedicar la máxima atención. Por lo tanto, tienen sentido y son reales las formaciones de centroizquierda y de centroderecha, no así el centro como único valor.

E incluso, ningún partido es puramente de centro. Esa figura electoral no existe. Los partidos que se dicen de centro han sido y son en realidad de derechas, disfrazados con esa falaz careta. En España existió la Unión de Centro Democratico (UCD), con el mensaje del centro-centro que le sirvió para ganar las primeras elecciones democráticas hasta el año 1982, en las que se disolvió como un azucarillo, pasando la mayoría de sus miembros a partidos de derechas, con algún caso excepcional a los de izquierda.  Pero la UCD era en realidad un partido de derechas y como tal el movimiento sindical lo consideró siempre. Así, engañaron a algunas personas durante un tiempo, pero a todas no.

UPyD con la exsocialista y hoy definida a sí misma como socioliberal, Rosa Díez; igualmente se decían de centro y ahora son, un partido en descomposición que hasta han desaparecido de las encuestas. Estos pueden ser buenos ejemplos, de lo que con Ciudadanos puede ocurrir. Sería una simple flor de un día, que por si misma se marchitaría cuando los electores comprobarán sus primeras gestiones de gobierno. En el resto de la Unión Europea, el centro no gobierna. Lo hacen la derecha liberal o la izquierda socialdemócrata, como consecuencia de muchos años de experiencia política y democrática. El candidato socialista, Pedro Sánchez, ha declarado estos días que el PSOE ganará a “las dos derechas, a la de Rajoy (PP) y a la de Albert Rivera (Ciudadanos)”.

Asimismo, en las diferencias filosóficas entre conservadores y progresistas, el centro no juega ningún papel. Los conservadores se oponen a los cambios. Los progresistas aman el progreso y la evolución. Mas los centristas ¿qué hacen? Escuchar la lluvia cuando llueve y ponerse a la sombra cuando calienta el sol. En definitiva, nada. Ven pasar el mundo sin intervenir en él. Los progresistas persiguen el “progreso indefinido” en lo social, económico, político e institucional en lo que al Estado se refiere. En ese sentido es totalmente opuesto al conservadurismo, sin dejar ningún espacio para que el centrismo se pueda asentar en él. De tal manera, que los votantes de centro no son ni siquiera progresistas, que es un calificativo hermoso que engrandece a las personas que lo son. Sin ser de izquierdas ni progresista, para que se vive en este injusto mundo de lamentaciones, del paro, inestabilidad laboral, bajos salarios, con derechos y libertades arrebatados, de la pobreza extrema; si por estas injusticias, no se sabe ni quiere luchar.

Con Ciudadanos yo tengo la duda, de que no sé bien si son de derecha o de ultraderecha. Por el hecho, de que en las Elecciones Europeas de 2009, se presentó la coalición electoral Libertas-Ciudadanos de España, de la que formó parte el líder de C´s, Albert Rivera. Se le acusó de haberse presentado con un partido xenófobo y eurófobo. El cabeza de lista de España fue el expresidente de la ONCE y de Telecinco, Miguel Duran, habitual participante en tertulias de TV como El gato al Agua e Intereconomía de dudosa objetividad. La lista fue un fracaso, al lograr únicamente 22.903 votos, un 0,15%, y ningún eurodiputado. En todo caso, aquello le valió a Rivera duras criticas por aliarse con partidos ultraderechistas europeos. Estas cosas no se olvidan, ni se deben olvidar.

En las elecciones catalanas de 2006, Albert Rivera apareció sin ropa en el cartel electoral. ¡Tan joven... y tan ligero de cabeza! ¿Verdad?


30.10.2015                Fernando Bolea Rubio
                                              Sindicalista

viernes, 16 de octubre de 2015

El voto trabajador

El mundo del trabajo pide poco: empleo, estabilidad, derechos e igualdad; pero los gobiernos en vez de darle, siempre le quitan algo. Sin embargo, la clase trabajadora no olvida. Vota y espera el resultado que el partido votado le da. Y si no es lo esperado, al volver a hacerlo castiga al antes elegido con su abstención o escoge para probar otra opción. Guardándose para sí, un alto enfado que cuesta tiempo superar. Al Partido Socialista se le pasó factura en las legislativas de 2011; y al Partido Popular, se le pasará en las inmediatas del 20-D, tal como las encuestas, los centros de trabajo y el ambiente de la calle pronostican. Se desconfió de uno y a cambio se votó a otro peor.

Lo cual puede volver a pasar en diciembre, porque algunos votantes van a la búsqueda de dioses de barro, que tal como se va demostrando se deshacen por sí mismos sin haber llegado al altar ni asumido ninguna responsabilidad pública. Le esta pasando a Podemos y sin duda le ocurrirá a Ciudadanos. Aunque con estos últimos, puede suceder que los ojos se abran tarde y como ha pasado con el PP, ese partido sea otra gran equivocación electoral de los españoles en la siguiente legislatura. Con lo que se sumarían ocho años de padecimiento y cabreo en oficinas, fábricas y tajos. Lo que yo pienso de C´s que, no es nada favorable, lo escribí aquí en abril en el artículo: “Ciudadanos... cuña del capital”.

La encuesta de Metroscopia de octubre da por vencedor al PSOE con el 23,5% de los votos, en un empate técnico con el PP 23,4% y Ciudadanos (C´s) 21,5%. Podemos alcanza el 14,1%, exactamente la mitad de lo que se le otorgaba en enero. Por el contrario, C´s ha subido cinco puntos en sólo un mes. Así, estos últimos declaran querer atraer a un importante número de personas, que tenían pensado votar a los socialistas. Siempre es igual. Todos contra el PSOE. Los emergentes solo piensan en quitar votos a los demás, no en ganarlos por sí mismos. Critican a los socialistas, pero todos quieren ser ellos para llegar a ganar. La estrategia de C´s es presentarse como una fuerza transversal, superadora de las siglas y de las ideologías. Otra cantinela más. Ese discurso ya esta muy manido y no calará.

En el PSOE explican: C´s representa “por proyecto y por equipo” a la derecha “moderna y atractiva, pero derecha”. Para simpático ya tenemos al ministro Montoro que se ríe mucho.  Preguntándose: ¿Para que van a servir los votos de Ciudadanos, para permitir al PP gobernar de nuevo? Todo hace pensar que sí. En C´s hasta comentan, que un acuerdo de gobierno PSOE-C´s, permitiría a los socialistas mantener su programa social a cambio de asumir medidas económicas impopulares entre su electorado. ¿Hace falta decir más, para que den más miedo?

Cuando se habla mucho, se piensa poco. Para mí, el presidente de ese partido, Albert Rivera, sabe muy bien relatar el guión que otros le han escrito, mas no tiene el suficiente fundamento para comprender bien lo que comenta. Hoy puede decir “a” y mañana “b” sin inmutarse lo más mínimo. Yo no quiero que el país lo gobiernen políticos así. No sería serio.

Asimismo debo decir, que si Pedro Sánchez llega a gobernar y no atiende los problemas laborales de los españoles, empezará mal y acabará peor. Los terribles dos últimos años de la segunda legislatura del expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, no se tienen que volver a repetir porque sería letal. Aun cuesta perdonar aquello y volver a confiar de nuevo en el Partido Socialista Obrero Español, a pesar que en su nombre lleva marcada a fuego la palabra “obrero” desde 1879, en sus 136 años de historia. Ahora más arropada con los viejos signos de identidad, el puño y la rosa, que el partido ha recuperado y que nunca debió retirar. Con ese logo, el PSOE se presentó en 1977 a las primeras elecciones generales tras la muerte del dictador. Sánchez, apela a esa etapa para alcanzar acuerdos y revitalizar unos nuevos Pactos de la Moncloa, hoy tan necesarios. En España, el voto trabajador siempre ha ido al PSOE, la dirección ha de saber el por qué se ha perdido tanto para volver a ser lo que fue. 

La mejor forma de empezar sería, si previamente se derogara la reforma laboral del PP tal como Pedro ha prometido y confío que hará, aunque no sé si del todo. La solución será un nuevo Estatuto de los Trabajadores, seguramente de consenso entre los agentes sociales y el nuevo gobierno, lo que en mi opinión sería correcto. En el mundo laboral lo que mejor funcionan son los convenios colectivos, al ser pactados con los sindicatos, ya que los empresarios no los pueden imponer. ¿El papel del gobierno ha de ser neutral? No, por supuesto que no. Él debe marcar las directrices generales, el camino a seguir, para que después desde las orillas sindical y patronal de la ruta se acuerde la mejor forma de llevarlas a cabo.

Todo esto podría ocurrir muy pronto, si el voto útil de los trabajadores y las trabajadoras fuera de nuevo al PSOE. Sin embargo, ante esa posibilidad inmediata, para que no se cambie la reforma laboral, ya hay poderes económicos que han empezado a cantar canciones templarias con gente de todos los partidos en cenáculos ocultos. En representación de los socialistas los atiende el exministro, Jordi Sevilla, del que yo me fío poco, la verdad. Me da por pensar, que Pedro se equivoca con él. 

Un luchador sindical nunca pierde el ánimo, porque sabe que de las grandes injusticias como las actuales... surgen los grandes cambios. Aún así, permanezcamos atentos.

                  
16.10.2015                                       Fernando Bolea Rubio
                                                             Sindicalista

viernes, 2 de octubre de 2015

Debate en frío

Las Elecciones Catalanas del 27-S, han dado como resultado: Los separatistas de Junts pel Sí, la lista del presidente en funciones, Artur Mas, obtuvo 62 escaños. La izquierda radical de la candidatura d´Unitat Popular (CUP), consiguió 10. Ciutadans (C´s) 25. Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC-PSOE) 16. Catalunya Sí que es Post (Podem, Esquerra Unida) 11. Partido Popular 11. En definitiva, los independentistas contando con los 10 de la CUP, lograron 72  diputados superando los 68 de la mayoría en el Parlamento.

Sin embargo, no consiguieron  mayoría de votos, al obtener el 47,8% de los mismos, frente al 51,7% de las papeletas no independentistas. Así diré que, los soberanistas ganaron las Elecciones Autonómicas ampliamente, pero que el resultado no les permite hacer una “DIU” o Declaración de Independencia Unilateral; como siguen queriendo hacer, porque esa posibilidad la perdieron, al no alcanzar el 50% de los votos.

En virtud de lo cual, Artur Mas y sus amigos tendrían que meterse en el bolsillo su hoja de ruta secesionista, reconociendo de una vez que hay mayoría de catalanes que no quieren separarse de España. En democracia un 52% de los antisoberanistas es más que el 48% de los soberanistas. Y esa voluntad se ha de respetar. Para iniciarse un proceso de independencia así, todas las personas cabales saben, que sería necesario contar al menos con una mayoría calificada de dos tercios, 90 diputados. No con 72 (Junts pel Sí y la CUP) como se quiere hacer, al suponer 18 escaños menos a los dos tercios, en un total de 135. Y no cabe ni pensarlo, en minoría de votos.

Con este resultado el presidente en funciones, Artur Mas, se ha quedado en tierra de nadie. No tiene autorización para seguir su plan separatista y además, la CUP no lo quiere votar para salir elegido presidente -por representar la “corrupción, los recortes, y las privatizaciones”-, no obteniendo así los votos necesarios para ser investido. Ellos mismos se han metido en un túnel sin salida, dado que Ciudadanos ya habla incluso de convocar nuevas elecciones. Sin la CUP, Mas no puede ser presidente ni en primera ni en segunda vuelta. Y, tampoco quiere dimitir, e irse, como tendría que hacer.

Con todo, hay una fecha limite, el 9 de enero, para elegir al presidente o se tendrían que convocar nuevas elecciones. Que es lo que pienso que ocurrirá, porque Mas no se va a bajar del caballo una vez en él. Quedando únicamente la posibilidad, de que sus propios compañeros le claven el puñal, proponiendo a la CUP otra persona para president que estos pudieran consentir. Ya suenan los nombres del presidente de ERC, Oriol Junqueras, el del primero de la lista, Raül Romeva (Mas iba camuflado en cuarto lugar), o la expresidenta de Ómnium, Muriel Casals. Por lo tanto, o  traición, o nuevas elecciones, porque no hay otra posibilidad.

No obstante, queda la parte positiva, en el sentido de que con un resultado tan ajustado, llegará el momento que  habrá que sentarse a negociar. Pero en el túnel solo veo, una luz socialista reformista de salida. No una rupturista, ni constituyente, ni por descontado inmovilista como la que el Gobierno de Mariano Rajoy mantiene. En todo caso, aunque en este momento se llamara a los socialistas a la mesa de negociación; con las llamas encendidas que el separatismo ha provocado, las familias divididas, los balcones con banderas, las calles en tonos subidos, así no se podría negociar. Este debate y la negociación se debe hacer en frío, sin pasiones que harían fracasar la negociación, provocando desilusión y nuevos enfrentamientos innecesarios.

Los sindicalistas sabemos muy bien, que no se negocia y a la vez se hace una huelga. La presión tiene su tiempo y la negociación también. Pero los dos procesos no van a la par, acabado uno empieza otro. La negociación requiere tranquilidad, dejándose los pitos en el cajón y el calentamiento en stand by, en reposo.

Por consiguiente, que se vayan calmando los ánimos de los separatistas y de los separadores de Madrid, que también los hay. Mientras tanto, que en la mesa se ponga el mantel, no se necesitan flores; pero sí voluntad, creer en la negociación, inteligencia, tolerancia, saber ponerse en el lugar de la otra parte para comprender mejor sus argumentos. Sabiendo de antemano, que en una negociación nunca se consigue todo lo pretendido. Antes se decía que cuando las dos partes perdían, la negociación estaba bien hecha. Aunque esa apreciación, fue superada por la filosofía Gana-Gana, donde el beneficio es mutuo. No solo ha de ser para Cataluña, igualmente para las demás comunidades. Una negociación así, sería la ideal.

Actualmente, Cataluña está en un periodo de agitación, de calentamiento y se necesita tiempo para que las brasas se puedan enfriar. El fuego se va apagando si le falta leña. Y, ante todo, sin más provocaciones de nadie, por favor. Se ha de saber que, Cataluña ahora con la mirada al frente, en realidad camina para atrás; hacia otro siglo ya vivido y que el internacionalismo ha superado. Eso sí, Cataluña debe tener en cuenta, que el Estado español nunca se dejará perder el 20% del PIB, que esa comunidad supone. Serían malos políticos y gestores si lo permitieran. Nunca se consentirá.

Asimismo debo decir, que no me gusta nada el afán independentista que observo allí, porque me lleva a pensar que ese separatismo de los dineros que capto, tiene claros signos de insolidaridad con el resto de los territorios españoles. La insolidaridad es mala compañera, amigos. Sin ella, esa comunidad y el mundo serían mucho peor. Del mismo modo, el separatismo de la CUP para mi es desorientador. Sí son tan de izquierdas, ¿por qué defienden los intereses burgueses del independentismo catalán? Sigo pensando que los nacionalistas e independentistas no son de izquierdas. La izquierda real lucha por el bienestar de las clases humildes y de los trabajadores de todo el mundo por igual. Lo demás es postureo.  

Y así, que se vayan bajando los ánimos y configurando la designación de la persona tolerada para ser el nuevo President. Perdiendo tiempo hasta diciembre, para conocer la configuración del nuevo gobierno de la nación. Con la esperanza, de que el próximo Presidente del Gobierno sea el socialista Pedro Sánchez. El cual, en aguas tranquilas deberá empezar y concluir la negociación del proceso catalán a satisfacción de todos.

El PSC y el PSOE proponen para Cataluña y España, la llamada Tercera Vía Federal. Porque como dicen: “El federalismo es sobre todo negociación, es pacto, es tender puentes y dar soluciones”. El candidato socialista, Miquel Iceta, dice: “Por desgracia todo apunta a que Junts per Sí y la CUP se inclinan por crear un gobierno de confrontación”. “El PSC no esta por sumarse a un frente independentista, ni tampoco a un pacto inmovilista, en referencia a Ciutadans y el Partido Popular.” Para la candidata del PSC por Barcelona, Carme Chacón: “Solo queda negociación, acuerdo y votación final. Unos querrán votar ruptura y otros queremos votar acuerdo”. El periodista, Iñaki Gabilondo, vaticina: “Problemas serios y muy pronto”.

En el año 2013, a través de la Declaración de Granada, el PSOE trazó las líneas de una España Federal, que plantea la defensa de la unidad de España, el “respeto a las singularidades territoriales” y “la igualdad de derechos de todos los españoles, vivan donde vivan”. El partido tiene pues, proyecto, voluntad y líderes capaces para llevarlo a cabo. ¡Que no se desaproveche esa oportunidad!

El PSOE representa el reformismo frente a la inacción política de Rajoy. En mi opinión, el socialismo reformista  es lo más revolucionario que en la izquierda existe hoy. De todas formas, la cúpula socialista no tiene intención de enseñar todas sus cartas... cuando los demás no lo han hecho. Magnífico, ningún buen jugador o negociador lo hace.

En ocasiones se critica a los sindicatos mayoritarios y de clase, UGT y CCOO, porque parecen aislados de la iluminación divina del señor Mas. Ahora bien, hay que pensar que con su actitud, posiblemente están evitando el nacimiento de un sindicato amarillo independentista catalán, que agravaría más el culebrón. Los sindicatos no luchamos contra los dioses.

2.10.2015                                                                                 Fernando Bolea Rubio
                                                                                            Sindicalista