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Zaragoza, Aragón, Spain
Sindicalista de UGT Zaragoza entre 1977 a 2006. Periodo en el que fue uno de los refundadores de UGT Zaragoza, Sº de Acción Reivindicativa de UGT Zaragoza, Sº General de UGT en General Motors España, Presidente del Comité de Empresa de GM España, Sº General de UGT Metal Zaragoza, miembro del Comité Confederal de UGT y formó parte del Comité Europeo y Mundial de General Motors .

lunes, 18 de mayo de 2015

En que reforma laboral se piensa

Desde que escribí en junio de 2010, el artículo "¿De qué reforma laboral se habla?" en este blog, he escrito 25 artículos más*, que hacen referencia a las dos reformas laborales habidas desde entonces. La primera, promovida por el expresidente socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, que provocó la huelga general de 29 de septiembre de 2010 (29-S). La segunda, realizada por el presidente popular, Mariano Rajoy, que fue contestada con dos huelgas generales en un año, la de 29 de marzo de 2012 (29-M) y la de 14 de noviembre de 2012 (14-N). Todas ellas de 24 horas, en todos los sectores del país.  

En los comentarios he estado en contra de las dos reformas, siendo muy crítico con los cambios laborales aplicados. Sin embargo, he tratado de ayudar siempre, para que se hicieran las modificaciones más convenientes para los trabajadores, el desarrollo de las empresas, la economía, el bien de Aragón y del país. Incidiendo en lo que creía sería lo mejor y más provechoso para todos, en base a mi experiencia sindical y como mediador propuesto por la Unión General de Trabajadores (UGT), en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), desde febrero de 2007, al principio de la crisis. Pero,  toda esta buena intención fue en vano, dado que las dos reformas fueron impuestas por los Ejecutivos y el Congreso de los Diputados de uno y otro color; rechazando en ambas, las importantísimas aportaciones que en cada momento, las principales centrales sindicales hacían.

Ante la socialista y en el artículo mencionado, yo escribí: “Sí, hace falta una reforma, pero orientada a eliminar radicalmente el enjambre de la contratación eventual y el fraude de ley que en ella se da. Y claro está, se ha de partir eliminando sustancialmente los privilegios patronales existentes de contratar y despedir temporales a su voluntad”. Añadiendo: “Se han de limitar y dar más valor económico a las contrataciones eventuales, para que las fijas florezcan de una vez”. Proponiendo así que, como ocurría en Japón, los trabajadores eventuales cobraran más que los fijos; porque por su inestabilidad laboral, deberían recibir un plus de compensación por parte del empleador. Logrando de paso, que para los empresarios llegara a ser más atrayente la contratación fija que la temporal.

Mas a este respecto no se hizo nada, sino todo lo contrario. Debido a que el fin real de esa reforma fue, que se pagara menos por despedir y que legalmente fuera más fácil hacerlo. Se legisló, pagar menos por echar a los fijos, al pasar las indemnizaciones de 45 a 33 días; abriendo así, una nueva vía para más eventualidad, al poder cubrir los puestos dejados con trabajadores más baratos. Había un vergonzoso fraude de ley en los contratos y en las causas del despido; si bien todo se cubrió con un tupido velo, ampliando las facultades empresariales y las causas para despedir. No aflorando lo suficiente, los fraudes en la contratación y los despidos individuales y colectivos no justificados, que era entre otras cosas lo que los sindicalistas deseábamos.

Se podían aprobar los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) por pérdidas actuales y “previstas”, o la disminución persistente del nivel de ingresos, como si fueran despidos preventivos, lo que era ilógico e injusto. Por tanto, ¿qué se hizo? Simplemente, todo lo dicho y en vez de cerrarlas, abrir de par en par las puertas del despido objetivo, tan usual entonces, para que salieran por ellas los trabajadores, su honor, más la basura de los abusos empresariales, al quedar impunes. Un auténtico desastre, para la clase trabajadora y los jóvenes a contratar.

Después de esto, como era de esperar, el Partido Socialista sufrió un durísimo castigo electoral por perder la confianza de los trabajadores y del movimiento sindical. Y, en consecuencia, la derecha del Partido Popular llegó al Gobierno con mayoría absoluta, teniendo en sus manos todo el poder, para deshacer de una vez derechos fundamentales e imprescindibles de los trabajadores.

Por eso, en su resentida y torpe reforma laboral de 10 de febrero de 2012, el PP amplió los motivos para facilitar más los ERE, asestó un duro golpe a la negociación colectiva, eliminó los salarios de tramitación (los que se recibían desde el momento del despido hasta la sentencia improcedente), que venían a suponer cinco meses más de salario. Se sacaron de la manga, un contrato llamado de emprendedores, con un periodo de prueba de un año, pudiendo ser despedidos los pobres chicos y chicas, cuando los principales quisieran y sin indemnización. Cándido Méndez, la llamaba con razón: “La reforma del garrote”. La misma fue injusta, ineficaz e inútil. Y, ahí sigue, aunque quizás por poco tiempo.

Nuevo “Estatuto de los Trabajadores” del PSOE

Digo esto, porque me han gustado las ideas de Pedro Sánchez, sobre el nuevo Estatuto de los Trabajadores que si ganan las elecciones están pensando aprobar, derogando este melodramático folletín de reforma laboral. Hacía años, que a los sindicalistas el PSOE no nos daba una alegría. Por fin parece que se iría en la dirección correcta, gobernando para limitar la temporalidad al porcentaje medio de la Unión Europea, al prometer bajarla del 24% a un 15% en cuatro años. Eliminando además, los fraudes contractuales y con efecto en los despidos.

De manera que, se esta pensando en únicamente tres tipos de contrato: indefinido, temporal, formativo con contrato de relevo. Los temporales tendrán un limite máximo de un año, pudiéndose reducir a medio año o ampliarse a dos en los convenios colectivos. No permitiéndose que se sea temporal durante más de dos años. La temporalidad consentida se fijará en la negociación colectiva de cada sector. Si se infringe la ley, se incrementaran las cotizaciones. No habrá contratación temporal sin causa. Se vinculará el contrato al puesto de trabajo.

Se clarificarán “los falsos autónomos”. Quieren que sean los sindicatos y no los comités de empresa los que negocien los convenios. Lo que me parece fabuloso, puesto que siempre he pensado que tendrían que ser los trabajadores organizados los que decidieran sobre la negociación colectiva, teniendo derecho los demás a ser puntualmente informados. Reformar el trabajo a “tiempo parcial”, para evitar situaciones de explotación. Rechazan, como yo, el “contrato único”, dado que supondría la conversión de todos los trabajadores en temporales y precarios. Los subcontratados por una empresa, cobrarán lo mismo que los empleados de su plantilla. Acabar con la brecha salarial entre hombres y mujeres. Vincular los salarios a la productividad, lo cual me gusta menos. Clarificándose el papel y la financiación de los agentes sociales.

En definitiva, según la secretaria de Empleo del PSOE, Luz Rodríguez: Que este ordenamiento vuelva a ser “una carta laboral, para recuperar los derechos de los trabajadores desvastados por la crisis y las contrarreformas del PP”. Yo diría y de Zapatero.

Aún con todo, en las próximas elecciones autonómicas y municipales del 24-M, sigamos confiando en el PSOE, porque está sabiendo corregir sus errores y para los trabajadores es el mejor... sin duda.

18.05.2015                             Fernando Bolea Rubio
Sindicalista


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viernes, 1 de mayo de 2015

A por el bienestar laboral



La clase trabajadora española lleva cinco años, desde mayo de 2010, soportando: amenazas, despidos, expedientes, cierres de empresas, rebajas salariales, mermas de derechos individuales y colectivos, empeoramiento de las condiciones de trabajo, jornadas abusivas y en algunos casos sin cobrar, contratos basura hasta fuera de la ley, el desempleo, la pérdida de esperanza, la necesidad de emigrar para poder vivir. Sí, son cinco años terribles, sobre todo los cuatro últimos gobernando el Partido Popular (PP), con su tonta política de la austeridad que ha gripado la economía; y, con la imposición de su inconfesable reforma laboral, que amordazo a los asalariados favoreciendo a los empresarios.

Sin que todos esos atropellos hayan servido para crear empleo como se decía, toda vez que sigue habiendo más parados que cuando en 2011 Mariano Rajoy llegó al poder. Con el agravante, de las malas cifras de la primera Encuesta de Población Activa (EPA) de 2015, dado que calcula en 5.444.600, el 23,7%, el número de desempleados, cuando antes de la crisis (en 2007) era del 7,93%, de más de 15 puntos menos.

En tan poco tiempo y con la excusa de la crisis, la derecha ha transformado el mundo del trabajo, arrebatando al movimiento sindical conquistas históricas teñidas de esfuerzo, como la negociación colectiva tan devaluada hoy. Facultando a la parte económica de las empresas, para imponer métodos de flexibilidad sin haber sido pactados. Entre otras atrocidades y humillaciones.

Esta escalada de degradación salarial y social, yo la atribuyo a la que llamo “revolución conservadora” que, a lo callado, el Gobierno del PP va implantado en España. Para recortar severamente, el avance económico y social que los empleados venían conquistando, favoreciendo así a las elites de los negocios. Para eso, el líder del PP puede estar cumpliendo a la perfección, su programa más oculto. 

En virtud de lo cual, la pregunta que los trabajadores y trabajadoras deben hacerse es: ¿Vamos a permitir que este disminuido modelo de sociedad se quede así, sin pelear por reconquistar la situación anterior y continuar la vieja línea ascendente de bienestar laboral? Sin duda, si hay empeño habrá reacción. A pesar, de que los ambientes laborales están algo paralizados, principalmente las cúpulas sindicales, aunque no tanto el sindicalismo que en las empresas se practica.

Los sindicatos tienen que ser fuertes y valientes. Para lo primero, se requiere que los trabajadores estén organizados y activos en los sindicatos, siendo necesario mejorar en esta condición. En relación a la valentía, en situaciones sumamente difíciles los sindicatos han demostrado que la tienen y sin duda la tendrán siempre. Solo necesitan marcarse el objetivo, exponerlo al movimiento obrero e ir a por él.

No sería la primera vez que las organizaciones sindicales se superan, alcanzando grandes metas. Lo hicieron, para erradicar las leyes y mejorar las condiciones que la dictadura franquista dejó. Volviendo a repetir la hazaña, para superar socialmente los estragos y alto nivel de paro (23%) de los noventa. En la crisis de 1993 -para salvaguardar el espíritu reivindicativo sindical y porque era verdad-, yo declaraba en la prensa, que “no había crisis, sino falta de competitividad, porque las empresas no estaban preparadas para competir”. Ahora el escenario no es mucho mejor, puesto que se puede asegurar que las empresas están más dispuestas, si bien no tienen dinero para invertir lo necesario, debido a la limitación crediticia de la banca. Por lo que, el profesor José Carlos Díez, ha dado en el clavo al decir: “España pide a gritos un plan de inversiones, como recomienda el Fondo Monetario Internacional (FMI), para sacarla del estancamiento y la deflación”.

Lo primero que habría que hacer es poner a los sindicatos a punto, tanto por abajo como por arriba, actualizándose organizativa y sindicalmente. Porque la tarea es tanta y tan ardua que, solo en el terreno económico, esté esta tan desecho y limitado que como Díez ha escrito también: “La creación de empleo se concentra en la costa por el turismo, especialmente en las islas, y en aquellas regiones que tienen fábricas de automóviles, único sector industrial que mantiene vigor en sus exportaciones. Sin los coches, nuestra producción industrial y nuestras exportaciones continúan cayendo y en recesión”. Así es, en Aragón fundamentalmente por la industria y la fabrica de General Motors España, la EPA da un 18,59% de paro, cinco puntos menos que a nivel nacional.

Siendo ridículo, que el presidente del Gobierno se quiera aprovechar de esa favorable circunstancia, al indicar que la crisis se ha superado “porque la gente esta comprando coches”, cuando el 90% de la fabricación automovilística se exporta. Y cuando él no ha tenido nada que ver con el crecimiento de las ventas en automoción, ni en sus factorías se aplica su negra reforma laboral. Dado que todo el mérito hay que atribuirlo, al alto nivel de entendimiento y de consenso habido entre los departamentos de personal de las empresas y a los sindicatos en ellas. Fundamentalmente la Unión General de Trabajadores (UGT), mi sindicato, con mayoría sindical en el sector y en todas las fabricas del automóvil españolas, desde hace muchos años.

El lema sindical de UGT y CCOO en este 1º de Mayo es: “Así no salimos de la crisis”. Frase que la Junta Electoral Provincial de Teruel ha intentado prohibir a los sindicatos, al poder  interferir en el sentido del voto. Gracias por la publicidad. Palabras éstas, que en las manifestaciones del día, se gritarán ahora con más ahínco: ¡Así! ¡Así! ¡No salimos! ¡No salimos! ¡Rajoy... vete ya! 

       
01.05.2015                                                                               Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista

viernes, 17 de abril de 2015

Ciudadanos... cuña del capital



En política como en la música cada nota ha de estar en su frecuencia, para que los ciudadanos puedan bailar. Un tango no es lo mismo que un vals, ni Ciudadanos (C´s) siendo un partido  liberal-demócrata, no significa lo mismo que si fuera socialdemócrata -cuya representación ostenta el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)-, por mucho que por ello se quieran hacer pasar. Entre ambas opciones hay una diferencia concluyente, los socialdemócratas son de izquierdas y los liberales de derechas; sin que les deba dar vergüenza serlo ni decirlo, en vez de indicar que son de centroizquierda como hacen, cuando ni de lejos lo son ni lo serán.

Con una  excepción en EEUU, porque allá a la ideológica liberal la consideran progresista aunque en ningún caso llega a socialdemócrata. Allí, el ideario liberal es propio del Partido Demócrata de Barack Obama, el cual es muy diferente al del conservador Partido Republicano y al de su derivación el Tea Party (el partido del te) de su ala extrema. Así pues, la socialdemocracia significa centroizquierda y el liberalismo derecha, pudiendo llegar a ser centroderecha pero jamás centroizquierda. Existiendo algo aún peor, el ultraliberalismo, tan arraigado en el mundo, en la Unión Europea y por descontado aquí. Se ha de pensar, que es más fácil pasar del liberalismo a ese fatal escalón neo o ultra, que desde la posición progresista y de izquierdas socialista. Debiéndose tener en cuenta esto también, a la hora de votar. 

Pero si siguiendo el humo se llega al fuego, analicemos la composición de C´s. El partido lo dirige Albert Ribera, de 36 años, con afiliación anterior en las juventudes del Partido Popular (PP) y hoy, con una ideología derechista para mi muy marcada, sigue afiliado a la UGT  demostrando su incoherencia. En lo estructural, no tienen organización, mas bien él es todo sin disponer de órganos internos de control, siendo su financiación dudosa. Hay que darle más tiempo para hacer una valoración exhaustiva. No obstante, como ahora se dice, me va pareciendo “un verso suelto” de la política actual, de mente ligera con pensamiento flojo. E inclinado al capital, en detrimento de las clases trabajadora y media, porque como liberal dará fe de su doctrina, haciendo de cuña de los poderes económicos contra ellas.

En lo político, C´s lo mismo se descuelga del manifiesto firmado por todos los partidos de la oposición, con el socialista Pedro Sánchez a la cabeza, para recuperar la Sanidad Universal gratuita para todas las personas que viven en España -en vigor desde 1986 hasta que en 2012 el PP la retiro a los inmigrantes sin papeles-, lo que socialmente está muy mal. Que llega a plantear, ralentizar las infraestructuras del AVE y la poca política económica keynesiana que el Gobierno aplica, con todo lo que supone de acotar aun más las inversiones públicas. Tan necesarias como son, para mantener y generar empleo, con las vergonzosas cifras del paro en el entorno del 24%.

De modo que, como Felipe II decía de su hijo Felipe III: “Temo que me lo gobiernen”. ¿Y quien lo puede hacer? El capital -como supuestamente ya lo esta haciendo-, la patronal, las grandes empresas, el Banco Central Europeo, Europa, la Iglesia, los poderes mediáticos, todos ellos menos los votantes que son a los que deberían atender. De entrada ya ha puesto los pies en arenas movedizas, atrayendo hacia si a la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) para que orienten el programa económico de Ciudadanos. Calificada en algún medio como, el lobby (grupo de poder) de la patronal. Esto es empezar bien, si señor. Estos subirán los salarios, claro que si.

Para que estos amigos se conozcan mejor diré que, Fedea es el think tank (laboratorio de ideas) de las grandes empresas del Ibex 35, del que proviene Luis Garicano, el economista que esta confeccionando el programa económico de Ciudadanos. Él fue hasta marzo uno de sus principales economistas. La organización está impulsada y financiada por las empresas y bancos más importantes del país. En su patronato están representantes de la aristocracia económica nacional y empresas como BBVA, Banco Sabadell, Banco de España, La Caixa, Banco Santander, Bankia, Iberdrola, Telefónica. Las principales medidas que Ciudadanos presenta, han sido propuestas por Fedea en el pasado. De hecho, es significativa la variación de pensamiento del líder Albert Ribera, debido a que en 2013 declaro que, “infraestructuras como el AVE eran la mejor manera de vertebrar España y de combatir el separatismo”. Y, ahora, Luis Garicano y Ciudadanos vienen expresando que hay que acabar con el AVE. ¿Tanta fuerza tienen las ideas bancarias? ¿Me lo están gobernando ya?

En marzo de 2011, Fedea propuso: Desligar salarios e inflación en los convenios, vinculándolos solamente a la productividad. El descuelgue salarial de los convenios. Pedían convenios del sector y eliminar los provinciales. Limitar a un año la prórroga indefinida de los convenios. Abogaban por arbitrajes obligatorios y vinculantes, en caso de no haber acuerdo en la negociación colectiva. Tal como escribí en el articulo ¡Basta de vejaciones! Por dignidad: “Era en definitiva, todo un catalogo del horror y de la desvergüenza”.

La propuesta estrella de Fedea de entonces y, claro está, de Ciudadanos ahora es: Un contrato único indefinido con indemnización creciente, para todas las nuevas contrataciones. Este tipo de contrato es tan aberrante que ni el Partido Popular se ha atrevido a decretarlo. Aunque es igual, ya esta hoy aquí, Albert Ribera, este chico ignorante y como tal atrevido, para deshacer este entuerto de la derecha financiera y hundir más al personal. Sí, es un verso suelto, pero sin cabeza de poeta, prosa ni poesía.

El contrato único provocó y provoca un rechazo rotundo de los sindicatos, porque significaría un mayor aumento de la precariedad laboral. Sería un despido sin causa y además casi gratis total. Para CCOO, “las empresas despedirían a la gente más joven, porque les resultaría menos costoso”. Para UGT, “su único interés es el de aumentar los beneficios y el poder empresarial, y poder despedir más barato y sin causa”. El contrato único no existe ni en Francia, ni en Italia.

¡Así de peligrosos son! Ese contrato supondría herir más la inestabilidad laboral de los trabajadores en las empresas. Con la desventaja de que es, una medida totalmente equivocada para la competitividad, porque está se logra con flexibilidad productiva pactada... a cambio de estabilidad contractual total. ¡Ya aprenderán! ¿Usted los quiere para gobernar con ellos?

             
17.04.2015                                                                                        Fernando Bolea Rubio
                                                                              Sindicalista

viernes, 3 de abril de 2015

Banderas que se conservan

Siempre he entendido que las banderas son trapos, que han llevado a mucha gente ignorante a la muerte. Pero hay banderas y banderas. Unas son de lucha, enfrentamiento, desolación; reflejo, de las barbaries de la humanidad. Otras, como las  del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), o de la Unión General de Trabajadores (UGT); simbolizan reivindicaciones político-sociales, significan propaganda partidista y exaltación de la afinidad militante, identifican la ideología con sus colores. Me referiré a las últimas, porque los trapos belicistas de las primeras me ofenden, me humillan, no me engañan. Yo soy socialdemócrata y como tal pacifista y un luchador por la paz.

Puedo decir, que me ha sido grato saber que afiliadas y afiliados del PSOE de Andalucía, usan las banderas socialistas reivindicativas y las conservan en sus poder hasta la siguiente ocasión que se requiera su uso. Yo también guardo una, de las de usar y tirar, no personalizada o bordada como allí ellos mismos confeccionan, para lucirlas y vestir las calles cuando el partido lo necesita.

Y así, los triunfos electorales socialistas son espléndidos y continuos, como en las recientes Elecciones al Parlamento de Andalucía de, 22 de marzo, se volvió a demostrar. De 109 escaños: PSOE, 47 diputados -los mismos que tenía con anterioridad-, a 8 de la mayoría absoluta; PP, 33; Podemos, 15; Ciudadanos, 9; IU, 5-. Siendo lo verdaderamente espectacular, el que los socialistas llevan más de tres décadas consecutivas (33 años) gobernando en la Comunidad. Por sí mismos o con el apoyo minoritario de IU. La derecha y el Partido Popular ya no saben que hacer, para deshacer el maleficio. Cambian los candidatos, acusan, mienten, se desesperan; pero el ganador sigue siendo el que no quieren. Al último candidato que fabricaron de la nada, en vez de llamarlo, Moreno Bonilla, la sabiduría popular del lugar lo llama, Moreno Carbonilla, por lo negro que se le ve.       

De la cultura socialista andaluza, en el resto del país se debería aprender mucho de ella. En esos días de campaña electoral, he hablado con bastantes andaluces y andaluzas que me han dicho: “Andalucía es de izquierdas”; y, tienen razón, porque sin duda este es el fundamento que más los diferencia, no solo por ser sino por ser más que los demás.“En Andalucía se vota al partido, más que a los candidatos”; lo que me parece fantástico y de un nivel político supremo, dado que ellos son designados para el momento; por lo que siempre tendría que influir más, por ser más creíble, la trayectoria ideológica, política, los programas de futuro, los mensajes y las ofertas del partido. En Alemania, preguntado un trabajador si haría una huelga o no, contesto: “yo haré lo que diga mi sindicato”. Yo votaré lo que diga el partido, se podría decir también. Este es el  máximo horizonte de coherencia que las personas organizadas pueden alcanzar. Así se hacen fuertes los sindicatos y los partidos. En el sur, esta forma de pensar los lleva al triunfo.

La Presidenta en funciones, Susana Díaz, ha dado las gracias al secretario general federal, Pedro Sánchez, junto a todos los dirigentes y militantes del Partido Socialista”  “al haber sentido su apoyo”. Como Felipe González ha dicho: “Las elecciones las ha ganado el PSOE, Susana es un plus”. Ella ha afirmado: “Somos del PSOE y no hay que inventar nada; representamos la igualdad, la libertad y la solidaridad”. En la prensa se ha escrito: “El merito es de la candidata, pero Pedro no ha restado”. “Gana Díaz, pero también Pedro Sánchez”. Hay que felicitar a los dos y a todos los socialistas andaluces que han sabido y querido aupar al partido, una vez más.

En esta línea militante y de puesta en valor del partido y del socialismo. Suman asimismo, las palabras del candidato a las Elecciones Autonómicas de Aragón, Javier Lambán, al indicar el día 29, en un acto en Zaragoza: “Somos lo que son nuestras ideas”. Añadiendo: “Tenemos que preguntarnos, si somos dignos de militar en el PSOE”. Buena pregunta, que requiere una contestación mejor. Siendo muy interesante su advertencia de que no va a gobernar a “cualquier precio” y “formando frentes que fracturen a la sociedad. Avanzo que el PSOE estará en la oposición “antes de desnaturalizar nuestra propia razón de ser por gobernar”. Que tomen nota los Podemos, o “No Sabemos” que se les dice.

En el mismo encuentro, al que asistí encantado, Pedro Sánchez, mencionó que al preguntarle un niño por que hay que votar al PSOE, le contestó: “Para que tu futuro no dependa de la cuenta corriente de tus padres”. En tan pocas palabras, no se puede decir más.

Sobre las próximas elecciones municipales, tengo la impresión de que el partido las podría ganar. Conozco a muchos alcaldes y sé, que los auténticos alcaldes “pata negra” pertenecen al PSOE. Valorar a los que tenéis a vuestro alrededor y seguro que pensareis igual. 

Felipe González va a defender a líderes venezolanos presos en Venezuela. El que tuvo, retuvo y guardó para la vejez. Nos da algunos disgustos, pero con esta acción ha recuperado estima interna y externa.  Él es entre otras, una firme raíz del ganador brote socialista andaluz. Unos pocos hicieron la cuna... y nacieron las criaturas.

3.04.2015                                         Fernando Bolea Rubio
                                                          Sindicalista

viernes, 20 de marzo de 2015

¿Quién gobernará?

El panorama electoral es singular y desconocido hasta hoy. Para el observatorio de la cadena SER de marzo, elaborado por My Word: Podemos (PO), obtendría un 23,4% de votos (un 4,1% menos que en enero). Partido Popular (PP), 22% (2,6% menos que en enero). Partido Socialista Obrero Español (PSOE), 19% (lo mismo que en enero). Ciudadanos (C´s), 19% (un 14% más que en enero). Izquierda Unida (IU), 2,9% (0,8 menos que en enero). Unión Progreso y Democracia (UPyD), 2,3% (3,2% menos que en enero). Resultando la novedad de que la encuesta le otorga un empate en el entorno del 20%, a PO, PP, PSOE, C´s. El 8 de marzo, Metroscopia (El País) pronosticó una situación muy similar, reflejando también un empate entre las cuatro formaciones mencionadas. Así, ¿Quién gobernará?

No lo sé. Solo Satanás y los Grandes Espíritus lo deben saber. Puesto que, si lo que predicen estas dos encuestas se hiciera realidad en las urnas, la formación del nuevo Gobierno de la nación a final de año será tan compleja e irrealizable, que cabría hasta pronosticar que no se podrá constituir. Posiblemente, nadie querrá ni podrá ostentar la presidencia del Ejecutivo teniendo pocos votos propios detrás; ni quizá se pretenderá, hacer coaliciones de gobierno con partidos muy diferentes o inexpertos. Y, por así decir, nadie deseará viajar en un tren que no se sabe si irá por la vía de la izquierda o de la derecha, hacia Barcelona, Caracas o Madrid, aunque el billete lo regalen con una flor.

De la tan comentada posible alianza futura PSOE-PP, los socialistas de base la rechazan mayormente con cierto enojo. Ante la pregunta de ¿quién gobernará? que le hice a un compañero del partido, éste me dijo: “No tengo ni idea;  pero si sé, que si se hace un gobierno de coalición con el PP, después de más de 35 años de militancia, me daré de baja del PSOE”. De manera que, esa opción hay que retirarla del lenguaje político socialista y de la izquierda, para no volver a pensar en ella. Por si queda alguna duda, ¿alguien piensa que sería posible un gobierno de coalición en el Ayuntamiento de Madrid, entre el candidato progresista del PSOE, Antonio Carmona, con la liante y ultraliberal conservadora del PP, Esperanza Aguirre?

Como ya dije, las coaliciones entre los socialdemócratas y los democristianos son viables y necesarias en países como Alemania, porque la derecha de allí no es igual ni tan bruta como la de aquí. De todas formas, otros partidos con menos escrúpulos ideológicos y honestidad que los socialistas, a lo mejor se ofrecerán al Partido Popular por si los quisieran utilizar. La derecha siempre encuentra aliados entre los que deberían ser sus contrarios de clase. “Votaremos a los nuestros, no a quienes nos explotan”, decían antiguamente los socialistas. Teoría que con los recortes sociales del PP aún vale ahora, para diferenciar genéricamente a unos de otros; así como, para saber con quien no se pueden hacer alianzas aún a día de hoy. Por lo tanto, un gobierno de coalición PSOE-PP hay que descartarlo totalmente, lo mismo si uno le gana al otro como al revés.

Otra opción que se baraja es, que la alianza se haga entre el PSOE y Podemos. Resultando según las encuestas una representación amplia del 42,4%. Sin embargo, yo pienso que éste sería otro gran error que el Partido Socialista cometería, porque PO no quiere confluir con los socialistas en nada; lo único que desea es, ocupar su espacio electoral relegándolos a la mínima influencia, lo mismo que esta haciendo con IU. En todo caso, se darían dos situaciones a valorar.

Una, que PO obtuviera más escaños que el PSOE, lo que supondría que el presidente del Gobierno tendría que ser del primer partido, con el apoyo del segundo. Y, en esas circunstancias, un partido serio, de Gobierno y de Estado como es el que encabeza Pedro Sánchez, no podría sostener una política basada en el asambleísmo con su consulta a todo, hasta si llueve para decidir coger el paraguas o no; y, desde luego, sin fines ni razonamientos claros. Dado que PO es un partido en elaboración, sin terminar de formarse y por eso desconocido para todos. Dos, que al haberles ganado por un estrecho margen el presidente tuviera que ser socialista, con lo que se produciría una situación de inestabilidad similar al caso anterior, lo que haría un Gobierno totalmente inoperante.

En Ciudadanos demuestran ser tan neoliberales y carcas como los populares. Dicen que son de centroizquierda cuando son derecha, derecha, criada bajo las faldas del PP. De momento, para la izquierda es bueno que, por fin, el espacio electoral conservador se haya dividido con este nuevo partido. Tengámoslos en observación.

En este contexto, el objetivo del PSOE tendría que ser superar ampliamente el porcentaje de apoyo electoral al menos en un 15%, llegando al contorno del 35%, que permitiría formar gobiernos con cierta autoridad. Por consiguiente, lo mejor sería seguir en la oposición, a la ofensiva, y que gobierne PO, PP-PO, PP-C´s, PO-C´s, o quienes quieran. El Partido Socialista que ya ha demostrado en infinidad de ocasiones su responsabilidad en la gobernabilidad del país, en esa coyuntura no podría hacer nada más, porque los ciudadanos lo habrían querido así.

La socialdemocracia española tiene que remontar el 20% electoral que se le supone, porque continuar en una perspectiva tan baja es malo para garantizar el Estado del bienestar de las clases media, trabajadora y baja, tanto como para la estabilidad económica y política. Primero robustecer el PSOE  y el que tenga prisa por llegar... que corra.


20.03.2015                                                                                 Fernando Bolea Rubio
                                                                  Sindicalista

viernes, 6 de marzo de 2015

Estrategias que salen mal



A veces los deseos se vuelven espadas contra sí, sino se saben contener. Es cierto también, que para conseguir los sueños se elaboran estrategias que, en algunos casos salen mal, aunque inicialmente parezcan relevantes. Como la que el histórico socialista, Alfonso Guerra, menciona en su artículo: “Conversaciones de interiores” publicado en la revista Tiempo (20-26 de febrero). En él asegura que según personajes importantes del Partido Popular (PP); la estrategia del asesor, Pedro Arriola, para mantener la primacía electoral del partido pasaba por provocar la división de la izquierda. Apoyando la transformación en grupo político de las asambleas de protesta del 15-M, es decir, ayudando a Podemos.

Y así, ante una caída de votantes y de un panorama electoral incierto del PP, “sólo existía una fórmula: provocar una bajada aún mayor de los votantes del PSOE”. “Bastaba con hablar con dos operadoras de televisión y un periódico digital” (siguen contando los dirigentes del PP, asegura) para garantizar la presencia permanente (diaria, sugirieron desde ese partido). “Esto explica el vasallaje de esos medios a algunos dirigentes de Podemos”. Guerra asimismo opina, que “la creación de formaciones nuevas para reducir el papel del adversario se ha hecho muchas veces en política”. Pero claro, todo fue bien, dice Alfonso, hasta que la criatura comenzó a caminar sola y a lograr en los sondeos una posición preeminente. Los dirigentes del PP se asustaron y comenzaron el bombardeo contra Podemos.

Yo pienso que se dieron cuenta tarde de su equivocada estrategia, porque han debilitado al PSOE pero no a la izquierda, dado que toda ella -la socialdemócrata y la demás- podría llegar a pactar y gobernar. Mientras el PP va a perder la mayoría absoluta, quedándose solo sin que el resto de los partidos quieran hacer coalición de gobierno con ellos. Eso sí, la estrategia les ha salido mal; pero las dos televisiones y el periódico siguen y seguirán cantando, mientras les dure la moneda.

Espero que los socialistas no seamos tan tontos como, para después de saber esto, seguir viendo esas televisiones presuntamente vendidas al mejor postor. Ni a los charlistas intencionados que dirigen esos programas (en laSexta y Cuatro TV), con el único objetivo de obviar la histórica y fundamental trayectoria del socialismo español. Los “Aló Presidente y Aló Podemos”, son manejos mediáticos propios de Venezuela; pero de ninguna manera tienen cabida, en un país democratico y europeo como España. ¡Basta ya! de TV-Política  basura y para mayor inri supuestamente comprada.

En el mismo número de la revista mencionada, se publicó en portada y a toda página el titular: “El regreso de Carme Chacón”, con una gran foto de ella y más contenido en seis páginas interiores. Otros subtítulos decían: “Mítines, comidas, viajes... La exministra intensifica su agenda con las primarias del PSOE como objetivo”. “Susana Díaz podría apoyarla como candidata a las generales si Pedro Sánchez no remonta”.

La puesta en escena fue tremenda y sin embargo, la estrategia significó otro fracaso rotundo, debido a que ningún otro medio de comunicación se hizo eco de la noticia. Ella debió pensar interesadamente, que era un momento inmejorable para dar la información. Porque Pedro Sánchez podría tener serias dificultades internas, por el relevo de Tomas Gómez en Madrid, que él impuso y que en esos días se estaba efectuando. Así como, por el debate del Estado de la Nación (del 24), al ser el primero que Pedro realizaba enfrentándose como líder de la oposición al Presidente del Gobierno, pudiendo quedar mal si lo perdía.

Pero no, nada de lo supuesto ocurrió y el esfuerzo chaconista fue baldío. Los socialistas madrileños acogieron con sumo agrado a Ángel Gabilondo, el nuevo candidato en la Comunidad de Madrid; ganando el Secretario General prestigio y puntos, por su visión realista y valentía tanto allí como en el resto del país. Lo que afianzó su liderazgo. Y, en suma, Pedro Sánchez fue el ganador indiscutible en el enfrentamiento dialéctico en el Congreso de los Diputados, al dejar a  Mariano Rajoy por debajo de él.

A mí me parece muy bien que, Carme como Pedro u otros socialistas, deseen presentarse a las elecciones primarias, en las que los afiliados designarán al candidato o candidata socialista en las Elecciones Generales. Hasta ahora se sabía que además de Sánchez, se podría presentar Susana Díaz. Esta y Carme están ubicadas en la misma trinchera. Por eso, ¿la estrategia mediática fallida de la segunda es asimismo de la primera, o Carme Chacón intenta imponerse sola, sin el apadrinamiento andaluz? ¿Significa que Susana da un paso atrás?

¡Cuánto misterio! A las mujeres y a los hombres del Partido Socialista... no les influye lo superficial. Ellos saben que será lo mejor, toda vez que su ideología e ideales los gobiernan.

6.03.2015                                                                                       Fernando Bolea Rubio
                                                                           Sindicalista